Guía universitaria

Simmons University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Simmons University: lo que dicen los números oficiales, explicado para tu familia

Simmons University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
66 %

3,215 admitidos de 4,871 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$45,538

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$19,518/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
71 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
640–710

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (19 % envió el SAT)

SAT matemáticas
590–680

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
29

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
82 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$61

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
15 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando tu hijo pone una universidad en su lista, tú ves un nombre y una foto de campus bonito. Yo, después de tantos años haciendo esto, veo primero una pila de números federales que casi nadie traduce bien. Ese es el trabajo de este artículo: tomar lo que Simmons University reportó oficialmente —al Departamento de Educación, a través de IPEDS— y explicártelo como si estuviéramos sentados en tu cocina, con café, sin prisa y sin letra chica.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
4,029 palabras19 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a decir si Simmons es "la correcta" para tu hijo. Eso no lo puede decidir ningún artículo. Pero si al terminar de leer entiendes con claridad qué clase de escuela es, cuánto cuesta de verdad, qué tan difícil es entrar, quién se queda y quién se va, y qué preguntas todavía te faltan por hacer, entonces esta pieza cumplió su trabajo. El resto —lo que tu hijo quiere estudiar, lo que ya construyó, lo que tu familia puede pagar— lo completan ustedes.

Qué tipo de universidad es, y dónde está parada

Simmons University es una universidad privada sin fines de lucro, de cuatro años o más, ubicada en Boston, Massachusetts, dentro del condado de Suffolk y del área metropolitana de Boston-Cambridge-Newton. El código censal la coloca en una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Eso no te dice si el campus está en el corazón de la ciudad o en una esquina tranquila, ni cómo es la ruta real hasta las aulas. Si tu hijo piensa vivir en casa, la única forma de saberlo es manejando esa ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El mapa siempre miente un poco sobre el tiempo real.

El sistema Carnegie, que ordena a las universidades de Estados Unidos según lo que hacen, la coloca entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales. En su clasificación basada en datos de 2019-20 aparece como una escuela de cuatro años, de tamaño mediano y muy residencial: en ese momento, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. Ese mismo sistema, en su versión 2021, la ubica entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos, y su perfil de posgrado la clasifica con doctorados de investigación. Son fotos históricas, no un retrato de hoy. Si tu hijo piensa llegar aquí después de estudiar en otra institución, la instrucción práctica es simple: pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no. La etiqueta de "recibe muchos transferidos" no te dice con cuántos créditos llega la gente ni cuántos se pierden en el camino.

IPEDS la registra como una institución no lucrativa que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores, con el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer. Eso es un dato institucional, no un mapa de programas: no te dice si la carrera exacta que le interesa a tu hijo existe, ni si conecta con un posgrado. Eso se pregunta programa por programa.

Y hay algo que vale la pena aclarar antes de seguir: Simmons no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio federal, 138 tienen alguna de esas tres designaciones; Simmons no está entre ellas. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy, ni cuántos estudiantes latinos hay, ni cómo se va a sentir tu hijo caminando por ese campus. Eso se investiga preguntando por los centros culturales y las organizaciones estudiantiles actuales, y hablando con alguien que ya esté ahí.

No la descartes ni la elijas por el precio de lista que vas a ver más adelante. Pide por escrito cuánto quedaría pagando tu familia después de becas y ayuda. Ese es el número que realmente se compara entre universidades.

El tamaño real de la comunidad, y quién la compone

En el otoño de 2023, Simmons University tenía 5,053 estudiantes inscritos. No es una escuela chiquita ni una gigante: cae en la banda oficial de entre 5,000 y 9,999 estudiantes. Comparada con las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva de este censo que reportan el dato, queda del lado grande: entre una y tres de cada diez de ese grupo tienen más estudiantes que ella.

Pero aquí hay algo que cambia el significado del número grande: de esos 5,053, sólo 1,760 están en pregrado. Los otros 3,293 son de posgrado. En esta escuela, el posgrado pesa más que la licenciatura. Si tu hijo va entrando a la carrera, el número que le importa de verdad no es 5,053. Es 1,760.

IPEDS también calcula, para efectos de reporte, un equivalente institucional de tiempo completo de 3,628 estudiantes, y registra 362 estudiantes de pregrado de primera entrada, tiempo completo y en busca de credencial. Ese último grupo no es toda la generación que entra cada año; es una definición federal específica que usan otros indicadores más adelante.

Sobre quiénes son esos estudiantes de pregrado: 15 de cada 100 se reportaron como hispanos o latinos en el otoño de 2023. No son mayoría, pero tampoco un caso raro. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo, esa presencia queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Ojo con esta comparación: los pares se arman por tipo y control de escuela, no por estado, y aquí eso pesa mucho, porque Massachusetts no tiene la misma composición demográfica que otros estados. La comparación tampoco baja al nivel de una carrera específica; es la escuela completa.

Los estudiantes de 25 a 64 años son minoría en el pregrado: 12 de cada 100. Y hay un dato que vale la pena decir sin adorno: el conteo de pregrado registra cero hombres, así que el porcentaje de mujeres es 100. Poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso, 57 de cada 100, reportó una dirección permanente en el mismo estado de la institución al momento de solicitar ingreso.

Cómo está armado el año académico, y qué tan ancha es la oferta

El calendario de Simmons funciona por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La institución declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones previas, u oportunidades militares, gubernamentales o profesionales—. Que declaren ambas vías no significa que a tu hijo se las vayan a reconocer automáticamente. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse, y no presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano. La institución también respondió que no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito.

En el año más reciente que reporta, Simmons entregó 441 títulos de licenciatura, distribuidos en 21 familias de carreras (lo que el gobierno llama familias CIP), aunque algunas de esas filas reporten cero títulos. La familia con más títulos, con mucha diferencia, fue profesiones de la salud: 163 de los 441, es decir, 37 de cada 100 títulos del año. Comparada con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, Simmons queda en el cuarto con más familias de carreras presentes en su detalle de licenciatura. Pero 21 familias con fila en el reporte no son 21 carreras reales ni 21 familias con títulos positivos: una familia agrupa varios programas, y algunas filas están en cero. Si a tu hijo le interesa algo específico, verifica el programa exacto, no la familia general.

Sobre la atención en el salón: Simmons reporta una razón de 9 estudiantes equivalentes de tiempo completo por cada equivalente de tiempo completo del personal de instrucción. Frente a las 941 escuelas parecidas de este censo, eso la coloca en el cuarto de abajo, es decir, entre las razones más bajas que se reportan. Pero una razón baja no es lo mismo que clases chicas: el número relaciona estudiantes y personal en conjunto, no cuenta sillas en un salón específico. Si esto te importa, pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Las puertas que ya reporta abiertas

La institución reporta oportunidades académicas estructuradas más allá del salón tradicional: estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, la posibilidad de completar aquí la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Son puertas que la escuela dice tener abiertas. Cuáles le sirven a tu hijo depende de lo que él quiera construir.

Cómo es entrar: la solicitud, la selectividad y lo que pasa después

Aquí es donde muchas familias se ponen nerviosas, así que vamos con calma y con los números exactos.

Simmons no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De las nueve consideraciones de admisión que este reporte contempla (sin contar pruebas estandarizadas ni legado), marcó seis como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Además toma en cuenta, sin ser obligatorio, el lugar que ocupa el estudiante en su generación y si alguien de la familia estudió ahí. Esta última pieza —el legado— tu hijo no la puede cambiar. Si no aplica a su caso, no gasten energía pensando en ella; gástenla en lo que sí está en sus manos.

La tarifa de solicitud de pregrado publicada es de $61.

En el ciclo 2023, Simmons recibió 4,871 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 3,215. Eso son 66 de cada 100: una tasa media, un poco por debajo de la mitad del grupo si la comparas con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo. No es trámite seguro, pero tampoco es una lotería cerrada. La solicitud sí se revisa a fondo.

Y aquí viene un dato que vale la pena mirar de frente porque suele confundirse: de cada 100 estudiantes que Simmons admitió, sólo 11 se inscribieron. Dicho de otra forma, de cada nueve muchachos que recibieron el sí, más o menos uno terminó tomando el lugar. Frente a las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, esa proporción está del lado bajo: en siete de cada diez de esas escuelas, o más, se queda una porción mayor de sus admitidos.

No leas esto como una mancha sobre la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien escogió lo que escogió, y lo que otros decidieron no te dice nada sobre lo que a tu hijo le van a ofrecer a él. Lo único que de verdad importa es tu propia carta, con tu propio precio neto. Con ese número en la mano decides si Simmons se queda en la lista.

Sobre exámenes: Simmons reportó que el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, los toman en cuenta; si no los manda, la solicitud sigue en pie igual. Entre los estudiantes que sí se inscribieron y entregaron puntaje SAT —19 de cada 100 de la cohorte inscrita—, la mitad de en medio sacó entre 640 y 710 en lectura y escritura, y entre 590 y 680 en matemáticas. Esos números son de quienes ya estaban inscritos y decidieron entregar su puntaje; no son de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje se haya usado para admitir a nadie. Ese 640 no es un mínimo, y ese 710 tampoco es garantía de nada.

Y sobre transferencias: siguiendo a la generación de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que entró en 2017 buscando licenciatura, 101 se transfirieron a otra institución sin completar aquí, dentro del 150% del tiempo normal. Son 25 de cada 100: una tajada grande, y el reporte no dice por qué se fue ninguno de ellos. Frente a las 542 escuelas privadas selectivas de este censo, esa proporción está apenas por arriba de la mitad del grupo. Por otro lado, en el otoño de 2023 llegaron 126 estudiantes que entraron a Simmons por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Guarda este dato en la memoria para cuando lleguemos a las tasas de graduación: el estudiante que se transfiere no cuenta como graduado de Simmons, aunque termine su carrera en otro lado. Y que muchos se cambien no significa que les haya ido mal aquí; el reporte cuenta el movimiento, no el resultado.

El precio de lista, sin adornos

En Simmons University, entre 41 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $19,518. Entre 48 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $22,473; entre 112 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $33,812. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (41 estudiantes) y el de la banda de más (112 estudiantes) hay $14,294 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $29,575.

$19,518 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda que reporta, y la deuda que trae consigo

En Simmons, 95 de cada 100 estudiantes que buscan título o certificado recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí, recibir algo es lo común, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio anual fue de $31,919. Ese número no dice que a cada quien le tocó exactamente esa cantidad: adentro cabe quien recibió mucho más y quien recibió bastante menos. La beca federal Pell, dirigida a estudiantes con necesidad económica demostrada, llegó a 30 de cada 100 estudiantes.

Ahora la parte de los préstamos, que es donde muchas familias necesitan más claridad. En el año escolar 2022-23, 64 de cada 100 estudiantes de pregrado de Simmons recibieron un préstamo estudiantil federal. Frente a las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, esa proporción está del lado alto: siete de cada diez de esas escuelas, o más, tuvo una fracción igual o menor de estudiantes endeudados.

Entre quienes pidieron préstamo, cada uno se llevó, en promedio, $6,822 ese año escolar. Aquí financiar con deuda es lo común. Si tu hijo pidiera un monto parecido cada año durante los cuatro años del plan, la suma andaría cerca de $27,288, sin contar intereses. Ese cálculo se decide antes de la primera firma, no al final del camino.

Y hay algo que este dato no cubre: es sólo del año, y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda con bancos privados, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse; para eso habría que sumar los cuatro años completos, y ese número no aparece en este reporte.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo realmente tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela, y antes de comprometerte con ella.

Sobre formas de pago: la institución reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo disponible.

Vida en el campus, modalidad y apoyos reportados

Simmons sí tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 1,039 estudiantes, dentro o fuera del campus. No exige que todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso vivan ahí. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana no es fijo y cambia según el plan que elijas. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible, y que exista plan de comida no significa que venga incluido en el paquete básico. Pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar cuarto, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: en su reporte de 2023, Simmons no marcó ninguna oportunidad, ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas específicas. De las instituciones de cuatro años de esta guía, 926 de 1,786 sí marcaron alguna oportunidad de ROTC; Simmons no quedó entre ellas. Esto no prueba que no exista ninguna vía relacionada cerca del campus, sólo que no se marcó en este campo específico. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntenla directo en admisiones antes de darla por perdida.

En deportes, Simmons sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA (no a las otras asociaciones nombradas en el reporte). Reporta membresía para baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no identifica todos los equipos actuales, ni en qué división compite cada disciplina, ni si hay beca deportiva disponible. Si el deporte es parte del plan de tu hijo, escríbele directamente al entrenador y pide la respuesta por escrito.

Sobre educación a distancia: Simmons sí la ofrece, tanto en pregrado como en posgrado. En el conteo de otoño, 10 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga a distancia, y los otros 90 tomaban al menos una clase presencial. La institución también reportó que ofrece al menos un programa completo a distancia, aunque el reporte no especifica si ese programa completo está en pregrado o en posgrado. Confirma el nivel y la carrera exacta si esto es relevante para tu hijo.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Reporta instalaciones físicas, colección impresa y digital, personal capacitado, horario establecido y acceso a colecciones compartidas con otras instituciones vía préstamo interbibliotecario. Pasar ese umbral no garantiza que existan bases de datos específicas para la carrera de tu hijo; eso se pregunta por nombre de carrera.

Finalmente, la institución reporta estos servicios de apoyo: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estén reportados no establece por sí solo su calidad ni su efectividad real; eso se conoce hablando con quien ya usa esos servicios hoy.

Quién se queda, quién termina, y qué significan esos números

Aquí llegamos a la parte que más pregunta toda familia: si entra, ¿se queda? ¿Se gradúa?

De la generación de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que entró en el otoño de 2022 —395 personas—, 323 cumplieron el criterio oficial de retención un año después: 82 de cada 100 seguían inscritas en Simmons o ya habían completado la licenciatura. Frente a las 930 escuelas privadas selectivas de este censo, eso la coloca apenas por arriba de la mitad del grupo: ni de las de arriba, ni de las de abajo.

Este número tiene dos límites que vale la pena tener presentes. Sólo cuenta a quienes empezaron buscando licenciatura, nadie más. Y no volver no es lo mismo que abandonar: el estudiante que se cambió a otra universidad y sigue estudiando ahí cuenta igual, en esta cifra, que el que dejó los estudios por completo.

Sobre graduación: la generación que empezó licenciatura en 2017 —400 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso— fue seguida durante seis años. Al final de ese plazo, 285 de ellos tenían el título en mano: 71 de cada 100. A los cuatro años, la cifra ya estaba en 67 de cada 100, apenas 4 puntos por debajo del resultado final a seis años. Frente a las 920 escuelas privadas selectivas de este censo, Simmons queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro de esas escuelas, o más, tuvieron una proporción igual o menor de titulados.

Vale la pena ver el desglose exacto de esa misma cohorte de 400: 285 completaron la licenciatura aquí; ninguno completó aquí un programa de menos de cuatro años; 101 se transfirieron sin completar en Simmons; 3 seguían inscritos sin completar dentro del plazo; y 11 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" al corte, una categoría que no informa el motivo y que puede incluir a personas que terminaron después del límite de tiempo considerado.

Un número alto no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a la generación de 2017. Lo que sí está en tus manos, desde el primer semestre, es que entre con sus créditos en orden, que sepa quién es su consejero académico, y que conozca cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera.

Hay una última mirada, todavía más larga: IPEDS siguió durante ocho años a una cohorte de 628 estudiantes de pregrado —de primer ingreso y con experiencia postsecundaria previa, tiempo completo y parcial— que entraron a Simmons entre julio de 2015 y junio de 2016. Al corte de agosto de 2023, 76 de cada 100 tenían título o certificado de esta institución. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 73 de cada 100, cuatro puntos por debajo de quienes no la recibieron. Frente a las 935 escuelas privadas selectivas de este censo, Simmons queda en el cuarto de arriba también en este indicador.

Un porcentaje alto, otra vez, no predice el resultado de una persona específica. Describe a una cohorte que entró hace más de una década. Conviene preguntar directamente por los apoyos actuales del programa y por resultados de cohortes más recientes, si eso te ayuda a decidir con más información.

Lo que este artículo no puede saber

Este artículo no habla de lo que pasa después de la graduación —empleo, sueldos, deuda final acumulada—. Esos datos vienen de otras fuentes y no forman parte de este reporte.

Para cerrar

Esa pieza no depende de ti ni de tu hijo; depende de la universidad y de cómo reporta sus datos al gobierno federal.

Las otras dos piezas sí dependen de ustedes. Lo que tu hijo quiere estudiar, cómo se imagina viviendo, qué tanto le importa el deporte, el ROTC o la vida a distancia: eso lo construye él. Y lo que su familia puede y está dispuesta a pagar, cuánta deuda están dispuestos a asumir, si vale la pena esperar la carta de ayuda antes de tachar esta escuela de la lista: eso lo decides tú, con calma, con los números reales en la mano y no con el precio de lista que asusta a primera vista.

Junta las tres piezas y vas a tener, por fin, un plan de verdad.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de reportes oficiales de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a distintos años y cohortes según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Simmons University ni a ningún organismo gubernamental; esta pieza es de carácter informativo y no constituye asesoría de admisión personalizada.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis