Guía universitaria

Skidmore College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Skidmore College: lo que dicen los números cuando los traducimos a decisiones de familia

Skidmore College en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
22.9 %

2,784 admitidos de 12,144 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$65,030

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$20,906/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
82 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
8 de enero

regular: 8 de enero · decisión temprana: 1 de noviembre · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
660–730

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (25 % envió el SAT)

SAT matemáticas
640–730

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
32

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
89 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$65

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
10 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando un adolescente trae a la mesa el nombre de una universidad que nunca visitaste, que queda a horas de distancia y de la que sólo sabes lo que dice una página bonita, es normal sentir que manejas de noche sin luces largas. Este artículo es justamente eso: encender las luces largas para Skidmore College, una universidad privada en Saratoga Springs, Nueva York, con 2,776 estudiantes de pregrado. No te va a decir si tu hijo debe ir. Te va a decir, con la mayor claridad posible, qué clase de lugar es, según sus propios reportes oficiales al gobierno de Estados Unidos.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,708 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Vamos a caminarlo en el mismo orden en que tu familia lo necesitaría: primero quién es esta escuela, después quiénes son sus estudiantes, luego cómo enseña, cómo admite, cuánto cuesta, cómo se paga, cómo se vive ahí y qué pasa con los que entran. Al final, tú decides qué hacer con todo esto.

Quién es Skidmore College

Skidmore es, según la clasificación Carnegie, un colegio de licenciatura centrado en artes y ciencias: una escuela de cuatro años, de tamaño chico y muy residencial. Esa última palabra importa. "Muy residencial" quiere decir que, al momento del dato, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y que al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Es una escuela pensada para que el estudiante viva ahí, no sólo para que tome clases ahí.

Carnegie también la coloca en su grupo de admisión más selectiva. Esa etiqueta no te dice cuántos de cada 100 solicitantes entran —eso lo vemos más adelante, con su propio número—, pero sí marca el tipo de compañía en la que se ubica.

Geográficamente, Skidmore está en Saratoga Springs, condado de Saratoga, dentro del área metropolitana de Albany-Schenectady-Troy. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera de la ciudad principal. Si tu hijo pensara vivir en casa y trasladarse, la única forma honesta de saber cuánto tiempo le tomaría es manejar esa ruta un día de semana, a la hora real de sus clases. El mapa siempre miente un poco.

Es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años. El nivel más alto que reporta ofrecer es la licenciatura —esto describe a la institución, no garantiza qué credencial entrega cada programa en particular; si la carrera de tu hijo importa, hay que verificarla directamente—.

Y una aclaración que vale la pena hacer de una vez: Skidmore no tiene ninguna de tres designaciones específicas que sí tienen otras escuelas de este país —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant—. De las 3,012 universidades de este directorio, 138 sí tienen alguna. Que Skidmore no la tenga no dice nada sobre a qué estudiantes atiende ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se investiga preguntando qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y hablando con quien ya estudia ahí.

Cuántos son y quiénes son

Skidmore tenía 2,776 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es un tamaño mediano —entre 1,000 y 4,999—, y comparado con las 941 escuelas privadas selectivas parecidas de este censo, cae justo a media tabla: ni de las grandes ni de las chicas. No hay matrícula de posgrado en ese conteo; los 2,776 son todos de pregrado.

Dentro de ese pregrado, 10 de cada 100 estudiantes son hispanos o latinos. Es una minoría chica —arriba de la mitad de sus pares selectivos privados en ese dato, pero sin llegar al cuarto más alto—. Si tu familia es latina, quiero decirte esto sin adorno: aquí los latinos son pocos. Eso no saca automáticamente a la escuela de la lista, pero sí es una pregunta que vale la pena hacer en la visita: qué existe concretamente para estudiantes latinos, un grupo estudiantil, un centro cultural, alguien en la oficina que hable español.

Hay más mujeres que hombres —59 de cada 100 son mujeres—, y casi no hay estudiantes adultos: apenas 1 de cada 100 tiene entre 25 y 64 años. Éste es, en ese sentido, un campus de dieciocho a veintidós años.

Un dato que suele sorprender: menos de la mitad de los estudiantes de primer ingreso, 33 de cada 100, tenía su residencia permanente en el estado de Nueva York. El resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no se reportó con claridad. Esto no mide distancia ni costo de viaje directamente, pero si tu familia vive lejos, conviene que sepas que aquí conviven muchos estudiantes que también llegaron de lejos. Compara el costo de asistencia completo y arma tu presupuesto pensando en trayectos reales, no en la distancia que se ve en el mapa.

Cómo está organizada la vida académica

El año en Skidmore se divide en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas. En su reporte oficial, la escuela declaró que acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que dé crédito por experiencia de vida. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, tanto dentro como fuera de un programa formal de inscripción dual.

Aquí va una advertencia útil: que acepten AP no significa que le den crédito por cualquier examen ni que ese crédito cuente para la carrera específica de tu hijo. Antes de presupuestar un ahorro de tiempo o dinero por los AP, pide la evaluación de equivalencias por escrito.

En un año reciente, Skidmore entregó 617 títulos de licenciatura, repartidos en 17 familias de carreras distintas. Ninguna concentra una porción enorme: la más grande, negocios y administración, se llevó apenas 17 de cada 100 títulos. Es una oferta ancha, sin un solo programa que domine el paisaje. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas parecidas, Skidmore está en el cuarto que entrega más títulos al año. Pero ojo: esto cuenta títulos entregados, no personas ni el catálogo actual de carreras. No mide calidad ni qué trabajo consigue después alguien que se titula ahí. Si a tu hijo le interesa una carrera concreta, pregunta directamente cuántos se titularon en ella, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios completo.

En cuanto a la relación entre estudiantes y profesores, Skidmore reporta 8 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una razón muy baja: está en el cuarto más bajo entre sus 941 pares selectivos. Suena bien, y probablemente lo es, pero una razón agregada baja no mide directamente el tamaño real de un salón ni garantiza atención individual. Pregunta, con números concretos, cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Skidmore también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, y aprobación estatal de su programa de certificación docente inicial.

Cómo se entra

Aquí llegamos a una de las piezas más importantes de este artículo, porque decide cómo tu hijo va a pasar el próximo verano.

Skidmore no tiene admisión abierta. Revisa piezas concretas antes de decir sí, y de las nueve consideraciones que este conteo mide —sin contar pruebas estandarizadas ni estatus de legado—, marca cinco como obligatorias: el expediente de la preparatoria, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplica. Además considera, aunque no son obligatorias, el promedio de la prepa, el lugar en su generación, y la experiencia de trabajo.

Dicho sin rodeos: en esta escuela no basta con juntar papeles. El ensayo es requisito. Tu hijo tiene que escribir, y escribir bien. La tarifa de solicitud publicada es de $65. Si el ensayo entra como pieza obligatoria, que lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador casi nunca es el que se manda.

Ahora, los números duros de qué tan selectiva es en la práctica. En el ciclo 2023, Skidmore recibió 12,144 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 2,784. Son 23 de cada 100. Eso deja a 9,360 solicitantes sin oferta de lugar. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas de este censo, Skidmore está entre las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo, o más, aceptó a un porcentaje mayor de quienes solicitaron.

Quiero ser claro sobre lo que este número no dice. No separa a quienes fueron rechazados de quienes quedaron en lista de espera o retiraron su solicitud. Y sobre todo: este porcentaje mide cuántos lugares se ofrecieron frente a cuántos los pidieron. No mide lo que vale tu hijo. Un número bajo no hace mejor a la escuela; uno alto no la hace peor. Lo sano es que la lista de tu hijo traiga escuelas de los dos lados —algunas muy selectivas, otras que aceptan a la mayoría—.

De los que sí recibieron el sí, ¿cuántos deciden venir? De cada 100 admitidos para el primer año de 2023, 26 se inscribieron aquí. Los otros 74 tenían la carta en la mano y no la usaron. Es un porcentaje de los más comunes entre sus pares selectivos —ni particularmente alto ni bajo—. Dicho de otra forma: de cada cuatro admitidos, más o menos uno acaba viniendo. Este número tampoco mide calidad ni satisfacción; sólo cuenta decisiones de inscripción de un otoño. Cuando lleguen las cartas de admisión de tu hijo, este dato no es lo que decide nada por ti: pon las cartas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito en Skidmore. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. Entre quienes sí se inscribieron y entregaron SAT —25 de cada 100 de la cohorte inscrita—, la mitad de en medio sacó entre 660 y 730 en lectura y escritura, y entre 640 y 730 en matemáticas. Esos números describen sólo a quienes entregaron puntaje y se inscribieron, no a todos los solicitantes, y no confirman si el puntaje influyó en la admisión. Ese 660 no es un mínimo que tu hijo deba alcanzar, y ese 730 no es garantía de nada.

Por último, sobre transferencias: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, 12 de cada 100 aparecen como transferidos a otra escuela sin haber terminado en Skidmore dentro del plazo esperado. Es una proporción baja comparada con escuelas parecidas —la mayoría de ese grupo de comparación vio irse a más—. Ese 12 de cada 100 no dice qué les pasó a los demás: pudieron titularse, seguir inscritos o dejar de estudiar. Por otro lado, muy pocos estudiantes llegan a Skidmore como transferidos: apenas 24 en el conteo de otoño de 2023. Si tu hijo pensara transferirse hacia acá o desde acá, este dato no dice cuántos créditos se reconocen. Eso hay que pedirlo por escrito, con la lista de materias en la mano, antes de mover a nadie.

Cuánto cuesta

En Skidmore College, entre 38 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $20,906. Entre 35 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $17,308; entre 156 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $46,513. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (38 estudiantes) y el de la banda de más (156 estudiantes) hay $25,607 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $32,368.

Aun con las becas descontadas, el precio neto promedio de las familias de menos ingreso fue de $20,906 en el año académico 2022-23. Si ese número no cabe en tu bolsillo, mejor verlo hoy que en agosto.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

De los estudiantes de Skidmore que buscan título, 57 de cada 100 recibieron ayuda que no se devuelve —becas y subvenciones—. Es más de la mitad, no todos. Entre quienes sí la recibieron, el promedio anual fue de $49,911. Comparada con sus 942 pares selectivos privados, Skidmore está en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes proporcionalmente.

Un número grande de beca promedio suena tranquilizador, pero no es un precio: nada de esto es la oferta específica que le harán a tu hijo. Lo que decide es lo que queda después de la ayuda, y eso hay que pedirlo escuela por escuela, carta por carta.

Sólo 14 de cada 100 estudiantes recibieron Pell, la ayuda federal reservada para familias de bajos ingresos con necesidad demostrada. Es un porcentaje bajo, y junto con el precio neto que vimos arriba, dibuja un panorama consistente: Skidmore no es, en su composición actual, una escuela con una gran proporción de estudiantes de bajos ingresos.

Sobre préstamos —una de las piezas más importantes de este artículo—: 34 de cada 100 estudiantes de todo el pregrado recibieron algún préstamo federal en el año escolar 2022-23. Es más de dos de cada diez, pero menos de la mitad. De los que sí pidieron prestado, el monto promedio fue de $6,073 ese año. Comparada con sus 942 pares selectivos, Skidmore queda del lado bajo: siete de cada diez de esas escuelas, o más, tuvieron una proporción mayor de estudiantes con préstamo.

Aquí conviene ser preciso sobre lo que este número cubre y lo que no. Es de un solo año escolar, y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda bancaria, ni tarjetas de crédito. Y no es la deuda total con la que un estudiante sale al graduarse —para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte—.

Lo que sí puedo decirte con toda claridad: este 34 de cada 100 habla de otras familias, no de la tuya. En Skidmore hay estudiantes que pasan el año sin pedir un centavo prestado y hay estudiantes que sí piden. En cuál de los dos grupos caerá tu hijo no lo decide este porcentaje. Lo decide la carta de ayuda financiera que reciba, por escrito, antes de comprometerse.

Skidmore también reporta dos mecanismos formales para pagar: un plan de colegiatura prepagada y un plan de pago de colegiatura en plazos. Vale la pena preguntar por ambos si el pago de una sola vez no es realista para tu familia.

Cómo se vive ahí

Skidmore sí tiene vivienda propia. No exige que todos los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo vivan ahí obligatoriamente, aunque eso no significa que ningún programa o año tenga ese requisito específico: hay que preguntarlo. La capacidad máxima reportada de vivienda controlada por la institución es de 2,213 estudiantes. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas por semana en su plan más grande. Antes de quitar cuarto y comida del presupuesto familiar, pide la tarifa exacta de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te garantizan un lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: Skidmore no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte oficial —ni la casilla general ni ninguna rama—. De las instituciones de cuatro años de esta guía, 926 de 1,786 sí la marcaron; Skidmore no está entre ellas. Esto describe lo que se reportó, no necesariamente todo lo que existe. Si el plan de tu hijo depende de una beca ROTC, pregunta directamente en admisiones antes de descartar la escuela por este dato.

Skidmore sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA —no a otras asociaciones—. Reporta membresía NCAA o NAIA específicamente para baloncesto y béisbol. La membresía es de la institución, no una promesa para tu hijo: si el deporte importa, escríbele directamente al entrenador y pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compite esa disciplina y si da beca.

No hay educación a distancia en Skidmore: ni un curso, ni en pregrado ni en posgrado, y 0 de cada 100 estudiantes llevaban todas sus clases en línea. Si tu hijo necesita flexibilidad porque trabaja o cuida a alguien en casa, aquí el horario tiene que caber completamente en persona.

La biblioteca opera con personal contratado y un gasto anual que supera el umbral que pide el gobierno para considerarla "completa" en sus reportes. Tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Eso es un piso, no una garantía de que tenga las bases de datos específicas que la carrera de tu hijo necesita —eso se pregunta por nombre de carrera—.

Finalmente, Skidmore reporta un paquete de apoyos: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para quienes completan sus programas, participación en el programa Yellow Ribbon, y una dirección publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice nada sobre su calidad ni su efectividad real; eso también se pregunta directamente.

Qué pasa con los que entran

Ésta es la parte donde los números empiezan a contar una historia de varios años.

De la generación que entró en el otoño de 2022 —780 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, buscando licenciatura—, 693 seguían inscritos o ya se habían titulado un año después: 89 de cada 100. Es una proporción alta comparada con sus 930 pares selectivos privados —Skidmore queda en la parte de arriba de ese grupo—. Pero este número junta dos cosas distintas —seguir inscrito y ya haberse titulado— sin separarlas, y no dice qué pasó con el 11 de cada 100 restante.

Sobre graduación: de los 660 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, 539 tenían el título seis años después. Son 82 de cada 100. A cuatro años, la cifra ya era de 75 de cada 100 —apenas siete puntos por debajo del resultado final a seis años, lo cual sugiere que la mayoría que se titula lo hace cerca del tiempo esperado—. Comparada con sus 920 pares selectivos privados, Skidmore está en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro de ese grupo, o más, tuvo una proporción igual o menor de titulados.

Quiero decir esto con toda honestidad: un 82 de cada 100 es un número alto, y probablemente refleje algo real sobre cómo esta escuela acompaña a sus estudiantes. Pero no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017. Lo que sí está en tus manos, como padre o madre, es asegurarte de que entre con los créditos en orden, y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias de su carrera.

Un último dato, de más largo plazo: IPEDS siguió durante ocho años a una cohorte de 716 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016. Al corte de agosto de 2023, 84 de cada 100 tenían ya un título o certificado de Skidmore. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue todavía más alta: 96 de cada 100, trece puntos arriba de quienes no la recibieron. Comparada con 935 pares selectivos privados, Skidmore está entre las que más gente titulan a ocho años.

Este dato tampoco predice el resultado de tu hijo. Describe a una cohorte que entró hace más de una década. Lo útil aquí es la pregunta que abre: vale la pena preguntar directamente por los apoyos actuales del programa que le interesa, y por resultados de cohortes más recientes que las que reporta este censo federal.

Lo que este artículo no puede decirte

Este artículo no puede decirte qué pasa después de que alguien se gradúa de Skidmore —qué trabajos consigue, cuánto gana, si esa deuda se paga fácil o difícil—. Esa información requiere otra fuente, y no está autorizada aquí. Tampoco puede decirte si Skidmore es la universidad correcta para tu hijo. Eso depende de tres cosas que este artículo no conoce: qué quiere estudiar y qué ha construido tu hijo, qué puede y está dispuesta a pagar tu familia, y cómo encajan esos dos elementos con todo lo que acabas de leer sobre esta escuela en concreto.

Ahora ya conoces con profundidad una de esas tres piezas.

A tu hijo le toca decidir si esta escuela le habla a lo que quiere estudiar y a la vida que imagina viviendo ahí. A ti te toca el número que aparecerá en esa carta de ayuda financiera, la fecha límite del ensayo, y la conversación honesta sobre lo que su familia puede pagar. Ninguna de esas dos partes le corresponde a la otra. Júntenlas, y de esa combinación —lo que la universidad realmente es, lo que tu hijo quiere y lo que tu familia puede hacer— empieza a nacer un plan de verdad.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y de reportes de Skidmore College al Departamento de Educación de Estados Unidos, con datos principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Skidmore College ni al gobierno de Estados Unidos; este artículo organiza información pública para ayudarte a entenderla.

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