Guía universitaria

Spelman College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Spelman College: lo que dicen los números oficiales, dicho para tu familia

Spelman College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
34.1 %

3,617 admitidos de 10,610 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$30,058

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$31,898/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
76 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
550–660

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (24 % envió el SAT)

SAT matemáticas
510–610

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
24

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
94 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$40

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
0 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que se conocen por su nombre antes de conocerse por sus datos. Spelman College es una de ellas. Pero un nombre conocido no te dice cuánto vas a pagar, qué tan difícil es entrar, ni si tu hija —porque hablemos claro desde ya, es un colegio históricamente para mujeres afroamericanas, y ahorita vas a ver la cifra exacta que lo confirma— va a encontrar ahí lo que busca.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,997 palabras19 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Yo llegué a este país a los 14 años y aprendí este sistema desde cero, con mi familia, con hojas de cálculo y con muchas preguntas que nadie me había enseñado a hacer. Después pasé al otro lado del mostrador, ayudando a otras familias a hacer lo mismo. Y algo que aprendí rápido es esto: la reputación de una escuela no reemplaza sus números. Los números son el suelo donde te vas a parar. Aquí te los explico, uno por uno, con lo que significan y con lo que todavía no sabemos.

Qué tipo de universidad es, en pocas palabras

Spelman College está en Atlanta, Georgia, en el condado de Fulton, dentro del área metropolitana de Atlanta-Sandy Springs-Roswell. Es una ciudad grande —de 250,000 habitantes o más, según el código censal que usa el gobierno federal—, aunque eso no te dice todavía cómo se llega al campus ni qué hay para vivir cerca. Si tu hija piensa vivir en casa, mi consejo es simple: maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

Es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años. El Departamento de Educación la clasifica como una escuela centrada en artes y ciencias que otorga licenciaturas, y ese es el nivel más alto que reporta ofrecer. Eso no confirma que la carrera específica que tu hija quiere esté ahí ni que termine exactamente en ese título: eso se verifica programa por programa.

La clasificación Carnegie —el sistema que ordena a las universidades de Estados Unidos por lo que hacen— la marca como muy residencial: al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propia, controlada o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. También la coloca en su grupo de admisión selectiva. Vivir en el campus no es lo mismo que pagar la colegiatura: el cuarto y la comida se cobran aparte, y casi nunca vienen juntos en el folleto. Pídelos por separado, con el plan de comida incluido, antes de comparar esta escuela con cualquier otra.

Y aquí llega el dato que probablemente ya sabías, pero que ahora tiene respaldo oficial: en el archivo federal de 2023, Spelman aparece marcada como Historically Black College or University, HBCU. De las 3,012 instituciones en esta base de datos, sólo 76 tienen esa marca. Eso te cuenta de dónde viene la escuela y con qué misión nació. No te dice a quién admite hoy ni cómo la va a pasar tu hija ahí dentro. Ser HBCU no vuelve a una escuela mejor ni peor. No lo leas como veredicto: la etiqueta no mide cuánto apoyo real va a recibir tu hija. Eso se ve en cosas con nombre —qué centro estudiantil existe, qué beca aplica, quién le contesta el teléfono en abril—, y eso hay que preguntarlo directamente.

Quién está en el salón de clases con ella

Spelman tenía 3,633 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño, todos en pregrado. Es un tamaño mediano dentro de su grupo de comparación —escuelas privadas selectivas de cuatro años—, y de hecho queda del lado grande de ese grupo: entre una y tres de cada diez tienen más estudiantes que ella. Ser grande no significa más opciones, y ser chica no significa más atención para tu hija. Lo que importa es preguntar por la carrera específica, no por la escuela entera.

Ahora, la composición de esa comunidad tiene un dato que vale la pena mirar de frente, sin adornarlo: el conteo de pregrado del otoño de 2023 registra cero estudiantes hispanos o latinos. Entre las 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años que reportaron este dato en este censo, Spelman es de las que más bajo reportan; nueve de cada diez de ese grupo reportaron una proporción mayor. Esta cifra describe sólo la categoría hispana o latina del conteo de otoño —el sistema federal mantiene aparte a quienes tienen raza o etnicidad desconocida y a quienes no son residentes de Estados Unidos—, así que no permite afirmar con exactitud cuántos estudiantes latinos hay realmente en el campus. Pero el número que sí tenemos es bajo, y no hay manera honesta de suavizarlo.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena. Este dato cuenta quién está matriculado, y nada más. Si tu hija fuera a ser de las pocas, la pregunta que le toca hacer a ella o a ustedes juntos es directa: qué grupos estudiantiles existen, qué apoyos hay, y —si se puede— hablar con una estudiante que ya esté ahí antes de decidir. El número es de la escuela completa; su experiencia particular puede verse distinta.

De cada 100 estudiantes de pregrado, 93 son mujeres. Es casi todo el pregrado. Y 21 de cada 100 estudiantes de primer ingreso tenían residencia permanente en Georgia; el resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no está clara en el reporte. Es, en otras palabras, una comunidad que llega de lejos.

Cómo funciona el año académico y qué tan amplia es la oferta

El año en Spelman se organiza en semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La escuela acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó la casilla de crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que den crédito por cualquier examen: no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera exacta de tu hija. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de doble inscripción.

En el último año reportado, Spelman entregó 420 títulos de licenciatura, repartidos en 18 familias de programas académicos. La familia más grande fue ciencias sociales, con 26 de cada 100 títulos —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se llevó el bulto. Es una oferta ancha y repartida, no concentrada en dos o tres carreras dominantes. Dicho esto: 18 familias con fila en el reporte no son 18 carreras exactas ni 18 áreas con títulos garantizados; una familia agrupa varios programas y alguna puede reportar cero. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hija.

La razón oficial entre estudiantes y personal de instrucción, ambos medidos como equivalentes de tiempo completo, es de 11 a 1. Comparada con las 941 escuelas parecidas de este censo, cae abajo de la mitad —sin llegar al cuarto más bajo. Es una razón agregada baja, pero por sí sola no demuestra que haya más personal disponible para cada estudiante ni te dice el tamaño real de una clase de primer año. El archivo no explica el método detrás del número.

Los caminos académicos que la institución reporta tener

Spelman reporta varias oportunidades estructuradas: programas de estudio en el extranjero, preparación para certificación docente antes del nivel postsecundario, la posibilidad de completar ahí mismo la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal para programas de certificación docente inicial. Son caminos que la institución declara tener disponibles; qué tan accesibles son para el caso particular de tu hija es algo que se confirma directamente con la escuela.

Entrar aquí: lo que pide la solicitud y quién logra pasar

Empecemos por lo más simple: Spelman no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De las nueve consideraciones que el sistema federal registra —sin contar pruebas de admisión ni estatus de legado—, seis son obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, el ensayo personal, las cartas de recomendación y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Además toma en cuenta, si se las mandas, el lugar que tu hija ocupó en su generación, un portafolio o examen de competencias, y experiencia de trabajo.

Esto es una solicitud larga. Cada pieza se junta con tiempo, no en una noche. El ensayo es requisito: que empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda. La tarifa de solicitud publicada es $40.

Ahora, los números duros de quién entra. En el ciclo 2023, Spelman recibió 10,610 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 3,617. Son 34 de cada 100. Comparada con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, es de las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes. Del otro lado quedan 6,993 solicitantes sin oferta. Este dato no separa a quienes fueron rechazados de quienes quedaron en lista de espera o retiraron su solicitud. Que Spelman esté en la lista de tu hija está bien. Que sea la única, no. Y este porcentaje es de la escuela entera: el sistema federal no reporta cuántos entran por carrera, así que si tu hija va por un programa específico, ese número hay que pedirlo directo a admisiones.

Aquí viene un dato que suele sorprender a las familias: de cada 100 admitidos en el conteo oficial de 2023, sólo 20 se inscribieron en Spelman. Los otros 80 tenían el sí en la mano y no lo tomaron. Entre las escuelas comparables, este porcentaje cae a media tabla —ni especialmente alto ni bajo. Dicho de otra forma: de cada 5 estudiantes que reciben la carta de aceptación, más o menos uno termina yendo. No lo leas como una mancha sobre la escuela. El registro federal no dice por qué cada quien escogió lo que escogió. Lo que sí te digo es esto: lo que otros decidieron no te dice qué le van a ofrecer a tu hija. Espera su carta con el precio neto —lo que de verdad va a costar el año— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: Spelman es test optional. El SAT y el ACT no son requisito; si tu hija los manda, se toman en cuenta, si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes que se inscribieron, 24 de cada 100 entregaron puntajes del SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 550 y 660 en lectura y escritura, y entre 510 y 610 en matemáticas. Esos rangos son de quienes se inscribieron y entregaron puntaje, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje se usó para admitir a nadie. Ese 550 no es un mínimo y ese 660 tampoco es una garantía.

Sobre transferencias: la escuela pierde pocos estudiantes por esta vía. De la generación que entró en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, sólo 13 de cada 100 aparecen como transferidos sin completar aquí dentro del plazo. Comparada con escuelas parecidas, ese número está del lado bajo. Y en sentido contrario, muy pocos estudiantes llegan a Spelman transferidos de otra escuela: apenas 11 en el conteo de otoño de 2023. Esta cifra cuenta cuántos entraron por primera vez ese otoño, no cuántas materias les reconocieron. Si tu hija estuviera pensando en transferirse hacia acá, pide por escrito la evaluación de créditos antes de que se mueva.

Lo que cuesta y lo que realmente vas a pagar

En Spelman College, entre 93 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $31,898. Entre 74 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $34,390; entre 198 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $42,201. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (93 estudiantes) y el de la banda de más (198 estudiantes) es de $10,303. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $37,403.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

La ayuda y los préstamos: de dónde sale el dinero

De cada 100 estudiantes que buscan un título en Spelman, 68 reciben algún tipo de ayuda que no se devuelve —becas o subvenciones. Es más de la mitad, pero no todos. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción cae en el cuarto donde la ayuda alcanza a menos estudiantes; entre quienes sí la reciben, el promedio del año fue de $15,560.

La beca federal Pell —para estudiantes con necesidad económica demostrada— le llegó a 29 de cada 100 estudiantes. La ayuda general alcanza a más de la mitad del estudiantado, pero la que depende directamente del ingreso familiar alcanza a menos. La diferencia puede venir de ayuda federal que no es Pell, o de fuentes estatales, locales o institucionales; el reporte no permite saber exactamente cómo se compone. Cuando llegue la carta de ayuda de tu hija, sepárala a mano en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los revuelven en una sola columna, y esa confusión le cuesta dinero a las familias.

Y ahora la cifra que quiero que se quede contigo con claridad: en el año escolar 2022-23, 58 de cada 100 estudiantes de pregrado de Spelman recibieron un préstamo estudiantil federal. Es más de la mitad. De quienes pidieron préstamo, el promedio fue de $6,843 ese año. Si tu hija pidiera algo parecido cada año durante los cuatro años de la carrera, la suma rondaría los $27,372, sin contar intereses. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción de estudiantes con préstamo queda a media tabla —ni de las que más, ni de las que menos.

Aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción. Haz la cuenta completa antes de firmar nada, y hazla antes de la primera firma, no al final. Este promedio es de un solo año y sólo cubre préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye los préstamos PLUS que a veces terminan firmando los padres, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien se gradúa —para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número específico no está en este reporte. Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hija tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo para administrar el costo.

Vida en el campus, servicios y lo que no ofrece

Spelman tiene vivienda controlada por la institución, y no exige que todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso vivan ahí —aunque eso no significa que ningún programa tenga ese requisito. También ofrece planes de comida, y en el más grande, el número de comidas por semana viene fijo. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 1,398 estudiantes, dentro o fuera del campus. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible cuando tu hija la necesite. Pide por escrito la tarifa del año en curso, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: Spelman marcó que sí hay oportunidad, y marcó las tres ramas de servicio —Army, Navy y Air Force. Marcar las tres no es lo común: de las 3,012 universidades de esta base, sólo 135 lo hacen. Pero que esté marcado no confirma que el programa se curse en este campus específico ni informa cupos, becas o requisitos. Pregunta por cada rama por separado antes de construir un plan alrededor de esto.

Sobre deporte: Spelman reporta que no participa en deporte intercolegial y que no pertenece a ninguna asociación atlética nacional —ni NCAA, ni NAIA, ni ninguna de las otras. Si el deporte es parte del plan de tu hija, este dato pesa en la decisión. Pregunta si existen ligas internas o clubes; un club no es lo mismo que un equipo universitario competitivo.

Sobre educación a distancia: 29 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases en línea, según el conteo de otoño. Comparada con escuelas parecidas, Spelman está en el cuarto que más pregrado tiene estudiando así. Este número cuenta a todo el pregrado junto, no a la carrera específica de tu hija: una carrera puede estar casi toda en línea y la de al lado casi toda en el campus. Vale la pena confirmar la modalidad real del programa que le interesa.

Finalmente, la institución reporta un paquete de servicios: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para quienes terminan sus programas, y una dirección web de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan accesibles, buenos o suficientes son en la práctica. Eso se confirma preguntando directamente y, si se puede, hablando con estudiantes actuales.

Se quedan, y muchos terminan: lo que dicen los números de persistencia

Ahora llegamos a una de las partes más alentadoras de esta historia, dicha con cuidado.

De la cohorte que entró por primera vez a Spelman en el otoño de 2022, en tiempo completo y buscando licenciatura —577 estudiantes—, 94 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritas en Spelman o ya habían completado su licenciatura al año siguiente. Comparada con 930 escuelas privadas selectivas parecidas, Spelman queda entre las que más conservan a su cohorte; nueve de cada diez de ese grupo, o más, retuvieron una proporción igual o menor. Es un número alto. Pero no es una tasa de graduación final: el criterio combina a dos grupos distintos sin separarlos, y no revela qué pasó con el 6 por ciento restante.

Sobre graduación: la generación que empezó licenciatura en 2017 —544 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso— llegó, seis años después, a 76 de cada 100 con título en la mano. Con el plazo más corto de cuatro años, la cifra baja a 68 de cada 100 —una diferencia de 8 puntos que muestra que buena parte de esa generación necesitó tiempo extra. Comparada con 920 escuelas parecidas, Spelman queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro de ese grupo, o más, reportaron una proporción igual o menor de titulados.

Vale la pena ver el desglose completo de esa cohorte de 544: 414 completaron la licenciatura ahí mismo; ninguno completó un programa más corto de menos de cuatro años; 72 se transfirieron sin completar en Spelman y luego se inscribieron en otra institución; 4 seguían inscritos sin haber completado; y 54 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" al momento del corte —una categoría que no explica el motivo y que puede incluir a quienes terminaron después del plazo oficial.

Un porcentaje alto no significa que tu hija se vaya a titular. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017, nada más. Lo que sí está en tus manos es que entre con los créditos en orden, y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera.

Un último dato, con una ventana más larga: siguiendo a una cohorte que entró entre julio de 2015 y junio de 2016 —607 estudiantes, mezclando primer ingreso y quienes ya tenían experiencia universitaria previa—, al corte de agosto de 2023, casi ocho años después, 79 de cada 100 tenían título o certificado de Spelman. Entre quienes recibieron beca Pell, esa cifra fue de 75 de cada 100 —8 puntos abajo de quienes no la recibieron. Comparada con escuelas parecidas, Spelman queda en el cuarto de arriba también en esta medida.

Al corte de ocho años, la mayoría de esa cohorte había recibido un título de esta escuela. Es una cohorte histórica y anterior; no decide si tu hija se va a titular aquí ni en cuánto tiempo. Si tu familia calificaría para Pell, esta comparación no determina el resultado individual de tu hija. Lo que sí puedes hacer es preguntar en la escuela, por escrito, qué existe en concreto para esos estudiantes: consejero asignado, ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva año con año.

Lo que este artículo no puede decirte

No sabemos qué pasa con los graduados de Spelman después de salir de ahí: no hay dato oficial de empleo, ingresos o deuda al momento de graduarse dentro de esta información. Eso queda fuera de lo que estos reportes pueden mostrar.

Juntar las piezas

Ahora ya conoces con detalle una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que Spelman College realmente es, según sus propios números oficiales. Es una escuela selectiva, con una comunidad casi enteramente femenina y con una identidad histórica clara. Su precio de lista es alto, pero su precio neto —lo que realmente pagan las familias de distintos niveles de ingreso— muestra una diferencia relativamente moderada entre quien gana menos y quien gana más. Retiene y gradúa a una proporción alta de sus estudiantes, comparada con escuelas similares. Y financiar los estudios ahí, para más de la mitad de sus estudiantes, pasa por un préstamo federal.

Falta juntar esto con lo que tu hija quiere estudiar y lo que ya ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación —y no de un solo pedazo— nace un plan real.

A ti te toca el dinero, los documentos, las fechas límite y crear las condiciones para decidir con información completa. A tu hija le toca su esfuerzo, su curiosidad y la dirección de su propia vida. A Spelman le toca admitir, negar y ofrecer ayuda. Ninguna de esas tres partes reemplaza a las otras dos.

Nota sobre las fuentes: la información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por Spelman College al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, con algunas cohortes históricas de seguimiento a más largo plazo señaladas en el texto. Best College Aid no representa a Spelman College ni al gobierno de Estados Unidos; esta pieza organiza y explica información pública, no sustituye la carta de admisión y ayuda financiera oficial que reciba tu familia.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.