Guía universitaria

Springfield College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Springfield College: lo que dicen sus números y lo que le toca decidir a tu familia

Springfield College en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
70.2 %

2,538 admitidos de 3,614 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$43,707

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$21,252/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
68 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

decisión temprana: 1 de diciembre · prioritaria: 1 de febrero · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.60

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
530–650

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (5 % envió el SAT)

SAT matemáticas
540–610

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

Tasa de retención
84 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
9 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en que dejas de escuchar el nombre de una universidad como un rumor lejano y empiezas a necesitar saber, en serio, qué es. Springfield College, en Massachusetts, puede ser ese nombre para tu familia hoy. No vengo a decirte si es la correcta para tu hijo. Vengo a ponerte enfrente lo que los datos oficiales sí permiten ver, para que la incorpores a un plan más grande, uno que sólo tú y tu hijo pueden terminar de armar.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,356 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de escuela es, en pocas palabras

El sistema federal que clasifica a las universidades de Estados Unidos ubica a Springfield College entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales. En su perfil de pregrado la coloca en el grupo de admisión más selectiva, y la describe como una escuela de cuatro años, de tamaño chico y muy residencial: en el momento de ese conteo, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propia, controlada o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo.

Que sea "muy residencial" no resuelve si a tu hijo le conviene mudarse. Y que aparezca en el grupo "más selectiva" tampoco te dice cuántos de cada cien solicitantes entran — ese número existe por separado y vale la pena mirarlo antes de que tu hijo arme su lista final de universidades. Que ésta no sea la única escuela en esa lista.

Springfield College está en la ciudad de Springfield, Massachusetts, condado de Hampden, dentro de esa área metropolitana. Eso dice dónde está el punto en el mapa, no cómo se llega ni cuánto tarda el trayecto real: eso se pregunta directamente a la escuela. Si tu hijo piensa vivir en casa, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora en que tendría clases. El tiempo real casi nunca es el que promete el mapa.

Es una institución privada de cuatro años o más, sin fines de lucro. El sistema federal registra el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Ninguno de estos dos datos te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe ahí, ni si conecta pregrado con posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Y una aclaración que vale oro: Springfield College no aparece entre las universidades históricamente afroamericanas, las universidades tribales ni las instituciones land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas — de las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 traen alguna de las tres. Que Springfield College no esté en esas listas no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se sentirá tu hijo en ese campus. Eso se investiga preguntando qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy, y hablando con alguien que ya estudie ahí.

El tamaño real de la comunidad, y quién la compone

Springfield College tenía 2,785 estudiantes inscritos en el último conteo oficial de otoño. Es un tamaño mediano, ni entre las grandes ni entre las chicas, y de los más comunes cuando se le compara con 941 escuelas privadas de cuatro años y admisión selectiva parecidas a ella.

Pero ese número grande trae el posgrado adentro: 1,924 son de pregrado y 861 de posgrado. Si tu hijo va entrando a la carrera, el número que le importa de verdad es 1,924, no el total.

De los estudiantes de pregrado reportados en el otoño de 2023, 9 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y queda por debajo de la mitad del grupo de escuelas comparables, aunque sin caer en el cuarto más bajo. Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena — este dato cuenta quién está matriculado, y nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la tarea es preguntar qué grupos y qué apoyos existen, y hablar con un estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir.

En este pregrado casi no hay adultos: apenas 1 de cada 100 estudiantes tiene entre 25 y 64 años. Entre hombres y mujeres está casi parejo, 49 de cada 100 son mujeres. Y con el dato redondeado, menos de la mitad de los estudiantes de primer ingreso, 32 de cada 100, tenía residencia permanente reportada en Massachusetts. El resto viene de otros estados, del extranjero o su residencia no quedó reportada con claridad — este dato no separa esas tres categorías, así que no se puede afirmar más de lo que dice.

Cómo está armada la vida académica

El año escolar en Springfield College se organiza por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. En su reporte oficial declaró que acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó la casilla de crédito por experiencia de vida, y confirmó que no matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.

Que digan que aceptan AP no significa que den crédito por cualquier examen. No dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos van a contar para la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En el último año reportado, la escuela entregó 469 títulos de licenciatura repartidos en 19 familias de programas. Pero la oferta está lejos de ser pareja: profesiones de la salud concentró 178 de esos 469 títulos, 38 de cada 100. Diecinueve familias con una fila en el reporte no son diecinueve carreras con oferta activa — una familia agrupa varios programas y puede reportar cero. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, con su nombre completo.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción, ambos medidos en equivalentes de tiempo completo, es de 11 a 1. Es una razón baja, por debajo de la mitad de las escuelas comparables. Pero ojo: esta cifra agregada no dice qué tamaño tienen las clases de primer año, ni cómo se calculó exactamente. No confundas la razón institucional con el salón donde se sentará tu hijo.

Springfield College también reporta oportunidades estructuradas: estudio en el extranjero, un programa completo cursable sólo por las noches o los fines de semana, y rutas de preparación y certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación inicial.

Entrar: qué pide la solicitud y qué tan accesible es en realidad

Springfield College no tiene admisión abierta. De nueve consideraciones que revisa (sin contar pruebas de admisión ni estatus de legado), marca seis como obligatorias: expediente de la prepa, promedio, haber cursado el plan de materias que piden, ensayo personal, cartas de recomendación y, cuando aplica, examen de dominio del inglés. Además toma en cuenta, si se las mandas, el lugar en tu generación, un portafolio o examen de competencias, tu experiencia de trabajo, y si alguien de tu familia estudió ahí. Esta última pieza tu hijo no puede cambiarla; si no aplica, mejor no gastar energía ahí y ponerla en lo que sí está en sus manos.

Es una solicitud larga. Cada pieza se junta con tiempo, no en una sola noche. La buena noticia: la tarifa de solicitud de pregrado publicada es $0.

Ahora la cifra que más te interesa. De 3,614 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, 2,538 recibieron oferta de lugar: 70 de cada 100. Siete u ocho de cada diez recibieron el sí. Es un porcentaje de los comunes entre escuelas parecidas, ligeramente por debajo de la mitad de ese grupo. Eso no vuelve automática la entrada, y tampoco es una regla fija: es de un solo ciclo. Cuando a tu hijo le toque aplicar, revisa el número del año que le corresponda.

Aquí viene un dato que suele sorprender: de cada 100 admitidos, sólo 19 terminaron inscribiéndose. De cada cinco muchachos que reciben el sí de esta escuela, más o menos uno acaba yendo. Los demás ya tenían lugar ahí y no lo tomaron. Y esto no es una mancha para la escuela — recibir la carta no es lo mismo que decidir ir, y el registro federal no explica por qué cada quien escogió lo que escogió. Lo que otros decidieron no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta con el precio neto, que es lo que de verdad va a costarles el año, y con ese número en la mano decide si esta escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito en Springfield College. Si tu hijo los manda, los toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes que se inscribieron, sólo 5 de cada 100 entregaron puntajes del SAT — de los porcentajes más bajos entre escuelas comparables. Con una muestra tan chica, de apenas 22 estudiantes, la mitad de en medio sacó entre 530 y 650 en lectura y escritura, y entre 540 y 610 en matemáticas. Con ese tamaño de muestra, no trates esos números como un corte que hay que alcanzar ni como una garantía si los superas.

En cuanto a transferencias: en el otoño de 2023 llegaron 48 estudiantes que entraron por primera vez a Springfield College después de haber estudiado en otra universidad. La escuela no reportó su tasa de salida de transferencia, así que ese dato queda en blanco — no significa que nadie se transfiera, sólo que no está reportado. Si tu hijo llega por esa vía, cuántos créditos le reconocerán es una pregunta que se hace directamente en la escuela.

El precio de lista y lo que de verdad podrían pagar

En Springfield College, entre 41 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $21,252. Entre 47 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $24,226; entre 224 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $32,494. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (41 estudiantes) y el de la banda de más (224 estudiantes) es de $11,242. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $29,198.

Aun con las becas descontadas, el precio neto promedio de las familias de menos ingreso fue de $21,252 en el año académico 2022-23. Si ese número no cabe en tu bolsillo, mejor verlo hoy que en agosto.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

Ayuda, becas y deuda: el mapa del dinero

En Springfield College, prácticamente todos los estudiantes que buscan título —el número redondea a 100 de cada 100— reciben algún tipo de beca o ayuda financiera. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $28,138 en el año. Es una cifra fuerte, pero un promedio esconde variedad: hay quien recibió mucho más y quien recibió mucho menos. La beca Pell, reservada para familias de bajos ingresos, llegó a 22 de cada 100 estudiantes.

Nada de esto es tu oferta personal. Un promedio alto entre quienes recibieron ayuda no garantiza que la tuya sea de ese tamaño. Cuando llegue tu carta, busca el número que tu familia tendría que poner de su bolsillo — ese es el que se compara entre escuelas, no el tamaño del descuento anunciado.

Sobre préstamos: 72 de cada 100 estudiantes de pregrado en Springfield College recibieron un préstamo federal en el año escolar 2022-23. Es la mayoría, y entre escuelas parecidas, queda del lado alto — siete de cada diez de esas escuelas tuvo una proporción igual o menor. De quienes pidieron préstamo, cada uno se llevó en promedio $6,411 ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años, la suma rondaría los $25,644, sin contar intereses.

Aquí financiar con deuda es lo común. Pero que sea común no decide si tu hijo la va a necesitar — eso sale de su carta de ayuda y de la diferencia entre el precio neto y lo que la familia pueda aportar. Este promedio, además, es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un solo año: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los padres, ni deuda con bancos o tarjetas, ni la deuda total con la que alguien sale al graduarse. Si aparece deuda en la carta, pide el estimado de pago mensual antes de aceptar nada.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos y participación en un programa Promise, dos mecanismos que vale la pena preguntar en detalle si el flujo de efectivo, más que el total, es el reto de tu familia.

Vida en el campus, modalidad y apoyos disponibles

Springfield College sí tiene vivienda propia, aunque no es obligatoria para todos los estudiantes de tiempo completo y primera entrada — eso niega una obligación universal, no que ningún programa la exija. También ofrece planes de comida, con un número de comidas que varía según el plan elegido. La capacidad máxima reportada de vivienda institucional es de 1,973 estudiantes. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a una lista de espera.

Reporta oportunidad de ROTC en dos ramas: Army y Air Force. La rama Navy no aparece marcada. Que esté marcado en el reporte no significa que el programa se curse en este campus específico — pregunta eso por nombre antes de construir un plan alrededor de esta ruta.

Hay algo curioso en el reporte deportivo: en un componente aparece afiliada a la NCAA, mientras que en otro componente financiero declaró que no participa en deporte intercolegial. Son respuestas a preguntas distintas, en reportes distintos, y no coinciden entre sí — el registro no explica por qué. Si el deporte es parte del plan de tu hijo, pide el calendario de la temporada actual y el nombre del entrenador. Confírmalo por escrito, no por la etiqueta.

Sobre educación a distancia: la ofrece en pregrado y posgrado, pero en el conteo de otoño menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba toda su carga a distancia. Y en la pregunta específica sobre programas completos a distancia, la escuela respondió que no ofrece uno en el que todos los cursos requeridos puedan completarse así. Si la modalidad a distancia es importante para tu hijo, confirma el nivel y la carrera exactos.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual pasa el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no dice si hay bases de datos específicas para la carrera de tu hijo — eso se pregunta por nombre.

Y entre los apoyos que reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación para quienes egresan, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto dedicado para veteranos y sus familias, y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad.

Cuántos se quedan, cuántos terminan, y en cuánto tiempo

De la cohorte que entró por primera vez, de tiempo completo, buscando licenciatura, en el otoño de 2022 —525 estudiantes—, 439 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos ahí o ya se habían titulado. Son 84 de cada 100, una proporción que queda en la parte alta comparada con escuelas similares. Se quedaron más de los que se fueron. Pero el complemento, esas 86 personas que quedaron fuera de esa cuenta, no revela su destino real: no volver no es lo mismo que abandonar los estudios, porque quien se cambió a otra universidad cuenta igual que quien dejó de estudiar del todo.

Sobre graduación: IPEDS siguió a 655 estudiantes que empezaron licenciatura en 2017, de tiempo completo, por primera vez. A los seis años, 443 se habían titulado ahí: 68 de cada 100. A cuatro años la cifra ya estaba en 64 de cada 100, apenas 4 puntos por debajo del plazo de seis años — una brecha chica. Comparada con escuelas parecidas, queda arriba de la mediana del grupo.

Ten claro a quién sigue esta cuenta: sólo a quienes entraron por primera vez y de tiempo completo. No incluye a quienes llegaron transferidos ni a quienes estudiaron medio tiempo. Un renglón ausente en el resto de la cuenta no se convierte en cero, y no autoriza a afirmar transferencia, continuidad, pausa ni abandono para quienes no aparecen titulados en ese plazo.

Hay todavía una mirada más larga. IPEDS siguió a una cohorte de 639 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, mezclando primer ingreso con quienes ya tenían experiencia postsecundaria previa, de tiempo completo y parcial. Al corte de agosto de 2023, ocho años después, 76 de cada 100 tenían ya un título o certificado de Springfield College. Es una proporción que la coloca en el cuarto más alto entre escuelas comparables.

Dentro de esa misma cohorte, entre quienes recibieron beca Pell —la ayuda federal para familias de bajos ingresos— la cifra de titulación a ocho años fue de 69 de cada 100, nueve puntos por debajo de quienes no la recibieron. Que una familia califique para Pell hoy no determina el resultado individual de tu hijo. Si esta pieza te importa, pregunta en la escuela qué existe en concreto para esos estudiantes: consejero asignado, ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva cada año. Y que te lo contesten por escrito.

Lo que sigue siendo tuyo, de tu hijo, y de la universidad

Ya conoces, con bastante profundidad, una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que Springfield College realmente es y lo que reporta ofrecer. Faltan las otras dos, y esas no las puede dar ningún artículo: lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar.

A tu hijo le toca su esfuerzo, su ensayo, sus cartas de recomendación, su curiosidad por la carrera que eligió. A ti te toca el FAFSA, la carta de ayuda, comparar el precio neto real entre escuelas, y hacer las preguntas que estos datos no pueden responder por sí solos: cuánto costará exactamente, qué apoyos existen para la comunidad de tu hijo, si el deporte o el ROTC realmente operan como esperan. A la universidad le toca admitir, negar, ofrecer ayuda y, con el tiempo, responderte por escrito lo que un reporte federal no puede.

Ninguna cifra de este artículo decide si Springfield College es la escuela correcta para tu familia. Lo que sí puedes hacer ahora es juntar esta pieza con las otras dos, y dejar que de esa combinación nazca un plan que sea tuyo.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por Springfield College al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Springfield College ni al gobierno de Estados Unidos; este artículo no sustituye la verificación directa con la oficina de admisiones y ayuda financiera de la institución.

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