Este artículo no te va a decir si Swarthmore College es la universidad correcta para tu hijo. Nadie puede decirte eso sin conocer a tu hijo. Lo que sí puedo hacer es mostrarte, con los datos oficiales que el gobierno federal recoge de esta institución, qué clase de lugar es, cómo admite, cuánto cuesta en la vida real y qué pasa con los estudiantes que entran ahí. Tú pones esa pieza junto a lo que tu hijo quiere y junto a lo que tu familia puede pagar. De esas tres piezas juntas nace un plan.
Qué tipo de escuela es, en pocas palabras
Swarthmore College está clasificada por el sistema Carnegie como un colegio de licenciatura enfocado en artes y ciencias: pequeño, de cuatro años, muy residencial. Eso último tiene un significado concreto, no decorativo: en el conteo usado para esta clasificación, al menos la mitad de los estudiantes que buscaban título vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. También aparece en el grupo de admisión más selectivo dentro del perfil de pregrado de Carnegie.
¿Qué no te dice esa etiqueta? Cuántos de cada cien solicitantes entran. Eso es un dato distinto, y lo vamos a ver más adelante, antes de que tu hijo termine de armar su lista.
Es una institución privada sin fines de lucro, de cuatro años o más. IPEDS —el sistema donde el gobierno de Estados Unidos recopila estos datos— registra la licenciatura como el nivel más alto que reporta ofrecer. Eso es un dato institucional general: no te confirma que la carrera exacta que le interesa a tu hijo se ofrezca ahí. Eso se verifica programa por programa.
Swarthmore no tiene ninguna de tres designaciones específicas que el gobierno rastrea: no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 tienen alguna de las tres. Que Swarthmore no traiga ninguna no dice nada sobre a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.
Dónde queda. Swarthmore está en el pueblo de Swarthmore, Pensilvania, condado de Delaware, dentro del área metropolitana de Philadelphia-Camden-Wilmington. El código censal lo ubica como suburbio: dentro del área urbanizada, fuera de la ciudad principal. Si tu hijo piensa vivir en casa, no confíes en el mapa: maneja la ruta un día entre semana a la hora real de sus clases. El tiempo que marca el navegador casi nunca es el tiempo real.
Una comunidad de tamaño mediano, y lo que eso implica
Swarthmore tenía 1,644 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño, todos en pregrado —no hay matrícula de posgrado ahí. Es tamaño mediano, dentro de la banda de 1,000 a 4,999 estudiantes. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años en este censo que reportan el dato, su tamaño es de los más comunes: ni entre las grandes ni entre las chicas.
Casi todos estudian tiempo completo. IPEDS estima, sobre esos 1,644 inscritos, un equivalente institucional de 1,642 estudiantes de tiempo completo.
Sobre quién compone ese pregrado: 15 de cada 100 estudiantes se reportaron como hispanos o latinos en otoño de 2023. No es mayoría, pero tampoco es un caso raro. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo que reportan el dato, queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Esa comparación tiene un límite real: se arma por tipo y control de escuela, no por estado, y no baja al nivel de carrera. Todo esto describe a la escuela completa.
Entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo: 52 de cada 100 son mujeres. Casi no hay estudiantes de 25 a 64 años: apenas 1 de cada 100. Y de dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso —qué estados, qué países— simplemente no está reportado para esta escuela en el ciclo 2023. No se estima, no se inventa.
Ser grande no significa más opciones. Ser chica no significa más atención para tu hijo. La pregunta correcta siempre es sobre la carrera específica, no sobre la escuela entera.
Cómo funciona académicamente
El año en Swarthmore se organiza en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La escuela acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó que otorgue crédito por experiencia de vida, y reportó que no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito. Que acepten AP no significa que el crédito sea automático: no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos van a contar para la carrera exacta de tu hijo. Eso se pide por escrito, antes de inscribirse, no se presupuesta de antemano.
En cuanto a qué estudian: en el año más reciente reportado, Swarthmore entregó 409 títulos de licenciatura, repartidos en 20 familias de programas (lo que el gobierno llama familias CIP). La familia más grande fue ciencias sociales, con 26 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco domina el conjunto. Es una oferta ancha: ninguna familia concentró 30 de cada 100 títulos. Ojo: 20 familias con fila en el reporte no son 20 carreras distintas ni 20 familias con títulos positivos —algunas filas pueden reportar cero. Verifica el programa exacto.
Sobre la relación entre estudiantes y profesores: Swarthmore reporta 8 estudiantes equivalentes de tiempo completo por cada equivalente de tiempo completo del personal de instrucción. Es una de las razones más bajas entre las 941 escuelas comparables de este censo —está en el cuarto de abajo, es decir, tres de cada cuatro escuelas parecidas tienen una razón mayor. Pero una razón baja, por sí sola, no mide tamaño de clase ni disponibilidad real de los profesores. Pregunta específicamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.
La institución también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, y varias vías relacionadas con certificación docente, tanto completada ahí como en otra institución con aprobación estatal.
Entrar aquí: lo que se pide y quién lo logra
Empecemos con lo más directo: Swarthmore no tiene admisión abierta. Revisa piezas concretas antes de decir sí. De nueve consideraciones de admisión que este conteo registra, marcó tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el ensayo personal y las cartas de recomendación. Dicho simple: en esta universidad no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que escribir.
Hay otras piezas que no son obligatorias pero sí se consideran si se envían: promedio, lugar en la generación, haber llevado el plan de materias que la universidad pide, un portafolio o examen de competencias, experiencia de trabajo, examen de dominio del inglés cuando aplica, y si alguien de la familia estudió ahí. Sobre esto último: si no es tu caso, no gastes energía ahí. Gástala en lo que sí está en las manos de tu hijo.
La tarifa de solicitud publicada es $60.
Ahora la selectividad, con números crudos. En el ciclo 2023, Swarthmore recibió 14,287 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 992. Eso es 7 de cada 100. Comparada con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, es de las que menos aceptan: nueve de cada diez escuelas de ese grupo, o más, aceptaron un porcentaje mayor de sus solicitantes. Del otro lado quedaron 13,295 solicitantes sin oferta de lugar.
Aquí quiero ser directo contigo: este número no separa no-admisión, lista de espera o retiro de solicitud. Y sobre todo, este dato dice cuántos lugares se ofrecieron. No dice nada de lo que vale tu hijo. Un porcentaje bajo no vuelve a una escuela mejor; uno alto no la vuelve peor. Mide oferta contra demanda. Asegúrate de que la lista de tu hijo tenga escuelas de varios niveles de selectividad, no sólo de éste.
De los admitidos, ¿cuántos se inscriben ahí? En 2023, de cada 100 admitidos de primer ingreso, 42 se matricularon en Swarthmore. Los otros 58 no lo hicieron ahí —el dato no dice si fueron a otra escuela o por qué no aparecen matriculados aquí. Comparada con sus pares, esta cifra queda del lado alto: en la mayoría de esas escuelas se queda una proporción menor de sus admitidos. Pero este número no mide calidad ni satisfacción. Cuando lleguen las cartas de admisión, lo que decide no es esta cifra: es poner las ofertas lado a lado y comparar precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.
Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito en Swarthmore. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes de primer ingreso que se inscribieron, 40 de cada 100 entregaron puntajes de SAT —una proporción de entrega que la pone en el cuarto más alto entre 653 universidades comparables. Entre quienes entregaron SAT, la mitad de en medio sacó entre 720 y 770 en lectura y escritura, y entre 740 y 790 en matemáticas. Importante: esos rangos son de estudiantes ya inscritos, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje decidió la admisión de nadie. Ese 720 no es un mínimo, y ese 770 tampoco es garantía de nada.
Sobre transferencias: en el otoño de 2023, 15 estudiantes de pregrado entraron a Swarthmore por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo de personas, no una proporción, y comparado con sus 942 pares selectivos, la deja en la mitad de abajo del grupo. Lo que no está reportado es la tasa de salida —cuántos de los que entraron ahí en 2017 se transfirieron a otro lado. Eso no significa que nadie se transfiera; significa que ese dato no viene en el archivo.
El precio de lista, y por qué no es tu precio
En Swarthmore College, entre 35 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $8,580. Entre 31 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $8,292; entre 31 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $47,429. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.
Entre el promedio de la banda de menos ingreso (35 estudiantes) y el de la banda de más (31 estudiantes) hay $38,849 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $17,930.
Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.
Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.
Cómo se paga: becas, Pell y préstamos
En Swarthmore, 58 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron ayuda que no se devuelve —más de la mitad, pero no todos. Comparada con sus 942 pares selectivos, cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Entre quienes sí la recibieron, el promedio del año fue $57,170.
Pell —la ayuda federal para estudiantes con necesidad económica demostrada— le llegó a 20 de cada 100 estudiantes.
$57,170 de beca promedio es dinero real, pero no es un precio: lo que decide es lo que queda después de la ayuda, y eso hay que pedirlo escuela por escuela. Un promedio alto entre quienes recibieron ayuda no predice el tamaño de la tuya.
Sobre préstamos, la cifra que más me interesa que veas con claridad: en el año escolar 2022-23, sólo 10 de cada 100 estudiantes de pregrado de Swarthmore recibieron préstamo estudiantil federal. A la mayoría, no se le otorgó préstamo federal ese año. De los que sí pidieron, cada uno se llevó en promedio $6,013 ese año escolar.
Comparada con sus 942 pares selectivos, aquí se recurre al préstamo federal menos que en casi todas: nueve de cada diez de ese grupo, o más, tuvieron una proporción mayor de estudiantes con préstamo.
Pero cuidado con lo que esto no te dice. Que la mayoría no haya usado préstamo federal ese año no significa que a todos les haya alcanzado con lo demás —el dato no captura beca, trabajo, ahorro familiar o deuda de otro tipo. Y ese promedio de $6,013 es de un solo año, sólo de préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda bancaria, ni tarjeta, y no es la deuda total con la que alguien se gradúa. Para eso habría que sumar todos los años, y ese número no está en este reporte.
Swarthmore también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo para administrar el costo.
La vida en el campus
Si tu hijo entra de tiempo completo en su primer año, vivir en el campus no es opcional: la escuela lo exige para estudiantes de primer ingreso, tiempo completo. También ofrece planes de comida, con un plan grande de número fijo de comidas por semana. La capacidad máxima de vivienda controlada por la institución reportada a IPEDS es de 1,574 estudiantes.
Esto tiene una consecuencia práctica directa: cuando compares el precio de Swarthmore con el de otra escuela, súmale cuarto y comida desde el principio. Donde vivir ahí es requisito, ese gasto no se puede recortar de la cuenta. Una colegiatura sola, sin vivienda, engaña.
Swarthmore no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte —ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas. De las 1,786 instituciones de cuatro años de esta guía, 926 sí marcaron alguna. Si el plan de tu hijo pasa por ROTC, pregunta directamente en admisiones: que no esté marcado en este campo no prueba que no exista ninguna vía cerca.
Sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a asociaciones atléticas nacionales, incluyendo la NCAA, con membresía reportada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si el deporte importa en el plan de tu hijo, escríbele directamente al entrenador: pregunta si hay lugar, en qué división compiten y si esa disciplina otorga beca. Pide la respuesta por escrito.
Swarthmore reporta que no ofrece educación a distancia — ni un curso, ni en pregrado ni en posgrado. En el conteo de otoño, 0 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia. Si tu hijo necesita flexibilidad por trabajo o por cuidar a alguien en casa, el horario tendría que caber completamente en persona. Este dato es de un año específico: pregunta si sigue siendo así antes de decidir.
La biblioteca opera con personal contratado y un gasto anual que superó el umbral de $100,000 que registra el gobierno federal. Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que existan las bases de datos específicas que necesita la carrera de tu hijo — eso se pregunta por nombre de carrera.
Y en materia de apoyos, la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, participación en Yellow Ribbon, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, y una dirección web de servicios para personas con discapacidad publicada en IPEDS.
Los que entran, ¿se quedan y se gradúan?
Aquí es donde Swarthmore muestra su cifra más contundente.
De la cohorte que entró por primera vez, de tiempo completo, buscando licenciatura, en otoño de 2022 —433 estudiantes—, 421 cumplieron el criterio oficial de retención: 97 de cada 100 seguían inscritos o ya habían completado la licenciatura al año siguiente. Comparada con 930 escuelas privadas selectivas de este censo, queda entre las que más conservan a su cohorte: nueve de cada diez de ese grupo, o más, retuvieron una proporción igual o menor.
Un resultado así de alto no es lo mismo que una tasa de graduación —el criterio junta a quienes siguen inscritos con quienes ya se titularon, sin separar cuál pasó a cada persona, y no dice nada sobre los 12 que quedaron fuera de esa cuenta.
Sobre graduación real: de cada 100 estudiantes que entraron a licenciatura en Swarthmore en 2017, 94 salieron con título en seis años o menos —369 de 392 personas, contando sólo a quienes entraron de tiempo completo sin haber pisado antes otra universidad. Comparada con 920 escuelas selectivas de este censo, es de las que más titulan.
Pero aquí va el matiz que de verdad importa para tu presupuesto: a cuatro años, la cifra es de 76 de cada 100 — 18 puntos menos que a seis años. Cuatro años es el plazo que la mayoría de las familias tiene contemplado en su presupuesto.El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo. Antes de firmar cualquier cosa, pide por escrito cuánto suele tardar realmente el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus materias obligatorias, y cómo cambia el costo total si el camino se alarga.
Por último, la ventana más larga: de una cohorte anual que entró entre julio de 2015 y junio de 2016 —413 estudiantes—, al corte de agosto de 2023 (ocho años después), 95 de cada 100 tenían un título o certificado de Swarthmore. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue 93 de cada 100 —apenas 2 puntos de diferencia con quienes no la recibieron. Comparada con 935 escuelas selectivas de este censo, está entre las que más titulan a ocho años.
Un dato alto como éste no predice el resultado de un estudiante en particular. Describe a un grupo específico que entró en un año específico. Vale la pena preguntar por los apoyos actuales del programa y por los resultados de cohortes más recientes, no sólo por este número histórico.
Lo que puedes hacer con todo esto
Swarthmore es, según sus propios datos, una escuela pequeña, muy selectiva, cara en precio de lista y notablemente generosa en precio neto para familias de menor ingreso. Casi nadie se queda con préstamo federal a su nombre. Casi todos los que entran, terminan. Eso es lo que dice el suelo de los datos.
Lo que no te dicen es si tu hijo va a ser feliz ahí, si va a entrar, o si tu familia debería poner esta escuela arriba, en medio o al final de su lista. Eso depende de tres cosas que sólo ustedes conocen: lo que tu hijo quiere estudiar y ha construido hasta ahora, lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, y lo que esta información —ya sin misterio— te dice sobre si vale la pena que él invierta el tiempo en escribir ese ensayo obligatorio.
Nadie te va a entregar esa decisión resuelta. Pero ya no la vas a tomar a ciegas. Llena el FAFSA. Pide la carta de ayuda por escrito. Pregunta por el programa exacto, no por la escuela entera. Y siéntate con tu hijo a ver, juntos, si este camino tiene sentido para la vida que él está tratando de construir.
Nota de fuente: los datos de este artículo provienen de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022–23 y 2023–24. Best College Aid no representa a Swarthmore College ni al gobierno de Estados Unidos; este artículo organiza información pública para ayudar a las familias a comprenderla.