Guía universitaria

Texas Tech University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Texas Tech University: lo que dicen los números oficiales y lo que significan para tu familia

Texas Tech University en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
70.9 %

24,116 admitidos de 34,020 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$11,852 / $24,451

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$13,922/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
64 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
550–640

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (33 % envió el SAT)

SAT matemáticas
540–630

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
25

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
85 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$75

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
30 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando tu hijo pone "Texas Tech" en su lista, tú probablemente no sabes ni por dónde empezar a investigarla. ¿Es grande o pequeña? ¿Es difícil entrar? ¿Cuánto va a costar de verdad, no el número que aparece en el folleto? Yo he acompañado a suficientes familias en este mismo momento para saber que la ansiedad no viene de que la universidad sea buena o mala. Viene de no tener el mapa.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
4,040 palabras19 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo es ese mapa, o al menos una pieza importante de él. Vas a encontrar aquí lo que el gobierno federal reporta sobre Texas Tech University: quién estudia ahí, qué cuesta, qué tan selectiva es, cuántos se gradúan y en cuánto tiempo. No vengo a venderte esta universidad ni a espantarte de ella. Vengo a explicarte, con la mano sobre el hombro, lo que los datos oficiales realmente dicen, para que tú decidas con tu hijo si esto encaja en el plan de tu familia.

Qué tipo de universidad es Texas Tech University

Empecemos por lo básico, porque lo básico cambia todo lo demás.

Texas Tech University es una universidad pública de cuatro años o más, ubicada en Lubbock, Texas, dentro del condado de Lubbock. Lubbock aparece clasificada por el código censal como una ciudad principal de 250,000 habitantes o más, y el campus está dentro de esa área metropolitana. Eso no te dice todavía cómo se llega desde donde vive tu familia ni qué tan cerca del centro está el campus; eso lo averiguas manejando la ruta tú mismo, un día entre semana, a la hora en que tu hijo tendría clase. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

En el sistema Carnegie, que clasifica a las universidades de Estados Unidos por lo que hacen, Texas Tech aparece entre las instituciones de doctorado con la actividad de investigación más alta. Es, oficialmente, una escuela grande: IPEDS marca el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Que ofrezca posgrado no significa que la carrera específica que le interesa a tu hijo tenga esa ruta completa dentro de la misma institución. Eso se verifica programa por programa.

Aquí hay un dato que vale la pena subrayar si tu hijo piensa vivir en casa: la clasificación Carnegie, basada en datos de 2019-20, describe a Texas Tech como una institución grande y principalmente no residencial. Esa etiqueta se activa cuando menos de uno de cada cuatro estudiantes de pregrado vive en vivienda de la institución, o cuando menos de la mitad estudia tiempo completo. El dato no aclara cuál de las dos condiciones se cumplió, y tampoco significa que no haya dormitorios: sí los hay, como vas a ver más adelante. Lo que sí te dice, con claridad, es que si tu hijo va a ir y venir todos los días, lo que hay que presupuestar no es sólo la colegiatura. Es el camión, la gasolina y las horas de camino.

Un dato más de identidad, en tres respuestas separadas: Texas Tech no está clasificada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), no es universidad tribal y no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 traen alguna de esas tres designaciones. Que no aparezca en ninguna de las tres listas no te dice a qué estudiantes atiende hoy, ni cuántos latinos hay en el campus, ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se investiga aparte, preguntando por los centros culturales y las organizaciones estudiantiles que existen hoy.

Y si tu hijo piensa llegar aquí después de haber estudiado en otra universidad, hay algo que conviene saber desde ahora: en la clasificación Carnegie 2021, Texas Tech aparece entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Esa etiqueta no dice con cuántos créditos llegan ni cuántos se pierden en el cambio. Pide por escrito, antes de mover a tu hijo, qué materias le van a contar y cuáles no.

Una escuela enorme, y lo que eso sí y no significa

Texas Tech reportó 40,773 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Eso la coloca en la banda más alta que usa el gobierno para medir tamaño: 20,000 estudiantes o más. Entre las 519 escuelas públicas de cuatro años con admisión selectiva de este censo que reportan este dato, cuando mucho una de cada diez tiene más estudiantes que ella.

De ese total, 32,635 van en pregrado y 8,138 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de carrera de licenciatura.

Pero el tamaño de la institución no te dice el tamaño del salón donde va a sentarse tu hijo. Eso hay que pedirlo aparte, por carrera y por año.

Ahora, la comunidad. Texas Tech le reportó al gobierno que 30 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es uno de cada cuatro, o más —de hecho, casi uno de cada tres—, y entre las 519 universidades públicas selectivas comparables en este censo, esa proporción la ubica en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas de ese grupo reportaron una proporción igual o menor. Dicho simple: ser latino no sería la excepción en este campus.

Pero contar no es atender. Este número te dice cuántos hay, no si hay consejería en español, tutorías dirigidas, o si esos estudiantes efectivamente terminan la carrera. Y es el porcentaje de toda la escuela, no el de la carrera específica que le interesa a tu hijo.

Otros números de la comunidad estudiantil: el pregrado está casi parejo entre hombres y mujeres, 50 de cada 100 son mujeres. Los estudiantes adultos, de 25 a 64 años, son minoría clara: sólo 6 de cada 100. Y de los estudiantes de nuevo ingreso que buscaban título, 91 de cada 100 reportaron una dirección permanente en Texas al momento de solicitar. Si tu familia vive fuera de Texas, tu hijo entraría a un campus donde la gran mayoría de sus compañeros nuevos son del mismo estado.

Cómo está organizada la vida académica

El año en Texas Tech se organiza por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Eso ya te da un marco de calendario conocido para planear.

Sobre créditos previos: la institución declaró que acepta crédito por exámenes AP y por entrenamiento militar, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida. También reportó que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de dual enrollment. Aquí va una verdad dura que aplica a casi cualquier universidad, no sólo a ésta: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen ni por cualquier puntaje. No dice cuántos puntos piden ni si ese crédito cuenta para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de que tu hijo tome decisiones basadas en un ahorro que todavía no está confirmado.

En cuanto a la oferta, Texas Tech entregó 7,209 títulos de licenciatura en un año reciente, repartidos en 25 familias de carreras (CIP). Ninguna familia domina: la más grande, negocios y administración, se llevó apenas 20 de cada 100 títulos del año. Comparada con 514 escuelas públicas selectivas de este censo, Texas Tech queda en el cuarto con más familias de carreras presentes en su oferta. Es una oferta ancha. Pero 25 familias con presencia en el reporte no son 25 carreras del catálogo actual, ni garantizan que cada una tuvo egresados ese año: una familia CIP agrupa varios programas y alguna fila puede reportar cero títulos. Verifica el programa exacto, con su nombre completo, antes de construir expectativas.

Un número que sí importa para entender la experiencia diaria: la razón de estudiantes por personal de instrucción, ambos medidos en equivalentes de tiempo completo, es de 21 a 1. Entre las 519 escuelas comparables de este censo, eso la coloca en el cuarto de arriba —una razón alta. Pero ojo: esto no es el tamaño de una clase. Es un promedio institucional que relaciona estudiantes y personal docente equivalentes de tiempo completo. No te dice si la clase de cálculo de primer año tiene 300 alumnos o 30. Ese dato hay que pedirlo directamente.

Texas Tech también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, investigación de pregrado fuera del salón de clases, un programa completo que puede cursarse sólo de noche o los fines de semana, educación de desarrollo sin crédito, y rutas de preparación y certificación para quienes quieren enseñar. Que la institución reporte que ofrece estas cosas es el punto de partida para preguntar por escrito los detalles: cupos, requisitos, costos.

Cómo funciona la admisión

Texas Tech no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De las nueve consideraciones que este reporte pregunta —sin contar pruebas de admisión ni estatus de legado—, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, el lugar que tu hijo ocupa dentro de su generación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique.

Hay otras piezas que no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si se envían: haber cursado el plan de materias que la universidad recomienda, el ensayo personal, cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, y la experiencia laboral. El reporte no dice cuánto pesa cada una en la decisión final, así que no asumas que "no obligatorio" significa "sin importancia."

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la preparatoria en español, hay algo que conviene resolver ya, no en el último mes: Texas Tech marcó el examen de dominio del inglés como obligatorio cuando aplica. Pregunta desde ahora qué lo exenta.

La tarifa de solicitud de pregrado publicada es de $75.

Ahora el número que más pregunta la gente: ¿qué tan difícil es entrar? En el ciclo 2023, Texas Tech recibió 34,020 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 24,116. Eso es 71 de cada 100 solicitantes. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas de este censo, esa tasa la coloca del lado accesible: siete de cada diez escuelas de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes. Aun así, casi 10,000 solicitantes no recibieron oferta ese año. Es una escuela grande, con miles de solicitudes, y aun así la mayoría entra. Tu hijo tiene motivo real para aplicar, y motivo real para armar una solicitud completa y puntual. Pero esa cifra es de un solo ciclo, no una regla fija de la casa: si el año que le toca a tu hijo hay más solicitantes y los lugares no crecen, el número baja solo. Vuelve a checarlo cuando llegue el momento.

Aquí viene un dato que vale la pena mirar con calma: de cada 100 estudiantes admitidos para primer año en 2023, sólo 30 acabaron inscribiéndose en Texas Tech. Los otros 70 tenían la carta de admisión en la mano y decidieron ir a otro lado. Comparada con escuelas similares, esa proporción de "se quedan" es alta para el grupo. Pero este número no mide qué tan difícil es entrar ni qué tan buena es la escuela; mide lo que otras familias decidieron después de recibir su carta. Cuando le lleguen las cartas a tu hijo, este porcentaje no es lo que debe decidir por ustedes. Pongan las cartas una junto a otra y comparen precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre exámenes estandarizados: SAT y ACT no son requisito en Texas Tech. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue su curso igual. De los estudiantes de primer ingreso que se inscribieron, 33 de cada 100 entregaron puntajes de SAT. Entre ellos, la mitad de en medio sacó entre 550 y 640 en lectura y escritura, y entre 540 y 630 en matemáticas. Estos rangos son de quienes ya se inscribieron y decidieron entregar el puntaje, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje se haya usado en la decisión de admitirlos. Ese 550 no es un mínimo que tu hijo tenga que alcanzar, y ese 640 tampoco es garantía de nada.

Si tu hijo llega o se va por transferencia

De una cohorte de estudiantes que entraron por primera vez y de tiempo completo a Texas Tech en 2017, 1,187 se transfirieron sin completar ahí y se inscribieron en otra institución dentro de un plazo razonable. Es 21 de cada 100: uno de cada cinco. Comparada con 395 escuelas similares, esa proporción es común, un poco por debajo de la mitad de la tabla.

Cambiarse de universidad no es lo mismo que fracasar. Pero si es una posibilidad real para tu hijo, conviene que sepa desde antes cómo se solicitan los papeles para irse.

Del otro lado, la llegada de transferidos es fuerte: 2,321 estudiantes de pregrado entraron a Texas Tech por primera vez en otoño de 2023 después de haber estudiado en otra institución. Ese número cuenta cuántos llegaron, no cuántas materias les reconocieron. Los créditos pueden aceptarse o no, y esta cifra no lo dice. Si tu hijo llega por esta ruta, pide la equivalencia de créditos por escrito, con la lista de materias en la mano, antes de moverse.

Lo que cuesta, en números reales

En Texas Tech University, entre 819 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $13,922. Entre 551 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $18,376; entre 1,419 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $24,903. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (819 estudiantes) y el de la banda de más (1,419 estudiantes) es de $10,981. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $16,773.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

La ayuda que sí llega, y los préstamos

De todos los estudiantes que buscan título en Texas Tech, 67 de cada 100 recibieron algún tipo de ayuda que no se devuelve —becas o subvenciones—, con un promedio de $9,646 al año entre quienes la recibieron. Es más de la mitad, pero no todos.

La beca Pell, dirigida a familias de bajos ingresos, llegó a 26 de cada 100 estudiantes. La brecha entre el 67% que recibe alguna ayuda y el 26% que recibe Pell puede incluir ayuda estatal, institucional u otras fuentes; el reporte no permite atribuir esa diferencia a un programa específico. Pregunta qué becas institucionales existen y qué piden.

Sobre préstamos: 43 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en el año escolar reportado, con un promedio de $6,357 entre quienes pidieron. Esa cifra es de un solo año, sólo de préstamos federales a nombre del estudiante —no incluye lo que los padres pidan por su cuenta, ni tarjetas, ni la deuda acumulada al graduarse. Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera, y esa carta hay que esperarla antes de descartar o comprometerse con la escuela.

Texas Tech también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como opción para administrar el costo.

Vida en el campus, modalidad y apoyos

Texas Tech sí tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 8,349 estudiantes dentro o fuera del campus. No es obligatorio que todo estudiante de primer ingreso viva ahí —la institución respondió que no hay esa obligación universal—, pero eso no significa que algún programa específico no la exija. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite de solicitud, y si hay lugar asegurado o lista de espera.

Sobre ROTC: Texas Tech reportó oportunidad en dos ramas, Ejército y Fuerza Aérea. La Marina no aparece marcada. Que esté marcado no significa que el programa se curse en este mismo campus; pregunta por nombre antes de construir un plan alrededor de esto.

En deportes, Texas Tech compite y está afiliada a la NCAA. El reporte confirma membresía NCAA o NAIA para fútbol americano, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista, pero no detalla división, becas ni cupos por deporte. Si tu hijo quiere jugar, esa conversación es directamente con el entrenador del equipo.

Sobre educación a distancia: Texas Tech ofrece cursos en línea tanto en pregrado como en posgrado, y reporta al menos un programa que puede completarse enteramente a distancia. Pero en el conteo de otoño, sólo 7 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 93 tomaban al menos una clase presencial. Si tu hijo busca una carrera completamente en línea, confirma el nivel y el nombre exacto del programa.

La biblioteca opera con personal contratado, gasto anual por encima del umbral de $100,000 que mide el gobierno, material físico y digital, y préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que tenga las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo; eso se pregunta por nombre de carrera.

Finalmente, Texas Tech reporta servicios de orientación académica y profesional combinados, bolsa de trabajo para estudiantes actuales, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para veteranos y militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página web publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados es el punto de partida para preguntar cómo funcionan en la práctica.

Si tu hijo se queda: retención y graduación

Aquí llegamos a uno de los números más importantes de todo este artículo, así que vamos despacio.

De los estudiantes que entraron por primera vez, de tiempo completo, a estudiar licenciatura en otoño de 2022, 85 de cada 100 seguían inscritos en Texas Tech o ya se habían graduado un año después. Es una tasa alta comparada con 519 escuelas similares de este censo: Texas Tech queda en la parte de arriba. Entre los estudiantes que entraron de tiempo parcial ese mismo otoño, la tasa fue mucho menor, 52 de cada 100 —es una cohorte distinta y mucho más pequeña. Este número de retención combina a quienes siguen inscritos con quienes ya se graduaron; no es una tasa de graduación final ni te dice qué pasó con el resto.

Y ahora la graduación misma. IPEDS le siguió la pista a 5,782 estudiantes que entraron a licenciatura en Texas Tech en 2017, de tiempo completo y por primera vez.

  • A cuatro años, 44 de cada 100 se habían titulado ahí.
  • A seis años, 64 de cada 100 se habían titulado ahí.

Esa diferencia de 20 puntos entre el cuarto y el sexto año es real, y vale la pena decirlo sin adornos: el plazo de cuatro años, que es el que la mayoría de las familias tiene en el presupuesto, sólo lo logra menos de la mitad de los estudiantes. Comparada con 518 escuelas similares, la tasa a seis años de Texas Tech queda por arriba de la mediana del grupo.

De esa misma cohorte de 5,782: 3,726 se titularon en Texas Tech dentro del plazo; 175 completaron ahí un programa más corto; 1,187 se transfirieron a otra institución sin haber completado en Texas Tech; 165 seguían inscritos sin haber terminado; y 529 cayeron en la categoría "ya no inscritos", que no explica el motivo y puede incluir a quienes se graduaron después del límite de tiempo medido.

Antes de firmar cualquier compromiso, pide por escrito cuánto suele tardar realmente el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan las materias obligatorias, y cómo cambia el costo total si el quinto año se vuelve necesario. Ese quinto año, si llega, también se paga.

Hay una medida más amplia todavía: siguiendo a una cohorte de 9,138 estudiantes de pregrado que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —mezclando primer ingreso y estudiantes con experiencia previa, tiempo completo y parcial—, al corte de agosto de 2023, ocho años después, 66 de cada 100 tenían un título o certificado de Texas Tech. Entre quienes recibieron beca Pell, esa cifra fue 61 de cada 100, siete puntos por debajo del grupo sin Pell. Esta tasa a ocho años queda por arriba de la mediana entre escuelas similares.

Del resto de esa cohorte: IPEDS reporta 25 de cada 100 sin título de Texas Tech pero posiblemente todavía en el sistema educativo en algún punto (la definición tiene una contradicción interna que impide precisar cuántos seguían inscritos exactamente al corte), y 9 de cada 100 con estado de matrícula desconocido —845 personas exactas de las 9,138— lo cual no significa que hayan dejado de estudiar, sólo que el reporte no logró determinarlo.

Lo que este artículo no puede decirte

Ningún dato de IPEDS te dice qué pasa después de que tu hijo se gradúa: no hay aquí información de empleo, sueldos ni deuda al momento de titularse. Eso pertenece a otra conversación, con otras fuentes.

Juntando las piezas

Ahora ya conoces, con números reales y no con impresiones, qué clase de universidad es Texas Tech University: grande, pública, con investigación de nivel doctoral, con una comunidad donde ser latino no sería raro, con una admisión que deja entrar a la mayoría de quienes aplican pero que exige piezas específicas y obligatorias, con un costo que cambia fuerte entre residentes de Texas y quienes vienen de fuera, y con una tasa de graduación que premia la paciencia: la mitad de los que se gradúan tardan más de cuatro años.

Eso es una pieza del plan. No es el plan completo.

Te falta juntar esto con lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido en la preparatoria. Te falta juntar esto con lo que tu familia puede pagar de verdad, una vez que llegue la carta de ayuda financiera con el número exacto, no el estimado. De esa combinación, y no de un solo dato aislado, nace la decisión.

Tú llevas el volante en esta parte del camino: los papeles, las fechas, el dinero, las preguntas que hay que hacer por escrito. A tu hijo le toca lo que va a estudiar, lo que le apasiona, y la vida que va a construir ahí dentro. Ninguno de los dos tiene que hacer esto solo.

Nota sobre las fuentes: La información de este artículo proviene de datos reportados por Texas Tech University al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a distintos años y ciclos según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Texas Tech University ni al gobierno federal; este artículo tiene fines informativos y no sustituye la información oficial ni personalizada que la propia universidad puede proporcionar a tu familia.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.