Guía universitaria

Trinity Bible College and Graduate School: tasa de admisión, requisitos y graduación

Trinity Bible College and Graduate School: lo que dicen los números y lo que dicen a tu familia

Trinity Bible College and Graduate School en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
36.2 %

67 admitidos de 185 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$18,762

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$18,626/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
43 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
22

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
72 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$25

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
10 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades grandes que se explican por lo que abarcan. Trinity Bible College and Graduate School se explica por lo que enfoca. Es una escuela chica, en un pueblo de Dakota del Norte, dedicada casi por completo a una sola cosa: formación religiosa. Ese enfoque no la hace mejor ni peor que otra opción que tu familia esté considerando. La hace distinta, y distinta es exactamente lo que necesitas entender antes de decidir si tiene sentido para tu hijo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,456 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a caminar contigo por lo que los datos oficiales —los que todas las universidades de Estados Unidos reportan al gobierno— dicen de esta escuela. No te voy a decir si es la correcta. Eso lo decides tú, con tu hijo, viendo lo que él quiere y lo que ustedes pueden pagar. Lo que sí puedo darte es una de las tres piezas de ese plan: quién es realmente esta institución.

Quién es Trinity Bible College and Graduate School

El sistema de clasificación que usa el gobierno para ordenar a las universidades de este país —se llama Carnegie— la marca como una institución de cuatro años dedicada a un solo terreno: la formación religiosa. No es una escuela generalista con muchos departamentos compitiendo por atención. Es una escuela construida alrededor de un propósito.

También la clasifica como muy residencial. Con datos de 2019-20, al menos la mitad de los estudiantes que buscaban título vivía en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Vivir en el campus no es lo mismo que pagar la colegiatura —el cuarto y la comida se cobran aparte, y ya llegaremos a esos números—, pero si tu hijo entra aquí, es probable que su vida diaria pase dentro del campus, no yendo y viniendo desde casa.

Un dato más de ese mismo sistema: en un perfil separado de 2021, Trinity aparece entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de estudiar en otro lado, eso no te dice con cuántos créditos entraría ni cuáles se le van a reconocer. Pide esa evaluación por escrito antes de inscribirse.

Dónde está, exactamente. Trinity está en Ellendale, Dakota del Norte, condado de Dickey. El entorno alrededor del campus es rural remoto, no dentro de una zona urbana grande. Este dato no te dice cuánto se maneja en el día a día ni dónde viviría tu familia si decidieran acompañarlo de cerca. Si ustedes no viven cerca de la escuela, calculen aparte cómo sería la logística de que su hijo viva y se mueva ahí.

Qué tipo de institución es. Es privada, de cuatro años o más, sin fines de lucro. IPEDS —el sistema federal de datos que usamos aquí— registra el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o más. Eso es un dato institucional, no un mapa de qué carrera específica existe hoy. Si el interés de tu hijo pasa por posgrado, verifica la ruta exacta de su programa.

Y algo que conviene aclarar de una vez: Trinity no aparece con ninguna de las tres designaciones especiales que el gobierno rastrea —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué grupos estudiantiles existen, qué apoyos hay, y mejor todavía, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad chica, y lo que eso significa

Trinity tenía 244 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es de las escuelas más chicas entre sus pares: comparada con 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años en este censo, por lo menos nueve de cada diez tienen más estudiantes que ella.

De esos 244, el total se reparte en 144 de pregrado y 100 de posgrado. Si tu hijo va entrando a la carrera, el número que le importa a él es 144, no el total. Buena parte de esta escuela es gente que ya terminó una carrera y volvió por más.

Quiénes son los compañeros de tu hijo. De los estudiantes de pregrado reportados en otoño de 2023, 10 de cada 100 son hispanos o latinos: una minoría chica. Comparada con escuelas parecidas, queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Esa comparación no descuenta en qué parte del país está la escuela —y aquí, en un pueblo rural de Dakota del Norte, eso pesa. Si a tu familia le importa esa comunidad en el campus, pregunta directamente qué existe: grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina que hable español.

También hay más mujeres que hombres —56 de cada 100— y pocos estudiantes adultos: sólo 13 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. Es, en conjunto, una comunidad joven y chica.

Cómo funciona el año académico y qué se puede aprovechar

El calendario es de semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico ahí.

Lo que sí vale la pena que sepas: Trinity declaró aceptar crédito de exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida —estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias previas, incluso entrenamiento militar. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va una verdad que no cambia por buenas intenciones: que declaren que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen. No dice cuántos puntos piden ni si esos créditos van a contar para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

A qué se dedica, en números de títulos. En el año más reciente reportado, Trinity entregó 26 títulos de licenciatura, y 17 de esos 26 —65 de cada 100, casi dos de cada tres— fueron en teología y vocaciones religiosas. El detalle sólo contiene seis familias de carreras. Comparada con casi mil escuelas parecidas, queda en el cuarto con menos variedad de familias de carreras reportadas.

Esto confirma lo que ya veíamos en la clasificación Carnegie: Trinity no es una escuela para explorar quince caminos distintos. Es una escuela construida alrededor de un propósito específico. Con pocos títulos por año, el conteo puede moverse bastante de un periodo a otro, así que si a tu hijo le interesa un programa exacto, pide los últimos tres años de esa carrera, no sólo el dato de un año.

La proporción de estudiantes por profesor. Trinity reporta 9 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una de las razones más bajas entre sus pares —está en el cuarto de abajo, con menos estudiantes por profesor que tres de cada cuatro escuelas parecidas. Pero una razón baja no garantiza clases chicas por sí sola: no cuenta sillas en un salón. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Qué caminos académicos estructurados ofrece

Trinity reporta tres oportunidades formales: estudio en el extranjero, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, y aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Si alguno de estos toca los planes de tu hijo, vale la pena preguntar los detalles concretos en admisiones.

Entrar a Trinity: lo que pide y lo que no

Trinity no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de dar el sí. De las nueve consideraciones que este sistema rastrea, marcó seis como obligatorias: expediente de la prepa, promedio, lugar en su generación, ensayo personal, cartas de recomendación, y examen de dominio del inglés para quien aplique. En cambio, no considera el plan de materias específico que pidió la universidad, portafolio o examen de competencias, experiencia laboral, ni que algún familiar haya estudiado ahí.

Dicho simple: esta solicitud es larga. Son varias piezas obligatorias y cada una toma tiempo, no se junta en una noche. La tarifa de solicitud publicada es de $25. El ensayo es requisito, así que si tu hijo lo va a escribir, que lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda.

Qué tan selectiva es en la práctica. En el ciclo 2023, Trinity recibió 185 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 67. Eso es 36 de cada 100. Comparada con casi mil escuelas privadas selectivas parecidas, queda del lado bajo: siete de cada diez de ese grupo aceptaron un porcentaje mayor. Del otro lado de esa cuenta hay 118 solicitantes que no recibieron oferta.

Que Trinity esté en la lista de tu hijo está bien. Que sea la única, no. Y este porcentaje es de la escuela entera —si tu hijo va por una carrera en particular, ese número específico hay que pedirlo directo en admisiones.

De los que sí fueron admitidos, 69 de cada 100 acabaron inscribiéndose. Ese dato tiene un denominador chico —67 admitidos—, así que no lo vamos a comparar contra otras escuelas: unas cuantas decisiones pueden mover mucho el porcentaje de un ciclo a otro. Tampoco lo leas como un aplauso a la escuela; el dato no trae adentro ninguna razón de por qué se inscribieron. Si a tu hijo le llega el sí, pregunta ese mismo día cuándo vence el depósito y si se puede extender mientras esperan otras cartas. Que otros se hayan inscrito rápido no quiere decir que tu hijo deba firmar con prisa.

Sobre el SAT y el ACT: son opcionales. Si tu hijo los manda, los toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los inscritos, sólo 9 de cada 100 entregaron SAT. Del ACT, entre quienes lo entregaron, la mediana fue 22. Esa baja tasa de entrega no dice si el puntaje ayudó a admitir a alguien ni si se usó para becas.

Transferencias, en las dos direcciones. De la generación que entró en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, 26 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin terminar aquí. Es una tajada grande, y el reporte no dice por qué se fueron. Como esa cifra sale de una generación muy chica, puede brincar fuerte de un año a otro —pide a la escuela los datos de los últimos tres años antes de usarla para decidir. Del otro lado, muy pocos estudiantes —solo 7 en el conteo de otoño de 2023— llegaron a Trinity habiendo estudiado antes en otra institución.

Cuánto cuesta y cuánto podrías pagar realmente

En Trinity Bible College and Graduate School, entre 8 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $18,626. Entre 3 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $22,229; entre 2 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $26,953. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (8 estudiantes) y el de la banda de más (2 estudiantes) es de $8,327. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $20,462.

$18,626 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

Cómo se paga: becas, Pell, préstamos

La buena noticia primero: 94 de cada 100 estudiantes que buscan título en Trinity recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Aquí recibir algo es lo común, no la excepción. Entre quienes la recibieron, el promedio del año fue de $11,736. Y la beca Pell —la ayuda federal para estudiantes con necesidad económica demostrada— le llegó a la mitad de los estudiantes que buscan título, 50 de cada 100.

No leas ese número alto como una promesa personal. Es lo que pasó con otros estudiantes en el año 2022-23, no tu probabilidad ni tu monto. Pide por escrito qué solicitudes hay que llenar, las fechas límite, y qué pasa con la beca si tu hijo baja de calificaciones.

Ahora la parte que hay que ver de frente sin adornarla: 75 de cada 100 estudiantes de pregrado de Trinity recibieron préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23. Es la mayoría. De los que pidieron, cada uno se llevó $6,072 en promedio ese año. Comparada con casi mil escuelas privadas selectivas parecidas, Trinity queda del lado alto en proporción de estudiantes con préstamo.

Aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción. Y la cuenta hay que hacerla completa, no año por año: si tu hijo pide un monto parecido cada uno de los cuatro años, la suma anda por los $24,288, sin contar intereses, y sin incluir préstamos que los papás pudieran firmar aparte ni deuda de otras fuentes. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final. Que el préstamo sea común aquí no decide si tu hijo lo va a necesitar —eso sale de su carta de ayuda y de la diferencia entre el precio neto y lo que la familia puede pagar. Si aparece deuda en la carta, pide el estimado de pago mensual antes de aceptar.

Trinity también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, si eso ayuda a organizar el presupuesto familiar.

La vida en el campus: vivienda, deportes, biblioteca, apoyos

Trinity sí tiene vivienda controlada por la institución, y no exige que todos los estudiantes de primer año vivan ahí obligatoriamente —eso no significa que ningún programa tenga ese requisito, así que conviene preguntar. También ofrece planes de comida, con número fijo de comidas por semana en el plan más grande. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 287 estudiantes. Que haya cuarto no te garantiza una cama: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si aseguran lugar o hay lista de espera.

En deportes, Trinity sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCCAA, la National Christian College Athletic Association —no a la NCAA. Si el deporte es parte del plan de tu hijo, escríbele directamente al entrenador: pregunta si hay lugar, en qué división compiten, y si esa disciplina da beca.

Sobre ROTC: Trinity no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte, ni la casilla general ni ninguna rama específica. De las escuelas de cuatro años de esta guía, más de la mitad sí la marcaron; Trinity no quedó entre ellas. Eso no prueba que no haya ninguna vía cercana —sólo que no se reportó en este campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directo en admisiones antes de descartarla.

La educación a distancia sí existe aquí, en pregrado y posgrado: 16 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga a distancia, y 84 llevaban al menos una clase presencial. La biblioteca tiene personal contratado y ofrece préstamo entre bibliotecas, aunque su gasto anual se quedó por debajo de $100,000 —eso no dice si sirve o no para la carrera de tu hijo; si le importa, ve a verla. Trinity también reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes, un punto de contacto para veteranos y militares, y una página de servicios para personas con discapacidad.

Se quedan, se van, se gradúan: los números de persistencia

Aquí llegamos a la parte más difícil de leer, y la voy a decir de frente porque tu familia se merece la verdad completa, no sólo la parte cómoda.

De la generación que entró en el otoño de 2022 —29 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, buscando licenciatura— 21 seguían inscritos aquí o ya habían terminado un año después: 72 de cada 100. El dato no distingue entre esas dos ramas, y con una cohorte de sólo 29 personas, el porcentaje se mueve fuerte con dos o tres decisiones individuales. No vamos a compararla contra otras escuelas por eso mismo.

Ahora la graduación, que es donde el número pega más fuerte. De los 42 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, 18 tenían título de Trinity seis años después: 43 de cada 100. A los cuatro años —el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado— la cifra era de sólo 21 de cada 100, veintidós puntos menos. Comparada con 920 escuelas parecidas, Trinity queda en el cuarto de abajo: tres de cada cuatro reportaron una proporción mayor de titulados.

Es, prácticamente, mitad y mitad. A los seis años, 43 de cada 100 de esa generación tenían licenciatura de Trinity, y 57 no la tenían. El reporte cuenta resultados, no explica las razones de cada caso.El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo. Antes de firmar, pregunta por escrito cuánto suele tardar el programa específico que le interesa a tu hijo, y cómo cambiaría el costo total si tarda más de cuatro años.

Un corte más amplio, a ocho años, sigue esa misma línea: de una cohorte de 66 estudiantes que entraron en 2015-16 —incluyendo tiempo completo y parcial—, 41 de cada 100 tenían título o certificado de Trinity al corte de agosto de 2023. Dentro de ese grupo, los estudiantes que recibieron beca Pell se graduaron a una tasa notablemente menor que los que no la recibieron: 32 de cada 100 contra 50 de cada 100, dieciocho puntos de diferencia. Que una familia califique hoy para Pell no determina el resultado de su hijo, pero sí es una pregunta que vale la pena hacer directamente: qué apoyos concretos existen para esos estudiantes —consejero asignado, ayuda de emergencia, si la beca interna se renueva cada año— y que te lo contesten por escrito.

Lo que esta pieza no puede decirte

No tengo datos verificados sobre qué gana o en qué trabaja la gente después de salir de Trinity. Cualquier promesa sobre eso no vendría de una fuente confiable, y por eso no la vas a encontrar aquí.

Juntando las piezas

Ahora ya conoces a fondo una de las tres piezas que necesitas para decidir: quién es realmente Trinity Bible College and Graduate School. Es una escuela chica, enfocada casi por completo en formación religiosa, en un entorno rural, con admisión que pide varios requisitos y toma tiempo, con un costo publicado que —comparado con escuelas parecidas— está del lado bajo, con ayuda financiera generosa en cobertura pero con una tasa de graduación que, sobre todo a cuatro años, está lejos de ser garantía.

Ninguno de esos hechos, por sí solo, dice si Trinity es correcta para tu hijo. Eso depende de lo que él quiere estudiar y hacia dónde quiere construir su vida, de lo que ustedes como familia pueden pagar después de ver la carta de ayuda real, y de qué tan cómodos se sienten con la distancia, con el tamaño de la comunidad y con el enfoque religioso de la formación.

Si algo de lo que leíste aquí te dejó con una pregunta específica —sobre un programa, una beca, una carta de admisión— ésa es exactamente la pregunta que hay que llevar directo a la escuela, por escrito. Los datos son el punto de partida. Lo que hagan con ellos, ustedes y su hijo, es lo que sigue.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y de reportes que Trinity Bible College and Graduate School presentó al Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Trinity Bible College and Graduate School ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza organiza datos públicos para ayudarte a entenderlos.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis