Guía universitaria

University of Alabama in Huntsville: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of Alabama in Huntsville: lo que dicen los números oficiales, explicado para tu familia

University of Alabama in Huntsville en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
74.3 %

4,510 admitidos de 6,074 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$11,770 / $24,662

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$16,521/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
62 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
595–700

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (6 % envió el SAT)

SAT matemáticas
600–740

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
28

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
81 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$30

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
7 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando uno empieza a investigar universidades por primera vez, hay una sensación muy particular: demasiadas páginas, demasiadas siglas, y ningún lugar claro donde pararse. Este artículo existe para darte ese lugar. No te va a decir si University of Alabama in Huntsville es la universidad de tu hijo. Te va a decir, con la mayor honestidad posible, qué clase de institución es según sus propios reportes federales, para que tú puedas juntarla con lo que tu hijo quiere y con lo que tu familia puede pagar.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
4,059 palabras19 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Vamos por partes.

¿Qué tipo de universidad es, y dónde está?

University of Alabama in Huntsville es una universidad pública de cuatro años o más, ubicada en Huntsville, Alabama, dentro del condado de Madison, en el área metropolitana de esa ciudad. El código censal la coloca dentro de una ciudad, lo cual te dice dónde está, pero no cómo se llega desde tu casa. Si tu hijo piensa vivir contigo mientras estudia, mi recomendación es simple: maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que promete el mapa.

Según la clasificación Carnegie, que ordena a las universidades del país por lo que hacen, University of Alabama in Huntsville está entre las instituciones de doctorado con la actividad de investigación más alta. En los datos de 2019-20 aparece como una escuela de cuatro años de tamaño mediano, principalmente residencial: en ese momento, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado que buscaban título vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. Ese mismo sistema, ya con datos de 2021, la ubica entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos, y por separado —usando títulos otorgados en 2019-20— la clasifica con doctorados de investigación en el posgrado. Ese perfil es histórico. No es una fotografía de lo que ofrece hoy.

Carnegie también la coloca entre las universidades de admisión más selectiva. Y aquí quiero ser claro contigo: más selectiva no significa que enseñe mejor. Describe a quién deja entrar, no qué tan bien enseña una vez adentro.

IPEDS, el sistema federal de datos que sostiene todo este artículo, la registra con el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso no identifica la credencial exacta de cada programa: si la carrera de tu hijo existe aquí, y si conecta con un posgrado, es algo que hay que verificar directamente con la escuela.

Una cosa más sobre identidad, porque a veces las familias buscan esta información y no la encuentran clara: University of Alabama in Huntsville no aparece con ninguna de estas tres designaciones especiales: no es universidad históricamente afroamericana (HBCU), no es universidad tribal, y no es institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 traen alguna de las tres. Que esta escuela no esté en esa lista no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí dentro. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y —si puedes— habla con alguien que ya estudie ahí.

Y si tu hijo piensa transferirse aquí después de empezar en otra institución, dado que Carnegie la coloca entre las escuelas que reciben muchos estudiantes transferidos, pide por escrito, antes de decidir, qué materias le van a reconocer y cuáles no. Esa etiqueta de Carnegie no dice con cuántos créditos llega la gente ni cuántos pierde en el camino.

El tamaño de la comunidad y quién la compone

En el conteo oficial de otoño, University of Alabama in Huntsville tenía 8,743 estudiantes inscritos. No es una escuela chiquita ni una enorme: cae en la banda oficial de entre 5,000 y 9,999 estudiantes, y comparada con 519 escuelas públicas parecidas de este censo, su tamaño está entre los más comunes, a media tabla.

Ese total se reparte en 6,851 de pregrado y 1,892 de posgrado. Si tu hijo va entrando a licenciatura, el número que le importa a él es 6,851, no el total: buena parte de la cifra grande son personas que ya terminaron una carrera y siguen estudiando. IPEDS también estima, para esa matrícula, un equivalente institucional de 7,218 estudiantes de tiempo completo —una fracción estimada que suma a los de tiempo parcial, no una medida de la carga real de cada persona— y reporta 1,162 estudiantes de pregrado de primera entrada, tiempo completo y en búsqueda de credencial, que tampoco es toda la generación que entra cada año.

Sobre quién compone esa comunidad: en el otoño de 2023, 7 de cada 100 estudiantes de pregrado reportados eran hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con 519 escuelas parecidas de este censo, queda abajo de la mitad del grupo. Eso no saca a la escuela de tu lista ni la mete: sólo dice quién está matriculado hoy. Si tu hijo va a ser de los pocos, en la visita pregunta qué grupos estudiantiles y qué apoyos existen, y busca hablar con un estudiante latino que ya esté ahí. El número es de toda la escuela; su carrera específica puede verse muy distinta.

En pregrado hay más hombres que mujeres —39 de cada 100 son mujeres—, y de cada 100 estudiantes de pregrado, 15 tienen entre 25 y 64 años, es decir, hay una mezcla real de edades, no sólo recién egresados de high school. Entre los estudiantes de nuevo ingreso, 67 de cada 100 reportó una dirección permanente en el mismo estado de la institución al solicitar. Es mayoritariamente una escuela de gente de Alabama, con un grupo importante de fuera.

Cómo está armado el año académico

El año en University of Alabama in Huntsville se organiza por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La institución declaró que acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó la casilla de crédito por experiencia de vida. También reporta que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment, y que acepta crédito por entrenamiento militar.

Aquí va una verdad dura que vale la pena decir sin adorno: que digan que aceptan AP no significa que te den crédito por cualquier examen. No dice cuántos puntos piden, cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos van a contar exactamente para la carrera que tu hijo quiere. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

Entre julio de 2022 y junio de 2023, University of Alabama in Huntsville entregó 1,624 títulos de licenciatura, repartidos en 19 familias de carreras (aunque algunas de esas filas reportan cero). La familia con más títulos, por mucho, fue ingeniería: 504 de los 1,624, es decir, 31 de cada 100 títulos del año. Es una oferta ancha en el papel, pero claramente concentrada en la práctica. Diecinueve familias con fila en el reporte no son diecinueve carreras: cada familia agrupa varios programas. Si tu hijo tiene una carrera específica en mente, ese es el nombre que hay que verificar, no la categoría general.

Sobre el tamaño de las clases, un dato que muchas familias buscan y pocos encuentran bien explicado: la razón oficial es de 17 estudiantes equivalentes de tiempo completo por cada equivalente de tiempo completo del personal de instrucción. Comparada con 519 escuelas parecidas, queda en un punto medio, sin llegar al cuarto más alto. Pero ojo: este número no dice el tamaño real de un salón. IPEDS no informa cómo se calculó ni el tamaño de las clases de primer año. Es una cuenta útil para ubicarse, no una promesa sobre cuántos compañeros tendrá tu hijo en cada clase.

Oportunidades académicas que la institución reporta tener

Vale la pena que sepas, de un vistazo, qué caminos estructurados reporta esta universidad: estudio en el extranjero, un programa completo que puede cursarse sólo por las noches o los fines de semana, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, la posibilidad de completar aquí la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal del programa para certificación docente inicial. Son oportunidades reportadas, no garantías de que encajen con lo que tu hijo busca: si alguna te interesa, pregunta los detalles por nombre.

Cómo admite y a quién le exige qué

Aquí llegamos a una de las partes más importantes, porque de ella depende cómo tu hijo prepara su solicitud.

University of Alabama in Huntsville declaró en su reporte oficial que no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles (sin contar pruebas de admisión ni estatus de legado), marcó tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, y el examen de dominio del inglés para quien le aplique.

La lista de lo que no considera para la admisión es más larga: el lugar que ocupa tu hijo en su generación, haber llevado el plan de materias que la universidad recomienda, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia de trabajo, y que algún familiar haya estudiado ahí. Aunque se envíen, el reporte dice que no entran en la decisión de admisión.

Dicho de forma directa: aquí manda el boletín de calificaciones, no el ensayo. IPEDS no dice el peso exacto de cada elemento, así que esto no significa que el promedio sea el único factor, pero sí que el expediente académico pesa de una forma que el ensayo no.

Un dato práctico que a veces se descubre demasiado tarde: si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la preparatoria en español, pregunta desde ahora si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exenta. Aquí está marcado como obligatorio cuando aplica.

La tarifa de solicitud de pregrado publicada es de $30.

Qué tan selectiva es en la práctica

De los 6,074 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, 4,510 recibieron oferta de lugar. Eso es 74 de cada 100. Comparada con 519 escuelas públicas selectivas de este censo, ese porcentaje está entre los comunes, un poco por debajo de la mitad del grupo. Visto al revés: 1,564 solicitantes no recibieron oferta.

Aquí hay algo que vale la pena subrayar: miles de personas solicitan cada año, y aun así 74 de cada 100 reciben el sí. Tu hijo tiene motivo real para presentar su solicitud, y también motivo para armarla completa y a tiempo. Pero este número es de un solo ciclo, no una regla fija de la casa: si el año que le toca a tu hijo hay más solicitantes y los lugares no crecen, la cifra baja sola. Vuelve a checarla cuando llegue el momento.

De la carta de aceptación a la inscripción real

Aquí viene un número que sorprende a muchas familias: de cada 100 estudiantes admitidos para el primer año de 2023, sólo 26 acabaron inscribiéndose. Los otros 74 tenían la carta en la mano y no vinieron. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción también cae a media tabla.

Dicho simple: de cada cuatro admitidos, más o menos uno decide venir. Recibir la carta no es lo mismo que decidir ir. Este porcentaje no mide calidad ni prestigio ni satisfacción de nadie; sólo cuenta cuántos admitidos de primer ingreso se inscribieron ese otoño. Cuando a tu hijo le lleguen sus cartas de varias escuelas, este tipo de número no es lo que debe decidir la elección: pon las cartas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre el SAT y el ACT

El SAT y el ACT no son requisito aquí. Si tu hijo los manda, los toman en cuenta; si no los manda, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes de primer ingreso que se inscribieron, sólo 6 de cada 100 entregaron puntajes del SAT. Entre ellos, la mitad de en medio sacó entre 595 y 700 en lectura y escritura, y entre 600 y 740 en matemáticas. Esos números describen a quienes se inscribieron y entregaron puntaje —no a todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya definido ninguna admisión. Ese 595 no es un mínimo que hay que alcanzar, y ese 700 tampoco es garantía de nada.

Si tu hijo llega —o se va— por transferencia

De la generación de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que entró en 2017 buscando licenciatura, 271 se transfirieron sin terminar aquí y se inscribieron en otra institución. Eso es 20 de cada 100. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción de salida está entre las comunes.

En sentido contrario, la llegada es alta: en el otoño de 2023, 603 estudiantes de pregrado entraron aquí por primera vez después de haber estudiado en otra universidad.

Cambiarse de escuela no es lo mismo que fracasar. Pero si tu hijo contempla transferirse —en cualquier dirección— conviene que sepa desde antes cómo se piden los papeles, y que ustedes pidan por escrito, con la lista exacta de materias en la mano, qué créditos se reconocen. Este dato de transferencia cuenta personas, no créditos reconocidos.

Lo que cuesta, en números reales

En University of Alabama in Huntsville, entre 93 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $16,521. Entre 79 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $21,187; entre 132 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $21,937. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (93 estudiantes) y el de la banda de más (132 estudiantes) hay $5,416 de diferencia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $19,847.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

De dónde puede salir el dinero para pagar

La ayuda que no se devuelve —becas y subvenciones— le llegó a 69 de cada 100 estudiantes que buscan título o certificado, con un promedio de $9,814 al año entre quienes la recibieron. La beca Pell, que es ayuda federal específicamente para familias de bajos ingresos, le llegó a 23 de cada 100. La diferencia entre esas dos cifras puede venir de ayuda estatal, institucional u otras fuentes que este reporte no distingue; conviene preguntar directamente qué programas la componen.

Sobre préstamos: 34 de cada 100 estudiantes de pregrado recibió un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23, con un promedio de $6,440 por estudiante que sí pidió prestado. Ese porcentaje es de todo el pregrado, no sólo de quienes buscan título; y ese promedio no incluye préstamos Parent PLUS, deuda con bancos ni tarjetas de crédito, ni representa la deuda total con la que alguien se gradúa —para eso habría que sumar varios años, y ese dato no está aquí.

Aquí va la verdad dura que no pienso suavizar: este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir prestado sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

La institución también reporta dos mecanismos de pago: un plan de colegiatura prepagada y un plan de pago en plazos.

Vida en el campus, modalidad y apoyos

University of Alabama in Huntsville tiene vivienda propia, y no obliga a todos los estudiantes de tiempo completo y primera entrada a vivir en ella —aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo exija—. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas semanales en el plan más grande. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 2,148 estudiantes, dentro o fuera del campus. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, y la única rama confirmada por escrito es Army (Ejército); Navy y Air Force no aparecen marcadas, lo cual no significa que sea imposible, sino que hay que preguntar directamente si a tu hijo le interesa otra rama.

La universidad compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA (reporta membresía en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista). Si tu hijo es atleta, la membresía es de la escuela, no de él: hay que escribirle directamente al entrenador del deporte y pedir, por escrito, si hay lugar en el equipo y si esa disciplina da beca.

Sobre modalidad: sí ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque en el otoño reportado sólo 5 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 95 tomaban al menos una clase presencial. También reporta ofrecer al menos un programa completo a distancia, sin especificar en qué nivel exactamente —eso conviene confirmarlo directamente para la carrera de interés.

La biblioteca opera con personal contratado, su gasto anual supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno federal, tiene material físico y digital, y ofrece préstamo entre bibliotecas. Eso no dice si hay bases de datos específicas para la carrera de tu hijo: eso se pregunta por nombre.

Finalmente, la institución reporta un conjunto amplio de servicios de apoyo: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar programas, cuidado infantil en el campus, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página publicada de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan accesibles o efectivos son en la práctica: eso se confirma preguntando y visitando.

¿Se quedan los estudiantes? ¿Se gradúan?

Esta es, para muchas familias, la pregunta que más pesa. Vamos con los tres ángulos que los datos oficiales permiten ver.

Retención al primer año. De 1,154 estudiantes que entraron por primera vez, de tiempo completo y buscando licenciatura en el otoño de 2022, 929 seguían inscritos aquí o ya se habían titulado un año después: 81 de cada 100. Comparada con 519 escuelas parecidas, esa proporción queda en la parte de arriba del grupo. Es un buen número, y vale decirlo sin regatearlo. Pero recuerda: esta cuenta no separa a quienes siguen estudiando de quienes ya se graduaron, y no volver no siempre significa abandonar los estudios —alguien que se transfirió y sigue en otra universidad cuenta igual que alguien que dejó de estudiar del todo.

Graduación en cuatro y en seis años. IPEDS siguió a 1,339 estudiantes que empezaron licenciatura en 2017, de tiempo completo y por primera vez. A los seis años, 829 se habían titulado aquí: 62 de cada 100. A los cuatro años —el plazo que la mayoría de las familias trae en el presupuesto— la cifra es de sólo 41 de cada 100. Son 21 puntos de diferencia entre un plazo y otro.

Del resto de esa cohorte de 1,339: ninguno completó un programa de menos de cuatro años aquí dentro del plazo; 271 se transfirieron sin completar y se inscribieron en otra institución; 35 seguían inscritos aquí sin haber terminado; y 204 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos", sin que el dato explique por qué.

Comparada con 518 escuelas parecidas, esta tasa de seis años queda por arriba de la mitad del grupo.

La brecha de 21 puntos mide cuánto aumentó la proporción con licenciatura entre el corte de cuatro años y el de seis, sobre la misma cohorte. El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo. Antes de firmar nada, pide por escrito cuánto suele tardar en realidad el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan las materias obligatorias, y qué pasa con el costo total si el plan se alarga.

A ocho años, con una lupa más amplia. Una cohorte distinta —2,062 estudiantes de pregrado, de tiempo completo y parcial, que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016— fue seguida hasta agosto de 2023. Al corte, 59 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell, esa cifra fue de 53 de cada 100 — 9 puntos por debajo de quienes no la recibieron. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción también queda por arriba de la mitad del grupo.

IPEDS reporta además que 26 de cada 100 no habían recibido título aquí, aunque la definición de ese número tiene una inconsistencia técnica que no permite afirmar con precisión cuántos seguían inscritos exactamente al corte, ni descarta que algunos ya se hubieran titulado en otra institución.

Si tu familia calificaría hoy para Pell, vale la pena preguntar directamente en la escuela qué existe en concreto para esos estudiantes: si hay consejero asignado, ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva cada año. Y pide que te lo contesten por escrito.

Lo que este artículo no puede decirte

No sabemos qué pasa con los egresados de University of Alabama in Huntsville después de graduarse: ni sueldo, ni empleo, ni si consiguen trabajo en su campo. Ese dato no está en los reportes federales que sostienen este artículo, y no lo vamos a inventar.

Cómo juntar todo esto en un plan

Ya tienes una pieza sólida y verificada: qué tipo de universidad es, cómo admite, cuánto cuesta en sus distintas capas, quién recibe ayuda y cuánta, y qué tan probable es, según los datos históricos, que un estudiante se quede y se gradúe.

Eso es sólo una parte del mapa. Te falta lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido para llegar ahí. Y te falta lo que tu familia puede pagar y está dispuesta a comprometer, una vez que llegue la carta de ayuda real —no el número promedio de un reporte, sino el número con el nombre de tu hijo escrito arriba.

Si tu hijo apenas está armando su lista de universidades, esta es una escuela donde entrar no es imposible pero tampoco automático, y donde el expediente académico pesa más que el ensayo. Si ya la tiene entre sus finalistas, pide la carta de ayuda antes de comparar nada más. Y si el tema es la distancia o vivir en casa, maneja la ruta tú mismo antes de decidir.

Ninguna cifra de este artículo decide por ti. Pero ahora las conoces, y eso ya es terreno ganado.

Nota sobre las fuentes: La información de este artículo proviene de reportes oficiales de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente del ciclo 2023 y del año escolar 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a University of Alabama in Huntsville ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos para ayudarte a entenderlos, no sustituye la información oficial que la propia universidad puede darte por escrito.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis

Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.