Guía universitaria

University of California-Santa Cruz: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of California-Santa Cruz: lo que dicen los datos oficiales, y lo que le toca a tu familia

University of California-Santa Cruz en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
62.5 %

43,054 admitidos de 68,845 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$14,560 / $45,337

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$9,472/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
74 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA promedio de preparatoria
3.92

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
90 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$80

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
29 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si tu hijo tiene a UC Santa Cruz en la lista, probablemente ya viste fotos del campus entre los árboles, escuchaste algo de "banana slugs" y sentiste esa mezcla de ilusión y vértigo que da cualquier universidad nueva. Yo no voy a hablarte de ambiente ni de vibra de campus, porque eso no está en los datos oficiales que tengo enfrente. Voy a hacer algo más útil: traducir, número por número, lo que el gobierno federal registra sobre esta universidad, para que la puedas meter con criterio en la decisión de tu familia.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
4,021 palabras19 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No es un folleto de admisiones ni un reporte técnico. Es la traducción de lo que UC Santa Cruz reportó al Departamento de Educación, explicado como te lo explicaría en la mesa de tu cocina.

Quién es realmente UC Santa Cruz

Empecemos por lo básico: es una universidad pública, de cuatro años, ubicada en la ciudad de Santa Cruz, dentro del condado del mismo nombre, en California, dentro del área metropolitana de Santa Cruz-Watsonville. Eso dice dónde está, no cómo se llega desde tu casa. Si tu hijo piensa vivir contigo y manejar todos los días a clase, no confíes en el mapa: haz tú mismo el recorrido un día entre semana, a la hora en que él tendría clase, y mide el tiempo real.

El gobierno la clasifica entre las universidades con la actividad de investigación más alta del país, dentro del grupo de doctorado. Eso te dice el tipo de institución que es: no es un colegio pequeño enfocado sólo en licenciatura, es una universidad grande con investigación seria en marcha. También aparece clasificada como una escuela de cuatro años, de tamaño grande y muy residencial: en el momento de esa clasificación, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. Ojo con algo importante: ser "muy residencial" no significa que vivir en el campus sea gratis o esté incluido. El cuarto y la comida se cobran aparte, y en un rato vamos a ver cuánto.

También aparece marcada, en el mismo perfil, entre las instituciones a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa entrar aquí después de haber estudiado en otra escuela, esa etiqueta no te dice con cuántos créditos va a llegar ni cuántos se van a perder en el cambio. Pide esa evaluación por escrito antes de que tome la decisión.

Una última pieza de identidad, que a veces genera confusión: en el archivo federal de 2023, UC Santa Cruz aparece marcada como Land Grant Institution. Es una designación histórica, de un archivo específico. De las 3,012 instituciones de este censo, sólo 80 tienen esa marca. Pero no leas esa casilla como un veredicto de calidad ni de apoyo real. No te dice qué centro estudiantil existe hoy, qué beca aplica a tu hijo o quién te va a contestar el teléfono en abril. Eso se pregunta con nombre y apellido.

El tamaño de la comunidad en la que entraría tu hijo

UC Santa Cruz reportó 19,764 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es una escuela grande: el gobierno la coloca en la banda de 10,000 a 19,999 estudiantes, y comparada con 519 escuelas públicas de cuatro años con admisión selectiva de este mismo censo, queda del lado grande: sólo entre una y tres de cada diez de esas escuelas tienen más estudiantes que ella.

De ese total, 17,812 van en pregrado y 1,952 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de licenciatura. Y aunque sea grande, eso no te dice el tamaño de las clases de tu hijo: pide ese número por separado, tanto para el primer año como para la carrera específica que le interesa.

Sobre quién forma esa comunidad, hay un dato que a muchas familias latinas les va a importar: 29 de cada 100 estudiantes de pregrado se reportaron hispanos o latinos. Es al menos uno de cada cuatro, y comparado con escuelas parecidas, queda en el cuarto más alto de ese grupo. Dicho simple: ser latino en este campus no sería la excepción.

Pero quiero ser honesto contigo aquí, porque es fácil que este número se sienta como una promesa que no es. Un porcentaje alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo real para estudiantes latinos. El dato cuenta cuántos hay, no si hay un consejero que hable español, no si hay tutorías dirigidas, y no si esos estudiantes terminan la carrera. Es además el porcentaje de la escuela entera, no el de la carrera específica de tu hijo. La cifra es un punto de partida para preguntar, no la respuesta.

Otros dos datos rápidos sobre esta comunidad: casi no hay estudiantes adultos —sólo 4 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años— y entre hombres y mujeres el campus está casi parejo, con 52 de cada 100 siendo mujeres. Y algo que quizás no esperabas: de los estudiantes de nuevo ingreso que buscaban título, 91 de cada 100 reportaron domicilio en California al momento de solicitar. Es, en su enorme mayoría, una escuela de estudiantes del propio estado.

Cómo funciona el año académico y qué tan ancha es la oferta

UC Santa Cruz opera en sistema quarter: el año se divide en tres periodos de unas 12 semanas cada uno, con posibilidad de un cuarto periodo en verano. Esto no es un detalle menor. Si tu hijo viene de una escuela con sistema de semestres, o si algún día consideras transferirlo a otra universidad con calendario distinto, verifica por escrito cómo se alinean los calendarios y cómo se reconocen los créditos entre una y otra. No des por hecho que va a cuadrar solo.

Sobre créditos de entrada: la universidad reportó que acepta crédito por exámenes AP y por entrenamiento militar, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida. Y aquí va una advertencia práctica que aplica a cualquier universidad, no sólo a ésta: que digan que aceptan AP no significa que te den crédito automático por cualquier examen que presente tu hijo. No sabemos, con este dato, cuántos puntos piden ni si esos créditos cuentan para la carrera específica. Pide la tabla de equivalencias por escrito antes de presupuestar ese ahorro.

En cuanto a variedad de carreras, la oferta es amplia de verdad: en un año, UC Santa Cruz entregó 4,562 títulos de licenciatura, repartidos en 20 familias de programas académicos. Y aquí hay algo que vale la pena notar: ninguna familia de programas se lleva una porción grande del pastel. La más numerosa, computación e informática, representó apenas 16 de cada 100 títulos del año. Comparada con escuelas similares, queda en el cuarto que más títulos entrega al año. Es una universidad ancha, no una fábrica de una sola carrera. Pero 20 familias con al menos una fila en el reporte no son 20 carreras exactas: cada familia agrupa varios programas, así que confirma el programa preciso que le interesa a tu hijo.

Un número que sí conviene mirar de frente: la razón de estudiantes a personal de instrucción es de 22 a 1, equivalentes de tiempo completo. Comparada con escuelas parecidas, cae en el cuarto más alto —es decir, una razón relativamente alta. Pero no confundas esto con el tamaño de un salón de clases. Es un número agregado de toda la institución, no el promedio de alumnos por clase de primer año. Ese dato pídelo aparte, porque es el que de verdad te dice si tu hijo va a estar en una clase de 300 o de 30.

Los caminos académicos que la universidad reporta tener

Más allá de las carreras, UC Santa Cruz reporta tener estructuras específicas que vale la pena que conozcas si le interesan a tu hijo: programas de estudio en el extranjero, investigación de pregrado como actividad cocurricular, preparación para certificación docente por debajo del nivel universitario, la posibilidad de completar ahí mismo la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal de su programa de certificación docente inicial. Si tu hijo tiene interés en enseñar, en investigar desde temprano o en estudiar fuera del país durante la carrera, éstas son preguntas concretas que puedes llevar directamente a un consejero de admisiones.

Entrar aquí: lo que pide, lo que no pide, y lo que de verdad importa

Aquí es donde muchas familias se ponen nerviosas, así que vamos con calma y con los números exactos.

UC Santa Cruz no tiene admisión abierta: hay requisitos que revisa antes de decir sí. De las nueve piezas de evaluación que este reporte considera —sin contar exámenes estandarizados ni legado familiar—, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, haber cursado el plan de materias que la universidad exige, y el examen de dominio del inglés para quien aplique.

La lista de lo que no considera es más larga: el lugar que tu hijo ocupó en su generación, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de habilidades, la experiencia laboral, y si algún familiar estudió ahí. Aunque se envíen, el reporte dice que no entran en la decisión de admisión. No sabemos si alguien los revisa con otro propósito, pero para efectos de la decisión de entrada, el expediente y el promedio son lo que manda.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos, o hizo la preparatoria en español, apunta esto desde hoy: pregunta si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exentaría. Es de esas cosas que las familias descubren tarde, cuando ya no hay tiempo de resolverlas con calma.

La tarifa de solicitud de pregrado es de $80.

Ahora, los números de qué tan competitiva es entrar. En el ciclo 2023, UC Santa Cruz recibió 68,845 solicitudes de primer ingreso. De ellas, 43,054 recibieron oferta de lugar. Eso son 63 de cada 100. Comparada con escuelas públicas selectivas parecidas, esta tasa queda del lado más exigente: siete de cada diez de esas escuelas, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes. Dicho de otra forma: no es trámite seguro, pero tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa con cuidado, y casi 26,000 solicitantes de ese ciclo no recibieron oferta.

Aquí viene el dato que más sorprende a las familias, y que quiero que veas de frente porque cambia cómo debes leer todo lo anterior: de cada 100 estudiantes que fueron admitidos, sólo 10 terminaron inscribiéndose en UC Santa Cruz. Comparado con escuelas similares, es de los porcentajes de matriculación más bajos del grupo —nueve de cada diez escuelas parecidas tienen un porcentaje mayor.

No leas esto como una mancha en la universidad. Que la mayoría de los admitidos no se haya inscrito no dice que la escuela sea mala; el registro federal no explica por qué cada quien escogió lo que escogió. Lo que sí te dice, con toda claridad, es esto: recibir la carta de aceptación no es lo mismo que decidir ir. Y lo que otros admitidos decidieron no te dice nada sobre lo que a tu familia le van a ofrecer a ustedes. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad les va a costar el año— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista final.

Un par de datos más que ayudan a completar el panorama. UC Santa Cruz no considera los puntajes del SAT ni del ACT en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Eso no dice si los usa para becas o colocación; pregúntalo aparte. Y sobre transferencias: en la generación de 2017, sólo 5 de cada 100 estudiantes que entraron por primera vez se fueron a otra escuela sin haber completado ahí. Es una tasa de salida baja comparada con escuelas parecidas. Al mismo tiempo, en el otoño de 2023, 1,115 estudiantes de pregrado entraron por primera vez a UC Santa Cruz después de haber estudiado en otra institución: es una entrada considerable de transferidos. Pero ese número no dice cuántas materias les reconocieron. Si tu hijo va a transferirse hacia o desde aquí, pide esa lista de equivalencias por escrito antes de que se mueva.

El precio de lista: dos cifras muy distintas

En University of California-Santa Cruz, entre 532 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $9,472. Entre 302 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $13,001; entre 412 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $32,674. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (532 estudiantes) y el de la banda de más (412 estudiantes) hay $23,202 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $16,526.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $9,472 en el año académico 2022-23.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

La mayoría de los estudiantes de UC Santa Cruz recibe algún tipo de ayuda que no se devuelve: 62 de cada 100 de quienes buscan título o certificado. Es más de la mitad, pero no todos. Comparado con escuelas parecidas, este porcentaje cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes. Entre quienes sí la recibieron, el promedio anual fue de $21,083.

Por separado está la beca federal Pell, dirigida a estudiantes con necesidad económica demostrada: llegó a 32 de cada 100 estudiantes que buscan título o certificado.

$21,083 es dinero real, pero no es un precio. Lo que decide cuánto va a pagar tu familia es el número que queda después de toda la ayuda, y ese número no está en este promedio general: hay que pedirlo, escuela por escuela, familia por familia. Un promedio alto entre quienes recibieron ayuda no significa que la oferta de tu hijo vaya a ser de ese tamaño. Cuando llegue la carta, busca el número que tu familia tendría que poner de su bolsa, y compara ese número entre universidades, no el tamaño del descuento que cada una presume.

Sobre préstamos: 29 de cada 100 estudiantes de pregrado —de todo el pregrado, no sólo de quienes buscan título— recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23. De los que pidieron, cada uno se llevó en promedio $5,651 ese año. Comparado con escuelas parecidas, queda del lado bajo: siete de cada diez o más de esas escuelas tuvieron una proporción mayor de estudiantes endeudados.

Aquí hay algo que vale la pena decir sin adornos: hay estudiantes en UC Santa Cruz que pasan el año sin pedir un dólar prestado, y hay otros que sí piden. En cuál de los dos grupos va a caer tu hijo no lo decide este porcentaje general; lo decide la carta de ayuda financiera que reciban por escrito. Y ese promedio de $5,651 es de un solo año, y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos PLUS que a veces terminan firmando los padres, ni deuda de banco, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que un estudiante sale al graduarse, porque eso requeriría sumar varios años, y ese número no aparece en este reporte.

Como opción práctica de pago, la universidad reporta ofrecer un plan de colegiatura en plazos.

Vida en el campus, modalidad y apoyos reportados

UC Santa Cruz tiene vivienda propia, y respondió que no exige a todos los estudiantes de primer ingreso vivir en ella —lo cual no descarta que algún programa específico sí lo requiera. También ofrece planes de comida, con número de comidas variable según el plan elegido. La capacidad máxima de vivienda que reporta IPEDS es de 9,524 estudiantes, dentro o fuera del campus. Que exista esa capacidad no te garantiza una cama para tu hijo: pide la tarifa del año, la fecha límite para solicitar y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: en su reporte más reciente, UC Santa Cruz no marcó ninguna oportunidad de ROTC, ni la casilla general ni ninguna de sus tres ramas. De 1,786 instituciones de cuatro años en esta guía, 926 sí marcaron alguna. Ésta no quedó entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana —sólo que no se reportó en este campo—, así que si esa beca le importa a tu familia, pregúntala directo en admisiones antes de darla por perdida.

En deportes, sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, específicamente en baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista. La membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa jugar, escribe directamente al entrenador del deporte y pregunta por lugar en el equipo, división y si hay beca atlética.

Sobre educación a distancia: sí la ofrece, tanto en pregrado como en posgrado, pero es la excepción, no la regla. Sólo 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba todos sus cursos a distancia; los otros 99 tomaban al menos una clase presencial. La universidad reportó que no tiene un programa completo que pueda terminarse enteramente a distancia.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno. Tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral de gasto no garantiza que haya bases de datos específicas para la carrera de tu hijo: eso se pregunta por nombre de carrera.

Finalmente, la universidad reporta tener orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, cuidado infantil en el campus para hijos de estudiantes, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, una organización estudiantil reconocida de veteranos, y una página de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no te dice qué tan accesibles, rápidos o efectivos son en la práctica. Eso se comprueba llamando y preguntando.

Si tu hijo entra: qué tan probable es que se quede y termine

Ésta es, para muchas familias, la pregunta más importante de todas, así que vamos con los números completos.

De la generación que entró por primera vez, de tiempo completo, en otoño de 2022 —3,834 estudiantes— el 90 de cada 100 cumplió el criterio oficial de retención: seguían inscritos ahí mismo o ya habían completado la licenciatura un año después. Comparado con escuelas parecidas, es de las que más conservan a su cohorte: nueve de cada diez escuelas similares retuvieron una proporción igual o menor. Es un número alto y sólido, pero no es una tasa de graduación: combina a quienes siguen estudiando con quienes ya terminaron, y no separa esas dos ramas.

Sobre graduación, la generación que empezó en 2017 —4,032 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso— tuvo este resultado seis años después: 3,002 tenían el título en la mano, 74 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 61 de cada 100 —trece puntos de diferencia, que te dan una idea real de cuántos necesitan ese tiempo extra. Comparado con escuelas parecidas, esta tasa de seis años queda en el cuarto más alto del grupo.

Vale la pena ver el desglose completo de esa misma generación de 4,032 estudiantes, porque cuenta una historia más completa que un solo porcentaje:

Tabla de datos del artículo
Resultado a seis añosEstudiantes
Completaron la licenciatura ahí3,002
Se transfirieron sin completar ahí212
Seguían inscritos sin completar68
Ya no inscritos750

"Ya no inscritos" no te dice el motivo, y puede incluir a personas que terminaron después del límite de tiempo medido. Un porcentaje alto de graduación no es una promesa para tu hijo en particular: es lo que le pasó a la generación de 2017. Lo que sí está en tus manos y en las de tu hijo es que entre con los créditos en orden y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias de su carrera.

Hay una tercera medida, más amplia, que sigue a los estudiantes durante ocho años y que incluye tanto a quienes entraron por primera vez como a quienes ya traían créditos de otra escuela. De la cohorte que entró entre julio de 2015 y junio de 2016 —4,874 estudiantes—, al corte de agosto de 2023, 81 de cada 100 tenían ya un título o certificado de UC Santa Cruz. Entre los que recibieron beca Pell, el resultado fue idéntico: también 81 de cada 100. Comparado con escuelas parecidas, es de las que más titulan a sus estudiantes en esta medida de ocho años.

Otra vez, la misma verdad de siempre: un porcentaje alto describe lo que le pasó a una generación anterior, no lo que le va a pasar a tu hijo. Te sirve para preguntar por los apoyos actuales del programa y por resultados de cohortes más recientes, no como garantía.

Cómo juntar todo esto

Ya conoces, con números reales y no con folletos, una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que UC Santa Cruz realmente es, cuánto cuesta en el papel, cuánto ha costado en la práctica según el ingreso, qué tan selectiva es su entrada, y qué tan probable es que un estudiante se quede y se titule.

Te falta juntar esa pieza con las otras dos que sólo tu familia conoce: lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido en la preparatoria, y lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Si viven en California, la brecha entre el precio de lista y el precio real puede ser mucho más manejable de lo que parece a primera vista. Si viven fuera del estado, esa diferencia de $30,777 al año entre tarifas merece una conversación seria antes de enamorarse del campus. Si a tu hijo le entusiasma la investigación desde pregrado o el estudio en el extranjero, aquí hay puertas reportadas para eso. Si depende de una beca de ROTC, aquí no aparece reportada, y toca preguntar directamente.

A tu hijo le toca su esfuerzo, su curiosidad, sus materias, su ensayo si otra universidad lo pide, y la decisión final de qué quiere estudiar. A ti te toca el dinero de la familia, las fechas límite, las cartas por escrito y acompañarlo sin cargar tú solo el peso de un sistema que quizás tampoco heredaste. Con esta pieza ya en la mano, tienen con qué seguir construyendo el plan completo.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de datos reportados por University of California-Santa Cruz al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, en los ciclos y periodos indicados a lo largo del texto. Best College Aid no representa a University of California-Santa Cruz ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo es material informativo independiente.

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