Guía universitaria

University of Illinois Urbana-Champaign: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of Illinois Urbana-Champaign: lo que dicen los números cuando alguien se sienta a explicártelos

University of Illinois Urbana-Champaign en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
43.7 %

29,446 admitidos de 67,398 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$16,004 / $34,501

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$3,883/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
85 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
No se considera

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
630–730

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (47 % envió el SAT)

SAT matemáticas
640–780

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
32

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
94 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$50

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
14 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando tu hijo pone Illinois en su lista, tú te enfrentas a una hoja llena de siglas, porcentajes y palabras en inglés que nadie te enseñó a leer. No es tu culpa. A la mayoría de nosotros nadie nos sentó a explicarnos cómo funciona una universidad pública grande de Estados Unidos, y menos una tan grande como ésta. Yo llegué a este país a los 14 años y aprendí este mapa por necesidad, no porque lo heredara. Por eso quiero hacer contigo lo que a mí me hubiera gustado que alguien hiciera conmigo: tomar los datos oficiales de University of Illinois Urbana-Champaign y explicarte, sin adornos y sin miedo, qué clase de universidad es.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
4,143 palabras19 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a decir si es la correcta para tu hijo. Eso depende de lo que él quiera estudiar, de lo que tu familia pueda pagar y de qué tan lejos de casa estén dispuestos a mandarlo. Lo que sí puedo darte es la pieza que le toca a los datos: qué es esta universidad, cómo admite, cuánto cuesta, cómo ayuda a pagar y qué les pasa a los estudiantes que entran. Con eso en la mano, tú decides qué preguntas hacer después.

Qué tipo de universidad es, en corto

Illinois es una universidad pública de cuatro años, del tipo que llega hasta el doctorado. Está clasificada entre las universidades con la actividad de investigación más alta del país. Eso no te dice cómo le va a ir a tu hijo en una clase de primer año, pero sí te dice el tamaño de la maquinaria en la que estaría entrando: profesores que también investigan, laboratorios activos, un campus pensado para sostener carreras largas, de licenciatura y de posgrado.

También la clasifican como una escuela residencial. Traducido: la mayoría de sus estudiantes de pregrado no llegan y se van el mismo día. Viven ahí, o en vivienda controlada por la universidad, y estudian de tiempo completo. Y en su perfil de admisión de pregrado, aparece en el grupo de las más selectivas. Selectiva no es sinónimo de mejor enseñanza. Es una palabra sobre a quién deja entrar, no sobre qué tan bien enseña una vez adentro. Esa distinción importa porque más adelante vas a ver el número real de cuántos entran, y ahí es donde la etiqueta se vuelve concreta.

Illinois está en Champaign, dentro del condado de Champaign, en una zona que el censo cuenta como área metropolitana y como ciudad. Eso te dice dónde está, no cómo se llega ni qué tan cerca queda de casa. Si tu hijo piensa vivir contigo mientras estudia, no confíes en el mapa: maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora en que él tendría clase. El tiempo real casi nunca es el que promete Google Maps.

Un dato más que vale la pena guardar, aunque no cambie nada del día a día: el archivo oficial del gobierno la marca como Land Grant Institution, una designación histórica que comparte con apenas 80 de las 3,012 instituciones de esta base de datos. No es una casilla que te diga qué tan bien va a estar tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centro estudiantil existe, qué beca aplica, quién contesta el teléfono en abril.

Una ciudad universitaria del tamaño de un pueblo

Aquí es donde conviene que te sientes un momento con la cifra completa, porque cambia cómo lees todo lo demás. Illinois inscribió 56,563 estudiantes en el último conteo de otoño. Es de las universidades más grandes entre sus pares: cuando mucho una de cada diez escuelas parecidas tiene más gente que ella.

Pero ese número grande esconde algo importante: trae el posgrado adentro. De esos 56,563, 35,564 son de pregrado y 20,999 ya terminaron una carrera y siguen estudiando algo más avanzado. Si tu hijo va entrando a su primera licenciatura, el número que le importa es 35,564, no el total. Sigue siendo una escuela enorme, pero no tan enorme como suena el titular.

Dentro de ese pregrado, la comunidad se ve así: 14 de cada 100 estudiantes son hispanos o latinos. Es una minoría chica, comparada con escuelas parecidas de admisión selectiva queda apenas arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Eso no la saca de la lista de tu hijo, pero sí es información que conviene tener antes de decidir: en la visita, pregunta qué existe para estudiantes latinos, si hay un grupo estudiantil, un centro cultural, alguien en la oficina que hable español.

Entre hombres y mujeres el pregrado está casi parejo, 47 de cada 100 son mujeres. Casi no hay estudiantes adultos: sólo 1 de cada 100 tiene entre 25 y 64 años. Y algo más de la mitad de los estudiantes de primer ingreso, 73 de cada 100, venían de Illinois mismo al momento de solicitar. Si tu familia vive fuera del estado, tu hijo estaría entrando a un lugar donde la mayoría creció ahí cerca.

Cómo está armado el año y qué reconoce de lo que tu hijo ya trae

Illinois organiza el año en semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico ahí.

Sobre el crédito que tu hijo pueda llegar con: la universidad declaró que acepta crédito por exámenes AP. No marcó la casilla de crédito por experiencia de vida. También reporta que acepta crédito por entrenamiento militar, y que matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito fuera de un programa formal de dual enrollment, tratándolos como estudiantes regulares de esos cursos.

Aquí va la parte que de verdad importa para tu bolsillo: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen con cualquier puntaje. No dice cuántos puntos piden ni si esos créditos le sirven para su carrera específica. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de que tu hijo se inscriba. No planees el ahorro de un semestre hasta tener ese papel en la mano.

Una oferta académica ancha, no concentrada en una sola cosa

En un solo año, Illinois entregó 8,482 títulos de licenciatura, repartidos en 26 familias de carreras. La familia que más tituló fue ingeniería, con 21 de cada 100 títulos del año, pero ninguna otra área domina el resto: comparada con escuelas parecidas, queda en el cuarto con más familias de carreras presentes en su oferta.

Dicho de otra forma: es una universidad ancha, no una escuela de una sola vocación. Eso sí, 26 familias con presencia en el catálogo no son 26 carreras garantizadas para tu hijo, y alguna de esas filas puede tener incluso cero títulos ese año. Verifica el programa exacto que le interesa, con su nombre completo, antes de asumir que "está ahí" porque la familia general aparece.

Sobre cuántos estudiantes hay por cada profesor: Illinois reporta 20 estudiantes equivalentes de tiempo completo por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una razón alta, en el cuarto más alto entre escuelas parecidas. Pero ojo: esta cifra no te dice el tamaño real de un salón. Es un promedio institucional, no el número de sillas en la clase de Cálculo I. Si el tamaño de clase te importa —y a muchos padres sí— ese dato hay que pedirlo aparte, directamente a la escuela.

Lo que la universidad ofrece más allá del salón

Illinois reporta caminos estructurados que van más allá de la clase típica: estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, y rutas específicas de preparación para certificación docente, incluyendo la aprobación estatal de su programa de certificación docente inicial. Son oportunidades reales reportadas por la institución. Que existan no te dice cuántos estudiantes participan ni qué tan accesibles son para tu hijo en particular. Pregunta por el programa exacto que le interese.

Entrar no es automático: lo que pide la solicitud

Illinois no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir sí. De las nueve consideraciones que este tipo de reporte típicamente evalúa, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la preparatoria, haber llevado el plan de materias que la universidad exige, el ensayo personal, y el examen de dominio del inglés para quien lo necesite. Fuera de lo obligatorio, sólo una cosa más entra si se manda: la experiencia de trabajo.

Aquí quiero detenerme en una sola palabra: ensayo. En esta universidad no basta con juntar papeles y esperar. Tu hijo tiene que escribir, y tiene que escribir bien. Que lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda. La tarifa de solicitud de pregrado, para que la tengas presente en tu presupuesto de aplicaciones, es de $50.

Ahora los números que de verdad pesan. En el ciclo 2023, Illinois recibió 67,398 solicitudes de primer ingreso. Ofreció lugar a 29,446. Eso son 44 de cada 100. Comparada con escuelas públicas parecidas de admisión selectiva, es de las que menos aceptan: nueve de cada diez de esas escuelas aceptaron una proporción más alta de sus solicitantes.

Del otro lado de esa cuenta hay 37,952 solicitantes que no recibieron oferta. El dato no separa cuántos fueron rechazados, cuántos quedaron en lista de espera y cuántos retiraron su solicitud por su cuenta. Y este 44 de cada 100 es de la escuela entera: si tu hijo va por una carrera específica, ese número puede ser distinto y hay que pedirlo directo a admisiones antes de armar la lista final. Que Illinois esté en esa lista está bien. Que sea la única, no.

De los que sí recibieron carta de admisión en 2023, sólo 28 de cada 100 acabaron inscribiéndose. Los otros 72 tenían la carta en la mano y aun así eligieron otro lado. Comparada con sus pares, esa proporción de "sí me quedo" es más alta que en la mayoría de escuelas similares. Pero este número no mide qué tan difícil es entrar ni qué tan buena es la escuela; sólo cuenta lo que otras familias decidieron después de recibir la carta. Cuando le llegue la suya a tu hijo, ese porcentaje no es lo que va a decidir por ustedes. Pongan las cartas de admisión una junto a otra y comparen precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito en Illinois. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes que sí se inscribieron, 47 de cada 100 entregaron puntaje de SAT, una de las proporciones más altas entre escuelas de su tipo. Entre los que entregaron, la mitad de en medio sacó entre 630 y 730 en lectura y escritura, y entre 640 y 780 en matemáticas. Esos números son de quienes ya se inscribieron y decidieron mandar puntaje, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje se usó para admitirlos. El 630 no es un mínimo que tu hijo necesite alcanzar, y el 730 tampoco es una garantía de nada.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023, 1,462 estudiantes llegaron a Illinois por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo de personas que llega, en la mitad de arriba comparado con escuelas parecidas. Lo que no sabemos, porque el archivo oficial no lo reporta, es la tasa de salida: cuántos estudiantes que entraron buscando licenciatura se transfirieron a otro lado. Ese silencio en el dato no significa que nadie se vaya. Simplemente no está reportado.

El precio de lista y por qué la etiqueta de residencia importa tanto

Aquí viene el número que probablemente ya buscaste antes de leer todo lo demás. Para el año escolar 2023–24, el costo de asistencia reportado por Illinois para un estudiante de primer ingreso, de tiempo completo, que vive en el campus, fue de $33,642 con la tarifa de residente del estado (in-state) y $52,139 con la tarifa de fuera del estado (out-of-state).

Vale la pena ver las piezas: $16,004 de colegiatura y cuotas si eres residente ($34,501 si no lo eres), $13,938 de vivienda y comida en el campus, y $1,200 de libros y materiales. El resto es una estimación de gastos personales que hace la propia oficina de ayuda financiera: transporte, lavandería, entretenimiento.

La diferencia entre ser residente de Illinois y no serlo es de $18,497 al año. No es un detalle menor, es casi el precio de otra universidad completa. Pregunta directamente a la escuela qué requisitos usa para clasificar a un estudiante como residente y desde cuándo aplican, porque no es igual en todos lados.

Comparado con otras 483 escuelas parecidas, este costo de asistencia con tarifa de residente queda entre los más altos del grupo. Es precio de lista, antes de cualquier ayuda.

El precio neto: lo que de verdad pagan las familias, según su ingreso

En University of Illinois Urbana-Champaign, entre 674 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $3,883. Entre 554 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $10,065; entre 1,021 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $28,358. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (674 estudiantes) y el de la banda de más (1,021 estudiantes) hay $24,475 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $14,297.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga lo que queda: becas, préstamos y opciones de plazos

En Illinois, 55 de cada 100 estudiantes que buscan un título recibieron algún tipo de ayuda que no se devuelve, es decir, becas o subvenciones. Es más de la mitad, pero no todos. Comparada con escuelas parecidas, cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes, aunque entre los que sí la reciben, el promedio anual es de $16,608.

La beca Pell, la ayuda federal específica para familias de ingresos bajos, le llegó a 25 de cada 100 estudiantes. Es menos de un tercio. La diferencia entre el 55 que recibe alguna beca y el 25 que recibe Pell puede incluir ayuda estatal, local, institucional u otras fuentes que este desglose no separa. Cuando llegue la carta de tu hijo, sepárala tú mismo, a mano, en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los revuelven en una sola columna para que se vean mejor de lo que son.

Sobre préstamos: 29 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23, con un promedio de $5,422 entre quienes lo recibieron. Comparada con escuelas parecidas, Illinois queda del lado bajo: siete de cada diez escuelas similares tuvieron una proporción mayor de estudiantes con préstamo.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir prestado sale únicamente de su propia carta de ayuda financiera. Y ese promedio de $5,422 es de un solo año, sólo de préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los padres, ni deuda de banco, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse, porque eso requeriría sumar varios años y ese número no está en este reporte.

Para ayudar a organizar el pago, Illinois reporta que ofrece un plan de colegiatura garantizada, un plan de pago de colegiatura en plazos, y participación en un programa tipo Promise. Vale la pena preguntar por cada uno con su nombre exacto antes de asumir que aplican automáticamente a tu situación.

Vivir ahí: vivienda, comida y lo que no se puede recortar del presupuesto

Illinois exige que los estudiantes de tiempo completo que entran por primera vez vivan en el campus o en vivienda controlada por la institución. No es una opción, es requisito. La universidad tiene capacidad para 15,766 estudiantes en esa vivienda, dentro o fuera del campus físico. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan que elijan.

Esto cambia cómo debes leer cualquier comparación de precios entre universidades. Si en Illinois vivir en el campus es obligatorio el primer año, ese gasto de vivienda y comida no se puede recortar de la cuenta como sí podrías hacerlo en una escuela donde tu hijo pudiera quedarse en casa. Súmalo desde el principio cuando compares esta escuela con otra. Una colegiatura sola, sin vivienda, engaña.

Lo que hay fuera del salón: ROTC, deporte, biblioteca y apoyos

Illinois reporta oportunidad de ROTC en las tres ramas de servicio: Ejército, Marina y Fuerza Aérea, además de la opción Marine Corps dentro de Navy. Marcar las tres ramas no es lo común: de las 3,012 universidades de esta base de datos, sólo 135 lo hacen. Pero que esté marcado no prueba que el programa opere físicamente en este campus, ni te dice cupos, becas o requisitos de aceptación. Pregunta cada ruta por su nombre antes de que tu hijo arme un plan alrededor de esto.

En deporte, Illinois sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, específicamente, sin marcar ninguna otra asociación. Reporta membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Pero la afiliación es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa jugar, escríbele directamente al entrenador de ese deporte, pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compiten y si esa disciplina específica ofrece beca atlética. Que te lo contesten por escrito.

Sobre educación a distancia: Illinois sí ofrece cursos y al menos un programa completo a distancia, tanto en pregrado como en posgrado. Pero en el conteo de otoño, sólo 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba todas sus clases a distancia. Los otros 99 tomaban al menos una clase presencial. Si tu hijo espera un programa totalmente en línea, confirma el nivel y la carrera exactos, porque el dato institucional no garantiza que su carrera específica lo tenga.

La biblioteca opera con personal contratado, tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas: básicamente el paquete completo de recursos bibliotecarios que se espera de una universidad de este tamaño. Y en apoyos generales, Illinois reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al terminar el programa, cuidado infantil en el campus para hijos de estudiantes, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, y una organización estudiantil reconocida de veteranos. Que la universidad reporte estos servicios no dice qué tan buenos son ni qué tan fácil es acceder a ellos. Eso se pregunta en la visita, con nombres y con horarios.

Los que se quedan y los que terminan: retención y graduación

Aquí llegamos a la pregunta que probablemente más te importa: si tu hijo entra, ¿se queda? ¿Termina?

De los estudiantes que entraron por primera vez, de tiempo completo, buscando licenciatura, en el otoño de 2022 (7,943 personas), 94 de cada 100 cumplieron el criterio oficial de retención un año después: seguían inscritos ahí o ya habían completado la licenciatura. Es una de las proporciones más altas entre escuelas públicas parecidas. Pero ojo: este número junta a dos grupos distintos —los que siguen estudiando y los que ya se graduaron rapidísimo— sin separarlos, y no explica qué pasó con el 6 por ciento restante.

Sobre graduación completa: de la generación que entró a licenciatura en 2017, entrando de tiempo completo y sin haber estudiado antes en otra universidad, 85 de cada 100 terminaron su título en seis años o menos. En números concretos, son 6,365 de 7,498 estudiantes. Con el plazo más corto de cuatro años, la cifra baja a 73 de cada 100, una diferencia de 12 puntos entre esperar dos años más y no esperarlos. Comparada con escuelas parecidas, Illinois es de las que más titulan: nueve de cada diez escuelas similares tuvieron una proporción igual o menor.

Ampliando la ventana a ocho años, y con una cohorte distinta que incluye tanto primer ingreso como estudiantes con experiencia previa, de tiempo completo y parcial: de 9,278 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, 86 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela para agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, la cifra fue de 81 de cada 100, siete puntos abajo del grupo sin Pell. También aquí Illinois queda entre las escuelas que más titulan comparada con sus pares.

Ahora la verdad dura, la que no cambia por ningún porcentaje bonito: un número alto de graduación no es una promesa para tu hijo en particular. Es lo que le pasó a una generación completa, en esa escuela, en esos años. Lo que sí está en las manos de tu hijo, y en las tuyas, es que entre con los créditos en orden, que desde el primer semestre sepa quién es su consejero académico, y que conozca desde el inicio cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera. Eso no lo garantiza ningún dato de IPEDS. Lo construyen ustedes.

Lo que estos números no pueden decirte

No hay en ningún reporte oficial de Illinois información sobre cuánto ganan sus egresados después de salir, qué tan rápido consiguen trabajo o cuánta deuda cargan el día de la graduación, sumando todos los años de préstamos. Esa información necesita otra fuente, y cualquier afirmación sobre eso que veas en otro lado no viene de los datos que acabo de explicarte aquí.

Lo que ya sabes y lo que sigue

Ahora conoces una pieza real de University of Illinois Urbana-Champaign: una universidad pública grande, selectiva, cara en su precio de lista y notablemente más generosa de lo que su reputación sugiere para familias de ingreso bajo, con una tasa de graduación alta y una comunidad latina todavía chica dentro de su pregrado. Sabes que exige vivir en el campus el primer año, que el ensayo de admisión pesa, y que la diferencia entre ser residente de Illinois o no serlo puede costar casi $19,000 al año.

Esta pieza es el suelo: los datos oficiales, sin adornos. Ahora te toca a ti juntarla con lo que tu hijo quiere estudiar, con lo que ya ha construido en la preparatoria, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación, no de este artículo solo, nace el plan. A tu hijo le toca escribir su ensayo, explorar qué quiere estudiar y hacerse responsable de su parte del camino. A ti te toca entender el dinero, acompañar las decisiones grandes y no dejar que cargue solo con un sistema que apenas está aprendiendo a leer. Illinois no es la respuesta ni el obstáculo. Es una posibilidad que ahora entiendes un poco mejor que antes de empezar a leer esto.

Nota sobre las fuentes: La información de este artículo proviene de datos oficiales reportados a IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System), del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, según el dato específico. Best College Aid no representa a University of Illinois Urbana-Champaign ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza organiza y explica datos públicos para ayudar a las familias a entenderlos.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.