Guía universitaria

University of Kentucky: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of Kentucky: lo que dicen sus números y lo que significan para tu familia

University of Kentucky en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
92.4 %

26,083 admitidos de 28,233 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$13,212 / $33,406

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$10,267/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
70 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
550–640

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (9 % envió el SAT)

SAT matemáticas
530–650

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
25

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
87 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$50

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
6 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando un hijo empieza a mencionar una universidad que no conoces, la primera reacción de un padre no es leer un reporte federal. Es preguntarse: ¿qué es este lugar, de verdad? University of Kentucky —en Lexington, Kentucky— es una universidad pública grande, con más de 32,000 estudiantes, que acepta a la gran mayoría de quienes le solicitan y cuesta distinto según seas de Kentucky o de fuera. Eso ya es información. Lo que sigue es entender qué hay detrás de esas frases, porque ahí es donde se toman las decisiones reales.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,633 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a caminar contigo por los datos oficiales de esta universidad —los que reporta al gobierno de Estados Unidos— y voy a traducirlos al lenguaje con el que decides en familia. No te voy a decir si esta es "la" universidad para tu hijo. Eso no lo puede decir ningún artículo. Pero al terminar, vas a conocer una pieza completa del rompecabezas: la universidad misma. Las otras dos piezas —lo que tu hijo quiere y lo que tu familia puede pagar— las tienen ustedes.

¿Qué clase de universidad es?

Empecemos por lo básico, porque cambia cómo se lee todo lo demás. University of Kentucky es una institución pública de cuatro años, y el sistema que clasifica a las universidades de este país la coloca entre las de doctorado con la actividad de investigación más alta que existe. Eso significa que, además de dar clases de licenciatura, es una escuela que hace investigación a gran escala y ofrece programas hasta el doctorado.

También aparece marcada como Land Grant Institution en el archivo oficial más reciente —una designación histórica que comparte con apenas 80 de las 3,012 instituciones de este censo—. No la leas como un sello de calidad ni de prestigio. Es una etiqueta administrativa. Lo que de verdad importa para tu hijo son cosas con nombre: qué centro estudiantil existe, qué beca aplica, quién contesta el teléfono en abril. Eso se pregunta directamente, no se deduce de una casilla marcada.

La ubican también como una escuela mayormente residencial: entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivía en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. Está en Lexington, dentro de un área metropolitana grande, en una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Si tu hijo pensara vivir en casa, eso no te dice si el trayecto es viable: maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El mapa casi nunca acierta con el tiempo real.

Y como es pública, hay algo que tienes que preguntar antes de comparar precios con cualquier otra escuela: ¿te van a cotizar como residente de Kentucky o como alguien de fuera? La diferencia, como vas a ver, no es menor.

Una comunidad grande, y dentro de ella, quién es quién

University of Kentucky reportó 32,703 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Es una cifra que cae en la banda más alta que usa el gobierno para medir tamaño: 20,000 o más. Comparada con escuelas públicas selectivas parecidas, queda del lado grande: entre una y tres de cada diez de esas escuelas tienen más estudiantes que ella.

Pero ese número grande esconde algo importante: trae el posgrado adentro. De los 32,703, sólo 23,930 son de pregrado; los otros 8,773 son estudiantes de posgrado, gente que ya terminó una carrera. Si tu hijo va entrando a licenciatura, el número que le importa a él es 23,930, no el total.

¿Y quién forma esa comunidad? Aquí hay algo que vale la pena decir sin adornos: los estudiantes hispanos o latinos son 6 de cada 100 en el pregrado. Es una minoría chica, y comparada con escuelas públicas selectivas parecidas, queda por debajo de la mitad del grupo. Eso no saca a la escuela de la lista ni la mete. Simplemente significa que si tu hijo va a ser de los pocos, conviene que preguntes en la visita qué grupo estudiantil latino existe, si hay centro cultural, si hay alguien en las oficinas que hable español. Habla con un estudiante de ahí antes de decidir. El número es de la escuela completa; su carrera específica puede verse distinta.

El resto del perfil: hay más mujeres que hombres (58 de cada 100), los estudiantes de 25 a 64 años son pocos (5 de cada 100), y poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso —58 de cada 100— venía del mismo estado de Kentucky.

Cómo funciona el año académico y qué acepta como crédito previo

El calendario es de semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico ahí.

Lo que sí vale la pena saber: la universidad declaró que acepta créditos de exámenes AP, y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —aprendizaje de cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias, certificaciones previas, incluso entrenamiento militar—. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro y fuera de programas formales de dual enrollment.

Aquí va la verdad dura que no te va a decir un folleto: que declaren que aceptan AP no significa que le den crédito por cualquier examen. No dice cuántos puntos piden, cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a las carreras: en un solo año, University of Kentucky entregó 5,238 títulos de licenciatura, repartidos en 24 familias de programas académicos. Negocios y administración fue la familia que más tituló, con 21 de cada 100 títulos del año —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se llevó el grueso. Comparada con escuelas parecidas, queda en el cuarto con más variedad de programas presentes en su oferta. Es una oferta ancha, pero "24 familias con fila en el reporte" no son 24 carreras exactas ni garantizan que todas tuvieron titulados ese año. Verifica el programa preciso que le interesa a tu hijo.

Sobre el tamaño de los grupos: la universidad reporta 17 estudiantes por cada profesor de tiempo completo equivalente. Es una razón media, ni de las más bajas ni de las más altas entre escuelas parecidas. Pero ojo: este número no te dice el tamaño real de una clase de primer año. Es un promedio institucional, no una fotografía del salón.

Lo que la universidad ofrece más allá del salón

University of Kentucky reporta varias rutas estructuradas que vale la pena tener en el radar: estudio en el extranjero, investigación de pregrado fuera del salón de clases, un programa completo que se cursa sólo de noche o los fines de semana, y rutas de preparación y certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación inicial. Que la universidad reporte estas oportunidades no dice automáticamente cuánto acceso real tendrá tu hijo a cada una; eso se confirma preguntando por nombre.

Entrar: qué pide la universidad y qué tan probable es el sí

Aquí llegamos a una de las piezas centrales. University of Kentucky declaró que no tiene admisión abierta: revisa piezas específicas antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marca cinco como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio, haber llevado el plan de materias que pide la universidad, el ensayo personal, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. En cambio, declaró que no considera el lugar en la generación, cartas de recomendación, portafolio, experiencia laboral ni que algún familiar haya estudiado ahí.

Dicho simple: aquí no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que escribir. Que lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda. La tarifa de solicitud publicada es de $50.

¿Y qué tan accesible es entrar? En el ciclo 2023, la universidad reportó 28,233 solicitantes y ofertas de lugar para 26,083. Son 92 de cada 100. Es una tasa muy alta —comparada con escuelas públicas selectivas parecidas, queda del lado más accesible: siete de cada diez de esas escuelas, o más, aceptaron a un porcentaje menor. Aun así, 2,150 solicitantes se quedaron sin oferta. Entrar es probable, pero no automático, y hay que meter la solicitud completa y a tiempo.

Aquí viene un dato que suele sorprender a las familias: de cada 100 estudiantes que fueron admitidos, sólo 25 terminaron inscribiéndose. Los otros 75 tenían la carta en la mano y no vinieron. No es un juicio sobre la escuela —es de los porcentajes más comunes entre escuelas parecidas, ni alto ni bajo—. Pero te dice algo importante: recibir la carta de admisión no es lo mismo que decidir ir. Cuando le lleguen las cartas a tu hijo, ponlas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito aquí. Es política "test optional". De quienes se inscribieron, sólo 9 de cada 100 entregaron puntaje de SAT; entre esos, la mitad de en medio sacó entre 550 y 640 en lectura y escritura, y entre 530 y 650 en matemáticas. Son cifras de una minoría que decidió mandar el puntaje, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje se haya usado en la decisión de admisión.

Y sobre transferencias: en el otoño de 2023, la universidad recibió a 891 estudiantes de pregrado que llegaron por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un conteo de personas que llegan, no de quiénes se van, y la tasa de salida de transferencia no fue reportada por esta escuela. Cuántos créditos les reconocen a los que llegan es una pregunta que se hace directamente en la universidad.

El precio: lo que cuesta en el papel

Aquí es donde muchas familias sienten el nudo en el estómago, así que vamos con calma y con las cifras exactas.

Para el año escolar 2023–24, University of Kentucky reportó un costo total de asistencia de $35,098 para un estudiante de pregrado, primer ingreso, tiempo completo, que vive en el campus y paga tarifa in-state (residente de Kentucky). Con tarifa out-of-state, ese mismo presupuesto sube a $55,292. La diferencia entre las dos tarifas es de $20,194 al año. No es un detalle menor: es casi el precio de un auto nuevo, cada año, sólo por la categoría de residencia.

Por partes, con tarifa in-state: $13,212 de colegiatura y cuotas (esa misma pieza sube a $33,406 out-of-state), $15,242 de vivienda y comida en el campus, y $1,200 de libros y materiales. El resto del presupuesto es una estimación de otros gastos —transporte, lavandería, entretenimiento— que hace la propia oficina de ayuda financiera.

Tabla de datos del artículo
ConceptoTarifa in-stateTarifa out-of-state
Colegiatura y cuotas$13,212$33,406
Vivienda y comida en campus$15,242$15,242
Libros y materiales$1,200$1,200
Costo total de asistencia$35,098$55,292

Comparado con escuelas públicas parecidas, este costo de asistencia in-state queda entre los más altos del grupo. Pregunta a la institución qué requisitos usa para clasificar a alguien como residente y desde cuándo aplican. No es igual en todos lados, y esa clasificación te puede costar veinte mil dólares al año.

Pero este es el precio de lista. No es la factura de tu familia.

El precio neto: lo que de verdad paga la gente

En University of Kentucky, entre 465 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $10,267. Entre 358 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $14,557; entre 657 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $24,687. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (465 estudiantes) y el de la banda de más (657 estudiantes) hay $14,420 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $19,838.

$10,267 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y otras rutas

De cada 100 estudiantes que buscan un título en University of Kentucky, 87 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Es una proporción alta comparada con escuelas parecidas, y entre quienes la recibieron, el promedio anual fue de $12,418.

Pero hay una cifra distinta y más específica: la beca Pell —ayuda federal para familias de bajos ingresos— llegó sólo a 22 de cada 100 estudiantes. La ayuda general llega a la mayoría; la que depende estrictamente de ingreso familiar demostrado llega a menos de uno de cada cuatro. Pregunta qué programas forman esa diferencia entre el 87 y el 22, y qué requisitos pide cada uno.

Sobre préstamos: 35 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en el año escolar 2022-23 —más de dos de cada diez, pero menos de la mitad—. De quienes pidieron, cada uno se llevó en promedio $6,231 ese año. Es una proporción común entre escuelas parecidas, ni de las más altas ni de las más bajas.

Aquí va una verdad que prefiero decirte sin suavizarla: ese porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir prestado sale únicamente de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella. Y recuerda que ese promedio de $6,231 es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año —no incluye los préstamos PLUS que a veces terminan firmando los padres, ni la deuda total con la que un estudiante sale al graduarse.

La universidad también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos y participación en un programa tipo Promise, dos mecanismos que vale la pena preguntar por nombre si el flujo de efectivo mensual es tu preocupación real.

Vida en el campus: vivienda, apoyos, deporte y biblioteca

University of Kentucky tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad máxima reportada de 8,300 estudiantes. No es obligatorio para todos vivir ahí —la universidad respondió que no exige esa residencia a todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso—, aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo pida. También ofrece planes de comida, con número fijo de comidas semanales en el plan más grande. Que exista la opción no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC en dos ramas: Army y Air Force. Navy no aparece marcada. Que esté en el reporte no es lo mismo que estar aceptado ni saber si el programa se cursa en este campus específico: pregúntalo por nombre.

En deportes, la universidad compite en la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La membresía es de la institución, no una promesa para tu hijo: si le interesa, escríbele directamente al entrenador del deporte y pregunta por cupo, división y si hay beca atlética, por escrito.

Sobre modalidad: 6 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban todas sus clases a distancia; los otros 94 tomaban al menos una presencial. La universidad reporta que ofrece al menos un programa completo a distancia, pero confirma el nivel y la carrera exactos si eso es relevante para ustedes.

La biblioteca opera con personal contratado y gasto por arriba del umbral que registra el gobierno, con material físico, digital y préstamo entre bibliotecas. Eso es el piso; si tu hijo necesita bases de datos específicas para su carrera, pregúntalo por nombre de programa.

Finalmente, la universidad reporta una lista amplia de apoyos: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, colocación laboral, cuidado infantil en el campus, un programa de transición postsecundaria para estudiantes con discapacidad intelectual, participación en Yellow Ribbon, punto de contacto para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no mide su calidad ni su efectividad real; eso se conoce hablando con quien ya los usa.

Los que se quedan y los que se gradúan

Esta es, para muchas familias, la sección que más importa, así que vamos número por número.

De la generación de estudiantes que entró de tiempo completo en 2022 buscando licenciatura, 87 de cada 100 seguían inscritos o ya habían terminado un año después. Es una proporción alta comparada con escuelas parecidas —queda en la parte de arriba del grupo—. Entre estudiantes de tiempo parcial, la cifra fue mucho más baja: 47 de cada 100. Un dato importante: esta medida junta a quienes siguen inscritos con quienes ya se titularon; no es lo mismo que graduarse, y la fuente no separa esas dos ramas.

Sobre graduación: de la generación que entró en 2017 a licenciatura de tiempo completo, 70 de cada 100 tenía el título en la mano seis años después. Es una proporción alta —queda en el cuarto de arriba comparada con escuelas parecidas. Pero mira este otro número: a cuatro años, el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado, la cifra era de sólo 54 de cada 100. Son 16 puntos de diferencia entre los cuatro años que planeaste pagar y los seis que realmente tardan muchos.

Tabla de datos del artículo
PlazoCon título
4 años54 de cada 100
6 años70 de cada 100

Esa brecha de 16 puntos no te dice cuántos semestres extra cursó cada quien ni cuánto costó ese tiempo de más. Antes de firmar, pide por escrito cuánto suele tardar en promedio la carrera específica que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si el programa toma más de cuatro años. Es la pregunta que más dinero puede ahorrarte.

Hay una medida más amplia, a ocho años, sobre una cohorte de 2015-16 que incluye tanto estudiantes de primer ingreso como quienes ya tenían experiencia universitaria previa: 67 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Dentro de ese mismo grupo, entre estudiantes con beca Pell la cifra fue de sólo 56 de cada 100, quince puntos por debajo de quienes no tuvieron Pell. Que una familia califique para Pell hoy no determina el resultado de un estudiante individual, pero si tu situación económica es de las que califican, vale la pena preguntar en la escuela qué existe en concreto para acompañar a esos estudiantes: consejero asignado, ayuda de emergencia, si la beca interna se renueva cada año. Y pide que te lo contesten por escrito.

Lo que sigue es tuyo

Ahora conoces una pieza real de University of Kentucky: cómo entra la gente, cuánto cuesta en el papel y cuánto termina pagando de verdad según su ingreso, quién se queda, quién se gradúa y en cuánto tiempo. Es información construida sobre reportes oficiales, no sobre folletos ni opiniones.

Pero esta pieza sola no decide nada. Le falta lo que quiere y ha construido tu hijo —su carrera, su curiosidad, qué tan lejos está dispuesto a vivir de casa— y le falta lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, una vez que tengan en mano la carta de ayuda financiera real, no el promedio de otras familias.

Si viven en Kentucky, la conversación sobre precio empieza en un lugar distinto que si vienen de fuera del estado. Si tu hijo ya sabe qué quiere estudiar, puede preguntar directamente por esa carrera dentro de las 24 familias de programas que ofrece la universidad. Si apenas están armando la lista, este es un buen momento para anotar las preguntas que este artículo dejó abiertas —la clasificación de residencia, la equivalencia real de sus créditos AP, el tiempo real hasta graduarse en su carrera— y llevarlas por escrito a la propia universidad.

Ninguna cifra aquí te dice qué va a pasar con tu hijo. Te dice dónde está parada la universidad, para que tú decidas, con él, dónde se para tu familia.

La información de este artículo proviene de IPEDS y del Departamento de Educación de Estados Unidos, con datos correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24 según el indicador. Best College Aid no representa a University of Kentucky ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo es un recurso informativo independiente.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.