Guía universitaria

University of Pittsburgh-Pittsburgh Campus: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of Pittsburgh, campus Pittsburgh: lo que dicen los datos sobre una universidad grande, doctoral y difícil de entrar

University of Pittsburgh-Pittsburgh Campus en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
49.7 %

29,034 admitidos de 58,416 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$21,524 / $39,890

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$17,007/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
84 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
640–720

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (41 % envió el SAT)

SAT matemáticas
630–730

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
31

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
92 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$55

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
6 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que se explican en una frase y otras que necesitan que te sientes con café en mano. Pitt es de las segundas. Es enorme, es de investigación de la más alta actividad que existe según Carnegie, y al mismo tiempo entra menos de la mitad de quienes tocan la puerta. Eso no la hace mejor ni peor que otra opción en la lista de tu hijo. La hace una pieza que vale la pena entender bien antes de decidir si entra o sale de esa lista.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,605 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a llevarte por lo que los datos oficiales sí dicen de Pitt: quién es, qué tan grande es, cómo entra la gente, cuánto cuesta en el papel y cuánto termina costando en la práctica, qué pasa con la ayuda y los préstamos, qué hay en el campus, y qué tan probable es que un estudiante que entra ahí termine con el título en la mano. No voy a decirte si es la universidad correcta para tu familia. Eso no lo sabe ningún reporte federal. Pero si terminas este artículo entendiendo mejor esta pieza del rompecabezas, ya hicimos algo importante juntos.

Quién es Pitt, en pocas palabras

Carnegie —el sistema que clasifica a las universidades de este país según lo que realmente hacen— coloca a Pitt entre las universidades de doctorado con la actividad de investigación más alta que existe. Es una escuela de cuatro años, de tamaño grande, y principalmente residencial: en el periodo que Carnegie usó para esta clasificación, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado que buscaban título vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo.

También la coloca en su grupo de admisión más selectiva. Selectiva no quiere decir que enseñe mejor. Describe a quién deja entrar, no cómo enseña una vez adentro. Y esa etiqueta tampoco te dice cuántos de cada cien solicitantes reciben el sí —ese número lo vas a ver más adelante, y conviene que lo veas antes de que tu hija termine de armar su lista.

Pitt está en Pittsburgh, Pensilvania, dentro del condado de Allegheny, en el área metropolitana de esa ciudad. El código censal la ubica en una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Eso no te dice si el campus está en pleno centro o en una zona más tranquila, ni cómo es la ruta diaria. Si tu hijo piensa vivir en casa, maneja tú mismo esa ruta un día entre semana, a la hora en que él tendría clase. El mapa casi nunca dice la verdad completa sobre el tráfico real.

Es una institución pública de cuatro años, y el nivel más alto que reporta ofrecer es el doctorado. Eso es un dato institucional, no una promesa de que la carrera específica de tu hijo llegue hasta ahí: verifica la ruta de esa carrera en particular. Y como es pública, algo práctico desde ahora: pregunta cuánto le cobran a un residente de Pensilvania y cuánto a alguien de fuera, y confirma con cuál de los dos números te están cotizando a ti. Vas a ver por qué esto importa mucho cuando lleguemos al costo.

Una nota corta sobre designaciones: Pitt no aparece como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Son tres categorías distintas, con historias distintas, y de las 3,012 universidades de este directorio sólo 138 traen alguna. Que Pitt no traiga ninguna no dice nada sobre a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales y qué organizaciones estudiantiles existen hoy.

Una comunidad enorme, y una parte chica que quizás te importa más que las demás

Empecemos por el tamaño, porque cambia todo lo demás. Pitt reportó 34,525 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño. Eso la pone en la banda más alta que usa el gobierno: 20,000 estudiantes o más. Entre las 519 escuelas públicas selectivas de cuatro años de este censo, es de las más grandes que existen: cuando mucho una de cada diez tiene más estudiantes que ella.

Pero ese número grande engaña un poco. Del total, 25,171 son de pregrado y 9,354 de posgrado. Si tu hijo va entrando a la carrera, el número que le importa a él es 25,171, no el total. Buena parte de esa cifra enorme es gente que ya terminó una licenciatura y sigue estudiando algo más.

Ahora, la composición de esa comunidad de pregrado. De cada 100 estudiantes, 58 son mujeres. Poco más de la mitad, 56 de cada 100 de nueva generación, venía de Pensilvania al momento de solicitar. Y aquí un dato que a muchas familias latinas les importa de entrada: 6 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con las 519 escuelas públicas selectivas de este censo, Pitt queda abajo de la mitad del grupo.

Eso no saca a Pitt de la lista. No te estoy diciendo que sea mala opción para un estudiante latino; tampoco te estoy diciendo que sea buena por otras razones. Te estoy diciendo que si tu hijo va a ser de los pocos, vale la pena que en la visita pregunten qué grupo estudiantil, qué centro cultural o qué persona en la oficina de admisiones habla español y puede orientarlo. El número es de la escuela completa; la experiencia de tu hijo en su carrera específica puede verse muy distinta.

Cómo está armada la carrera académica

El año en Pitt se organiza por semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Es el calendario estándar que probablemente ya conoces.

En cuanto a créditos al ingreso, Pitt declaró que acepta crédito por exámenes AP y también por entrenamiento militar. No marcó la casilla de crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que le den crédito a cualquier examen o puntaje: no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos van a contar para la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de doble inscripción.

Sobre la oferta de carreras: en un solo año, Pitt entregó 4,624 títulos de licenciatura, repartidos en 24 familias académicas distintas (lo que el gobierno llama familias CIP). Ninguna se lleva una tajada grande. La más popular fue biología y ciencias biomédicas, y aun así representó sólo 14 de cada 100 títulos del año. Comparada con 514 escuelas parecidas, Pitt queda en el cuarto con más variedad de familias académicas presentes en su reporte. Es una oferta ancha. Pero 24 familias con presencia en el reporte no son 24 carreras garantizadas —una familia agrupa varios programas, y alguna fila puede tener cero títulos ese año. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, no sólo la familia general.

Un número que vale la pena mirar con cuidado: la razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 13 a 1. Es una razón baja, y de las 519 escuelas parecidas, Pitt queda en el cuarto de abajo —su razón es menor que la de tres de cada cuatro. Pero cuidado: esta cifra agregada no te dice el tamaño real de un salón de primer año. Es un promedio institucional, no una promesa de clases pequeñas.

Pitt también reporta oportunidades académicas estructuradas que vale la pena preguntar por nombre: estudio en el extranjero, investigación de pregrado, un programa completo cursable sólo por las noches o fines de semana, y rutas de certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación inicial.

Entrar a Pitt: lo que piden y qué tan difícil está

Aquí no hay admisión abierta. De las nueve consideraciones que el gobierno pregunta a las universidades, Pitt marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, haber llevado el plan de materias que la universidad exige, el ensayo personal, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Dicho simple: aquí no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que escribir, y conviene que empiece en el verano, no en la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda. La tarifa de solicitud publicada es de $55.

Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si las mandas: promedio de la prepa, lugar en la generación, cartas de recomendación y experiencia laboral.

Y ahora el número que probablemente más te importa: en el ciclo 2023, Pitt recibió 58,416 solicitudes de primer ingreso. De ellas, 29,034 recibieron oferta de lugar. Eso es 50 de cada 100. La cuenta está prácticamente partida a la mitad.

Comparada con las 519 escuelas públicas selectivas de este censo, Pitt está entre las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes. No es trámite seguro, y tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa a fondo.

Pero admitido no es lo mismo que inscrito, y aquí viene un dato que sorprende a muchas familias. De cada 100 admitidos de primer ingreso, sólo 16 terminaron inscribiéndose en Pitt ese otoño. Los otros 84 tenían lugar y no lo tomaron —probablemente porque también los aceptaron en otro lado y eligieron irse a otra parte. Comparada con sus pares, Pitt queda del lado bajo en este número: en siete de cada diez escuelas parecidas se queda una proporción mayor de sus admitidos.

No lo leas como una mancha sobre Pitt. El registro federal no dice por qué cada familia decidió lo que decidió. Y lo que decidieron otras familias no te dice nada sobre lo que a ti te van a ofrecer. Espera tu propia carta con el precio neto —eso es lo que de verdad va a costarte el año— y con ese número en la mano decides si Pitt se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito en Pitt. Si tu hijo los manda, los toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. Entre quienes se inscribieron, 41 de cada 100 entregaron puntajes de SAT —una proporción alta comparada con escuelas de su tipo. Entre esos, la mitad de en medio sacó entre 640 y 720 en lectura y escritura, y entre 630 y 730 en matemáticas. Pero ojo: esos rangos son de estudiantes que ya se inscribieron y decidieron entregar su puntaje, no de todos los solicitantes. Ese 640 no es un mínimo para entrar, y ese 720 tampoco es garantía de nada.

Y sobre transferencias: de la generación que entró en 2017, sólo 11 de cada 100 aparecen como transferidos a otra escuela sin haber completado en Pitt —una proporción baja comparada con sus pares. Al mismo tiempo, Pitt recibió 889 estudiantes transferidos de otras instituciones en el otoño de 2023. Ese último número no dice cuántas materias les reconocieron: eso se pregunta por escrito, con la lista de créditos en la mano, antes de que tu hijo se mueva de una escuela a otra.

El precio: dos etiquetas muy distintas

En University of Pittsburgh-Pittsburgh Campus, entre 162 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $17,007. Entre 133 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $26,179; entre 751 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $34,824. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (162 estudiantes) y el de la banda de más (751 estudiantes) hay $17,817 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $24,338.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Ayuda, becas y préstamos: el dinero que entra y el que se pide prestado

De cada 100 estudiantes que buscan título en Pitt, 84 recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver. Es una proporción alta comparada con escuelas parecidas, y entre quienes la recibieron el promedio anual fue de $10,613.

Pero cuidado con confundir "beca" con "Pell". Pell es la ayuda federal específicamente para familias de ingresos bajos, y en Pitt llegó a sólo 17 de cada 100 estudiantes. Eso significa que al menos 67 de cada 100 recibieron ayuda de otra fuente —de la escuela, del estado, o de otro programa— pero no de Pell. Que Pell aparezca poco no quiere decir que aquí no quepan familias como la tuya: este dato cuenta a quienes ya están adentro, no a quienes podrían calificar si aplicaran. Pregunta directo en la oficina de ayuda financiera qué le tocaría a una familia con tu ingreso, y pide ese ejemplo por escrito.

Sobre préstamos: 37 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo federal en el año escolar 2022-23 —más de dos de cada diez, pero menos de la mitad. Entre quienes pidieron prestado, el promedio fue de $6,379 ese año. Es una proporción común comparada con escuelas parecidas, ni de las que más deuda generan ni de las que menos.

Ese promedio es de un solo año y sólo cuenta préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye lo que los papás podrían pedir en préstamos Parent PLUS, ni deuda de banco, ni tarjeta de crédito. Y no es la deuda total con la que alguien sale al graduarse —para eso habría que sumar los cuatro o más años, y ese número no está en este reporte. En cuál de los dos grupos cae tu hijo, con préstamo o sin él, no lo decide este porcentaje. Lo decide la carta de ayuda financiera que reciba, por escrito, antes de comprometerse.

Pitt también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos y participación en un programa tipo Promise, como mecanismos adicionales para administrar el costo.

El campus: vivienda, deporte, biblioteca y apoyos

Pitt tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 8,860 estudiantes dentro o fuera del campus. No es obligatorio que todos los estudiantes de primer ingreso vivan ahí —pero eso no significa que ningún programa lo exija. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana cambia según el plan elegido. Que haya cuarto no garantiza una cama disponible para tu hijo: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite de solicitud, y si hay lugar asegurado o lista de espera.

En ROTC, Pitt marcó las tres ramas de servicio —Army, Navy y Air Force— además de la opción Marine Corps dentro de Navy. Marcar las tres no es lo común: de 3,012 universidades en esta guía, sólo 135 lo hacen. Pero que esté marcado no confirma que el programa se curse en este campus específico, ni cupos, ni beca. Pregunta por cada rama, por su nombre, antes de construir un plan alrededor de eso.

En deportes, Pitt compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA —no a otras asociaciones. Reporta membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o pista. Eso no te dice en qué división juega cada disciplina ni si da beca atlética. Si tu hijo juega algo, escríbele directamente al entrenador de ese deporte y pide la respuesta por escrito.

En cuanto a educación a distancia, Pitt sí la ofrece en pregrado y posgrado, y reporta al menos un programa completo cursable así. Pero en el conteo real de otoño, prácticamente nadie —menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado— lleva toda su carga a distancia. Confirma por escrito si la modalidad que buscas existe para la carrera concreta de tu hijo.

La biblioteca tiene personal contratado, material físico y digital, préstamo entre bibliotecas, y su gasto anual supera el umbral que registra el gobierno. Eso es un piso, no una garantía de que existan bases de datos específicas para la carrera de tu hijo —eso se pregunta por nombre de programa.

Y en apoyos generales, Pitt reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, colocación laboral para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad.

¿Los que entran, se quedan y se titulan?

Ésta es quizás la pregunta que más le importa a una familia, y los números de Pitt en esta parte son sólidos.

De la generación que entró en el otoño de 2022, 92 de cada 100 seguían inscritos en Pitt o ya habían completado la licenciatura un año después. Es una de las tasas de retención más altas comparada con escuelas parecidas: nueve de cada diez de ese grupo retuvieron una proporción igual o menor. Pero una retención alta combina dos cosas distintas —seguir inscrito y ya haberse graduado— sin separarlas, y no explica qué pasó con el resto.

De la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 4,004 estudiantes de tiempo completo, seis años después 3,377 tenían el título en la mano: 84 de cada 100. Con el plazo de cuatro años, ese número baja a 71 de cada 100 —una diferencia de 13 puntos que muestra cuánta gente necesita ese tiempo extra. Comparada con 518 escuelas públicas selectivas, Pitt está entre las que más titulan: nueve de cada diez de ese grupo reportaron una proporción igual o menor.

Del resto de esa cohorte de 2017: 453 se transfirieron sin completar en Pitt, 37 seguían inscritos sin terminar dentro del plazo, y 137 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" —una categoría que no explica el motivo y que puede incluir a personas que se titularon después del límite oficial.

Un número alto no es una promesa para tu hijo específico. Es lo que le pasó a esa generación completa. Lo que sí está en tus manos, y en las de él, es que entre con los créditos en orden, que desde el primer semestre sepa quién es su consejero, y que sepa cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera.

Un dato final, siguiendo a una cohorte distinta durante ocho años: de los estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, 83 de cada 100 tenían título o certificado de Pitt al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, esa cifra baja a 74 de cada 100 —10 puntos menos que quienes no la recibieron. Que una familia califique hoy para Pell no determina el resultado individual de su hijo, pero si es tu caso, vale la pena preguntar en la escuela qué existe en concreto para esos estudiantes: consejero asignado, ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva cada año. Y que te lo contesten por escrito.

Lo que este artículo no puede decirte

No sabemos qué pasa con los egresados de Pitt después de salir de ahí —ingresos, empleo, deuda final al graduarse. Ese pedazo del mapa requiere otra fuente, y esta pieza no lo inventa.

Para cerrar

Ahora ya conoces bien una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que Pitt realmente es y ofrece, con sus números puestos sobre la mesa, sin adorno y sin sombra encima. Es grande, es selectiva, cuesta distinto según de dónde vengas y según cuánto gana tu familia, y quien entra tiene una probabilidad alta —no garantizada— de salir con el título.

Te falta juntar esto con lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido para llegar hasta aquí, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. Ninguna de esas dos piezas la tiene este artículo, y ningún reporte federal las tiene tampoco. Sólo las tienes tú, en tu casa, hablando con tu hijo.

Con las tres piezas juntas es que nace un plan de verdad.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por la institución al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente al ciclo 2023 y al año académico 2023-24, salvo donde se indica un periodo distinto. Best College Aid no representa a University of Pittsburgh-Pittsburgh Campus ni a ninguna agencia gubernamental.

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