Guía universitaria

University of Redlands: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of Redlands: lo que dicen los números oficiales sobre esta universidad, y lo que todavía te toca a ti averiguar

University of Redlands en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
80.9 %

2,931 admitidos de 3,622 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$57,614

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$21,520/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
71 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
548–670

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (18 % envió el SAT)

SAT matemáticas
530–653

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
28

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
81 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$50

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
43 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, manejando de regreso de una visita a un campus, en que uno se queda callado. El hijo va atrás, con el folleto en las piernas, y uno va pensando: ¿esto es lo que parece, o es solo lo que nos quisieron enseñar? Yo no puedo llevarte a Redlands, California. Pero sí puedo sentarme contigo con los datos que el gobierno de Estados Unidos exige que cada universidad reporte, y explicarte, sin adornos ni miedo, qué es University of Redlands según esos números. Después de leer esto vas a entender el terreno. Lo que tu hijo quiere y lo que tu familia puede pagar, eso lo pones tú.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,960 palabras18 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Quién es esta universidad, en pocas palabras

University of Redlands es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más, ubicada en la ciudad de Redlands, dentro del condado de San Bernardino, California, en el área metropolitana de Riverside-San Bernardino-Ontario. Eso no significa que el campus esté en pleno centro de esa ciudad grande; el código censal solo confirma que está dentro de una zona urbana. Si tu hijo pensara vivir en casa y viajar todos los días, la única forma de saber si es viable es manejar tú mismo esa ruta un día entre semana, a la hora en que él tendría clase. El mapa nunca dice el tiempo real.

El sistema federal que clasifica a las universidades de Estados Unidos —la clasificación Carnegie— la coloca como una universidad de maestría, con programas grandes de posgrado, y la describe como una escuela de cuatro años, de tamaño mediano y "muy residencial": eso quiere decir que, según los datos usados para esa clasificación, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propia, controlada o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaba tiempo completo. En el perfil de pregrado, Carnegie también la ubica dentro de su grupo de admisión selectiva.

¿Qué significa "muy residencial" para tu bolsillo? Que el cuarto y la comida casi nunca vienen incluidos en el precio de colegiatura que ves primero en el folleto. Pídelos por separado, con el plan de comida detallado, antes de comparar esta escuela con cualquier otra.

En cuanto al nivel académico, el gobierno registra el doctorado como el nivel más alto que la institución reporta ofrecer, y la clasifica como una escuela que otorga grados principalmente de licenciatura o superiores. Eso es un dato institucional agregado: no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe ahí, ni si hay una ruta que conecte su licenciatura con un posgrado. Eso se pregunta programa por programa.

Y una cosa que conviene aclarar de una vez: University of Redlands no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas, y de las 3,012 universidades en este directorio federal, solo 138 traen alguna de las tres. Que Redlands no esté en esa lista no te dice a qué comunidades atiende bien, ni cuántos estudiantes latinos hay, ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles operan, y —si puedes— habla con alguien que ya esté estudiando ahí.

El tamaño de la comunidad y quién más va a estar ahí

Aquí viene uno de los números que más le importa a una familia que se pregunta si su hijo va a encajar: en el otoño de 2023, 43 de cada 100 estudiantes de pregrado de University of Redlands se reportaron hispanos o latinos. Es cerca de la mitad. Y entre las 941 escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva que reportaron este dato en el mismo censo, es de las que reportan una proporción más alta: nueve de cada diez de esas escuelas quedaron por debajo. Dicho de otra forma, en este campus ser latino no sería la excepción.

Pero un número alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo real para estudiantes latinos. Esta cifra cuenta cuántos hay; no dice si hay un consejero que hable español, si hay tutorías dirigidas, ni si esos mismos estudiantes terminan la carrera. Y es el porcentaje de toda la escuela, no el de la carrera puntual que le interesa a tu hijo. Vale la pena preguntarlo directamente.

Algunos otros trazos de esta comunidad, tal como los reporta la institución: los estudiantes de 25 a 64 años son minoría en pregrado, apenas 9 de cada 100; hay más mujeres que hombres, 57 de cada 100 estudiantes; y de dónde venían geográficamente los estudiantes de nuevo ingreso, ese dato simplemente no está reportado para esta escuela en el ciclo más reciente.

En cuanto a tamaño total, University of Redlands tenía 3,192 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: es una escuela de tamaño mediano, dentro de la banda de 1,000 a 4,999, y puesta junto a sus pares —las escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva— queda del lado grande de ese grupo. Pero cuidado con ese número total: se reparte en 2,100 estudiantes de pregrado y 1,092 de posgrado. Buena parte de la escuela es gente que ya terminó una carrera y volvió por otra. Si tu hijo va entrando a licenciatura, el número que a él le importa no es 3,192, es 2,100.

Cómo está armado el año académico

University of Redlands trabaja con un calendario 4-1-4: cuatro materias durante cuatro meses, después un mes dedicado a una sola materia, y luego otras cuatro materias en los cuatro meses siguientes. Es un ritmo distinto al semestre tradicional de dos bloques, y conviene entenderlo antes de armar el calendario familiar del primer año.

La institución también reportó que acepta crédito previo por dos vías: exámenes AP, y lo que el gobierno llama "crédito por experiencia de vida" —aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos sin crédito, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones previas, entre otras rutas militares, gubernamentales o profesionales—, así como crédito por entrenamiento militar. Que las declare no quiere decir que se las vayan a reconocer automáticamente. Pide la evaluación de equivalencias por escrito, con el número de créditos exacto, antes de suponer un ahorro en tu presupuesto. La institución también reportó que, por ahora, no matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito.

Qué se estudia ahí y con quién

En el último año reportado, University of Redlands entregó 780 títulos de licenciatura, repartidos en 19 familias de carreras según la clasificación federal. La familia con más títulos fue negocios y administración, con 258 de esos 780: es decir, 33 de cada 100 títulos del año salieron de ahí. Entre las escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva que reportaron este dato, Redlands queda en el cuarto que más títulos de licenciatura entrega al año.

Diecinueve familias con fila en el reporte no son diecinueve carreras diferentes ni diecinueve programas activos: una familia agrupa varios programas, y una fila puede aparecer con cero títulos ese año. Si tu hijo ya tiene idea de qué quiere estudiar, pide el nombre exacto del programa, no la familia general.

Sobre cuánto personal hay disponible por estudiante: la razón oficial es de 11 estudiantes de tiempo completo por cada equivalente de tiempo completo del personal de instrucción. Comparada con escuelas parecidas, esta razón cae por debajo de la mitad del grupo —es decir, es relativamente baja—, aunque no llega al cuarto más bajo. Este número por sí solo no demuestra que haya más personal disponible para cada estudiante ni te dice el tamaño real de un salón de clases. El archivo federal no explica cómo se calculó exactamente ni informa el tamaño de las clases de primer año.

Rutas académicas que la institución reporta ofrecer

University of Redlands reporta contar con estudio en el extranjero, un programa completo cursable solo por las noches o los fines de semana, y varias rutas relacionadas con la certificación docente: preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, la posibilidad de completar ahí mismo o en otra institución la preparación en ciertas áreas de especialización docente, y aprobación estatal del programa de certificación docente inicial. Que la institución reporte estas rutas confirma que existen como opción declarada; no dice cuántos estudiantes las usan ni qué tan accesibles son para un estudiante en particular.

Cómo es entrar: la admisión, paso por paso

Aquí llegamos a una de las piezas más importantes de esta pieza. University of Redlands no tiene admisión abierta. Hay piezas específicas que revisa antes de decir sí. De las nueve consideraciones que este conteo federal registra —sin contar pruebas estandarizadas ni el estatus de legado—, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, el ensayo personal, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Dicho sin rodeos: en esta universidad no alcanza con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que sentarse a escribir.

Además hay piezas que no son obligatorias, pero que la institución sí toma en cuenta si se las envías: el lugar que tu hijo ocupó en su generación de graduación, haber cursado el plan de materias que la universidad recomienda, cartas de recomendación, experiencia de trabajo, y si algún familiar estudió ahí. Esta última —el estatus de "legado"— es la única pieza que tu hijo no puede cambiar. Si no aplica en su caso, no gasten energía pensando en ella; gástenla en lo que sí está en sus manos.

La tarifa de solicitud de pregrado publicada es de $50.

Y ahora los números de qué tan accesible resulta entrar. En el ciclo 2023, University of Redlands recibió 3,622 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 2,931 de ellas. La cuenta da 81 de cada 100 solicitantes admitidos. Entre las escuelas privadas de cuatro años con admisión selectiva de este censo, ese porcentaje queda a media tabla, un poco por arriba de la mitad del grupo: ni de las más difíciles, ni de las más abiertas.

Dicho para una familia: siete u ocho de cada diez que solicitan reciben el sí. Eso no vuelve el proceso automático —691 solicitantes de ese mismo ciclo no recibieron oferta—, pero sí es motivo para que tu hijo meta la solicitud a tiempo, sin dejarla al último. Y recuerda: ese 81 de cada 100 es de un solo ciclo, no una regla fija de la casa. Cuando le toque a tu hijo, vuelve a checar el número del año que aplique.

Ahora viene un dato que suele confundir a las familias: de cada 100 estudiantes admitidos por primer ingreso en 2023, solo 17 se inscribieron efectivamente en Redlands. Los otros 83 tenían lugar ahí y no lo tomaron. Entre escuelas parecidas, este porcentaje también cae a media tabla. No lo leas como una mancha en la escuela: que la mayoría de los admitidos elija otro lugar no dice nada sobre la calidad de Redlands, y el registro federal no explica por qué cada quien decidió lo que decidió. Lo que sí importa es esto: la decisión de otros admitidos no te dice qué te van a ofrecer a ti. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que realmente costaría el año— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista de tu hijo.

Sobre pruebas estandarizadas: University of Redlands reportó que el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los envía, se toman en cuenta; si no los envía, la solicitud sigue su curso normal. Entre los estudiantes de primer ingreso que sí se inscribieron, solo 18 de cada 100 entregaron puntaje del SAT. Entre esos que lo entregaron, la mitad de en medio sacó entre 548 y 670 en lectura y escritura, y entre 530 y 653 en matemáticas. Ojo: esos rangos son de quienes se inscribieron y entregaron el examen, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya influido en ninguna decisión de admisión. El 548 no es un mínimo, y el 670 tampoco es garantía de nada.

Sobre transferencias: entre los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que entraron en 2017 buscando licenciatura, solo 15 —2 de cada 100— aparecen habiéndose transferido a otra institución sin haber completado ahí, dentro del tiempo esperado. Comparado con escuelas parecidas, es de las que menos estudiantes ven irse por esta vía. Por otro lado, en el conteo de otoño de 2023, 335 estudiantes de pregrado llegaron a Redlands por primera vez habiendo estudiado antes en otra institución. Que pocos se vayan no significa que todos terminen la carrera ahí; eso es una cuenta completamente distinta que revisamos más adelante. Y si tu hijo llegara a transferirse, este dato tampoco dice cuántos créditos se reconocen: eso se pide por escrito, con la lista exacta de materias, antes de mover a nadie de escuela.

El precio de lista, sin adornos

En University of Redlands, entre 86 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $21,520. Entre 54 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $20,649; entre 59 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $32,855. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (86 estudiantes) y el de la banda de más (59 estudiantes) es de $11,335. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $28,054.

Aun con las becas descontadas, el precio neto promedio de las familias de menos ingreso fue de $21,520 en el año académico 2022-23. Si ese número no cabe en tu bolsillo, mejor verlo hoy que en agosto.

Un promedio no dice qué tan distintos fueron los casos dentro de esa banda; con este dato no se puede afirmar que hubo familias muy por debajo o por encima de la cifra publicada. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales.

Becas, préstamos y las formas de pagar

La buena noticia, dentro de este contexto de precio alto, es que casi nadie paga solo. En University of Redlands, 93 de cada 100 estudiantes que buscan un título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $39,067 al año. Ese es dinero de verdad, pero no es un precio: adentro de ese promedio caben estudiantes que recibieron mucho más y otros que recibieron mucho menos. Lo que realmente decide es el número que le queda a tu familia después de la ayuda, y ese número no está en este promedio general —hay que pedirlo, escuela por escuela, con tu carta específica en la mano.

Además, 35 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron Pell, la ayuda federal dirigida a familias de bajos ingresos.

Sobre préstamos: en el año escolar 2022-23, 57 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal. Entre quienes pidieron préstamo, el promedio del año fue de $7,898. Si tu hijo pidiera algo parecido cada año durante los cuatro años que dura el plan, la suma andaría cerca de los $31,592, sin contar intereses. Aquí, financiar con deuda es lo común, no la excepción. Esa cuenta se hace antes de la primera firma, no al final del cuarto año cuando ya no hay vuelta atrás. Y este promedio es solo de préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda bancaria, ni tarjeta de crédito.

En cuanto a formas de pago, la institución reporta ofrecer un plan de colegiatura en plazos, útil para repartir el pago a lo largo del año en vez de una sola exhibición.

Vida en el campus: vivienda, deporte, biblioteca y apoyos

University of Redlands sí tiene vivienda propia. No exige que todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso vivan ahí —pero eso tampoco significa que ningún programa lo requiera; hay que preguntar por el caso específico de tu hijo. También ofrece planes de comida, con número de comidas por semana fijo en el plan más grande. La capacidad reportada de vivienda controlada por la institución es de 1,477 estudiantes. Que exista la vivienda no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitarla, y si hay lugar asegurado o entras a lista de espera.

Para quien piense en ROTC, la institución marcó dos ramas disponibles: Army (Ejército) y Air Force (Fuerza Aérea); Navy (Marina) no aparece marcada. Que esté reportado no significa que el programa se curse en este campus específico ni que haya cupo garantizado — pregunta directamente antes de armar un plan alrededor de esto.

En deportes, University of Redlands compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no dice en qué división juega cada disciplina ni si otorga beca deportiva: eso se pregunta directamente al entrenador del equipo que le interese a tu hijo.

Sobre educación a distancia: la institución sí la ofrece, tanto en pregrado como en posgrado, e incluso reportó tener al menos un programa completo que puede cursarse enteramente a distancia. Pero en el conteo real de otoño, apenas 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba todas sus clases a distancia; los otros 99 tomaban al menos una clase presencial.

La biblioteca opera con personal contratado, gasto anual por arriba del umbral de $100,000 que registra el gobierno, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Ese umbral es solo un piso; no garantiza que existan las bases de datos específicas para la carrera de tu hijo — eso se pregunta por nombre de carrera.

Finalmente, la institución reporta ofrecer orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon, punto de contacto dedicado para veteranos y sus familias, una organización estudiantil de veteranos, y una dirección web publicada de servicios para personas con discapacidad.

¿Se quedan? ¿Se gradúan? Los resultados que sí podemos ver

Ahora la parte que más le importa a cualquier padre: si mi hijo entra ahí, ¿va a terminar?

Empecemos por la retención de un año a otro. De la cohorte de 507 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, que entró en el otoño de 2022, 413 —81 de cada 100— seguían inscritos un año después, o ya habían completado la licenciatura. Comparado con escuelas parecidas, esto la coloca un poco por arriba de la mitad del grupo. Este número no separa cuántos siguen estudiando de cuántos ya se graduaron, y tampoco explica el destino del resto: no volver a esta escuela no siempre significa abandonar los estudios; puede significar que se cambiaron a otra universidad y siguen ahí.

Ahora la tasa de graduación, que es donde este número empieza a hablar con más fuerza. De la generación que entró en 2017 —730 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso— seis años después, 516 tenían el título en la mano: 71 de cada 100. Con el plazo más corto de cuatro años, la cifra baja a 61 de cada 100, diez puntos menos. Comparada con escuelas parecidas, University of Redlands queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas similares reportaron una proporción igual o menor de titulados.

Vale la pena ver el resto de esa misma cohorte de 730 estudiantes, porque el 71% no cuenta toda la historia: 15 se transfirieron sin completar ahí y siguieron en otra institución; 4 seguían inscritos sin haber terminado dentro del plazo; y 195 quedaron en la categoría federal de "ya no inscritos" al momento del corte, categoría que no explica el motivo y que puede incluir a quienes se graduaron después del límite de tiempo contado.

Un porcentaje alto no es una promesa para tu hijo en particular. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017. Lo que sí está en tus manos —y esto sí lo dice la evidencia— es que entre con sus créditos en orden, y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero académico y cuándo se inscriben las materias que le corresponden.

Por último, una mirada más amplia: la cohorte que entró entre julio de 2015 y junio de 2016 —1,043 estudiantes de pregrado, sumando primer ingreso y quienes ya traían experiencia universitaria previa, tiempo completo y parcial— llegó a ocho años con 65 de cada 100 con un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue de 64 de cada 100, casi idéntica. Dentro de esa misma cohorte, 29 de cada 100 —301 personas exactas— quedaron con estado de matrícula "desconocido" al corte: eso no significa que hayan dejado de estudiar, solo que el reporte no pudo determinar dónde estaban. Antes de decidir con este número solo, vale la pena preguntar directamente por apoyos concretos y por resultados más recientes que los que este reporte alcanza a capturar.

Lo que este artículo no puede decirte

Este reporte se detiene en la puerta de salida de la universidad. No incluye —porque la fuente oficial que lo alimenta no lo cubre— ningún dato sobre lo que pasa después: salarios, empleo, ni la deuda con la que un estudiante realmente sale al graduarse. Eso, si te importa, hay que buscarlo en otra parte, con otra fuente.

Cómo encaja esto en la decisión de tu familia

Ya conoces, con bastante detalle, una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que University of Redlands realmente es y ofrece, según sus propios reportes al gobierno federal. Sabes que es una escuela privada, mediana, muy residencial, con una comunidad donde ser latino no sería raro. Sabes que su admisión pide un ensayo y revisa varias piezas, que acepta a ocho de cada diez solicitantes pero que solo uno de cada seis admitidos termina inscribiéndose. Sabes que el precio de lista ronda los $80,474 al año, que casi todos reciben algo de ayuda, y que aun con beca las familias de menos ingresos terminan pagando en promedio más de $21,000 al año. Y sabes que siete de cada diez estudiantes de la generación de 2017 se graduaron en seis años.

Todo esto es el suelo. Te falta juntarlo con lo que tu hijo quiere estudiar y con lo que ya ha construido en la preparatoria, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación —no de esta pieza sola— nace el plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por University of Redlands al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, en los ciclos y periodos indicados en cada sección. Best College Aid no representa a University of Redlands ni a ninguna dependencia del gobierno; esta pieza organiza y explica datos públicos, no constituye asesoría de admisión personalizada.

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