Guía universitaria

University of Rhode Island: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of Rhode Island: lo que dicen los números cuando alguien se toma el tiempo de leerlos con calma

University of Rhode Island en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
77.1 %

19,568 admitidos de 25,391 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$16,408 / $35,804

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$12,930/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
70 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

acción temprana: 1 de diciembre · decisión temprana: 1 de noviembre · prioritaria: 1 de marzo · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.64

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
520–650

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (22 % envió el SAT)

SAT matemáticas
510–620

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
28

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
84 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$65

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
12 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si tu hijo o tu hija está considerando University of Rhode Island, es probable que ya hayas visto el nombre en una lista, en una carta de admisión posible o en la boca de un consejero escolar. Y también es probable que no sepas todavía qué clase de escuela es en realidad, más allá del nombre. Eso es normal. Nadie nace sabiendo leer una universidad.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
4,066 palabras19 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo no te va a decir si University of Rhode Island es la escuela correcta para tu familia. Eso no lo puede decidir ningún artículo, porque depende de lo que tu hijo quiere estudiar, de cuánto pueden pagar ustedes y de cómo se imaginan los próximos cuatro años. Lo que sí puedo hacer es ayudarte a entender, con los datos oficiales que el gobierno de Estados Unidos recoge de esta institución, qué clase de lugar es, cuánto cuesta de verdad, a quién admite, quién se queda y quién termina. Con esa pieza en la mano, vas a estar en mejor posición para juntarla con las otras dos que sólo tu familia conoce.

Quién es esta escuela y dónde está parada

University of Rhode Island es una universidad pública, de cuatro años, ubicada en Kingston, Rhode Island, dentro del condado de Washington. Aunque su sede cae dentro del área metropolitana de Providence-Warwick, eso no significa que el campus esté en el centro de esa ciudad. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera de la ciudad principal. Cómo se siente vivir ahí es algo que sólo se sabe yendo a verlo. Si tu hijo piensa vivir en casa, te recomiendo algo simple: maneja la ruta un día entre semana, a la hora en que tendría clases. El tiempo real casi nunca es el que marca el mapa.

El gobierno la clasifica como una institución que otorga grados, principalmente de licenciatura o niveles superiores, y reporta el doctorado como el nivel más alto que ofrece. Eso es un dato institucional: no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo llega hasta el posgrado ni cómo conecta un nivel con el otro. Eso se pregunta programa por programa.

La clasificación Carnegie —el sistema que ordena a las universidades de Estados Unidos según lo que hacen— la coloca entre las instituciones de doctorado con actividad de investigación alta, y dentro de su perfil de pregrado la marca como una escuela de admisión selectiva. También aparece descrita como una universidad de cuatro años, de talla grande y principalmente residencial: en el momento de esa clasificación, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado que buscaban título vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. Carnegie no acredita ni recomienda. Describe con reglas parejas para todas las escuelas. Úsala para saber con quién se parece esta universidad, y decide con el resto de la información.

Hay un dato administrativo que vale la pena conocer: en el archivo federal de 2023, University of Rhode Island aparece marcada como Land Grant Institution, una designación histórica que comparten apenas 80 de las 3,012 instituciones de este censo. No te dice qué programas ofrece hoy ni cuánto va a costar. Lo que sí te conviene hacer, en vez de leer esa etiqueta como un sello de calidad, es preguntar directamente qué centro estudiantil existe, qué beca aplica al perfil de tu hijo y quién contesta el teléfono en abril, cuando las decisiones se vuelven urgentes.

El tamaño de la comunidad en la que entraría tu hijo

University of Rhode Island reportó 17,351 estudiantes inscritos en su conteo oficial de otoño. Es una escuela grande: el gobierno la coloca en la banda de entre 10,000 y 19,999 estudiantes, y comparada con 519 escuelas públicas de cuatro años con admisión selectiva de este mismo censo, queda del lado grande del grupo. De ese total, 14,670 estudian en pregrado y 2,681 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de estudiantes de carrera, no un campus dominado por posgrado.

Que la escuela sea grande no significa que las clases lo sean. Ese es un error común y vale la pena nombrarlo directo: pide el número real de alumnos por clase en primer año y en la carrera específica que le interesa a tu hijo. El tamaño total de la matrícula no contesta esa pregunta.

Sobre quiénes forman esa comunidad, hay algo que conviene mirar de frente sin darle vueltas: 12 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es una minoría chica, aunque comparada con escuelas parecidas queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Esto no saca a la escuela de la conversación, pero sí es información real: si para tu familia importa encontrar comunidad latina en el campus, en la visita pregunta qué existe en concreto —grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina que hable español—. No lo asumas por la etiqueta de "diversidad" que pueda aparecer en un folleto.

Otros trazos de esta comunidad: casi no hay estudiantes adultos —sólo 3 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años—, hay más mujeres que hombres —58 de cada 100—, y menos de la mitad de los estudiantes de primer ingreso, 39 de cada 100, tenía residencia permanente en Rhode Island. El resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no quedó reportada con claridad. Esto no mide distancia ni costo de viaje directamente, pero si tu hijo vendría de fuera, es una señal de que no estaría solo en esa situación. Aun así, arma tu presupuesto con base en trayectos reales, no en promedios.

Cómo se organiza el año académico y qué tan amplia es la oferta

El calendario de University of Rhode Island funciona por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La institución acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida, y sí reporta aceptar crédito por entrenamiento militar. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de dual enrollment.

Aquí hay una advertencia que vale oro y que casi ninguna familia pide a tiempo: que digan que aceptan AP no significa que den crédito por cualquier examen con cualquier puntaje. No sabemos, por este dato, cuántos puntos piden ni si esos créditos aplican a la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro de tiempo o dinero hasta tener ese papel en la mano.

En cuanto a la oferta académica, University of Rhode Island entregó 3,433 títulos de licenciatura en un año, repartidos en 25 familias de programas. Ninguna concentra una porción grande: la más numerosa, profesiones de la salud, representó apenas 15 de cada 100 títulos del año. Comparada con escuelas similares, queda en el cuarto con mayor amplitud de familias de programas presentes en su oferta. Es una oferta ancha, no concentrada en un par de áreas.

Pero cuidado con lo que esa cifra sí y no dice: 25 familias con presencia en el reporte no son 25 carreras garantizadas ni 25 áreas con títulos activos cada una —algunas filas pueden reportar cero—. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, no la categoría general.

Sobre la relación entre estudiantes y profesores, la razón reportada es de 17 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. Es una cifra de en medio, ni de las más bajas ni de las más altas entre escuelas parecidas. No te dice el tamaño real de una clase de primer año: es un promedio institucional, no una fotografía del salón.

Los caminos académicos que la institución dice tener

University of Rhode Island reporta ofrecer estudio en el extranjero, investigación de pregrado fuera del salón de clases, un programa completo que puede cursarse sólo por las noches o los fines de semana, y preparación para certificación docente, incluyendo aprobación estatal del programa para certificación inicial. Son oportunidades reportadas por la institución; que existan como opción no dice automáticamente cuántos estudiantes participan ni cómo se accede a cada una. Si algo de esto le interesa a tu hijo, es material concreto para preguntar en admisiones.

Entrar: qué pide la solicitud y qué tan realista es el "sí"

University of Rhode Island no tiene admisión abierta. Hay requisitos que revisa antes de decidir. De las piezas de admisión que evalúa, marca seis como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio, haber cursado el plan de materias que la universidad exige, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Además, aunque no son obligatorias, toma en cuenta el lugar en la generación y la experiencia laboral si se las envías. La tarifa de solicitud es de $65.

Es una solicitud larga. No se arma en una noche. Si el ensayo es requisito —y lo es—, mi recomendación de siempre aplica aquí: que tu hijo lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda.

Ahora la pregunta que de verdad quieren responder las familias: ¿qué tan difícil es entrar? En el ciclo 2023, University of Rhode Island recibió 25,391 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 19,568. Eso es 77 de cada 100. Es una tasa accesible, aunque comparada con escuelas similares queda apenas un poco por debajo de la mitad de la tabla. Dicho en otra dirección: 5,823 solicitantes no recibieron oferta ese año. Son muchos, aunque la mayoría sí entró.

Tu hijo tiene motivo real para aplicar aquí. También tiene motivo para armar la solicitud completa y a tiempo, porque esa cifra es de un solo ciclo, no una regla fija de la casa. Si el año que le toca aplicar hay más solicitantes y los lugares no crecen, el porcentaje baja solo. Cuando llegue el momento, vuelve a checar el número vigente.

Aquí viene un dato que suele confundir a las familias y que vale la pena desenredar con calma: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 17 terminaron inscribiéndose. Los otros 83 tenían lugar y no lo tomaron. Esa cifra está en la mitad de la tabla comparada con escuelas parecidas, así que no es rara. Y no la leas como una mancha sobre la escuela: que la mayoría de los admitidos no se haya inscrito no dice que la universidad sea mala. El registro federal no explica por qué cada quien decidió lo que decidió; probablemente decidieron con base en el precio real que les ofrecieron, entre otras razones que no aparecen aquí.

Lo que sí importa para tu familia: lo que otros decidieron no predice lo que a ustedes les van a ofrecer. Espera tu propia carta con el precio neto —lo que de verdad les va a costar el año— antes de decidir si esta escuela se queda en la lista.

Sobre los exámenes estandarizados: SAT y ACT no son requisito. Si tu hijo los envía, se toman en cuenta; si no los envía, la solicitud sigue completa. Entre los estudiantes que sí se inscribieron, 22 de cada 100 entregaron puntajes del SAT, y la mitad de en medio de ese grupo sacó entre 520 y 650 en lectura y escritura, y entre 510 y 620 en matemáticas. Ojo: esos rangos describen a quienes ya estaban inscritos y decidieron entregar el puntaje, no a todos los solicitantes. El 520 no es un mínimo que hay que alcanzar, y el 650 tampoco garantiza nada.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023, 578 estudiantes de pregrado llegaron por primera vez a esta institución después de haber estudiado en otra. Comparada con escuelas similares, esa cifra la coloca en la mitad de arriba en volumen de llegada. Lo que este dato no cubre es la salida: la tasa de estudiantes que se transfieren fuera de University of Rhode Island no aparece reportada en este archivo. Eso no demuestra que nadie se transfiera fuera; simplemente no está en blanco por decisión, está en blanco porque la institución no lo reportó ese ciclo. Si a tu hijo entra por transferencia, la pregunta de cuántos créditos previos le reconocerán se hace directamente en la escuela.

El dinero: lo que cuesta en papel y lo que puede costar de verdad

En University of Rhode Island, entre 198 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $12,930. Entre 157 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $16,578; entre 355 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $27,213. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (198 estudiantes) y el de la banda de más (355 estudiantes) hay $14,283 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $20,964.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda que sí llega, y la que hay que pedir prestada

De cada 100 estudiantes que buscan un título en University of Rhode Island, 88 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción la coloca en el cuarto donde la beca alcanza a más estudiantes. Entre quienes la recibieron, el promedio anual fue de $12,604.

La beca federal Pell, dirigida a familias de ingresos bajos, llegó a 23 de cada 100 estudiantes. Es una proporción notablemente menor que la de becas en general, y esa diferencia puede incluir ayuda estatal, institucional u otras fuentes que este desglose no permite separar con precisión. Cuando llegue tu carta de ayuda, sepárala tú misma en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar para ganarlo. Muchas cartas los mezclan en una sola columna, y esa mezcla es justo lo que confunde a las familias a la hora de decidir.

Sobre préstamos: en el año escolar 2022–23, 49 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal, y quienes lo recibieron se llevaron en promedio $6,205 ese año. Comparada con escuelas similares, esta proporción de estudiantes con préstamo queda del lado alto: siete de cada diez escuelas parecidas, o más, tuvieron una proporción igual o menor.

Aquí financiar con deuda es lo común, así que vale la pena hacer la cuenta completa antes de firmar nada. Si tu hijo pidiera un monto parecido cada uno de los cuatro años, la suma rondaría los $24,820, sin contar intereses. Y ese número no incluye préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda de banco, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse, porque ese cálculo requeriría sumar todos los años, y ese dato no está en este reporte. Ese número —el que le tocaría a tu hijo específicamente— no lo decide este promedio. Lo decide su propia carta de ayuda financiera. Espérala antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

La institución también reporta ofrecer un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo adicional para administrar el costo.

Vida en el campus, modalidad y apoyos disponibles

University of Rhode Island tiene vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 6,379 estudiantes dentro o fuera del campus. No todos los estudiantes de primera entrada y tiempo completo están obligados a vivir ahí —eso fue negado explícitamente—, aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo requiera. También ofrece planes de comida, con un plan grande que fija el número de comidas por semana. Que exista la opción no garantiza una cama disponible ni un cupo automático: pide por escrito la tarifa vigente, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la institución marcó que sí ofrece la oportunidad, y la única rama confirmada por escrito es Army (Ejército). Navy y Air Force no aparecen marcadas. Si a tu hijo le interesa una rama distinta, no está confirmada en este reporte —lo cual no significa que sea imposible, sino que hay que preguntar directamente.

En deportes, la universidad sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA. Reporta membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no te dice en qué división compite cada disciplina ni si hay beca atlética disponible: eso se pregunta directamente al entrenador del deporte que le interese a tu hijo, y conviene pedirlo por escrito.

Sobre modalidad: la institución ofrece educación a distancia tanto en pregrado como en posgrado, y reporta al menos un programa completo que puede terminarse a distancia. Sin embargo, en el conteo de otoño, apenas 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba todas sus clases a distancia; los otros 99 tomaban al menos una clase presencial. Si la modalidad importa para la decisión de tu familia, confirma el nivel y la carrera exactos donde aplica esa opción.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno federal. Tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Pasar ese umbral no garantiza que existan bases de datos específicas para la carrera de tu hijo: eso se pregunta por nombre de programa.

Finalmente, la institución reporta un conjunto amplio de servicios: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, cuidado infantil en el campus, un punto de contacto dedicado para veteranos y militares, una organización estudiantil de veteranos, y una página de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice automáticamente qué tan accesibles o efectivos son en la práctica diaria. Eso se conoce preguntando y visitando.

Quién se queda y quién termina

Esta es, probablemente, la parte que más les importa a las familias, y la que más fácil se malinterpreta si se lee rápido.

De la generación que entró por primera vez, en tiempo completo, buscando licenciatura en el otoño de 2022, 84 de cada 100 seguían inscritos o ya habían completado su título un año después. Es una cifra alta comparada con escuelas similares: queda en la parte de arriba del grupo. Pero ojo con dos cosas que este número no separa: no distingue entre quienes siguen estudiando y quienes ya se titularon, y no volver a esta escuela no es lo mismo que abandonar los estudios del todo. Alguien que se cambió a otra universidad y sigue estudiando ahí cuenta igual, en esta cifra, que alguien que dejó de estudiar por completo.

Sobre graduación: de la generación que entró en 2017, 3,164 estudiantes de tiempo completo y primer ingreso, seis años después 2,217 tenían el título en la mano. Son 70 de cada 100. Con el plazo más corto de cuatro años, la cifra baja a 57 de cada 100 —una diferencia de 13 puntos entre un plazo y otro, lo cual es normal en la mayoría de las universidades: muchos estudiantes tardan más de cuatro años en terminar. Comparada con escuelas similares, esa tasa a seis años la coloca en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas parecidas, o más, reportaron una proporción igual o menor de titulados.

Aquí va la verdad dura que no debo suavizar: un porcentaje alto no es una promesa de que tu hijo se vaya a titular. Es lo que le pasó a la generación que entró en 2017, no una garantía sobre la generación de tu hijo. Lo que sí está en tus manos, y en las de él, es entrar con los créditos en orden desde el primer semestre, saber quién es su consejero académico, y conocer con anticipación cuándo se inscriben las materias de su carrera. Eso no lo decide el dato. Lo decide la acción concreta que tomen ustedes.

Hay un tercer indicador, menos conocido pero útil: siguiendo a una cohorte que entró entre julio de 2015 y junio de 2016 —que mezcla estudiantes de primer ingreso y quienes ya tenían experiencia universitaria previa, tiempo completo y parcial—, al corte de ocho años, 72 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, esa cifra bajó a 66 de cada 100, ocho puntos por debajo de quienes no la recibieron. Comparada con escuelas similares, esta tasa a ocho años también la coloca en el cuarto de arriba.

Que tu familia califique hoy para Pell no determina el resultado individual de tu hijo. Pero si aplica, vale la pena preguntar en la escuela, con toda intención, qué existe en concreto para esos estudiantes: si hay consejero asignado, si hay ayuda de emergencia disponible, y si la beca interna se renueva automáticamente cada año o hay que volver a solicitarla. Y pide que te lo contesten por escrito, no de palabra.

Lo que este artículo no puede decirte

No sabemos, con esta información, qué le pasa a un estudiante de University of Rhode Island después de graduarse: cuánto gana, si consigue trabajo en su campo, ni cuánta deuda carga el día que recibe el diploma. Eso requiere otra fuente, y este artículo no la inventa.

Para juntar esta pieza con las tuyas

Ahora ya conoces con bastante profundidad una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que University of Rhode Island realmente es, cuánto cuesta según el ingreso de una familia, a quién admite, y qué les pasa a sus estudiantes una vez dentro. Es una universidad pública grande, con admisión accesible pero exigente en documentos, con un costo publicado alto para quien paga fuera de estado, con ayuda que llega a la mayoría pero con un precio neto que sigue siendo de los más altos entre sus pares para familias de menor ingreso, y con tasas de retención y graduación que están por encima de muchas escuelas comparables.

Ninguno de esos datos, por sí solo, decide nada por ustedes. Falta lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora. Falta lo que tu familia puede pagar, y lo que está dispuesta a pagar, una vez que llegue la carta de ayuda real con el número que a ustedes les toca. De esas tres piezas juntas —la universidad, el estudiante, la familia— nace un plan que ningún artículo puede armar por ti, pero que ahora tienes con qué empezar a construir con más claridad de la que tenías antes de leer esto.

Fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por University of Rhode Island al Integrated Postsecondary Education Data System (IPEDS) del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022–23 y 2023–24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a University of Rhode Island ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo tiene fines informativos para ayudar a las familias a comprender datos públicos.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis

Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.