Guía universitaria

University of San Francisco: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of San Francisco: lo que dicen los números antes de que tu hijo tome una decisión

University of San Francisco en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
50.8 %

13,052 admitidos de 25,709 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$58,222

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$31,741/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
71 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA promedio de preparatoria
3.62

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
610–690

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (15 % envió el SAT)

SAT matemáticas
600–700

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
29

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
80 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$70

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
21 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, cuando tu hijo empieza a mencionar universidades en la mesa, en el que sientes que todos hablan un idioma que tú no estudiaste. Siglas, porcentajes, plazos, cartas que llegan en abril. No es que no puedas entenderlo. Es que nadie te los tradujo.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,500 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Este artículo hace eso con una universidad en particular: University of San Francisco, en San Francisco, California. Vamos a caminar por lo que el gobierno federal de Estados Unidos reporta sobre ella —quién es, cuánto cuesta, a quién admite, quién se queda y quién se gradúa— y en cada parada te voy a decir qué significa ese número para una familia, no solo qué dice el reporte. Al final no vas a saber si esta es "la" universidad para tu hijo. Nadie puede decirte eso desde un artículo. Pero vas a entender esta pieza del mapa lo suficientemente bien como para usarla con criterio.

Quién es esta universidad, en pocas palabras

University of San Francisco es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años, ubicada en la ciudad de San Francisco, dentro del condado del mismo nombre. El sistema que clasifica a las universidades de este país —Carnegie— la coloca entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales, y la describe como una escuela de tamaño mediano, principalmente residencial: entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo.

El nivel más alto que reporta ofrecer es el doctorado, aunque eso es un dato institucional general: no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo llega hasta ahí, ni si pregrado y posgrado están conectados en esa carrera. Eso se pregunta programa por programa.

Una nota que vale la pena decir con claridad: University of San Francisco no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas, y de las 3,012 universidades de este censo, 138 traen alguna de las tres. Que esta no la tenga no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Sobre ubicación: el campus está dentro del área metropolitana de San Francisco-Oakland-Fremont, en una ciudad grande de 250,000 habitantes o más. Eso no te dice cómo se llega desde tu casa ni qué hay para vivir cerca. Si tu hijo piensa vivir en casa y trasladarse, maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que dice el mapa.

Carnegie también la ubica entre las instituciones más selectivas para entrar, y entre las que reciben a muchos estudiantes transferidos. Ser más selectiva no dice si enseña mejor: describe a quién deja pasar. Y si tu hijo llegara aquí después de estudiar en otro lugar, esa etiqueta de "recibe muchos transferidos" no te dice cuántos créditos se reconocen y cuántos se pierden en el camino. Eso se pide por escrito, antes de que se mueva.

El tamaño real de la comunidad

En el conteo oficial más reciente, University of San Francisco tenía 9,212 estudiantes inscritos. No es una escuela chica ni una escuela enorme: cae en la banda de entre 5,000 y 9,999 estudiantes, y comparada con 941 escuelas privadas selectivas parecidas, está entre las más grandes de ese grupo. Como mucho una de cada diez tiene más estudiantes que ella.

Pero ese número grande esconde algo importante: se reparte en 5,729 de pregrado y 3,483 de posgrado. Es decir, buena parte de la comunidad ya terminó una carrera y regresó por otra credencial. Si tu hijo está entrando a licenciatura, el número que le importa a él es 5,729, no el total de 9,212.

Dentro del pregrado, 21 de cada 100 estudiantes se identificaron como hispanos o latinos en el otoño de 2023. Comparado con 941 escuelas privadas selectivas parecidas, eso la coloca en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro de ese grupo reportaron una proporción igual o menor. No son mayoría, pero tampoco es un caso raro. Eso sí, esa comparación no descuenta que la escuela está en California, donde la población hispana es más alta que en buena parte del país; no es una comparación ajustada por estado, y tampoco baja al nivel de carrera.

También hay más mujeres que hombres —65 de cada 100— y pocos estudiantes adultos: los de 25 a 64 años son apenas 6 de cada 100. Y algo que suele importar a las familias que llegan de fuera: poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso, 58 de cada 100, reportó vivir en California al solicitar. Es una escuela con presencia local fuerte, pero no exclusivamente local.

Cómo está armado el año académico

El calendario es de semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico ahí, fechas parejas para todos.

Algo que sí vale la pena saber: la institución declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —aprendizaje adquirido por estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias previas, o entrenamiento militar. Que lo declaren no significa que se lo vayan a reconocer automáticamente a tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse, y no descuentes ese ahorro de tu presupuesto hasta tenerla en la mano.

En cambio, no matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, según su reporte más reciente.

En cuanto a la oferta de carreras: entre julio de 2022 y junio de 2023 entregó 1,295 títulos de licenciatura, repartidos en 23 familias de programas académicos. Negocios y administración fue la más grande, con 24 de cada 100 títulos del año, pero ninguna otra familia se acerca a acaparar el resto. Es una oferta ancha, no concentrada en dos o tres áreas. Comparada con escuelas parecidas, queda en el cuarto con más variedad de familias de programas presentes en su reporte. Pero "23 familias con fila en el detalle" no son 23 carreras exactas ni garantiza que todas tuvieron titulados ese año: verifica el programa específico que le interesa a tu hijo.

La razón oficial de estudiantes por profesor es de 12 a 1. Es una razón baja en términos absolutos, pero comparada con escuelas parecidas, queda por encima de la mediana —no es la más baja del grupo, aunque tampoco la más alta. Y algo importante: esta razón no te dice el tamaño real de un salón de clase. Es un cálculo institucional, no una medida directa de las aulas de primer año.

La institución también reporta caminos estructurados como estudio en el extranjero, programas nocturnos o de fin de semana, y rutas para certificación docente.

Entrar aquí: lo que pide y lo que observa

University of San Francisco no tiene admisión abierta. Eso significa que revisa piezas concretas antes de decir sí. De las consideraciones que reporta, cinco son obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber cursado el plan de materias que piden, el ensayo personal, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Cartas de recomendación y experiencia laboral no son obligatorias, pero sí las toma en cuenta si se las envías.

Dicho simple: aquí no basta con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que escribir, y tiene que escribir bien. La tarifa de solicitud publicada es de $70. Mi recomendación, si tu hijo va a aplicar aquí: que empiece el ensayo en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador casi nunca es el que se manda.

Sobre qué tan difícil es entrar: en el ciclo 2023, la universidad recibió 25,709 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 13,052. Es decir, 51 de cada 100. No es trámite seguro, pero tampoco es una lotería cerrada. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, queda del lado más exigente: siete de cada diez de ese grupo, o más, aceptaron a un porcentaje mayor de sus solicitantes.

Pero aquí viene un dato que muchas familias pasan por alto: recibir la carta de admisión no es lo mismo que inscribirse. De cada 100 estudiantes admitidos, solamente 9 terminaron matriculándose. Dicho de otra forma: de cada 11 muchachos que reciben el sí, más o menos uno acaba viniendo. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción está entre las más bajas —nueve de cada diez escuelas del grupo tienen un porcentaje mayor.

No lo leas como una mancha sobre la escuela. El registro federal no dice por qué cada admitido eligió lo que eligió; muchos ya tenían otras ofertas y simplemente prefirieron otro lugar. Lo que sí te digo: lo que decidieron otros no te dice qué le van a ofrecer a tu hijo a él. Espera su carta de ayuda financiera. Con el precio neto en la mano —no con lo que hicieron los demás— decides si esta escuela se queda en la lista.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se consideran; si no los manda, la solicitud sigue su curso igual. Entre los estudiantes que sí se inscribieron y entregaron SAT —solo 15 de cada 100 lo hicieron— la mitad de en medio sacó entre 610 y 690 en lectura y escritura, y entre 600 y 700 en matemáticas. Esos rangos son de quienes ya estaban inscritos, no de todos los solicitantes, y no son un mínimo ni una garantía.

Transferencias: entradas y salidas

Cada año llegan estudiantes que vienen de otra institución. En el otoño más reciente, 300 estudiantes de pregrado entraron por primera vez a University of San Francisco después de haber estudiado en otro lado.

En la otra dirección: de la generación que entró en 2017 como estudiantes de tiempo completo buscando licenciatura, 19 de cada 100 se transfirieron sin completar aquí y se inscribieron en otra institución. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción es común, ni alta ni baja. Cambiarse de escuela no es fracasar. Pero si tu hijo llega aquí como transferido o piensa que podría irse, conviene que sepa desde antes cómo se piden los papeles y qué materias se reconocen. Ese dato de "cuántos se van" no cuenta créditos: pide esa lista por escrito, con tiempo.

El precio de lista: lo que cuesta antes de la ayuda

Aquí llegamos al número que más pesa. Para el año escolar 2023–24, el costo total de asistencia reportado para un estudiante de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que vive en el campus, fue de $81,426. Ese mismo precio aplica sin importar si tu familia vive en California o fuera del estado: es privada, no hay tarifa distinta por residencia.

Tabla de datos del artículo
ConceptoMonto anual
Colegiatura y cuotas$58,222
Vivienda y comida en campus$17,300
Libros y materiales$1,152
Otros gastos estimados(resto hasta el total)

Comparada con 888 escuelas parecidas, este costo de asistencia está entre los más altos del grupo.

Pero necesito ser directo contigo: $81,426 es el precio de lista, no la factura que le va a llegar a tu familia. Es lo que se usa como referencia para calcular la ayuda, no lo que necesariamente vas a pagar. La única forma de saber el número real es llenando el FAFSA y esperando la carta de ayuda por escrito. Hasta que la tengas, no sabes cuánto cuesta esta escuela para ustedes.

El precio neto: lo que de verdad pagan las familias, según su ingreso

En University of San Francisco, entre 180 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $31,741. Entre 149 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $34,211; entre 362 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $48,576. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (180 estudiantes) y el de la banda de más (362 estudiantes) hay $16,835 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $44,104.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Ayuda financiera y préstamos: lo común aquí

El 90 de cada 100 estudiantes que buscan un título recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $28,788 en el año. Es dinero de verdad, pero no es un precio: dentro de ese promedio caben estudiantes que recibieron mucho más y otros que recibieron mucho menos. Lo que decide no es este promedio, es el número que queda después de la ayuda para tu familia específicamente.

Pell —la beca federal para familias de ingreso bajo— le llegó a 27 de cada 100 estudiantes.

Sobre préstamos: 47 de cada 100 estudiantes de pregrado recibió un préstamo estudiantil federal ese año, con un promedio de $6,650 por estudiante que pidió. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción es común, ni de las más altas ni de las más bajas.

Aquí financiar con deuda es lo normal, no la excepción. Si tu hijo pidiera un monto similar cada año durante los cuatro años de la carrera, la suma rondaría los $26,600, sin contar intereses. Ese cálculo se hace antes de la primera firma, no al final. Y ojo: ese promedio es solo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye lo que los papás pidieran aparte, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como opción para administrar el costo.

Vida en el campus y apoyos

University of San Francisco sí tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 2,715 estudiantes, dentro o fuera del campus. No es obligatorio para todos los estudiantes de tiempo completo vivir ahí, aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo requiera. También ofrece planes de comida, pero el número de comidas por semana varía según el plan elegido. Que exista la opción no garantiza un lugar ni un costo fijo: pide la tarifa exacta de este año y la fecha límite para solicitar vivienda.

Hay oportunidad de ROTC, con la rama Army (Ejército) confirmada en el reporte; Navy y Air Force no aparecen marcadas, lo cual no significa que sea imposible, solo que no está confirmado por escrito.

Compite en deporte intercolegial, afiliada a la NCAA, con membresía reportada en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista, entre otros. Si el deporte importa en la decisión de tu hijo, escribe directamente al entrenador del equipo específico y pregunta por cupo, división y si esa disciplina ofrece beca.

Ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque en el conteo de otoño menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba toda su carga académica a distancia. La biblioteca cuenta con personal contratado, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, apoyo para veteranos y sus familias, y una dirección de servicios para estudiantes con discapacidad. Ninguno de estos datos te dice qué tan bueno es el servicio en la práctica; eso se pregunta directamente, y de preferencia a alguien que ya lo haya usado.

¿Se quedan los estudiantes? ¿Se gradúan?

De la generación que entró en el otoño de 2022 como estudiantes de tiempo completo buscando licenciatura, 80 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya habían completado la carrera un año después. Comparada con escuelas parecidas, esa cifra está un poco por arriba de la mitad del grupo: ni entre las mejores, ni entre las peores. Importante: este número no distingue quién sigue estudiando de quién ya se graduó, y no volver no es lo mismo que abandonar los estudios. Alguien que se transfirió a otra universidad y sigue ahí cuenta distinto a alguien que dejó de estudiar del todo, pero el dato no separa esos dos caminos.

Sobre graduación: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, 71 de cada 100 se graduó en seis años. A cuatro años, la cifra ya estaba en 64 de cada 100 —una brecha chica de apenas 7 puntos, lo que sugiere que la mayoría que se gradúa lo hace cerca del tiempo esperado. Comparada con escuelas parecidas, esta tasa la coloca en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas del grupo reportaron una proporción igual o menor.

Vale la pena ver el desglose completo de esa generación de 1,531 estudiantes: 1,089 se graduaron aquí dentro del plazo; 295 se transfirieron y siguieron en otra institución; 9 seguían inscritos sin haber terminado; y 138 quedaron clasificados como "ya no inscritos" al corte, una categoría que no explica el motivo y que puede incluir a quienes se graduaron después de ese plazo.

Un número alto no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a la generación de 2017. Lo que sí está en tus manos, y en las de él, es que entre con los créditos en orden y que desde el primer semestre sepa quién es su consejero académico y cuándo se inscribe en las materias de su carrera.

Por último, un seguimiento más largo: de una cohorte de 2,030 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —incluyendo primer ingreso y quienes ya tenían experiencia universitaria previa—, 78 de cada 100 habían obtenido título o certificado de aquí ocho años después. Entre quienes recibieron beca Pell, el resultado fue de 80 de cada 100, tres puntos arriba del grupo sin Pell. Comparada con escuelas parecidas, también cae en el cuarto de arriba. De nuevo: es una cohorte anterior, y un porcentaje alto no predice el resultado individual de tu hijo. Sí conviene preguntar por los apoyos actuales del programa y, si puedes, por resultados de generaciones más recientes.

Lo que ya sabes, y lo que todavía falta

Ya conoces una pieza real de esta universidad: quién es, cuánto cuesta de lista, cuánto termina pagando una familia según su ingreso, qué tan difícil es entrar, cuántos de los que entran se quedan y se gradúan. Es una pieza sólida, construida con datos oficiales, no con folletos ni promesas.

Pero es solo una pieza. Le falta lo que tu hijo quiere estudiar y lo que ya ha construido para llegar aquí. Y le falta lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar, ese número exacto que solo aparece en la carta de ayuda que les llegue a ustedes, no en ningún promedio de este artículo.

Si viven en California, esta escuela probablemente ya está en el radar de tu hijo. Si viven fuera, el precio de lista es el mismo, pero la distancia y la vida lejos de casa entran a la conversación de otra forma. Y si tu hijo ya trae créditos de otra institución o de exámenes AP, pide por escrito, antes de comprometerse, cuáles cuentan y cuáles no.

Júntalo todo. De esa combinación, no de un solo artículo, nace un plan.

La información de este artículo proviene de datos reportados por University of San Francisco al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los años 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a University of San Francisco ni al gobierno de Estados Unidos, y este artículo no constituye asesoría de admisión personalizada.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.