Guía universitaria

University of South Carolina-Sumter: tasa de admisión, requisitos y graduación

Lo que los números realmente dicen de University of South Carolina-Sumter

University of South Carolina-Sumter en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
76.3 %

453 admitidos de 594 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$7,558 / $18,238

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$6,024/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
36 %

terminó un título o certificado en 150 % del tiempo normal · cohorte ajustada de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan título o certificado · cohorte 2020 (institución de menos de 4 años) · IPEDS 2023

SAT / ACT
No se considera

no se considera aunque lo envíes · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Cuota de solicitud
$40

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
8 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si estás leyendo esto, probablemente tu hijo o hija ya puso a Sumter en una lista, o tú la pusiste ahí buscando una opción cercana, accesible, manejable. Y probablemente lo que quieres saber no es lo que dice el folleto. Quieres saber qué es esta escuela de verdad: quién entra, quién se queda, cuánto cuesta y qué tan cierto es lo que promete.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,308 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Yo no puedo decirte si esta es la universidad correcta para tu hijo. Nadie que no los conozca puede. Pero sí puedo ayudarte a leer los datos oficiales que existen sobre esta institución con la misma calma con la que leerías el estado de cuenta de un banco: sin miedo, sin adornos, entendiendo cada número por lo que es y por lo que no es.

Vamos a caminar juntos por lo que University of South Carolina-Sumter es hoy, según lo que ella misma reportó al gobierno federal.

Qué tipo de escuela es, en términos simples

University of South Carolina-Sumter es una institución pública de dos años, ubicada en la ciudad de Sumter, Carolina del Sur, dentro del condado del mismo nombre. El nivel más alto que reporta ofrecer es el grado de asociado. En el sistema federal que clasifica a todas las universidades del país, aparece descrita como una escuela de "alta transferencia" entre las de dos años, un nombre que suena prometedor pero que vale la pena entender bien.

Esa etiqueta de "alta transferencia" no mide, en realidad, cuántos estudiantes se transfieren a una universidad de cuatro años ni si sus créditos se van a reconocer en otro lado. La agencia que hace esta clasificación construye la categoría usando como referencia indirecta los títulos de asociado y certificados cortos que la escuela otorgó, no un conteo real de transferencias. Es un nombre útil para ordenar escuelas parecidas en un directorio nacional, no una promesa que tu hijo pueda cobrar.

Y aquí va la primera verdad dura que conviene decir de frente: si el plan de tu hijo es empezar en Sumter y terminar una licenciatura en otra universidad, ese plan no está garantizado por ningún dato de este reporte. Nada en el archivo dice qué acuerdos de transferencia existen hoy ni qué materias se reconocerían. Eso se pregunta antes de inscribirse, por escrito, directamente con la escuela. Se pregunta hoy, no en el último semestre.

Esta escuela tampoco aparece en tres categorías especiales que existen en el sistema federal: no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal y no es institución land grant. De las 3,012 universidades del directorio nacional, 138 sí tienen alguna de esas tres designaciones. Sumter no. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Sólo dice que no está en esa lista específica. Si a tu familia le importa esa pregunta, se responde hablando con la escuela, no leyendo una casilla.

Sobre cómo llegar: el campus está dentro del área metropolitana de Sumter, aunque eso no garantiza que quede en pleno centro. Si tu hijo piensa vivir en casa mientras estudia, te recomiendo algo muy concreto: maneja tú mismo la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo que marca el mapa casi nunca es el tiempo real.

Una comunidad chica, con más mujeres y casi todos del propio estado

En el otoño de 2023, University of South Carolina-Sumter tenía 1,692 estudiantes inscritos, todos en pregrado. Es un tamaño mediano dentro de las escuelas públicas de dos años del país, pero comparada con las 587 escuelas de su mismo tipo en este censo, queda del lado chico: siete de cada diez de esas escuelas tienen más estudiantes que ella.

De cada 100 estudiantes de pregrado, 8 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con escuelas similares, queda por debajo de la mitad del grupo. Esto no vuelve mala ni buena a la escuela. Es información sobre quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, vale la pena preguntar en la visita qué grupos estudiantiles, qué centro cultural o qué personal que hable español existen ahí. El número de toda la escuela y la experiencia particular de tu hijo pueden ser cosas distintas.

Otros trazos de esta comunidad: hay más mujeres que hombres (59 de cada 100 son mujeres), los estudiantes adultos de 25 a 64 años son minoría (6 de cada 100), y la gran mayoría de los estudiantes de nuevo ingreso, 85 de cada 100, ya vivía en Carolina del Sur antes de entrar. Es, en resumen, una escuela pequeña y sobre todo local.

Un dato de horario que muchas familias pasan por alto: la mayoría de los estudiantes aquí estudia medio tiempo. Eso significa que el número total de inscritos no refleja cuánta gente hay en el campus en un momento dado, ni qué tan llenas están las clases. Antes de dar por hecho un horario, pregunta a qué horas se abren las materias de la carrera que le interesa a tu hijo.

Cómo funciona el año académico y qué créditos reconocen

El calendario aquí se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Es el ritmo estándar que probablemente ya conoces.

Si tu hijo trae créditos de exámenes AP, la escuela reporta que los acepta, aunque no reporta aceptar crédito por experiencia de vida. También acepta crédito por entrenamiento militar. Y matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, tanto dentro como fuera de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va algo importante que no debes asumir: que digan que aceptan AP no significa que le den crédito automáticamente por cualquier examen. El reporte no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos van a contar para la carrera específica que tu hijo quiere. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No calcules ahorros de tiempo o dinero hasta tener ese papel en la mano.

Sobre qué títulos entrega: en el reporte federal más reciente de completions, Sumter no aparece otorgando ninguna licenciatura. Esto es completamente normal para su tipo de institución: de las 587 escuelas públicas de dos años del censo, 586 están en la misma situación. Es un colegio de dos años; su nivel más alto reportado es el asociado. Si la meta final es una licenciatura, ese camino pasa por transferirse después, y de nuevo: verifica los acuerdos actuales, por escrito.

En cuanto al tamaño de los grupos de clase, la razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 18 a 1. Es una cifra media, ni de las más bajas ni de las más altas comparada con escuelas similares. Este número no te dice el tamaño real de una clase de primer año; es un promedio institucional, no una garantía de aula.

Entrar a Sumter: lo que revisan y lo que no

Aquí hay algo que sorprende a muchas familias que asumen que un colegio comunitario tiene "admisión abierta": Sumter no la tiene. Sí hay requisitos que revisan antes de decir que sí.

De nueve consideraciones posibles que el sistema federal registra, la escuela marcó tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, y haber llevado el plan de materias que la universidad pide. La lista de lo que no consideran es más larga: el lugar que tu hijo ocupó en su generación, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia de trabajo, el examen de dominio del inglés (para quien aplica) y si algún familiar estudió ahí. El SAT y el ACT tampoco se consideran en la decisión de admisión, aunque se los envíen. Esa casilla no dice si los usan para becas o para colocación en materias; eso se pregunta aparte.

Dicho simple: el expediente y el promedio de la prepa pesan aquí de una forma que el ensayo y las cartas no. Pero el sistema federal no reporta cuánto pesa cada elemento ni cómo se combinan, así que esto no significa que el promedio sea el único factor que decide. Antes de cerrar la solicitud, llama a admisiones y pregunta directamente por el caso de tu hijo. Lo que pidan este año manda sobre este reporte de 2023.

La tarifa de solicitud es de $40.

Qué tan accesible es entrar, y qué tan alta es la matriculación

En el ciclo 2023, de 594 personas que solicitaron entrar como estudiantes de primer ingreso, 453 recibieron oferta de lugar. Eso es 76 de cada 100. Es una tasa accesible, no automática: siete u ocho de cada diez consiguieron el sí, pero tu hijo tiene motivo tanto para aplicar como para no dejarlo al último momento. Este número es de un solo ciclo; si el año que le toque a tu hijo hay más solicitantes y los lugares no crecen, la cifra puede bajar sola.

De los admitidos, una proporción muy alta terminó inscribiéndose: 61 de cada 100. No leas esto como un aplauso a la calidad de la escuela; el dato no explica por qué tanta gente decidió inscribirse, sólo que lo hizo. Y tampoco es motivo para que tu hijo firme con prisa si le llega el sí. Pregunta ese mismo día cuándo vence el depósito y si se puede extender mientras esperan otras cartas de admisión.

Si tu hijo viene transferido de otra escuela

En el otoño de 2023, 87 estudiantes llegaron a Sumter por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Es un número de personas, no una proporción, y depende del tamaño de la escuela; comparado con escuelas similares, la deja en la mitad de abajo del grupo. Cuántos créditos les reconocieron a esos 87 es otra pregunta, y esa se responde en la escuela, no en este reporte.

El costo: lo que anuncian y lo que realmente se paga

En University of South Carolina-Sumter, entre 38 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $6,024. Entre 25 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $9,803; entre 18 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $14,270. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (38 estudiantes) y el de la banda de más (18 estudiantes) es de $8,246. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $10,143.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $6,024 en el año académico 2022-23.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Cómo se paga: becas, ayuda y préstamos

De cada 100 estudiantes que buscan un título aquí, 81 recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver. Es una proporción alta, de las mejores comparada con escuelas similares. Entre quienes la recibieron, el promedio fue de $6,457 en el año. Y 44 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal para estudiantes de ingresos bajos.

Vale la pena separar estas dos cifras con cuidado: el 81% te dice a cuántos les llegó algo de ayuda; el $6,457 te dice cuánto recibieron, en promedio, los que sí calificaron. No son la misma cuenta y no se multiplican entre sí.

Sobre préstamos, el panorama es distinto: sólo 10 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23. La gran mayoría de los estudiantes de Sumter no tomó deuda federal ese año. Entre quienes sí pidieron prestado, el monto promedio fue de $5,357.

Aquí quiero ser claro contigo: que la mayoría no haya pedido préstamo no significa que a todos les haya alcanzado el dinero. El reporte no dice cómo cubrieron lo que faltaba, si fue con trabajo, ahorro familiar u otro tipo de deuda que este dato no registra. Y ese promedio de $5,357 es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante en un año; no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda de tarjeta, ni la suma de varios años. No es la deuda con la que alguien sale al graduarse.

Vida en el campus: sin dormitorios, con deporte y biblioteca completa

Sumter no ofrece vivienda propia. No tiene dormitorios ni departamentos bajo su control, dentro ni fuera del campus, y tampoco reporta planes de comida institucionales. Esto no significa que el presupuesto oficial de ayuda financiera ignore los gastos de vivir fuera del campus: el sistema federal sí recoge estimaciones de vivienda, comida y otros gastos para calcular el costo total de asistencia. Pide el presupuesto concreto que usaría la oficina de ayuda financiera para el caso de tu hijo.

La escuela no reportó ninguna oportunidad de ROTC, ni la casilla general ni ninguna de las tres ramas. De las instituciones de dos años en esta guía, sólo 45 de 843 sí la marcaron; Sumter no está entre ellas. Pero que no esté marcado no prueba que no exista ninguna vía cercana: si esa beca le importa a tu familia, pregúntala directo en admisiones antes de descartarla.

Sí compite en deporte intercolegial, afiliada a la NJCAA (la asociación atlética nacional de colegios junior). Esta casilla no dice qué deportes específicos ofrecen ni qué trayectorias de transferencia siguen sus atletas; eso se pregunta directamente al programa deportivo.

Sobre educación a distancia: 25 de cada 100 estudiantes de pregrado estudiaban exclusivamente en línea en el último conteo; los otros 75 llevaban al menos una clase presencial. Este número es de todo el pregrado junto, no de la carrera específica de tu hijo. Una carrera puede darse casi completa en línea mientras la de al lado es casi toda presencial.

La biblioteca tiene personal contratado y un gasto anual de $100,000 o más, con material físico y digital, y ofrece préstamo entre bibliotecas. Ese umbral de gasto es simplemente el piso que pregunta el gobierno, no una medida real de la colección. Si tu hijo va a combinar estudio y trabajo, pregunta mejor los horarios: que la biblioteca abra de noche o los fines de semana pesa más en la vida real que el monto del presupuesto.

La escuela también reporta orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto para veteranos y militares, y una página de servicios para personas con discapacidad.

Quién se queda y quién termina: la parte más difícil de leer

Aquí llega la sección donde toca hablar sin adornos, porque es la que más le importa a una familia que está pensando en años, no en un semestre.

Retención. De la generación que entró por primera vez, de tiempo completo, en el otoño de 2022 (196 estudiantes), 114 seguían inscritos o ya habían completado su programa un año después. Eso es 58 de cada 100. Comparado con escuelas similares, es una proporción baja: siete de cada diez escuelas de su tipo retuvieron una proporción mayor de su generación. El dato no separa a quienes se fueron de quienes se transfirieron a otro lado; simplemente no vuelve a aparecer en el conteo de esta escuela. Si transferirse es parte del plan de tu hijo, ese es un dato distinto que hay que pedir por separado.

Graduación. De la cohorte que entró en 2020, de tiempo completo y por primera vez, 36 de cada 100 completaron un programa en esta misma institución dentro del 150% del tiempo normal. Es una cifra histórica de un grupo específico de estudiantes; no incluye a quienes llegaron transferidos ni a quienes empezaron medio tiempo, y no es un pronóstico sobre lo que le pasará a tu hijo.

A ocho años. Este es quizá el número que más invita a sentarse a pensar. De una cohorte de 372 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —incluyendo tiempo completo y parcial, primer ingreso y quienes ya tenían experiencia universitaria previa— sólo 25 de cada 100 habían obtenido un título o certificado de esta escuela al cabo de ocho años. El sistema federal también reporta que un 55% seguía sin haber recibido título de aquí, aunque esa cifra tiene una inconsistencia en su definición que impide decir con precisión cuántos seguían inscritos exactamente en ese momento; tampoco descarta que algunos hayan completado un título en otra institución.

Entre quienes recibieron Pell dentro de esa misma cohorte, la tasa de finalización a ocho años fue de 22 de cada 100, seis puntos por debajo de quienes no recibieron Pell. Comparada con escuelas similares, Sumter queda por debajo de la mitad del grupo en este indicador.

No te voy a suavizar esto: la mayoría de esa cohorte no había terminado un título de esta escuela ocho años después de haber entrado. Eso no significa que el tiempo o el dinero se hayan perdido sin más —el dato no mide eso—, pero sí es una señal real que merece una conversación real. Antes de que tu hijo firme por un programa aquí, pide por escrito cuánto tiempo toma completarlo normalmente, cómo se programan los cursos obligatorios y qué pasa con el costo total si se alarga.

Lo que este artículo no puede decirte

No hay ningún dato oficial en este reporte sobre lo que pasa después de Sumter: qué tanto ganan sus egresados, si consiguen empleo, o cuánta deuda cargan al salir. Esa información necesitaría otra fuente, y no está aquí. Tampoco puede decirte si tu hijo, específicamente, va a encajar, va a graduarse o va a estar contento. Eso lo decide una visita, una conversación, y el tiempo.

Para juntar todo esto

Ahora ya conoces con bastante profundidad una de las tres piezas que necesitas para decidir: lo que University of South Carolina-Sumter realmente es y ofrece, según sus propios reportes al gobierno federal. Es una escuela pequeña, local, con admisión accesible pero no abierta, con un precio neto bajo para familias de ingresos modestos, con poca dependencia de préstamos, sin vivienda en el campus, y con cifras de graduación y persistencia que piden atención seria, no pánico ni resignación.

Te falta juntar esta pieza con lo que tu hijo realmente quiere estudiar y hacia dónde se imagina yendo después, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esas tres cosas juntas —la escuela, el estudiante, la familia— sale un plan que tiene sentido. Ninguna de las tres solas te lo da.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de los reportes que University of South Carolina-Sumter presentó al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a University of South Carolina-Sumter ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos, no constituye asesoría de admisión personalizada.

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