Guía universitaria

University of Southern Mississippi: tasa de admisión, requisitos y graduación

University of Southern Mississippi: lo que dicen los números y lo que significan para tu familia

University of Southern Mississippi en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
99.4 %

8,763 admitidos de 8,818 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$9,618 / $11,618

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$12,798/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
51 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Obligatorio

obligatorio · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

prioritaria: 1 de diciembre · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.46

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
22

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
70 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$45

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
5 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que un padre conoce por su nombre y otras que apenas empieza a investigar cuando su hijo dice, en algún momento del último año de high school, "ésta me gusta." University of Southern Mississippi puede ser una de esas segundas. Antes de que tu hijo suba al carro y arranque su propio camino, vale la pena que tú, que llevas el volante en esta parte del viaje, entiendas bien qué clase de institución es. No para decidir por él, sino para llegar hasta la puerta habiendo hecho a tiempo tu parte.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,314 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Vamos a caminar juntos por lo que University of Southern Mississippi realmente es: quién estudia ahí, cuánto cuesta, qué tan fácil o difícil es entrar, cuánta ayuda hay disponible, y qué pasa con los estudiantes una vez que llegan. Todo viene de los reportes oficiales que la universidad entrega al gobierno federal. Nada de esto es una opinión mía sobre si te conviene o no. Es el mapa. La decisión sigue siendo de tu familia.

Quién es esta universidad

University of Southern Mississippi está en Hattiesburg, Misisipi, dentro del condado de Forrest, en lo que el gobierno llama un área metropolitana. Eso te dice dónde está, no cómo se llega cada día. Si tu hijo piensa vivir en casa mientras estudia, mi recomendación es simple: maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta en que tendría clase. El tiempo real casi nunca es el que marca el mapa en tu teléfono.

Es una universidad pública de cuatro años. El sistema federal (IPEDS) la registra con el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasificación Carnegie —el sistema que ordena a las universidades del país por lo que hacen— la coloca entre las instituciones de doctorado con la actividad de investigación más alta. Es, además, una escuela que en su perfil histórico recibe a muchos estudiantes transferidos. Ninguno de estos datos te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe ahí ni cómo se vive el día a día en un salón de clases. Son etiquetas institucionales, útiles para ubicarla, no para decidir.

Algo que también vale la pena saber: University of Southern Mississippi no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), universidad tribal, ni institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas, y esta escuela no trae ninguna de las tres. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy ni cómo se va a sentir tu hijo ahí dentro. Eso se pregunta en la visita: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles hay, y —si te importa— si hay alguien en las oficinas que hable español.

El tamaño de la comunidad y quién la compone

En el otoño de 2023, University of Southern Mississippi reportó 13,110 estudiantes inscritos. Es una escuela grande. Pero ese número trae dentro tanto pregrado como posgrado: 10,012 estudiantes cursan una licenciatura y 3,098 ya están en programas de posgrado. Si tu hijo va entrando a estudiar su primera carrera, el número que le importa de verdad es el más chico: 10,012, no el total.

De cada 100 estudiantes de pregrado, 64 son mujeres. Y 18 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años —es decir, no es un campus formado únicamente por adolescentes recién salidos de high school; hay una mezcla real de edades y etapas de vida.

Sobre el origen de los estudiantes: poco más de la mitad de los estudiantes de nuevo ingreso, 72 de cada 100, reportó vivir en Misisipi al momento de solicitar. Es, en gran parte, una comunidad del propio estado.

Y aquí un dato que vale decir de frente, sin adornarlo: 5 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Comparada con 519 universidades públicas selectivas de cuatro años que reportan este mismo dato, University of Southern Mississippi queda en el cuarto más bajo del grupo. Es una minoría chica dentro del campus.

Eso no vuelve mala a la escuela, así como tener muchos latinos no volvería buena a otra. Es información sobre quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta correcta no es si debe descartarla, sino qué existe ahí para él: grupo estudiantil latino, centro cultural, alguien con quien hablar antes de decidir. Ese trabajo de averiguar lo tienes que hacer tú o tu hijo directamente con la escuela; el dato nacional no lo resuelve.

Cómo está organizada la vida académica

El año escolar en University of Southern Mississippi se organiza por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Es el calendario más común y el que probablemente ya conoces.

La universidad acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que otorgue crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que le den crédito a cualquier examen ni que ese crédito le sirva para la carrera exacta de tu hijo. Antes de contar ese ahorro en tu presupuesto, pide la evaluación de equivalencias por escrito. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de dual enrollment, y reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.

En cuanto a la oferta de carreras: entre julio de 2022 y junio de 2023, la universidad entregó 2,551 títulos de licenciatura repartidos en 26 familias de carreras distintas. Ninguna se lleva una porción grande — ni siquiera negocios y administración, el área con más títulos, llegó a 18 de cada 100. Es una oferta ancha y repartida, no una escuela construida alrededor de dos o tres programas estrella. Eso sí, "26 familias con presencia en el reporte" no equivale a 26 carreras completas con estudiantes activos en cada una; algunas filas pueden reportar cero títulos ese año. Verifica el programa exacto que le interesa a tu hijo, con su propio nombre.

La razón de estudiantes por profesor es de 15 a 1, una cifra intermedia comparada con escuelas similares. No te dice el tamaño real de un salón de clases de primer año —IPEDS no publica ese dato—, pero te da una referencia general.

Además, la universidad reporta ofrecer oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero, un programa completo que se puede cursar sólo de noche o los fines de semana, apoyo de educación de desarrollo (con y sin crédito), y rutas hacia la certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación inicial. Que aparezcan reportadas no dice si son las adecuadas para tu hijo; es una lista de posibilidades a explorar con la escuela.

Entrar aquí: lo que piden y lo que no

Ahora la parte que probablemente más te preocupa. University of Southern Mississippi no tiene admisión abierta: sí revisa criterios antes de decir que sí. De nueve factores que el sistema federal pregunta, marcó cuatro como obligatorios: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber cursado el plan de materias que la universidad exige, y —cuando aplica— el examen de dominio del inglés.

La lista de lo que no se considera para admisión es más larga: el lugar en la generación, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de habilidades, la experiencia laboral y si algún familiar estudió ahí. Aunque se envíen esos documentos, el reporte dice que no entran en la decisión de admitir o no.

Si tu hijo hizo la prepa fuera de Estados Unidos o en español, pon esto en tu calendario desde hoy: pregunta si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exentaría. Es de esas cosas que se descubren tarde si no se preguntan a tiempo.

Y ahora, el número que probablemente cambia cómo ves todo esto: en el ciclo reportado, University of Southern Mississippi recibió 8,818 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 8,763. Eso es 99 de cada 100 solicitantes aceptados. Comparada con 519 universidades públicas selectivas similares, está entre las que más aceptan del grupo entero.

No te digo que entrar aquí sea automático —55 solicitantes de los 8,818 sí se quedaron sin oferta—. Te digo que si tu hijo cumple con lo que piden, la energía de la familia rinde más completando bien el expediente y cumpliendo las fechas, que preocupándose por competir un lugar. Pero que la puerta esté abierta no resuelve todo lo demás. Antes de decidir, hay dos números que pesan más que el de la entrada: el precio neto y la tasa de graduación. Vamos a verlos.

Un dato que sí es fijo: el SAT o el ACT son requisito para completar la solicitud. Menos de 1 de cada 100 estudiantes inscritos entregó puntaje del SAT; entre quienes entregaron ACT, la mediana fue 22. Aparta la fecha del examen desde ahora — aquí no es opcional.

Y algo que vale la pena entender bien: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 20 terminaron inscribiéndose. Es decir, de cada 5 que reciben el sí, más o menos uno realmente llega. Eso no es una mancha en la escuela — el registro federal no dice por qué cada quien eligió lo que eligió, y lo que decidieron otras familias no te dice nada sobre lo que a ti te van a ofrecer. Lo que sí importa es esperar tu propia carta de ayuda financiera antes de tachar o confirmar esta escuela en la lista.

Sobre transferencias: en el otoño de 2023, 1,315 estudiantes de pregrado llegaron aquí por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Eso la deja en la mitad alta comparada con escuelas similares en volumen de llegada. Lo que el reporte no dice es cuántos créditos les reconocieron al llegar — eso se pregunta directamente en la oficina de admisiones.

El precio: lo que cuesta y lo que realmente se paga

En University of Southern Mississippi, entre 436 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $12,798. Entre 108 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $16,248; entre 99 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $19,561. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (436 estudiantes) y el de la banda de más (99 estudiantes) es de $6,763. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $14,050.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

La ayuda y las opciones para pagar

De cada 100 estudiantes que buscan un título en University of Southern Mississippi, 81 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve, con un promedio de $9,424 al año entre quienes la recibieron. Y 47 de cada 100 recibieron Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos.

Recuerda: el porcentaje y el promedio no se multiplican entre sí. Uno te dice a cuántos les llegó ayuda; el otro, cuánto le tocó a los que sí la recibieron. Cuando llegue tu carta, sepárala a mano en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los revuelven en una sola columna, y ahí es donde las familias se confunden.

Sobre préstamos: la mitad de los estudiantes de pregrado —50 de cada 100— recibió un préstamo estudiantil federal en el año reportado, con un promedio de $8,169 entre quienes pidieron. Comparada con escuelas similares, esta proporción queda del lado alto: siete de cada diez universidades parecidas tuvieron menos estudiantes endeudados.

Aquí financiarse con deuda es lo común, no la excepción. Si tu hijo pidiera un monto similar cada uno de los cuatro años del programa, la suma rondaría los $32,676, sin contar intereses. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final del camino. Y ojo: ese promedio es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante — no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los padres, ni deuda con bancos o tarjetas. La universidad también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como opción para administrar el costo.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir sale de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela y antes de comprometerte con ella.

Vida en el campus, modalidad y apoyos

University of Southern Mississippi tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 3,539 estudiantes dentro o fuera del campus, y no exige que todos los estudiantes de primer ingreso vivan ahí — aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo pida. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. Pide por escrito la tarifa, la fecha límite y si te garantizan lugar o entras a lista de espera.

Si el ROTC es una posibilidad para tu hijo, la universidad reporta oportunidad en dos ramas: Army (Ejército) y Air Force (Fuerza Aérea). Marina (Navy) no aparece marcada. Que esté reportado no significa que se curse necesariamente en este campus — pregunta directamente antes de construir un plan alrededor de esto.

En deportes, la universidad participa en competencia intercolegial afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. La membresía es de la escuela, no de tu hijo — si le interesa competir, escríbele directamente al entrenador de ese deporte y pregunta por cupo, división y posibilidad de beca atlética, por escrito.

Sobre educación a distancia: la universidad la ofrece tanto en pregrado como en posgrado. De cada 100 estudiantes de pregrado, 23 llevaban toda su carga en línea, y 77 tomaban al menos un curso presencial. También reporta tener al menos un programa completo que puede terminarse enteramente a distancia — pero confirma con la escuela si eso aplica al nivel y carrera concretos que le interesan a tu hijo.

La biblioteca opera con personal contratado, gasto anual por encima del umbral de $100,000 que registra el gobierno, materiales físicos y digitales, y préstamo entre bibliotecas. Y la universidad reporta una lista amplia de servicios de apoyo: orientación académica y profesional combinada, bolsa de trabajo para estudiantes activos, servicios de colocación para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, punto de contacto para veteranos y sus familias, organización estudiantil de veteranos, y una página dedicada a servicios para personas con discapacidad. Que estén reportados confirma que existen como recurso; no confirma su calidad ni su efectividad para el caso particular de tu hijo. Eso se verifica hablando con la oficina correspondiente.

Qué pasa con los estudiantes una vez que llegan

Esta es, para mí, la parte más honesta del artículo, porque aquí los números no se acolchonan.

De la generación que entró de tiempo completo en el otoño de 2022, 70 de cada 100 seguían inscritos en la universidad o ya se habían graduado un año después — el criterio oficial de retención. El reporte no separa cuántos de esos son "siguen aquí" versus "ya se graduaron", ni explica el destino del resto. Comparada con escuelas similares, esta proporción queda en la parte baja del grupo: siete de cada diez universidades parecidas retuvieron una proporción mayor.

Sobre graduación: de los 1,894 estudiantes que entraron a licenciatura de tiempo completo en 2017, 958 se habían graduado de esta escuela seis años después. Eso es 51 de cada 100 — casi mitad y mitad. A cuatro años, el plazo que la mayoría de las familias tiene realmente presupuestado, la cifra baja a 34 de cada 100. Son 17 puntos de diferencia entre los cuatro años y los seis. Comparada con escuelas similares, esta tasa de graduación queda por debajo de la mitad del grupo.

Quiero decirte esto de frente, sin dramatizarlo y sin suavizarlo: si tu familia presupuestó cuatro años, es momento de tener una conversación honesta sobre qué tan realista es ese plazo para la carrera que le interesa a tu hijo. Antes de firmar nada, pide por escrito cuánto suele tardar el programa específico, cómo se programan los cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si el quinto año se vuelve necesario. Ese quinto año, si llega, también se paga.

Hay un dato más, a ocho años, que mira una cohorte distinta: de 3,777 estudiantes que entraron entre 2015 y 2016 (de tiempo completo y parcial, primer ingreso y con experiencia previa), 52 de cada 100 tenían título o certificado de esta escuela para agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, esa cifra baja a 47 de cada 100 — 11 puntos menos que quienes no la recibieron. Comparada con escuelas similares, también queda por debajo de la mitad del grupo.

Si tu familia calificaría para Pell, esta es la pregunta que vale la pena llevar a la escuela: qué existe en concreto para esos estudiantes — consejero asignado, ayuda de emergencia, si la beca interna se renueva cada año. Y pide que te lo contesten por escrito.

Lo que este artículo no puede decirte

No sé cuánto gana tu familia, si vivirían cerca o lejos del campus, qué carrera quiere estudiar tu hijo, ni qué tanto ha construido ya en su expediente. No sé si calificarían para Pell, ni si la tarifa de residente les aplicaría. Esas piezas sólo las tiene tu familia, y algunas sólo las va a resolver la carta de admisión y de ayuda financiera cuando llegue.

Lo que sí puedo decirte es lo que los datos oficiales muestran, sin adornarlo ni oscurecerlo: es una universidad pública grande, de admisión prácticamente abierta, con precio publicado moderado frente a escuelas similares pero con precio neto en el rango alto para familias de menos ingresos, con deuda estudiantil común entre sus estudiantes, y con resultados de graduación que están, de manera honesta, más cerca de la mitad que de la excelencia comparada con sus pares.

Nada de eso la descalifica. Nada de eso la garantiza. Son los hechos que tu familia necesita para ponerlos junto a lo que tu hijo quiere estudiar, lo que ya ha construido, y lo que ustedes pueden y están dispuestos a pagar. De esa combinación —no de un solo artículo, ni de una sola cifra— nace un plan real.

Ahora ya conoces esta pieza a fondo. Falta juntarla con las otras dos.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de reportes que University of Southern Mississippi presentó al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a University of Southern Mississippi ni al gobierno federal, y este artículo no sustituye la carta de admisión y ayuda financiera que la universidad envíe directamente a tu familia.

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