Guía universitaria

The University of Tennessee-Chattanooga: tasa de admisión, requisitos y graduación

Chattanooga sí abre la puerta. Lo que importa es lo que pasa después

The University of Tennessee-Chattanooga en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
77 %

7,006 admitidos de 9,096 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$10,144 / $18,208

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$8,492/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
53 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Obligatorio

obligatorio · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Ver fechas

prioritaria: 1 de diciembre · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.62

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2025–26 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
510–605

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (7 % envió el SAT)

SAT matemáticas
495–580

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
22

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
74 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$30

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
6 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades donde la primera pregunta de una familia es "¿nos va a decir que no?". Con The University of Tennessee-Chattanooga, la primera pregunta casi nunca es esa. Aquí acepta a 77 de cada 100 personas que solicitan. La puerta se abre para la mayoría. La pregunta que sí importa, la que este artículo va a ayudarte a hacer con más claridad, es qué hay del otro lado de esa puerta: qué tan grande es la comunidad en la que va a caer tu hijo, cuánto vas a pagar de verdad, y qué tan probable es que termine con un título en la mano seis años después de haber empezado.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
2,902 palabras13 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a decir que esta es "la universidad correcta" para tu familia. Eso no lo sabe ningún artículo, lo saben ustedes tres: tú, tu hijo y lo que puedan pagar. Lo que sí puedo hacer es ponerte enfrente, con números exactos y sin adornos, qué clase de institución es Chattanooga. Empecemos por entender dónde está parada.

Qué tipo de escuela es y dónde vive

The University of Tennessee-Chattanooga es una universidad pública de cuatro años, ubicada en la ciudad de Chattanooga, dentro del condado de Hamilton, Tennessee, en el área metropolitana de esa misma ciudad. El sistema Carnegie, que ordena a las universidades del país según lo que hacen, la coloca entre las instituciones de doctorado y de carreras profesionales, con datos de hace algunos años que la describen como una escuela de cuatro años, grande y principalmente residencial: en ese momento, entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución.

El gobierno la registra con el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Ojo con algo importante aquí: esto es una etiqueta institucional. No te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe, ni si conecta pregrado con posgrado. Eso se pregunta programa por programa.

Una nota que vale la pena tener clara desde el principio: Chattanooga no está clasificada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. No traer ninguna de esas tres etiquetas no dice nada sobre a qué estudiantes atiende bien o mal, ni sobre qué tan cómodo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se investiga preguntando directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y hablando con alguien que ya esté estudiando ahí.

Y si tu hijo piensa vivir en casa porque la escuela le queda relativamente cerca: el código censal la coloca dentro de una ciudad, pero eso no te dice cómo se llega ni cuánto tarda el trayecto real. Maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta en que tendría clase. El GPS casi nunca dice la verdad completa.

El tamaño de la comunidad en la que va a entrar tu hijo

Chattanooga reportó 11,380 estudiantes inscritos en su conteo oficial de otoño. Es una escuela grande, de las que el gobierno agrupa en la banda de 10,000 a 19,999 estudiantes. De ese total, 9,982 están en pregrado y 1,398 en posgrado: es, sobre todo, una escuela de carrera de licenciatura.

¿Qué significa "grande" aquí en términos prácticos? Que la escuela sea grande no dice nada sobre el tamaño de las clases de tu hijo. Eso se pregunta directamente: cuántos alumnos por salón en primer año, y cuántos en la carrera específica que le interesa.

Sobre quién comparte ese campus con tu hijo, los números son estos:

Tabla de datos del artículo
GrupoProporción
Mujeres58 de cada 100
Estudiantes hispanos o latinos6 de cada 100
Estudiantes de 25 a 64 años9 de cada 100
Nuevo ingreso con dirección permanente en Tennessee88 de cada 100

Si eres una familia latina leyendo esto, quiero ser directo contigo: 6 de cada 100 es una minoría chica, y queda por debajo de la mitad de las escuelas parecidas que reportan este dato. Eso no vuelve mala a la escuela, ni una cifra más alta la volvería automáticamente mejor. Es un dato sobre quién está matriculado, nada más. Si tu hijo va a ser de los pocos, la tarea es concreta: pregunta qué grupo estudiantil o centro cultural existe, si hay alguien en la oficina que hable español, y habla con un estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir. El número describe a la escuela completa; la experiencia de tu hijo en su carrera puede verse distinta.

Cómo funciona el año académico y qué crédito previo reconoce

Chattanooga organiza su año en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno, con fechas parejas para todos los estudiantes. La institución declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama crédito por experiencia de vida, que incluye estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolios, licencias o certificaciones previas, y experiencia militar o profesional. También reporta aceptar crédito por entrenamiento militar y matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de doble inscripción.

Aquí va la verdad dura que no quiero acolchonarte: que declaren estas vías no significa que le vayan a reconocer a tu hijo lo que ya trae. No dicen cuántos puntos de AP piden, cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para su carrera específica. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro de un semestre hasta que lo tengas confirmado en papel.

En cuanto a qué se titula ahí: entre julio de 2022 y junio de 2023, Chattanooga entregó 2,116 títulos de licenciatura, repartidos en 23 familias de programas académicos. La familia más grande fue negocios y administración, con 22 de cada 100 títulos, pero ninguna otra se acerca a dominar: es una oferta ancha y repartida, no una escuela de una sola vocación. La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 17 a 1, una cifra media, ni de las más bajas ni de las más altas entre escuelas parecidas. Ese número solo no te dice el tamaño real de un salón; para eso hay que preguntar directamente.

Vale mencionar que la institución reporta oportunidades estructuradas como estudio en el extranjero y caminos de certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación inicial de maestros. Si a tu hijo le interesa alguna de estas rutas, es un punto de partida para preguntar más.

Cómo es el proceso de admisión

Chattanooga no tiene admisión abierta: hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marcó tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, el promedio de la preparatoria, y el examen de dominio del inglés para quien aplica. La lista de lo que no considera es más larga: el lugar en su generación, el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, la experiencia laboral, y si algún familiar estudió ahí. IPEDS no reporta el peso exacto de cada elemento, así que esto no significa que el expediente sea el único factor, pero sí que es de los que manda.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos, o hizo la preparatoria en español, pregunta desde hoy si le aplica el examen de dominio del inglés y qué lo exentaría. Es de esas cosas que se descubren tarde y complican el calendario.

La tarifa de solicitud publicada es de $30.

Ahora, los números de qué tan accesible es entrar:

De 9,096 solicitantes de primer ingreso en el ciclo 2023, 7,006 recibieron oferta de lugar: 77 de cada 100. Es una cifra que queda a media tabla comparada con escuelas parecidas, un poco por debajo de la mitad del grupo. Dicho simple: hay miles de solicitantes y aun así la mayoría entra. Tu hijo tiene motivo real para aplicar, y también motivo para armar su solicitud completa y a tiempo.

Pero aquí viene el dato que casi nadie mira y que sí importa: de cada 100 estudiantes admitidos para el primer año de 2023, sólo 34 terminaron inscribiéndose ahí. Los otros 66 tenían la carta en la mano y eligieron otro lado. Es una proporción alta de "no, gracias" comparada con escuelas similares. Recibir el sí no es lo mismo que decidir ir, y cuando le lleguen las cartas a tu hijo, este número no debe pesar en la decisión: lo que importa es poner las cartas una junto a otra y comparar precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre el examen: sí es requisito. Entre quienes se inscribieron y entregaron SAT (sólo 7 de cada 100 lo hicieron), la mitad de en medio sacó entre 510 y 605 en lectura y escritura, y entre 495 y 580 en matemáticas. Si tu hijo anda por debajo de esos números, no significa que quede fuera —esos rangos son de quien ya se inscribió, no un mínimo de corte— pero es información para planear con tiempo, no para descubrir en marzo.

Y si tu hijo viene de otra universidad: en el otoño de 2023, Chattanooga recibió 739 estudiantes de pregrado que llegaron por transferencia por primera vez. Es un número alto comparado con escuelas parecidas. Lo que no sabemos, porque el reporte no lo trae, es cuántos créditos les reconocieron al llegar. Esa pregunta se hace directamente en la escuela, por escrito, antes de tomar la decisión.

El dinero: lo que cuesta en el papel y lo que de verdad se paga

En The University of Tennessee-Chattanooga, entre 277 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $8,492. Entre 215 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $12,478; entre 316 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $16,862. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (277 estudiantes) y el de la banda de más (316 estudiantes) es de $8,370. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $13,801.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $8,492 en el año académico 2022-23.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Vivienda, vida en el campus y apoyos

Chattanooga sí tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 3,557 estudiantes. No obliga a todos los estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, a vivir ahí —pero eso no significa que ningún programa tenga ese requisito. Ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan elegido. Antes de sacar cuarto y comida del presupuesto familiar pensando que tu hijo se queda en casa, pide la regla exacta que aplica a su programa y su año, y confirma si hay lugar garantizado o si entra a lista de espera.

Si a tu hijo le interesa ROTC, la única rama confirmada por escrito en el reporte de la institución es Army (Ejército). Navy y Air Force no aparecen marcadas, lo que no significa que sea imposible, significa que hay que preguntar directamente.

En deportes, Chattanooga compite en la NCAA, con membresía confirmada en fútbol, baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista. Si tu hijo quiere jugar, la membresía es de la escuela, no de él: hay que escribirle directamente al entrenador de su deporte y preguntar por cupo, división y si existe beca atlética, y pedir esa respuesta por escrito.

Sobre educación a distancia: ofrece cursos y al menos un programa completo a distancia, en pregrado y posgrado. Pero sólo 7 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todas sus clases así; el otro 93 % toma al menos una clase presencial. La biblioteca opera con personal contratado y gasto por encima del umbral que registra el gobierno, con préstamo entre bibliotecas y acceso a colecciones compartidas. Y entre los apoyos que la institución reporta formalmente están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, colocación laboral al completar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, punto de contacto dedicado para familias militares, y una dirección web publicada para servicios de discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan efectivos son en la práctica: eso se pregunta y se verifica en persona.

Lo que de verdad importa: cuántos se quedan y cuántos se gradúan

Llegamos a la parte que, si soy honesto contigo, es la que más debería pesar en tu decisión, porque toca directamente el bolsillo y el tiempo de tu hijo.

De la generación que entró en el otoño de 2022 buscando licenciatura, de tiempo completo y por primera vez, 74 de cada 100 seguían inscritos ahí o ya se habían graduado un año después. Es una cifra un poco por debajo de la mitad de las escuelas parecidas. El reporte no separa cuántos de ese 74 % siguen estudiando y cuántos ya terminaron, ni explica qué pasó con el 26 % restante: no volver no siempre significa abandonar los estudios, puede significar que se transfirieron a otra escuela.

Ahora la cifra que de verdad debe estar en tu radar si tienes un presupuesto de cuatro años armado:

De los 2,134 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y primer ingreso, 1,133 se graduaron de esta escuela dentro de seis años: 53 de cada 100. A los cuatro años, la cifra baja a 35 de cada 100. Esa diferencia de 18 puntos entre el cuarto y el sexto año es importante porque cuatro años es el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado quiere que ella misma vaya. Si tu plan financiero está armado para cuatro años exactos, este dato te dice que en Chattanooga la mayoría de los estudiantes necesita más tiempo del que el presupuesto típico contempla.

Dicho sin rodeos: a los seis años, es casi mitad y mitad entre quienes tienen título de esta escuela y quienes no. El reporte cuenta resultados, no explica las razones detrás de cada caso individual. Antes de decidir, vale la pena preguntar directamente qué apoyos concretos existen para que un estudiante termine a tiempo, y cuánto suele tardar en la práctica la carrera específica que le interesa a tu hijo. Si tarda más de cuatro años, ese quinto o sexto año también hay que pagarlo, y el reporte no dice cuánto costaría.

Hay una mirada más larga todavía. Contando una cohorte de 3,187 estudiantes de pregrado que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016 —tanto de primer ingreso como con experiencia previa, tiempo completo y parcial—, al corte de agosto de 2023, ocho años después, 56 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, la cifra baja a 49 de cada 100, diez puntos por debajo de quienes no la recibieron. Es una comparación que vale la pena tener presente si tu familia calificaría para esa beca: no determina lo que le pasará a tu hijo, pero sí es una señal para preguntar en la escuela qué apoyo concreto existe —consejero asignado, ayuda de emergencia, renovación anual de la beca interna— y pedir esa respuesta por escrito.

Juntando las piezas

Ya conoces ahora una pieza importante de lo que necesitas para decidir: qué tipo de escuela es Chattanooga, quién comparte el campus con tu hijo, cómo funciona su admisión, cuánto cuesta de verdad según el ingreso de tu familia, y qué tan probable es, según los datos oficiales más recientes, que un estudiante como el tuyo termine con un título en la mano y en cuánto tiempo.

Esta pieza no te dice qué quiere estudiar tu hijo, ni qué tan lejos de casa está dispuesto a vivir, ni cuánto puede o quiere pagar tu familia cada mes durante cuatro, cinco o seis años. Eso lo saben ustedes, no un reporte del gobierno. Júntalo con lo que él ha construido hasta ahora y con lo que ustedes pueden sostener como familia. De esa combinación, y no de un solo número, es de donde nace un plan verdadero.

Nota sobre las fuentes: La información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por la institución al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24, además de la clasificación Carnegie. Best College Aid no representa a The University of Tennessee-Chattanooga ni al gobierno de Estados Unidos, y este artículo no constituye asesoría de admisión personalizada.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.