Guía universitaria

The University of Texas at El Paso: tasa de admisión, requisitos y graduación

UTEP: la universidad donde tu hijo no sería la excepción, sino el salón entero

The University of Texas at El Paso en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
99.9 %

11,160 admitidos de 11,171 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$9,744 / $25,512

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$9,413/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
46 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
440–550

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (62 % envió el SAT)

SAT matemáticas
430–540

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
20

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
77 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
88 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay una pregunta que casi ninguna familia se hace hasta que ya está adentro del proceso: ¿cómo se sentiría mi hijo caminando por ese campus? En The University of Texas at El Paso, para una familia latina, la respuesta empieza con un número que vale la pena decir despacio: de cada 100 estudiantes de pregrado, 88 se reportaron hispanos o latinos. No es una universidad que "también" atiende a la comunidad latina. Es una universidad donde ser latino es, sencillamente, ser parte del salón entero.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,054 palabras14 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a caminar contigo por lo que los datos oficiales del gobierno de Estados Unidos dicen sobre esta institución: quién es, cuánto cuesta, qué tan difícil es entrar, y qué pasa después con quienes entran. No te voy a vender esta universidad ni te la voy a pintar peor de lo que es. Te voy a explicar lo que hay, para que la puedas poner al lado de lo que tu hijo quiere y de lo que tu familia puede pagar.

Quién es esta universidad

UTEP está en El Paso, Texas, dentro del área metropolitana de esa ciudad grande. Es una universidad pública de cuatro años, y el gobierno la clasifica entre las instituciones con la actividad de investigación más alta que existe para universidades de doctorado. Eso no es un adjetivo de mercadotecnia: es una categoría oficial de Carnegie, y UTEP cae en la más alta de todas.

Al mismo tiempo, Carnegie la describe como una universidad "principalmente no residencial". Eso quiere decir que, según los datos usados para esa clasificación, menos de uno de cada cuatro estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución, o que menos de la mitad estudiaba de tiempo completo. El dato no aclara cuál de las dos condiciones se cumplió, y tampoco significa que no haya dormitorios, porque sí los hay. Pero si tu hijo va a ir y venir desde la casa, lo que hay que presupuestar no es sólo la colegiatura: es el camión, la gasolina y las horas de camino.

Carnegie también la marca como una institución a la que llegan muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo piensa llegar aquí después de estudiar en otro lado, esto es justo la señal para pedir por escrito, desde antes, qué materias le van a contar y cuáles no.

Una nota que vale la pena tener clara: UTEP no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Eso no dice nada sobre a qué estudiantes atiende bien o mal, ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Simplemente no está en esas tres listas oficiales. Lo que sí atiende, en términos de centros culturales y organizaciones estudiantiles, se pregunta directamente y se confirma hablando con alguien que ya estudie ahí.

El tamaño del lugar y quién más va a estar ahí

UTEP tiene 24,351 estudiantes inscritos, de los cuales 20,609 están en pregrado y 3,742 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de carrera. Y es grande: entre 519 universidades públicas de cuatro años con admisión selectiva parecidas a ella, queda del lado grande, más grande que entre 7 y 9 de cada 10 de ese grupo.

Ya hablamos del 88 de cada 100 que se reportó hispano o latino, una de las proporciones más altas entre esas 519 escuelas: nueve de cada diez reportaron una proporción igual o menor. Pero contar no es atender. Este dato te dice cuántos hay, no si hay consejero que hable español, ni tutorías específicas, ni si esos muchachos terminan la carrera. Y es el porcentaje de la escuela entera, no el de la carrera puntual que le interese a tu hijo.

El resto del panorama: 18 de cada 100 estudiantes tienen entre 25 y 64 años, así que no es un campus de puros recién graduados de high school. Entre hombres y mujeres está casi parejo, con 54 de cada 100 siendo mujeres. Y algo notable: de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso, 92 ya vivían en Texas antes de solicitar. Esto es, en un sentido muy real, la universidad de su propia comunidad.

Un detalle práctico que se pierde fácil entre tanto número: con tantos estudiantes de medio tiempo en el campus, no des por hecho un horario típico de universidad tradicional. Pregunta a qué horas se abren las materias de la carrera que le interesa a tu hijo antes de armar el plan familiar alrededor de un horario que quizás no exista.

Cómo funciona el año académico y qué crédito reconocen

UTEP organiza su año por semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La universidad declaró que acepta crédito por exámenes AP y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" (estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolio, licencias o certificaciones previas, y oportunidades militares). También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment, y reporta aceptar crédito por entrenamiento militar.

Aquí va la verdad dura que no puedo suavizar: que declaren que aceptan AP no quiere decir que le den crédito por cualquier examen. No sabemos cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En cuanto a la oferta académica: UTEP entregó 3,849 títulos de licenciatura en un año, repartidos en 22 familias de carreras (lo que el gobierno llama familias CIP). Ninguna se lleva la mayor parte: la más grande, profesiones de la salud, fue apenas 15 de cada 100 títulos del año. Entre 514 escuelas parecidas, UTEP queda en el cuarto que más títulos entrega al año. Es una oferta ancha, no concentrada en dos o tres carreras estrella.

Sobre el trato entre estudiantes y profesores: la razón reportada es de 20 estudiantes equivalentes de tiempo completo por cada profesor equivalente de tiempo completo, en el cuarto más alto entre escuelas parecidas. Esto es una razón agregada, no el tamaño de un salón de clases. No te dice cuántos alumnos hay en la clase de cálculo de tu hijo; eso hay que preguntarlo aparte.

Vale la pena mencionar que UTEP reporta oportunidades estructuradas como estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, un programa completo cursable sólo por las noches o fines de semana, y rutas de certificación docente con aprobación estatal. Son piezas concretas del catálogo, no promesas de experiencia.

Entrar aquí: la puerta está abierta, pero hay papeleo obligatorio

Aquí viene una de las verdades más importantes de todo el artículo. En el ciclo 2023, UTEP recibió 11,171 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 11,160. Eso redondea a 100 de cada 100, aunque técnicamente 11 solicitantes se quedaron sin oferta. Entre 519 escuelas parecidas, UTEP es de las que más acepta: al menos nueve de cada diez de ese grupo aceptó a una proporción igual o menor.

Dicho sin rodeos: si tu hijo solicita aquí, casi con seguridad va a recibir el sí. La energía de tu hijo rinde más cumpliendo la fecha límite y completando bien su expediente que preocupándose por competir por un lugar.

Pero que sea fácil entrar no quiere decir que sea fácil terminar, ni que sea gratis. Antes de decidir, hay que mirar el precio neto y la tasa de graduación —de eso hablamos más adelante— porque esas dos cuentas pesan más que la de la entrada.

Aunque la admisión es abierta en la práctica, UTEP sí exige piezas concretas: el expediente de la prepa, el promedio, el lugar en su generación, haber cursado el plan de materias que la universidad pide, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. En cambio, no considera el ensayo personal, las cartas de recomendación, un portafolio, la experiencia laboral ni que algún familiar haya estudiado ahí. La tarifa de solicitud de pregrado publicada es $0.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le toca el examen de dominio del inglés y qué lo exenta. Es de esas cosas que se descubren tarde, cuando ya no hay tiempo cómodo para resolverlas.

El SAT y el ACT son opcionales: si se mandan se consideran, si no se mandan la solicitud sigue en pie igual. Entre quienes sí entregaron SAT (62 de cada 100 de los inscritos, una proporción alta comparada con escuelas similares), la mitad de en medio sacó entre 440 y 550 en lectura y escritura, y entre 430 y 540 en matemáticas. Esos números son de estudiantes que ya se inscribieron y decidieron entregar el puntaje; no son un mínimo para entrar ni una garantía de nada.

Un dato curioso que conviene tener presente: de cada 100 admitidos, sólo 35 terminan inscribiéndose realmente en UTEP. Los otros 65 tenían la carta en la mano y no la usaron aquí. Esto es más alto que en la mayoría de escuelas parecidas, donde se queda una porción menor de los admitidos. Recibir la carta de admisión no es lo mismo que decidir ir; cuando llegue esa carta, ponla junto a las demás y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre transferencias: de una cohorte que entró en 2017, 20 de cada 100 se fueron a estudiar a otra institución sin haber completado la carrera en UTEP. Al mismo tiempo, UTEP recibe un número muy alto de estudiantes que llegan transferidos de otro lado: 1,536 en el otoño de 2023. Cambiarse de escuela no es fracasar. Pero si tu hijo cree que podría transferirse en algún momento —hacia adentro o hacia afuera de UTEP— conviene que sepa desde antes cómo se piden los papeles de créditos, porque esta cifra no dice cuántas materias se reconocen en cada caso.

El dinero: dos precios distintos y lo que realmente se paga

En The University of Texas at El Paso, entre 1,161 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $9,413. Entre 366 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $11,289; entre 123 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $18,978. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (1,161 estudiantes) y el de la banda de más (123 estudiantes) es de $9,565. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $10,333.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $9,413 en el año académico 2022-23.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Cómo se paga: becas, subvenciones y préstamos

La ayuda que no se devuelve —becas y subvenciones— le llegó a 72 de cada 100 estudiantes que buscan un título, con un promedio de $7,862 al año entre quienes la recibieron. La beca Pell, reservada para familias de ingresos bajos, le llegó a 61 de cada 100 estudiantes. Pedir esta ayuda aquí no es cosa rara ni de unos cuantos: la recibió la mitad del grupo o más.

En cuanto a préstamos federales, 29 de cada 100 estudiantes de pregrado los recibieron, con un promedio de $5,939 por quien pidió. Comparado con escuelas parecidas, UTEP queda del lado bajo: siete de cada diez de esas escuelas, o más, tuvieron una proporción mayor de estudiantes endeudados.

Pero cuidado con una confusión común: ese porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir prestado sale de su propia carta de ayuda financiera, no de este promedio general. Y ese promedio tampoco incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda de banco o tarjeta, ni la deuda acumulada de varios años. Espera la carta real antes de descartar o comprometerte con esta escuela.

UTEP también reporta opciones concretas para administrar el pago: un plan de colegiatura garantizada, un plan de pago en plazos, y participación en un programa tipo Promise.

La vida en el campus: vivienda, deporte, biblioteca y apoyos

UTEP sí tiene vivienda propia, con capacidad para 998 estudiantes dentro o fuera del campus, y no obliga a todos los estudiantes de primer ingreso a vivir ahí. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan. Que exista la opción no garantiza una cama disponible ni un costo fijo: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite y si hay lugar asegurado o lista de espera.

Para quien busque la ruta militar, UTEP reporta ROTC de Army (Ejército) y Air Force (Fuerza Aérea); Navy no aparece marcada. Y compite en deporte intercolegial afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista. Si el deporte es parte del plan de tu hijo, escribe directamente al entrenador y pregunta por cupo, división y si hay beca atlética disponible.

La biblioteca opera con personal contratado y un gasto anual que supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno; tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Eso es el piso, no la garantía de que exista la base de datos específica que necesita la carrera de tu hijo: eso se pregunta por nombre de carrera.

UTEP también reporta educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque sólo 7 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todas sus clases así; el resto toma al menos una clase presencial. Y entre los servicios y apoyos reportados están orientación académica y profesional, empleo para estudiantes, colocación laboral, cuidado infantil en el campus, y apoyo específico para veteranos y militares, incluyendo participación en Yellow Ribbon.

Qué pasa con quienes entran: la parte que más pesa

Llegamos a la sección que, si tuviera que elegir una sola, elegiría para que leas dos veces.

De los estudiantes de tiempo completo que entraron en 2022, 77 de cada 100 seguían inscritos en UTEP o ya habían terminado la carrera un año después. Es una cifra un poco por arriba de la mitad de escuelas parecidas. Entre los de tiempo parcial de esa misma generación, el número fue más bajo: 64 de cada 100. No cruces estos dos números: son grupos de personas distintas, con circunstancias distintas.

Y ahora la parte que exige que no le baje el volumen a la verdad: de los estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura de tiempo completo, 46 de cada 100 se graduaron de UTEP en seis años. En cuatro años, el número cae a 21 de cada 100. Esa diferencia de 25 puntos entre el año cuatro y el año seis te dice algo muy concreto: si tu hijo entra aquí, el plan financiero de tu familia probablemente necesita contemplar más de cuatro años, no menos.

Comparado con escuelas parecidas, esta tasa de graduación a seis años queda por debajo de la mitad del grupo. No te voy a decir que esto no importa, porque sí importa. Tampoco te voy a decir que condena a tu hijo, porque el reporte cuenta resultados, no las razones de cada caso individual. Lo que sí puedes hacer es preguntar, antes de firmar nada, qué apoyos concretos existen para terminar a tiempo y cuánto tarda realmente, en la práctica, la carrera que le interesa a tu hijo.

Una medida más amplia, a ocho años y con una cohorte que incluye tanto primer ingreso como transferidos, de tiempo completo y parcial, muestra que 51 de cada 100 tenían título o certificado de UTEP al corte. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue 50 de cada 100, apenas 3 puntos abajo del grupo sin Pell. Y hay un 25 de cada 100 con estado de matrícula "desconocido": el reporte simplemente no logró determinar si seguían inscritos en otro lado o no. No sabemos qué les pasó, y eso también es parte de la verdad que hay que aceptar de este dato.

Lo que tú decides con esto

Ya conoces ahora una pieza real y profunda de esta universidad: quién estudia ahí, cuánto cuesta de verdad, qué tan abierta es la puerta de entrada, y qué tan probable es que un estudiante termine la carrera y en cuánto tiempo. Eso es tuyo ahora. Nadie te lo puede quitar ni exagerar por ti.

Lo que no puedo hacer desde aquí es decirte si UTEP es la universidad correcta para tu hijo. Eso depende de tres cosas que sólo tu familia conoce: qué quiere estudiar tu hijo y qué tan lejos está dispuesto a vivir de casa, qué tanto pueden pagar ustedes una vez que llegue la carta real de ayuda financiera, y si el ritmo de esta escuela —donde entrar es fácil pero terminar a tiempo es la parte que exige más planeación— encaja con la vida de tu familia.

Junta esta pieza con esas otras dos. De esa combinación, y no de un solo número, nace un plan.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por la institución al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los años 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada cifra. Best College Aid no representa a The University of Texas at El Paso ni a ninguna agencia del gobierno de Estados Unidos.

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