Guía universitaria

University of Wisconsin-Stevens Point: tasa de admisión, requisitos y graduación

Lo que University of Wisconsin-Stevens Point sí te dice, y lo que te toca a ti preguntar

University of Wisconsin-Stevens Point en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
90.1 %

7,950 admitidos de 8,820 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$8,834 / $17,854

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$7,953/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
56 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

prioritaria: 1 de mayo · Common Data Set 2023–24 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.20

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2023–24 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
22

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
75 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
4 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Cuando empiezas a mirar universidades con tu hijo, hay un momento en que los nombres se vuelven ruido. Todas suenan parecidas en el folleto. Todas prometen. Lo que cambia es lo que los datos oficiales realmente muestran cuando los lees con calma, sin que nadie te esté vendiendo nada.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,138 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Aquí te voy a mostrar eso para University of Wisconsin-Stevens Point: qué tipo de universidad es, cómo entra la gente, cuánto cuesta en realidad, y qué pasa con los estudiantes que ya están ahí. No para decirte si es la correcta para tu hijo. Eso no lo puede decir ningún artículo. Pero sí para que la conozcas lo suficiente como para meterla, con criterio, en la decisión más grande que tu familia va a tomar.

Quién es esta universidad y dónde vive

University of Wisconsin-Stevens Point es una institución pública de cuatro años. El sistema federal que clasifica a las universidades de Estados Unidos (Carnegie) la describe como una universidad de maestría, con programas de tamaño mediano, de las que reciben estudiantes de todo tipo de preparación académica —lo que Carnegie llama "incluyente"—, y principalmente residencial: en el momento de esa clasificación, entre una cuarta parte y la mitad de sus estudiantes de pregrado vivían en vivienda de la institución.

Ojo con un detalle que parece pequeño y no lo es: entre 2018 y 2021, Carnegie le cambió la categoría a esta escuela. Si alguna guía vieja la describe distinto a como la describo yo aquí, ninguna de las dos está mal. Cambió el sistema de medición, no necesariamente la escuela.

Está en Stevens Point, Wisconsin, condado de Portage, en un entorno de pueblo, lejos de las zonas urbanas grandes. Si tu familia no vive cerca, esto significa algo muy concreto: vas a tener que resolver por separado dónde viviría tu hijo y cómo se movería. El código censal solo te dice que la escuela está en un pueblo. No te dice qué tan lejos vive tu familia de ahí ni cuánto dura el viaje. Eso lo averiguas tú.

IPEDS —el sistema de datos del Departamento de Educación que sostiene todo este artículo— registra que la institución llega hasta el doctorado, aunque el grueso de lo que hace está en licenciatura y niveles superiores. Eso no te dice si la carrera específica de tu hijo existe ahí, ni si conecta pregrado con posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Y una nota de identidad institucional: University of Wisconsin-Stevens Point no está clasificada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 sí traen alguna de esas tres designaciones. Que ésta no la tenga no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué organizaciones estudiantiles existen, qué centros culturales hay, y mejor todavía, hablar con alguien que ya estudie ahí.

El tamaño de la comunidad en la que tu hijo entraría

En el otoño de 2023, University of Wisconsin-Stevens Point tenía 8,109 estudiantes inscritos: 7,419 en pregrado y 690 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de licenciatura. En tamaño no es de las chiquitas ni de las enormes: cae justo a media tabla frente a otras 519 escuelas públicas parecidas de este censo.

Dentro de esa comunidad, hay más mujeres que hombres —56 de cada 100— y son pocos los estudiantes adultos: solo 8 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. La gran mayoría de los que llegan por primera vez, 88 de cada 100, reportó su dirección permanente en Wisconsin. Es, en ese sentido, una escuela que sirve principalmente a su propio estado.

Y aquí viene un número que quiero decirte sin adornarlo: 4 de cada 100 estudiantes de pregrado se reportaron hispanos o latinos. Comparada con otras 519 escuelas públicas selectivas de este censo, queda en el cuarto de abajo. Son pocos.

Eso no saca a la escuela de la lista, ni la mete. Un número de composición estudiantil no mide calidad ni calidez. Mide quién está matriculado hoy. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta que vale la pena hacer en la visita es concreta: ¿qué grupo estudiantil, qué centro cultural, qué persona en la oficina habla español? Y después, habla con un estudiante latino que ya esté ahí. Ese dato lo tienen ellos, no IPEDS.

Cómo funciona el año académico y qué hace con lo que tu hijo ya sabe

El calendario es de semestres: dos periodos de unas 15 semanas cada uno, con fechas parejas para todos. Nada raro ahí.

Lo que sí vale la pena que sepas: la universidad declaró aceptar crédito de exámenes AP, y también lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —estudio independiente, cursos para adultos, experiencia laboral, portafolios, certificaciones previas, entrenamiento militar. Además matricula estudiantes de high school en cursos universitarios, dentro y fuera de un programa formal de dual enrollment.

Aquí va la verdad dura detrás de esa buena noticia: que la escuela declare que acepta AP no significa que le vaya a dar crédito por cualquier examen con cualquier puntaje. No sabemos cuántos puntos piden ni si esos créditos aplican a la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes el ahorro de un semestre hasta tenerla en la mano.

En cuanto a oferta académica: entre julio de 2022 y junio de 2023, la universidad entregó 1,282 títulos de licenciatura, repartidos en 22 familias de carreras. Ninguna se llevó una tajada grande: la más numerosa, recursos naturales y medio ambiente, representó apenas 20 de cada 100 títulos del año. Es una oferta ancha, sin una sola carrera dominante. Pero 22 familias con datos no son 22 carreras del catálogo actual —cada familia agrupa varios programas—, así que si tu hijo ya sabe qué quiere estudiar, verifica que el programa exacto exista hoy.

Un número que sí quiero que te lleves con claridad: la razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 21 a 1. Comparada con escuelas parecidas, queda en el cuarto más alto —una razón agregada alta. Pero cuidado: esto no es el tamaño de un salón de clases. Es un promedio institucional. Si el tamaño de las clases de primer año te importa, ese dato no está aquí. Pídelo directamente a la escuela.

La institución también reporta oportunidades estructuradas concretas: estudio en el extranjero, educación de desarrollo sin crédito, y rutas de preparación para certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación inicial.

Entrar: lo que la universidad revisa y lo que en realidad pasa

Aquí hay algo que muchas familias no esperan: la solicitud a University of Wisconsin-Stevens Point es gratuita. La tarifa publicada es $0.

Pero no es admisión abierta. La universidad revisa piezas específicas antes de decir que sí. De las nueve consideraciones que este reporte mide, cuatro son obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, el ensayo personal, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Es decir: tu hijo tiene que escribir. No basta con juntar papeles.

Hay otras piezas que no son obligatorias pero sí cuentan si las mandas: lugar en la generación, el plan de materias cursado, cartas de recomendación, un portafolio o examen de competencias, experiencia laboral, y —esto sí quiero nombrártelo directo— si alguien de la familia estudió ahí. Si ese no es el caso de ustedes, no gasten energía ahí. Gástenla en lo que sí está en sus manos: el ensayo, el expediente, el promedio.

Ahora los números de qué tan probable es entrar. En el ciclo 2023, la universidad recibió 8,820 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 7,950. Son 90 de cada 100. Comparada con otras 519 escuelas públicas selectivas, queda del lado alto de accesibilidad: siete de cada diez de ese grupo aceptaron a un porcentaje igual o menor. Aun así, 870 solicitantes se quedaron sin oferta. Entrar completo y a tiempo sigue importando.

Aquí viene un número que vale la pena que te detengas a leer bien: de cada 100 estudiantes que fueron admitidos, solo 23 se inscribieron. Los otros 77 tenían lugar ahí y no lo tomaron. Eso no es una mancha para la escuela —el registro federal no dice por qué cada quien decidió lo que decidió—, y tampoco te dice nada sobre lo que a tu hijo específicamente le van a ofrecer. Lo que sí te digo: espera tu carta de ayuda financiera con el precio neto antes de decidir si esta escuela se queda en la lista. Eso es lo único que de verdad te va a costar el año.

Sobre exámenes: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. Del ACT sí hay dato: entre quienes lo entregaron, la mitad quedó en 22 o arriba. Del SAT no hay rango reportado.

Y sobre transferencias: en otoño de 2023, 356 estudiantes de pregrado entraron por primera vez a esta universidad después de haber estudiado en otra institución. Comparada con escuelas parecidas, es un número en la mitad de abajo —pero eso depende del tamaño de la escuela, no necesariamente de qué tan abierta es a transferidos. Lo que no sabemos, porque la escuela no lo reportó, es cuántos de los que llegaron por transferencia realmente se quedaron y se graduaron, ni cuántos créditos previos les reconocieron. Eso se pregunta directamente en la oficina de admisiones.

El precio de lista frente al precio que realmente se paga

En University of Wisconsin-Stevens Point, entre 149 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $7,953. Entre 178 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $12,706; entre 321 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $17,500. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (149 estudiantes) y el de la banda de más (321 estudiantes) es de $9,547. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $14,347.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $7,953 en el año académico 2022-23.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Becas, préstamos y quién firma qué

En el año 2022-23, el 67 de cada 100 estudiantes recibió algún tipo de ayuda que no se devuelve —becas o subvenciones—, con un promedio de $5,407 al año entre quienes la recibieron. La beca Pell, específicamente para familias de bajos ingresos, llegó a 29 de cada 100. La diferencia entre esos dos números probablemente incluye ayuda estatal, institucional u otras fuentes que este reporte no separa del todo. Vale la pena preguntar exactamente qué programas forman esa diferencia.

Ahora la parte de la deuda, y aquí no le voy a bajar el volumen: 50 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal ese año, con un promedio de $5,830 cada uno. Comparado con escuelas parecidas, ese porcentaje de estudiantes con préstamo queda del lado alto. Aquí, financiar con deuda es lo común, no la excepción.

Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años del programa, la suma rondaría los $23,320, sin contar intereses. Ese número se decide antes de la primera firma, no al final del cuarto año cuando ya no hay vuelta atrás. Y una aclaración importante: ese promedio es solo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye lo que un padre firme en un préstamo Parent PLUS, ni deuda bancaria, ni tarjetas de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse —eso requeriría sumar varios años, y ese dato no está en este reporte.

Este porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir depende de su propia carta de ayuda financiera. Espérala antes de comprometerse.

La institución también reporta participación en un programa tipo "Promise" para ayudar a administrar la colegiatura. Vale la pena preguntar en admisiones qué exactamente cubre y quién califica.

Vida en el campus, apoyos y lo que no debes dar por hecho

University of Wisconsin-Stevens Point sí tiene vivienda institucional, con capacidad reportada para 3,462 estudiantes, y no obliga a todos los estudiantes de primer ingreso a vivir ahí —lo cual no significa que ningún programa lo exija; hay que preguntar por el caso específico de tu hijo. También ofrece planes de comida, con número de comidas variable según el plan elegido. Que exista la opción no garantiza un espacio asegurado: pregunta la tarifa del año, la fecha límite de solicitud, y si hay lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC, con la rama Army confirmada por escrito en el reporte. Navy y Air Force no aparecen marcadas, lo cual no significa que sean imposibles —significa que hay que preguntar directamente si a tu hijo le interesa otra rama.

La universidad compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y atletismo de pista. Si tu hijo quiere seguir compitiendo, esto es solo el punto de partida: escríbele directamente al entrenador del deporte que le interesa y pregunta por cupo, división y beca atlética, por escrito.

Sobre modalidad: la universidad ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, pero solo 7 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todos sus cursos a distancia. La gran mayoría, 93 de cada 100, combina con clases presenciales. Si a tu hijo le interesa un programa completamente en línea, confirma el nivel y la carrera exacta.

La biblioteca cuenta con personal contratado, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los apoyos reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, cuidado infantil en el campus, apoyo específico para veteranos y militares —incluyendo participación en Yellow Ribbon— y un punto de contacto dedicado para servicios de discapacidad. Que estos servicios estén reportados confirma que existen; no confirma su calidad ni cuánta gente los usa. Eso se pregunta en persona.

Los que se quedan y los que terminan

Este es, quizás, el número más importante de todo el artículo, y quiero dártelo sin envolverlo.

De la generación que entró en 2017 a licenciatura de tiempo completo, 56 de cada 100 se habían titulado ahí mismo a los seis años. A los cuatro años —el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado— la cifra baja a 38 de cada 100. Son 18 puntos de diferencia entre un plan de cuatro años y uno de seis. Eso importa porque cada semestre extra tiene un costo real, y vale la pena preguntarle a la universidad, por escrito, cuánto suele tardar en realidad el programa que le interesa a tu hijo y cómo se programan las materias obligatorias.

Comparada con otras 518 escuelas parecidas, esta tasa de graduación a seis años queda arriba de la mediana del grupo.

Un número relacionado, pero distinto: de la cohorte que entró en 2022, el 75 de cada 100 seguía inscrita en la escuela o ya se había titulado un año después —lo que se llama la tasa de retención. Comparada con escuelas parecidas, queda apenas por debajo de la mitad del grupo. Este número no separa cuántos se quedaron de cuántos ya se titularon, ni te dice qué pasó con el resto: cambiarse de universidad y seguir estudiando en otro lado cuenta distinto a dejar los estudios por completo, y el dato no distingue entre ambos casos.

Hay todavía otra mirada, más amplia: siguiendo durante ocho años a la generación que entró entre 2015 y 2016 —tanto de tiempo completo como parcial—, 58 de cada 100 terminaron con un título o certificado de esta escuela. Entre quienes tenían beca Pell, la cifra fue de 53 de cada 100, siete puntos por debajo del grupo sin Pell. Un 15 de cada 100 quedó con estado de matrícula desconocido al corte —lo cual no significa que hayan abandonado, solo que el reporte no logró determinar dónde estaban.

Ninguno de estos números predice lo que le va a pasar a tu hijo particular. Son promedios institucionales de generaciones completas, con historias que la hoja de cálculo no cuenta. Pero sí te dan una imagen honesta de una escuela donde la mayoría termina, aunque no siempre en cuatro años, y donde vale la pena hablar del plan de estudios con tiempo, no después de haber pagado dos años.

Juntando las piezas

Ya conoces bien una de las tres piezas que necesitas para decidir: qué es realmente University of Wisconsin-Stevens Point, cómo entra la gente, cuánto cuesta de verdad y qué pasa después con quienes ya entraron. Es una universidad pública, de tamaño mediano, en un pueblo de Wisconsin, con admisión bastante accesible, un precio de lista relativamente bajo frente a sus pares, una comunidad latina todavía pequeña, y una mayoría de estudiantes que sí terminan, aunque muchos necesiten más de cuatro años.

Falta juntar esto con lo que tu hijo realmente quiere estudiar y con lo que ha construido hasta ahora.

De esa combinación —la universidad, el estudiante, la familia— nace un plan de verdad. Este artículo te entrega la primera pieza con la mayor claridad posible. Las otras dos les tocan a ustedes.

Nota sobre las fuentes: La información de este artículo proviene de datos oficiales reportados por la institución al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24, además de la clasificación Carnegie de instituciones de educación superior. Best College Aid no representa a University of Wisconsin-Stevens Point ni a ninguna agencia gubernamental; este texto es un esfuerzo independiente de divulgación para ayudar a las familias a interpretar información pública.

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Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.