Guía universitaria

Walla Walla University: admisión abierta y graduación

Walla Walla University: lo que dicen los números oficiales sobre esta universidad

Walla Walla University en datos

Datos federales · IPEDS
Admisión
Abierta

IPEDS reporta una política de admisión abierta para todos o casi todos los estudiantes de primer ingreso a pregrado · 2023–24 · no garantiza que cada solicitante sea admitido; algunos programas pueden tener requisitos adicionales

Colegiatura y cuotas
$33,027

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$17,833/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
63 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

Más datos
Tasa de retención
84 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
23 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si estás leyendo esto, probablemente tu hijo o hija tiene el nombre "Walla Walla University" en algún lugar de una lista, una pestaña abierta en el navegador, o una conversación reciente en la mesa. Y tú quieres saber qué es esta escuela antes de que avance más la conversación.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,235 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No voy a decirte si es la universidad correcta para tu familia. Nadie puede decirte eso desde afuera. Pero sí puedo caminar contigo por lo que el gobierno de Estados Unidos sabe de esta institución, número por número, y ayudarte a entender qué significa cada uno para una familia real. Al final de este artículo vas a conocer bien una pieza del rompecabezas. Las otras dos piezas —qué quiere tu hijo y qué puede pagar tu familia— sólo las tienen ustedes.

Qué tipo de escuela es, y dónde está parada

Walla Walla University es una institución privada sin fines de lucro, de cuatro años, ubicada en College Place, Washington, dentro del condado de Walla Walla. El código censal la coloca como suburbio: dentro del área urbanizada de la zona metropolitana de Walla Walla, pero fuera del centro de esa ciudad. Si tu familia vive cerca y tu hijo pensara vivir en casa, te recomiendo algo simple: maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta en que serían sus clases. El mapa casi nunca dice la verdad completa sobre el tráfico real.

El sistema Carnegie, que clasifica a las universidades de este país según lo que hacen, la describe como una universidad de maestría con programas chicos: una escuela de cuatro años, de tamaño chico y muy residencial. "Muy residencial" tiene una definición precisa: en el momento en que se tomó ese dato, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado que buscaban título vivía en vivienda propia, controlada o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Eso te dice algo real sobre la cultura del lugar, pero no te dice el precio del cuarto y la comida. Eso se cotiza aparte, y te lo muestro más adelante.

IPEDS —el sistema federal donde todas las universidades reportan sus datos— la registra como institución que otorga grados desde licenciatura hasta doctorado. Eso es un dato institucional, no una promesa de que la carrera específica que le interesa a tu hijo llegue hasta ese nivel. Si la conexión entre pregrado y posgrado en su carrera importa, pregúntala directamente.

Walla Walla University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, universidad tribal, ni institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas, y de las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 traen alguna de las tres. Que Walla Walla no esté en esa lista no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy, ni cómo se sentiría tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Quiénes son sus estudiantes, y qué tan grande es el lugar

En el otoño de 2023, 23 de cada 100 estudiantes de pregrado se reportaron como hispanos o latinos. No son mayoría, pero tampoco son un caso aislado. Comparada con 131 escuelas privadas de cuatro años y admisión abierta que reportan este dato, Walla Walla queda arriba de la mitad del grupo, sin llegar al cuarto más alto. Ten en cuenta que esa comparación no descuenta el estado donde está la escuela, y aquí eso pesa: no es lo mismo ser latino en el noroeste del país que en otras regiones con más presencia hispana.

Entre hombres y mujeres, el pregrado está casi parejo: 48 de cada 100 son mujeres. Los estudiantes adultos, de 25 a 64 años, son minoría clara: sólo 5 de cada 100. De dónde venían los estudiantes de nuevo ingreso —qué estados, qué países— IPEDS no lo reporta para esta escuela en este ciclo. Ese dato simplemente no está.

En cuanto a tamaño: 1,397 estudiantes en total, de los cuales 1,266 están en pregrado y 131 en posgrado. Es una escuela mediana, de las más comunes entre sus pares. Ni gigante, ni diminuta. Y aquí va algo que vale la pena que te lleves: ser grande no significa más opciones, y ser chica no significa más atención para tu hijo. Lo que importa es la carrera específica que le interesa, no el tamaño de la escuela entera.

Cómo funciona el año académico, y qué tan ancha es la oferta

Walla Walla opera bajo el sistema de quarters: el año se divide en tres periodos de aproximadamente 12 semanas cada uno, con posibilidad de un cuarto periodo en verano. Esto importa mucho si tu hijo algún día considera transferirse: los calendarios por quarters no siempre coinciden con los calendarios por semestre de otras universidades, y los créditos no siempre se traducen limpio de un sistema a otro. Si la transferencia es una posibilidad real, verifica por escrito, con ambas instituciones, cómo se reconocerían los créditos.

La institución acepta créditos por exámenes AP y por entrenamiento militar. No marcó aceptar crédito por experiencia de vida. Que acepten AP no significa que cualquier examen cuente: pide la tabla de equivalencias exacta —qué puntaje piden, cuántos créditos otorgan, si esos créditos aplican a la carrera de tu hijo— antes de dar por hecho un ahorro de tiempo o dinero. También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de inscripción dual.

En el año más reciente reportado, la universidad entregó 366 títulos de licenciatura repartidos en 22 familias de carreras distintas. La familia más grande fue profesiones de la salud, con 20 de cada 100 títulos del año, pero ninguna otra concentra el grueso. Es una oferta ancha: comparada con 130 escuelas parecidas, Walla Walla queda en el cuarto con más familias de carrera presentes en su reporte. Ojo: 22 familias con actividad no son 22 carreras exactas ni garantizan que la que tu hijo quiere esté entre ellas. Verifica el programa puntual.

La razón oficial entre estudiantes y personal de instrucción, ambos medidos a tiempo completo equivalente, es de 13 a 1. Comparada con escuelas similares, cae abajo de la mediana: es una razón agregada baja. Pero esto no te dice el tamaño real de un salón de clases ni cuántos maestros hay disponibles por pasillo. Es un número de conjunto, no una fotografía del salón de tu hijo.

La institución también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, educación de desarrollo con y sin crédito, y programas de preparación y certificación para quienes buscan ser maestros, incluyendo aprobación estatal para certificación docente inicial.

Cómo se entra, y qué significa "admisión abierta"

Aquí hay algo que cambia por completo cómo se lee el resto del capítulo de admisiones: Walla Walla University declaró ante IPEDS una política de admisión abierta para todos o la mayoría de sus estudiantes de pregrado de primera entrada. La tarifa de solicitud es de $0.

Admisión abierta no es sinónimo de entrada garantizada. Significa que la política general de la institución no filtra por selectividad como lo haría una universidad competitiva. Pero tu hijo todavía tiene que cumplir condiciones de elegibilidad, y un programa específico dentro de la universidad puede tener sus propios requisitos. Por eso, precisamente porque la admisión es abierta, IPEDS no le pide a esta escuela reportar cuántos solicitaron y cuántos fueron admitidos, ni una tasa de matriculación posterior a la admisión, ni una política de uso del SAT o ACT. Esos espacios en blanco no son falta de transparencia de la universidad: es que, bajo admisión abierta, esas preguntas no aplican. Si algo de eso te importa —cómo se usa un puntaje de examen para una beca, por ejemplo— pregúntalo directo a la escuela.

Donde sí hay un número duro que merece tu atención es en las transferencias. De la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, de tiempo completo y por primera vez, 25 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin haber completado su carrera aquí. Es una tajada grande, y el reporte no dice por qué se fueron. Tampoco dice que les haya ido mal: sólo cuenta el cambio, no el resultado. Vale la pena que lo tengas presente cuando más adelante veamos las tasas de graduación, porque el que se transfiere no cuenta como graduado de esta escuela, aunque termine su carrera en otro lado.

El precio publicado, sin adornos

En Walla Walla University, entre 35 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $17,833. Entre 22 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $21,728; entre 65 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $28,840. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (35 estudiantes) y el de la banda de más (65 estudiantes) es de $11,007. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $26,001.

$17,833 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Ninguna de estas cifras es una cotización para tu hijo. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La cifra que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti. Mientras tanto, corre la calculadora de precio neto en el sitio de la escuela.

La ayuda que reciben los estudiantes, y la deuda que dejan

Casi todos reciben algo: 94 de cada 100 estudiantes que buscan título o certificado recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la recibieron, el promedio del año fue de $16,718. Comparada con escuelas similares, Walla Walla cae en el cuarto donde la beca alcanza a más estudiantes.

Pero la beca federal Pell —la que está reservada para familias de bajos ingresos con necesidad demostrada— llegó a menos gente: 26 de cada 100. Eso significa que buena parte de la ayuda que sí llega viene de otras fuentes: becas institucionales, estatales, u otros programas federales que no son Pell. El reporte no permite saber exactamente cuáles. Vale la pena preguntar directamente qué programas de beca existen más allá de Pell, y qué requiere cada uno.

Y aquí llega el número que más me importa que entiendas bien, porque toca directamente el bolsillo de la familia: en el año escolar 2022-23, 49 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal. Es casi la mitad. Entre quienes pidieron préstamo, el promedio anual fue de $7,012. Si tu hijo pidiera un monto parecido cada uno de los cuatro años que dura la mayoría de los planes, la suma llegaría a unos $28,048 al graduarse, sin contar intereses.

Ese número no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda de banco, ni tarjetas de crédito. Y no es información sobre tu hijo: es sobre otras familias que pasaron por aquí antes. Lo que él o ella tendría que pedir depende de su propia carta de ayuda financiera. Espera esa carta antes de descartar la escuela, y antes de comprometerte con ella. Pero haz la cuenta completa —los cuatro años, no sólo el primero— antes de firmar la primera solicitud de préstamo. Esa decisión se toma con calculadora en mano, no al final del camino.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como opción para administrar el costo a lo largo del año.

Vida en el campus, deporte, y los apoyos que existen

Walla Walla University tiene vivienda propia, con capacidad reportada para 969 estudiantes dentro o fuera del campus. No exige a todos los estudiantes de primer ingreso vivir ahí, pero eso no significa que ningún programa tenga ese requisito: pregúntalo para el caso específico de tu hijo. También ofrece planes de comida, con un número fijo de comidas por semana en su plan más grande. Cuarto y comida por separado suman, en cargos típicos del año 2023-24, $5,031 de vivienda y $5,385 de alimentos. Que exista la opción no garantiza una cama disponible ni un precio congelado: pide por escrito la tarifa vigente, la fecha límite de solicitud, y si hay lugar garantizado o lista de espera.

La universidad no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte. De las 1,786 instituciones de cuatro años en esta guía, 926 sí lo marcaron; ésta no. Eso no prueba que no exista ninguna vía relacionada cerca, sólo que no fue reportada en ese campo. Si es importante para tu familia, pregúntalo directo en admisiones antes de descartarlo.

Sí compite en deporte intercolegial, afiliada a la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics), con membresía reportada en baloncesto y campo traviesa o atletismo de pista. Este dato no te dice cuántos lugares hay en el equipo ni si la disciplina que le interesa a tu hijo da beca. Eso se pregunta directamente al entrenador, por escrito.

En cuanto a modalidad: la escuela ofrece educación a distancia tanto en pregrado como en posgrado, y declara tener al menos un programa donde todos los cursos requeridos pueden tomarse a distancia. Pero en el conteo real de otoño, 0 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga académica a distancia. Todos tomaban al menos una clase presencial. Si la modalidad a distancia es relevante para tu familia, confirma por escrito si la carrera específica de tu hijo la ofrece completa.

La biblioteca tiene personal contratado, gasto anual de $100,000 o más, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los apoyos generales que la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, un punto de contacto dedicado para veteranos y familias militares, y una página web de servicios para estudiantes con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan buenos son ni con qué frecuencia se usan. Eso se averigua hablando con quien ya los usa.

Quiénes se quedan, quiénes se gradúan, y en cuánto tiempo

Aquí llegamos a la parte que casi siempre más le importa a una familia: ¿la gente que entra, termina?

De la generación que entró en el otoño de 2022 buscando licenciatura por primera vez y a tiempo completo, 84 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya habían terminado un año después. Comparada con escuelas similares, Walla Walla queda en la parte alta del grupo. Es una señal fuerte: se quedaron más de los que se fueron. Pero el dato no separa a los que siguen estudiando de los que ya se graduaron rapidísimo, y no dice qué pasó con el otro 16 de cada 100. No volver no siempre significa abandonar: alguien que se transfirió y sigue estudiando en otro lado cuenta igual que alguien que dejó los estudios por completo.

Ahora la parte de la graduación, donde hay que ir despacio porque los números cuentan una historia con capas.

De 328 estudiantes que entraron en 2017 buscando licenciatura, de tiempo completo y por primera vez, 63 de cada 100 se habían titulado aquí a los seis años. A los cuatro años, la cifra era de apenas 40 de cada 100 — 23 puntos menos. Y cuatro años es justo el plazo que la mayoría de las familias trae en el presupuesto cuando calculan cuánto va a costar la universidad completa.

Desglosando esos 328 estudiantes con más detalle: 205 se graduaron aquí con licenciatura, 5 completaron aquí un programa más corto, 83 se transfirieron sin completar (ese número que ya vimos en admisiones), 6 seguían inscritos sin haber terminado, y 29 quedaron en la categoría de "ya no inscritos", que no explica el motivo. La brecha entre los cuatro y los seis años no te dice cuántos semestres cursó cada persona, ni cuánto le costó ese tiempo extra. Antes de comprometerte con un presupuesto de cuatro años exactos, pregunta por escrito cuánto tarda en promedio el programa que le interesa a tu hijo y cómo se programan sus materias obligatorias. El quinto año, si llega, también se paga.

Hay todavía una tercera mirada, a ocho años, sobre una cohorte distinta —493 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, sumando tiempo completo y parcial—: 68 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue 66 de cada 100 — apenas 3 puntos abajo del grupo sin Pell. Comparada con 126 escuelas similares, Walla Walla queda en el cuarto de arriba. Un 7 de cada 100 quedó con estado de matrícula desconocido: no significa que hayan abandonado, sólo que el reporte no logró determinar dónde estaban.

Lo que ya sabes, y lo que sólo tú puedes averiguar

Has recorrido lo que el gobierno federal sabe de Walla Walla University: su tamaño, su calendario, su precio de lista, lo que realmente pagan otras familias según su ingreso, cuánta gente se queda, cuánta se transfiere, cuánta se gradúa y en cuánto tiempo. Es una pieza real y verificada del mapa.

Pero es sólo una pieza. Lo que tu hijo quiere estudiar, qué tan lejos está dispuesto a vivir, qué tan bien encaja su forma de aprender con un calendario de quarters, eso lo sabe él o ella, y a ti te toca escucharlo con atención, no decidirlo por su cuenta.

Si apenas están empezando a considerar esta escuela: pide el catálogo de programas y pregunta directamente por la carrera que le interesa a tu hijo. Si ya está más avanzada la decisión: llena el FAFSA, pide la carta de ayuda por escrito, y corre la calculadora de precio neto antes de comparar esta universidad con cualquier otra. Si el tema de la deuda te preocupa: siéntate con tu hijo y hagan juntos la cuenta de los cuatro años completos, no sólo del primero.

Ahora conoces bien una de las piezas que necesitas para decidir. Júntala con lo que tu hijo quiere, con lo que ha construido hasta hoy, y con lo que tu familia puede pagar. De esa combinación, no de un solo número, nace el plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y del Departamento de Educación de Estados Unidos, con datos correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Walla Walla University ni a ningún organismo del gobierno federal; este artículo organiza y explica datos públicos para ayudar a las familias a entenderlos.

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