Guía universitaria

Washington and Lee University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Washington and Lee University: lo que dicen los números oficiales, para que tú decidas con ellos

Washington and Lee University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
17.4 %

1,184 admitidos de 6,820 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$64,525

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$76/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
95 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
1 de enero

regular: 1 de enero · decisión temprana: 1 de noviembre · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
710–750

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (27 % envió el SAT)

SAT matemáticas
700–780

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
34

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
95 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$60

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
8 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Washington and Lee University es una universidad pequeña, muy selectiva, en un pueblo de Virginia, con un precio de lista entre los más altos del país y con algo que casi nadie espera de una escuela cara: muy pocos de sus estudiantes salen con préstamo federal. Ninguna de esas dos cosas cancela a la otra. Las dos son ciertas al mismo tiempo, y las dos importan para tu familia de maneras distintas.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,725 palabras17 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Voy a caminar contigo por lo que los datos oficiales del gobierno de Estados Unidos dicen sobre esta universidad: quién es, a quién admite, cuánto cuesta, quién recibe ayuda, cómo vive un estudiante ahí y qué tan probable es que salga con título. No te voy a decir si es la escuela correcta para tu hijo. Eso no lo dice ningún reporte. Pero si terminas este artículo entendiendo bien esta pieza del rompecabezas, vas a poder ponerla junto a lo que tu hijo quiere estudiar y junto a lo que tu familia puede pagar. De esa combinación sale un plan, no de un solo número.

Qué clase de escuela es

Washington and Lee está en Lexington, Virginia, en un entorno de pueblo, lejos de las zonas urbanas grandes. Eso no es un detalle decorativo: si tu familia no vive cerca, tienes que pensar aparte en dónde viviría tu hijo, cómo llegaría al campus y qué tan seguido podría regresar a casa. El dato oficial sólo ubica la dirección de la escuela; no calcula tu trayecto ni tu presupuesto de vuelos o gasolina. Eso lo averiguas tú.

Es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años, y el sistema federal la registra con el doctorado como el nivel más alto que reporta ofrecer, aunque el peso real de la escuela está en la licenciatura. La clasificación Carnegie —el sistema que ordena a las universidades de Estados Unidos según lo que hacen— la describe como un colegio de licenciatura centrado en artes y ciencias, de tamaño chico, muy residencial y dentro del grupo de admisión más selectiva del país. "Muy residencial" quiere decir que, cuando se hizo esta clasificación, al menos la mitad de los estudiantes de pregrado vivía en vivienda propia o afiliada a la institución, y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. Vivir en el campus no es gratis: el cuarto y la comida se cobran aparte, y ese gasto entra en la cuenta completa más adelante.

Washington and Lee no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Son tres designaciones separadas, con historias distintas entre sí; de las 3,012 universidades de este censo federal, 138 traen alguna de las tres. Que ésta no traiga ninguna no dice nada sobre a qué estudiantes atiende hoy, ni cuántos latinos hay en el campus, ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles hay hoy, y mejor todavía, hablando con alguien que ya estudie ahí.

Una comunidad chica, y dentro de ella pocos latinos

En el otoño de 2023, Washington and Lee tenía 2,277 estudiantes inscritos en total: 1,898 en pregrado y 379 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de licenciatura. Comparada con las 941 escuelas privadas selectivas de este censo, su tamaño queda justo a media tabla: ni de las grandes ni de las chicas. Casi todos sus estudiantes son de tiempo completo.

Dentro de esa comunidad, 8 de cada 100 estudiantes de pregrado son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y comparada con esas mismas 941 escuelas, queda por debajo de la mitad del grupo. Eso no vuelve mala a la escuela, ni un número mayor la volvería buena: sólo cuenta quién está matriculado hoy. Si tu hijo va a ser de los pocos latinos en ese campus, vale la pena preguntar en la visita qué grupos estudiantiles existen, si hay alguien en la oficina que hable español, y hablar con un estudiante latino que ya esté ahí antes de decidir. El número que ves aquí es de la escuela completa; su carrera específica puede sentirse distinta.

Entre hombres y mujeres, el campus está casi parejo: 51 de cada 100 son mujeres. Casi no hay estudiantes adultos: apenas 1 de cada 100 tiene entre 25 y 64 años. Y algo que suele sorprender a las familias: menos de 25 de cada 100 estudiantes de primer ingreso reportaron vivir en Virginia antes de entrar —fueron 17 de cada 100—. El resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no quedó reportada con precisión. Dicho simple: es una escuela donde la mayoría de tus compañeros de cuarto vienen de lejos.

Cómo funciona el año académico

Washington and Lee opera bajo un calendario 4-1-4: cuatro materias durante cuatro meses, después un mes con una sola materia, y otras cuatro materias en los cuatro meses siguientes. La escuela reportó que acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida. No admite estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito.

Que acepten AP no quiere decir que le den crédito por cualquier examen con cualquier puntaje. El reporte no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, y mucho menos si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Antes de hacer cuentas de ahorro, pide la evaluación de equivalencias por escrito.

En un año reciente, la universidad entregó 453 títulos de licenciatura, repartidos en 17 familias de carreras. La más grande fue negocios y administración, con 29 de cada 100 títulos —ninguna otra área le pasó por arriba, pero tampoco se llevó la mayoría—. Esto cuenta títulos entregados en un año, no personas ni el catálogo actual de carreras. Antes de decidir, pregunta específicamente por la carrera que le interesa a tu hijo: cuántos se titulan en ella, en cuánto tiempo y cómo es el plan de estudios.

Un dato que vale la pena mirar de cerca: la razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 8 a 1. Comparada con las 941 escuelas parecidas de este censo, está en el cuarto más bajo —es decir, entre las razones más ajustadas—. Pero una razón agregada baja no es lo mismo que clases chicas, y tampoco garantiza atención individual. Es un promedio de toda la escuela. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año de la carrera que le interesa.

La institución también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, y rutas para preparación de certificación docente, tanto dentro de la institución como en convenio con otra. Son oportunidades reportadas, no una garantía de acceso ni de cupo. Pregunta directamente por ellas si a tu hijo le interesan.

Entrar aquí: lo que piden y lo que realmente pasa

Aquí es donde conviene sentarse con calma, porque hay dos preguntas distintas que la gente suele mezclar: ¿qué pide la universidad para revisar una solicitud? y ¿a cuántos de los que piden les dice que sí?

Washington and Lee no tiene admisión abierta. De las nueve piezas del expediente que este reporte revisa —sin contar pruebas estandarizadas ni estatus de legado—, marcó tres como obligatorias: el expediente de la preparatoria, haber cursado el plan de materias que la universidad exige, y las cartas de recomendación. Hay otras piezas que no son obligatorias pero que sí se toman en cuenta si las envías: el promedio de la prepa, el lugar en la generación, el ensayo personal, una muestra formal de trabajo o competencias, la experiencia laboral, el examen de dominio del inglés cuando aplica, y si alguien de la familia estudió ahí. La tarifa de solicitud de pregrado es de $60.

Sobre el legado: si nadie en tu familia estudió en Washington and Lee, no gastes energía preocupándote por eso. Es una pieza que tu hijo no puede cambiar. Mejor invierte esa energía en lo que sí está en sus manos: el expediente, el ensayo, las cartas.

Ahora la segunda pregunta, la que realmente pesa en la planeación: en el ciclo 2023, Washington and Lee recibió 6,820 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 1,184. Eso son 17 de cada 100. Comparada con las 942 escuelas privadas selectivas de este censo, es de las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo, o más, aceptó a un porcentaje mayor de solicitantes. Del otro lado de esa cuenta hay 5,636 solicitantes que no recibieron oferta. Este número no separa quiénes fueron rechazados, quiénes quedaron en lista de espera o quiénes retiraron su solicitud.

Un porcentaje bajo de admisión no hace mejor a una escuela, y uno alto no la hace peor. Sólo mide cuántos lugares se ofrecieron frente a cuántos los pidieron. No dice nada sobre lo que vale tu hijo. Lo que sí te digo, con la mano sobre el hombro: que la lista de universidades de tu hijo incluya escuelas de distintos niveles de selectividad, no sólo las que aceptan a pocos.

De los que sí recibieron oferta de admisión en 2023, 42 de cada 100 decidieron inscribirse en Washington and Lee; los otros 58 eligieron otra cosa. Comparada con escuelas parecidas, esa proporción de "sí me quedo aquí" está del lado alto. Pero este número no mide calidad ni satisfacción: sólo cuenta cuántos admitidos se matricularon ese otoño. Cuando le lleguen las cartas de admisión a tu hijo, este dato no es lo que va a decidir por ustedes. Pon las cartas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre exámenes: el SAT y el ACT no son requisito en Washington and Lee. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue su curso igual. De los estudiantes que sí se inscribieron, 27 de cada 100 entregaron puntaje de SAT, y entre ellos, la mitad de en medio sacó entre 710 y 750 en lectura y escritura, y entre 700 y 780 en matemáticas. Ese rango es de quienes ya estaban inscritos y decidieron entregar su puntaje —no es un mínimo para entrar ni una garantía si lo alcanzas.

Y sobre transferencias: en el otoño de 2023 llegaron 4 estudiantes por transferencia de otra institución. Es un número bajo comparado con escuelas similares, pero recuerda que es un conteo de personas, no una proporción, y va de la mano del tamaño chico de la escuela. La tasa de salida por transferencia —cuántos de los que entran se van a otra universidad— no viene reportada en este archivo. Eso no significa que nadie se transfiera; significa que ese dato específico no está disponible aquí.

El precio de lista: $87,000 al año

Aquí está el número grande, el que hace que muchas familias cierren la pestaña antes de seguir leyendo. Para el año 2023–24, Washington and Lee reportó un costo total de asistencia de $87,000 para un estudiante de primer ingreso, de tiempo completo, viviendo en el campus. Ese presupuesto es el mismo para residentes de Virginia y para quienes vienen de fuera —aquí no hay descuento por ser del estado.

Por partes:

Tabla de datos del artículo
ConceptoMonto anual
Colegiatura y cuotas$64,525
Vivienda y comida en el campus$17,685
Libros y materiales$2,290
Otros gastos estimadosresto hasta $87,000

Comparado con 888 escuelas parecidas de este censo, este costo de asistencia queda entre los más altos del grupo.

Pero este número, por definición, es precio de lista. No es una factura. Es lo que la escuela usa como punto de partida antes de calcular ayuda. Antes de descartar o elegir por este número, llena el FAFSA y pide la carta de ayuda por escrito. Hasta que la tengas en la mano, no sabes cuánto le costaría esta escuela a tu familia.

El precio real, según cuánto gana tu familia

En Washington and Lee University, entre 12 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $76. Entre 23 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $6,983; entre 66 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $42,745. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (12 estudiantes) y el de la banda de más (66 estudiantes) hay $42,669 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $24,667.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda que reciben, y algo que casi nadie espera: pocos préstamos

En Washington and Lee, 64 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron ayuda que no se devuelve —becas, no préstamos. Es más de la mitad, aunque no todos. Comparada con escuelas parecidas, esta proporción cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes; entre quienes sí la recibieron, el promedio anual fue de $52,625.

La beca Pell —ayuda federal para estudiantes con necesidad económica demostrada— llegó sólo a 11 de cada 100 estudiantes. Eso significa que al menos 53 de cada 100 recibieron ayuda que no fue Pell, sino de otra fuente: probablemente becas institucionales propias de la universidad.

$52,625 de beca promedio es dinero real, pero no es un precio: lo que importa es lo que queda después, y eso lo tienes que pedir escuela por escuela.

Ahora la cifra que da nombre a esta sección. En el año escolar 2022–23, sólo 15 de cada 100 estudiantes de pregrado de Washington and Lee recibieron préstamo estudiantil federal. A la gran mayoría no se le otorgó ese año. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas de este censo, aquí se recurre al préstamo federal menos que en casi todas: nueve de cada diez de ese grupo, o más, tuvo una proporción mayor de estudiantes con préstamo.

De los que sí pidieron préstamo, cada uno se llevó en promedio $5,986 ese año. No confundas las dos cifras: el 15 de cada 100 es de todo el pregrado; los $5,986 son sólo de quienes recibieron préstamo.

Que la mayoría no haya usado préstamo federal no dice cómo le hicieron los demás para cubrir el resto de la cuenta. Pudo haber beca, trabajo, ahorro familiar o deuda de otro tipo que este reporte no registra. Y ese promedio tampoco incluye los préstamos Parent PLUS que a veces firman los padres, ni deuda de banco, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que un estudiante sale al graduarse: para eso habría que sumar todos los años, y ese número no está en este reporte.

La universidad también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos, como mecanismo para administrar el gasto a lo largo del año.

Vivir en el campus, deportes, y lo que hay más allá del salón

Si tu hijo entra de tiempo completo en su primer año a Washington and Lee, vivir en el campus no es opcional: la escuela lo exige. Hay planes de comida disponibles, aunque el número de comidas por semana varía según el plan que elijas. La capacidad máxima de vivienda controlada por la institución es de 1,478 estudiantes. Cuando compares el precio de esta escuela contra otras, súmale cuarto y comida desde el inicio: aquí ese gasto no se puede recortar.

Hay oportunidad de ROTC en dos ramas: Army (Ejército) y Air Force (Fuerza Aérea). La rama que no aparece marcada es Navy (Marina). Que esté reportado no significa que el programa se curse necesariamente en este campus ni que haya cupo garantizado: pregunta directamente por nombre antes de construir un plan alrededor de esto.

La universidad compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA. El reporte confirma membresía para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista, pero no detalla división, cupos disponibles ni si cada disciplina otorga beca atlética. Si el deporte es parte del plan, escríbele directamente al entrenador y pide la respuesta por escrito.

No hay educación a distancia: ni un curso, ni en pregrado ni en posgrado. Si tu hijo necesita flexibilidad de horario por trabajo o por cuidar a alguien en casa, aquí todo es en persona.

La biblioteca opera con personal contratado y su gasto anual supera el umbral que el gobierno usa para clasificarla como "con personal". Tiene colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. La institución también reporta servicios de orientación académica y profesional, servicios de empleo para estudiantes actuales y para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, una organización estudiantil de veteranos, y una dirección web publicada para servicios de discapacidad. Que estos servicios estén reportados confirma que existen en el papel; no mide su calidad ni cuánta gente los usa. Pregunta por ellos directamente en la visita.

Los que se quedan, y los que terminan

Aquí llegamos a los números que muchas familias buscan primero, aunque yo prefiero que los leas al final, con todo lo demás ya en la cabeza.

De la generación que entró en el otoño de 2022 —476 estudiantes de primer ingreso, tiempo completo, buscando licenciatura— 454 cumplieron el criterio oficial de retención: seguían inscritos ahí o ya se habían graduado. Son 95 de cada 100. Comparada con 930 escuelas parecidas, Washington and Lee queda entre las que más conservan a su cohorte. Este número combina a dos grupos distintos —los que siguen inscritos y los que ya se graduaron— sin decir cuántos son de cada uno, y no revela qué pasó con los 22 restantes.

Sobre graduación: de los que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y sin haber estudiado antes en otra universidad, 95 de cada 100 —447 de 471— se graduaron en seis años o menos. A cuatro años la cifra ya estaba en 92 de cada 100, apenas tres puntos por debajo. Comparada con 920 escuelas similares, es de las que más titulan: nueve de cada diez de ese grupo, o más, reportó una proporción igual o menor.

Y a ocho años, mirando una cohorte distinta que entró entre julio de 2015 y junio de 2016 —incluyendo tiempo completo y parcial, primer ingreso y quienes ya tenían experiencia universitaria previa— 94 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela al corte de agosto de 2023. Comparada con escuelas similares, también está entre las que más titulan a este plazo.

Todos estos números son altos, y son reales. Pero un porcentaje alto en la generación de 2017 o de 2015-16 no es una promesa para tu hijo. Es lo que le pasó a esos muchachos, en esa escuela, en ese momento. Lo que sí está en tus manos, y en las de tu hijo, es que entre con los créditos en orden desde el primer semestre, que sepa quién es su consejero académico, y que conozca a tiempo cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera.

Lo que este artículo no puede decirte

No hay datos aquí sobre qué gana un egresado de Washington and Lee, ni sobre empleo después de graduarse, ni sobre cuánta deuda total carga alguien al salir con título. Eso pertenece a otra conversación, con otras fuentes, y no está autorizado en este reporte.

Juntando las piezas

Ahora ya conoces con detalle una de las tres piezas que necesitas para decidir: quién es Washington and Lee, qué pide, cuánto cuesta en el papel, cuánto ha costado en la práctica según el ingreso familiar, y qué tan probable ha sido que sus estudiantes se queden y se gradúen.

Te falta lo que sólo tu hijo sabe: qué quiere estudiar, qué tan lejos está dispuesto a vivir de casa, qué tipo de comunidad busca. Y te falta lo que sólo tu familia sabe: cuánto pueden y están dispuestos a pagar, y qué tan cómodos se sienten con la idea de que viva en un pueblo, lejos de la ciudad.

Si apenas están armando la lista de universidades: usen el precio neto por banda de ingreso como punto de partida real, no el $87,000 de precio de lista. Si ya tienen una carta de admisión en la mano: comparen el número que su familia tendría que pagar de su bolsa, no el tamaño de la beca que les ofrecieron. Si la carrera que le interesa a su hijo es muy específica: pregunten por ella directamente, porque casi todos los números de este artículo describen a la escuela completa, no a un programa en particular.

Ninguna cifra de las que leíste aquí decide por ustedes. Pero ahora, cuando se sienten a hablarlo en familia, lo van a hacer con el suelo firme bajo los pies.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de reportes oficiales de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente al ciclo 2023 y a los periodos que cada dato específico señala. Best College Aid no representa a Washington and Lee University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos para ayudar a las familias a comprenderlos.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis