Guía universitaria

Washington College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Washington College: lo que dicen los números cuando los sabes leer

Washington College en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
65.5 %

1,664 admitidos de 2,539 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$54,356

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$13,498/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
74 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
1 de agosto

regular: 1 de agosto · acción temprana: 1 de diciembre · decisión temprana: 15 de noviembre · prioritaria: 15 de febrero · Common Data Set 2025–26 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
605–690

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (17 % envió el SAT)

SAT matemáticas
580–655

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
28

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
87 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
9 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, cuando empiezas a armar la lista de universidades con tu hijo, en que un nombre nuevo aparece en la pantalla y no sabes qué hacer con él. Washington College. ¿Es grande o chica? ¿Cara o barata? ¿Selectiva o abierta? El nombre no te dice nada todavía. Los datos oficiales sí.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,368 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Te voy a llevar por lo que el gobierno de Estados Unidos reporta sobre esta escuela en Chestertown, Maryland: quién estudia ahí, cuánto cuesta, quién entra, quién se queda y quién termina. No te voy a decir si es la universidad correcta para tu hijo. Eso nadie lo sabe todavía, ni siquiera yo. Pero si al final del camino ustedes deciden que sí o que no, quiero que sea porque entendieron esta pieza del mapa, no porque el nombre les sonó bien o mal.

Una escuela chica, de pueblo, para vivir ahí

Washington College es un colegio de artes y ciencias, privado, sin fines de lucro, y el título más alto que reporta ofrecer es la licenciatura. No es una universidad con posgrados por todos lados ni una escuela técnica. Es de las que Carnegie clasifica como "muy residenciales": al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vive en vivienda de la institución, y al menos 80 de cada 100 estudian tiempo completo. Eso te dice algo real: aquí la experiencia esperada no es llegar en carro por la mañana y regresarse a casa en la tarde. Es mudarse.

Y mudarse tiene un costo aparte del que vas a ver en el sobre de la colegiatura. Guárdate ese dato para cuando lleguemos al dinero, porque va a importar.

La escuela está en Chestertown, dentro del condado de Kent, Maryland. El entorno alrededor del campus es de pueblo, lejos de cualquier zona urbana grande. Si tu familia vive cerca, esto casi no cambia nada para ustedes. Si viven lejos, esto significa que tu hijo no va a tener la ciudad a la vuelta de la esquina, y que ir y venir en un fin de semana largo no va a ser tan sencillo como subirse al camión. Calcula por separado cómo llegaría y dónde viviría, porque el código que clasifica al pueblo como pueblo no resuelve esa logística por ustedes.

Una cosa más antes de avanzar: Washington College no tiene ninguna de las tres designaciones federales que a veces buscan las familias —no es universidad históricamente afroamericana, no es universidad tribal, no es institución land grant—. De las 3,012 universidades en este directorio nacional, 138 sí traen alguna de esas tres etiquetas. Que Washington College no las tenga no dice a qué estudiantes atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente, hablando con quien ya estudia en el campus.

Una comunidad chica, y dentro de ella, pocos latinos

Aquí es donde el tamaño empieza a importar de verdad. En el otoño de 2023, Washington College tenía 916 estudiantes inscritos, todos en pregrado. Es una escuela chica: comparada con las 941 universidades privadas selectivas de cuatro años en este censo que reportan el dato, siete de cada diez tienen más estudiantes que ella.

Dentro de esos 916, 9 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, y queda abajo de la mitad de sus escuelas comparables en ese mismo indicador. Hay más mujeres que hombres —56 de cada 100 son mujeres—, casi no hay estudiantes mayores de 25 años, y menos de la mitad de los estudiantes de primer ingreso tenía su residencia permanente en Maryland: 42 de cada 100. El resto viene de fuera del estado o del país, aunque el dato no separa esas dos categorías.

Que haya pocos latinos no vuelve mala a la escuela, ni muchos la volverían buena por sí solos. Es un dato de quién está matriculado hoy, nada más. Si tu hijo va a ser parte de ese grupo chico, la pregunta que vale la pena hacer en la visita es concreta: ¿qué grupo estudiantil existe, qué centro cultural, hay alguien en la oficina que hable español? Y habla con un estudiante latino que ya esté ahí, antes de decidir. El número describe a toda la escuela; la carrera específica de tu hijo puede verse distinta.

Ser chica tampoco es automáticamente bueno o malo. Vale más preguntar algo muy puntual: si las materias de la carrera que le interesa se abren cada semestre o sólo una vez al año, porque de eso depende cuánto tarde en salir.

Lo académico: semestres, pocos títulos por área, y una razón que no lo explica todo

El año en Washington College se organiza por semestres, dos periodos de unas 15 semanas. Acepta créditos de exámenes AP —no marcó que acepte crédito por experiencia de vida— y matricula a estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito dentro de un programa formal de inscripción dual. Que digan que aceptan AP no significa que cualquier examen valga automáticamente: pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse, y no presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En el último año reportado, la escuela entregó 217 títulos de licenciatura, repartidos en 17 familias de carreras. Ninguna área concentra un pedazo grande: la más popular, ciencias sociales, se llevó apenas 18 de cada 100 títulos. Es una oferta ancha y repartida, no una escuela construida alrededor de dos o tres carreras estrella. Pero con números tan chicos, el conteo puede moverse bastante de un año a otro. Si el programa de tu hijo te importa, pide los últimos tres años de esa carrera específica, no la foto de un solo año.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 9 a 1, de las más bajas entre sus comparables: queda en el cuarto más bajo de las 941 escuelas privadas selectivas de este censo. Es un número que suena bien, y no está mal que lo sea, pero por sí solo no mide tamaño de clase ni atención individual real. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Washington College también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, investigación de pregrado junto a un profesor, preparación para certificación docente antes del nivel universitario y aprobación estatal para certificación docente inicial. Son oportunidades que la institución declara tener disponibles; no dicen cuántos estudiantes las usan ni cómo se accede a ellas. Eso se pregunta en admisiones.

Entrar aquí: selectiva, con requisitos, y una solicitud que toma tiempo

Aquí hay una verdad que conviene decir de frente: Washington College no tiene admisión abierta. Revisa piezas antes de decir sí.

De nueve consideraciones posibles, marca seis como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio, haber tomado el plan de materias que piden, el ensayo personal, las cartas de recomendación y —para quien aplique— el examen de dominio del inglés. Además toma en cuenta, si se las mandas, el lugar que tu hijo ocupó en su generación y su experiencia de trabajo. Es una solicitud larga, de las que se arman con tiempo, no en una noche. La tarifa de solicitud publicada es $0.

En el ciclo 2023, 2,539 estudiantes solicitaron entrar como primer ingreso. De ellos, 1,664 recibieron oferta de lugar: 66 de cada 100. Es un porcentaje común entre sus comparables selectivas, un poco por debajo de la media del grupo. No es trámite seguro, y tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa.

Y aquí viene el número que más sorprende a las familias: de cada 100 estudiantes que fueron admitidos, sólo 14 terminaron inscribiéndose. Dicho de otra forma, de cada 7 muchachos que recibieron el sí, más o menos uno acabó yendo. Los demás tenían lugar ahí y no lo tomaron. Es una tasa baja comparada con escuelas parecidas, y no significa que la escuela sea mala. El registro federal no dice por qué cada quien eligió lo que eligió. Lo que otros decidieron no te dice qué le van a ofrecer a tu hijo a él. Lo que sí importa es esperar su propia carta con el precio neto —lo que de verdad les va a costar— antes de sacar a esta escuela de la lista o de meterla al primer lugar.

El SAT y el ACT no son requisito. Entre los estudiantes que sí se inscribieron y mandaron SAT —17 de cada 100—, la mitad de en medio sacó entre 605 y 690 en lectura y escritura, y entre 580 y 655 en matemáticas. Esos números describen a quienes ya estaban dentro y decidieron mandar puntaje; no son un mínimo para entrar ni una garantía de nada.

Sobre transferencias: de la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 22 de cada 100 se fueron a estudiar a otra institución sin terminar aquí. Es un porcentaje común entre sus pares. Cambiarse no es fracasar. Sí conviene que tu hijo sepa desde antes cómo se piden los papeles para moverse, por si hace falta.

El precio de lista: uno de los más altos entre sus comparables

Aquí está la cifra que probablemente más te importa. Para el año 2023–24, Washington College reportó un costo total de asistencia de $73,896 para un estudiante de primer ingreso, tiempo completo, que vive en el campus. Este número es el mismo para residentes de Maryland y para quienes vienen de fuera del estado.

Se divide así: $54,356 de colegiatura y cuotas, $15,814 de vivienda y comida en el campus, y $900 de libros y materiales. El resto es una estimación de otros gastos —transporte, lavandería, cosas de la vida diaria— que hace la oficina de ayuda financiera.

Comparado con 888 escuelas parecidas de este censo, este costo de asistencia queda entre los más altos del grupo. No es un dato menor: cuando digo "aquí vivir en el campus casi nunca viene incluido en el folleto de colegiatura", esto es exactamente a lo que me refiero. Pide el desglose de cuarto y comida por separado antes de comparar esta escuela con cualquier otra.

Pero —y esto es importante— este número es el precio de lista, no la factura de tu familia. Es el número antes de cualquier beca o ayuda. Lo que de verdad van a pagar depende del siguiente dato.

El precio neto: aquí es donde cambia la historia

En Washington College, entre 21 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $13,498. Entre 15 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $25,670; entre 74 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $35,886. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (21 estudiantes) y el de la banda de más (74 estudiantes) hay $22,388 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $33,553.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda: casi todos reciben algo, y la mitad pide prestado

En Washington College, 96 de cada 100 estudiantes que buscan título reciben alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la reciben, el promedio fue de $34,373 en el año. Es dinero real, pero no es un precio: lo que decide cuánto pagarán ustedes es el número que queda después de esa ayuda, y ese número hay que pedirlo escuela por escuela.

Pell —la ayuda federal para familias de bajos ingresos— le llegó a 21 de cada 100 estudiantes.

Ahora, la cifra que quiero que veas con calma: en el año escolar 2022-23, 50 de cada 100 estudiantes de pregrado de Washington College recibieron un préstamo estudiantil federal. La mitad. De los que pidieron, cada uno se llevó en promedio $6,285 ese año. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años del programa, la suma andaría cerca de $25,140, sin contar intereses.

Ese porcentaje habla de otras familias, no de la tuya. Lo que tu hijo tendría que pedir depende de su propia carta de ayuda financiera. Pero quiero decirlo sin suavizarlo: aquí financiar con deuda es lo común, no la excepción. Haz la cuenta completa antes de firmar nada, y hazla antes de la primera firma, no al final. Este promedio, además, es sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos PLUS que a veces firman los padres, ni deuda con bancos, ni tarjetas de crédito. Y no es la deuda total con la que alguien sale al graduarse; para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

La institución también ofrece un plan de pago de colegiatura en plazos, si eso les ayuda a organizar el flujo del año.

Vivir ahí: campus, deporte, y lo que sí y no dicen los reportes

Washington College tiene vivienda propia y ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan. No todos los estudiantes de primer ingreso están obligados a vivir en el campus, según lo que reportó la institución. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 1,168 estudiantes. Que exista cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar vivienda, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la escuela no marcó ninguna oportunidad en su reporte más reciente. De las instituciones de cuatro años en esta guía, 926 de 1,786 sí la marcaron; Washington College no quedó entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana —sólo que no se reportó en ese campo—. Si le importa a tu familia, pregúntalo directo en admisiones antes de darlo por perdido.

Sí compite en deporte intercolegial, afiliada a la NCAA, con equipos reportados en baloncesto y béisbol. La membresía es de la escuela, no de tu hijo: si le interesa, escríbele directamente al entrenador y pregunta si hay lugar, en qué división compite esa disciplina y si ofrece beca atlética.

Ofrece educación a distancia en pregrado, pero en el conteo más reciente, cero estudiantes llevaban toda su carga académica así —todos tomaban al menos una clase presencial—. La escuela también reportó que no tiene un programa completo en el que todas las materias requeridas puedan tomarse a distancia. Si esto les interesa por alguna razón particular, confírmenlo por escrito para la carrera exacta de su hijo.

La biblioteca tiene personal contratado, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios que la institución reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales y para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon, un punto de contacto para veteranos y militares, y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad.

Quiénes se quedan y quiénes terminan

Aquí llegamos a la parte que casi siempre más le importa a una familia: si entra, ¿se va a quedar? ¿Va a terminar?

De la generación que entró en el otoño de 2022, 87 de cada 100 seguían inscritos en Washington College un año después, o ya habían completado la licenciatura. Es una proporción alta comparada con escuelas parecidas: queda en la parte de arriba de sus 930 comparables. Pero ese número mezcla dos grupos distintos —los que siguen estudiando y los que ya se titularon— y no dice qué pasó con el resto.

De la generación que empezó en 2017, seis años después, 74 de cada 100 tenían el título en la mano. Con el plazo de cuatro años, la cifra baja a 66 de cada 100. Comparada con sus pares, esta tasa de seis años queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro escuelas parecidas reportan una proporción igual o menor de titulados.

Del resto de esa misma generación de 367 estudiantes: 82 se transfirieron a otra institución sin terminar en Washington College, 1 seguía inscrito sin haber terminado, y 12 quedaron en la categoría "ya no inscritos", que no explica el motivo.

Y hay una cohorte más larga, seguida a ocho años: de 451 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, 73 de cada 100 tenían título o certificado de esta escuela para agosto de 2023. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue casi idéntica: 72 de cada 100.

Aquí quiero ser honesto contigo, sin quitarle peso al número ni inflarlo: un porcentaje alto de graduación no es una promesa sobre tu hijo. Es lo que le pasó a una generación específica, en años específicos. Lo que sí está en tus manos, y en las de tu hijo, es que entre con los créditos en orden desde el primer semestre, que sepa quién es su consejero académico, y que conozca desde el principio cuándo se inscriben las materias que necesita su carrera. Eso no lo decide IPEDS. Lo deciden ustedes.

Lo que ya sabes, y lo que todavía te toca averiguar

Ahora conoces algo real de Washington College: una escuela chica, muy residencial, de admisión selectiva pero con una matriculación baja entre sus admitidos, con un precio de lista alto pero un precio neto que puede bajar considerablemente según el ingreso familiar, donde la mitad de los estudiantes pide préstamo federal, y donde la mayoría de quienes entran terminan quedándose y graduándose.

Nada de esto te dice si tu hijo debería ir. Eso depende de tres cosas que este artículo no puede saber: qué es lo que él quiere estudiar y lo que ha construido hasta ahora, qué tan lejos de casa está dispuesto —o dispuesta tu familia— a que viva, y cuánto pueden y están dispuestos a pagar una vez que llegue la carta con el número real.

Si viven cerca de Maryland, la logística cambia. Si su ingreso familiar cae en una banda baja, el precio neto que vieron aquí puede ser mucho más alcanzable de lo que parece el precio de lista. Si su hijo todavía no sabe qué quiere estudiar, esta escuela con oferta ancha y repartida entre 17 áreas puede darle espacio para explorar. Ninguna de esas respuestas te las puedo dar yo. Son de ustedes.

Lo que sí puedo decirte es esto: ya tienen una pieza sólida del mapa. Júntenla con lo que su hijo quiere, con lo que ha hecho hasta hoy, y con lo que la familia puede pagar. De esa combinación nace un plan real, no una corazonada sobre un nombre que sonó bien en una lista.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Washington College al IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y a otras bases del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24, con cohortes de graduación y persistencia de años previos según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Washington College ni a ninguna agencia gubernamental; esta pieza organiza y explica datos públicos para ayudar a las familias a entenderlos.

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