Guía universitaria

West Texas A & M University: tasa de admisión, requisitos y graduación

West Texas A&M University: lo que dicen los números y lo que le toca decidir a tu familia

West Texas A & M University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
97.3 %

4,657 admitidos de 4,784 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$9,101 / $10,996

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$17,085/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
47 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
1 de agosto

regular: 1 de agosto · prioritaria: 1 de agosto · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
490–590

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (45 % envió el SAT)

SAT matemáticas
470–570

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
21

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
67 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
34 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, cuando empiezas a investigar universidades con tu hijo, en que las páginas web y los folletos empiezan a sonar todas igual. Todas dicen que son incluyentes, que tienen comunidad, que cambian vidas. Lo que no siempre te dicen es cuántos estudiantes de verdad se quedan a estudiar, cuánto cuesta de verdad y quién más camina por ese campus.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,771 palabras18 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

West Texas A&M University, en Canyon, Texas, tiene un reporte oficial ante el gobierno de Estados Unidos que sí contesta eso. No es publicidad. Es lo que la propia universidad declaró, año tras año, a la base de datos IPEDS del Departamento de Educación. Vamos a leerlo juntos, con calma, y a traducirlo a algo que te sirva para decidir con tu familia.

Quién es esta universidad y dónde está parada

West Texas A&M University es una universidad pública de cuatro años o más. El sistema federal que clasifica a las universidades de Estados Unidos, Carnegie, la ubica como una universidad de maestría, con programas grandes, y su perfil más reciente basado en títulos otorgados la clasifica también con doctorados de investigación. Ese dato es histórico: no te dice qué programa exacto existe hoy para tu hijo. Si su carrera necesita llegar hasta el posgrado, pregúntalo directamente en la escuela.

En una fotografía tomada con datos de 2019-20, Carnegie también la describía como una universidad de cuatro años, de tamaño mediano y principalmente residencial: entre 25 y 49 de cada 100 estudiantes de pregrado que buscaban título vivían en vivienda de la institución, y al menos la mitad estudiaba tiempo completo. Es una fotografía de un momento, no una promesa para el año en que tu hijo entre.

Carnegie también la coloca en su categoría "incluyente", que agrupa dos tipos de escuelas distintas: las que no reportaron puntajes de admisión, y las que sí los reportaron pero mostraron una oportunidad amplia de acceso. La etiqueta no te dice cuál de las dos describe a esta universidad. Y si tu hijo piensa llegar aquí después de estudiar en otra institución, hay algo que sí conviene saber: Carnegie la ubica entre las escuelas a las que llegan muchos estudiantes transferidos. Eso no dice con cuántos créditos llegan ni cuántos se pierden en el camino. Eso se pregunta por escrito, antes de inscribirse.

Geográficamente, está en Canyon, Texas, condado de Randall, en un entorno de pueblo cerca de una zona urbana, no dentro de ella. Si tu familia no vive cerca, este dato sólo te dice dónde está el campus, no dónde viviría tu hijo ni cuánto tardaría en llegar. Eso lo calculas tú, por separado.

Una cosa más sobre identidad, y vale la pena decirla con toda claridad: West Texas A&M University no tiene ninguna de estas tres designaciones federales: no es universidad históricamente afroamericana (HBCU), no es universidad tribal, y no es institución land grant. De las 3,012 universidades de este directorio nacional, 138 sí traen alguna de las tres. Que esta escuela no las tenga no dice a qué comunidades atiende ni cómo se va a sentir tu hijo ahí. Eso se pregunta hablando con alguien que ya estudie ahí, y viendo qué organizaciones y centros culturales existen hoy.

El tamaño real y quién más va a estar ahí

En el conteo oficial de otoño, West Texas A&M University tenía 8,997 estudiantes inscritos. No es una escuela chiquita ni una escuela enorme: cae justo en la banda de 5,000 a 9,999, de las más comunes entre escuelas parecidas. Pero ese número grande trae adentro el posgrado: 6,786 son de pregrado y 2,211 de posgrado. Si tu hijo va entrando a licenciatura, el número que le importa de verdad es 6,786, no el total.

Y aquí viene un dato que merece que le pongas atención: 34 de cada 100 estudiantes de pregrado de esta universidad son hispanos o latinos. Es uno de cada cuatro, o más —de hecho, más de uno de cada tres. Comparada con las 519 escuelas públicas de cuatro años con admisión selectiva de este censo que reportan este dato, West Texas A&M queda en el cuarto de arriba: tres de cada cuatro de esas escuelas reportaron una proporción igual o menor. Dicho sin adornos: si tu hijo es latino, no sería la excepción en ese campus. Sería parte de una comunidad amplia.

Pero cuéntalo bien, sin brincar de más. Un porcentaje alto de estudiantes latinos no es lo mismo que apoyo diseñado para estudiantes latinos. Este número dice cuántos hay, no si hay consejero que hable español, ni tutoría, ni si esos muchachos terminan la carrera. Y es el porcentaje de la escuela entera, no el de la carrera específica que le interese a tu hijo.

Otros trazos de esa comunidad: hay más mujeres que hombres en el pregrado —59 de cada 100 son mujeres. De cada 100 estudiantes, 21 tienen entre 25 y 64 años, así que tu hijo compartirá salón con personas de otras edades y otras vidas. Y 87 de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso reportaron domicilio en el mismo estado de Texas al momento de aplicar. Es, sobre todo, una comunidad texana.

Cómo funciona el año académico y qué créditos puede traerse tu hijo

El calendario aquí es de semestres, dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. Nada exótico: es el formato que la mayoría de las familias ya conoce.

La universidad acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida. Eso importa si tu hijo llevó AP en la prepa: puede llegar con créditos ya ganados. Pero cuidado, porque "aceptan AP" no significa que le den crédito por cualquier examen ni que ese crédito cuente exactamente para la carrera que va a estudiar. Antes de presupuestar un ahorro de semestre, pide la evaluación de equivalencias por escrito.

También reporta que matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment, y que acepta crédito por entrenamiento militar si aplica a tu familia.

En cuanto a qué se puede estudiar: entre julio de 2022 y junio de 2023 esta universidad entregó 1,485 títulos de licenciatura, repartidos en 23 familias de programas académicos. Ninguna familia se lleva la mayoría: la más grande, negocios y administración, fue apenas 18 de cada 100 títulos del año. Es una oferta ancha, sin una sola especialidad que domine el campus. Eso no significa que existan 23 carreras exactas ni que todas tengan matrícula activa hoy: una "familia" de programas agrupa varias carreras, y alguna fila puede reportar cero. Verifica el programa preciso que le interesa a tu hijo, con su nombre exacto.

Sobre el tamaño de los grupos: la universidad reporta 18 estudiantes por cada profesor, en términos de equivalentes de tiempo completo. Es una razón media si la comparas contra el conjunto general de universidades del país, pero entre escuelas parecidas a ella —públicas, de cuatro años, con admisión selectiva— queda en el cuarto con la razón más alta. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y ninguna te dice el tamaño real de un salón de primer año. Eso se pregunta directamente al departamento de tu hijo.

Caminos académicos que la universidad reporta tener

West Texas A&M University declara ofrecer, entre otras cosas: programas de estudio en el extranjero, un programa completo que se puede cursar sólo en las noches o los fines de semana, educación de desarrollo sin crédito, preparación para certificación docente por debajo del nivel postsecundario, la posibilidad de completar ahí ciertas especializaciones docentes, y aprobación estatal para programas de certificación docente inicial. Si alguno de estos caminos es relevante para el plan de tu hijo —sobre todo si piensa ser maestro, o si necesita horarios fuera del día tradicional— vale la pena que lo confirmes directamente con la universidad, con nombre y requisitos exactos del programa.

Entrar aquí: lo que se le exige a tu hijo y lo que en realidad pasa

Empecemos por lo formal. West Texas A&M University declaró que no tiene admisión abierta: hay piezas que revisa antes de decir sí. De nueve consideraciones posibles, marcó dos como obligatorias: el expediente de la preparatoria, y el examen de dominio del inglés para quien le aplique. Otras piezas no son obligatorias pero sí se toman en cuenta si se envían: el promedio de la prepa, el lugar en su generación, haber cursado el plan de materias que la universidad pide, y el ensayo personal.

Aquí hay algo que muchas familias descubren tarde y no debería ser así: si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos, o hizo la prepa en español, pregunta desde ahora si le corresponde el examen de dominio del inglés y qué lo exentaría. Esta universidad lo marca como obligatorio cuando aplica.

La solicitud de pregrado no tiene costo: la tarifa publicada es $0.

Ahora la parte que de verdad importa entender. En el ciclo más reciente reportado, West Texas A&M contó 4,784 solicitantes de primer ingreso y admitió a 4,657. Eso es 97 de cada 100. Comparada con 519 escuelas públicas parecidas, está entre las que más aceptan: al menos nueve de cada diez de ese grupo tuvo una tasa de aceptación igual o menor. Sólo 127 solicitantes se quedaron sin oferta.

Dicho sin rodeos: aquí casi siempre dicen que sí. La energía de tu hijo en este proceso rinde más si la pone en cumplir fechas y completar bien su expediente, que en preocuparse por competir por un lugar.

Pero que sea fácil entrar no dice si es barato ni si la mayoría termina. Esas dos preguntas —precio neto y tasa de graduación— pesan más que la de la entrada, y las vamos a ver en un momento.

Hay otro número curioso: de cada 100 admitidos para primer año en 2023, sólo 27 acabaron inscribiéndose realmente en West Texas A&M. Los otros 73 tenían la carta de aceptación en la mano y eligieron otro camino. Es una proporción alta comparada con escuelas similares, donde normalmente se queda una parte menor de los admitidos. Recibir el sí no es lo mismo que decidir ir. Este número no mide calidad ni satisfacción: sólo cuenta cuántos admitidos de primer ingreso se matricularon ese otoño. Cuando le lleguen las cartas a tu hijo, ponlas una junto a otra y compara precio neto, carrera y distancia, no esta cifra.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito aquí. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes inscritos, 45 de cada 100 sí entregaron puntajes de SAT —una proporción alta comparada con escuelas de su mismo tipo—, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 490 y 590 en lectura y escritura, y entre 470 y 570 en matemáticas. Esos rangos son de quienes se inscribieron y entregaron puntaje, no de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya definido ninguna admisión. Ese 490 no es un mínimo, y ese 590 no es una garantía.

Si tu hijo llega por transferencia

Aquí hay un dato importante en las dos direcciones. West Texas A&M recibe bastantes estudiantes transferidos: en el conteo más reciente, 891 estudiantes de pregrado entraron por primera vez después de haber estudiado en otra institución. Pero también salen bastantes: de la generación de primer ingreso, tiempo completo, que entró en 2017 buscando licenciatura, 30 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin terminar aquí. Es una proporción alta comparada con escuelas similares. El reporte no dice por qué se fueron, y que se hayan ido no significa que les haya ido mal. Pero sí importa una cosa: el estudiante que se transfiere no cuenta como graduado de esta universidad, aunque termine su carrera en otro lado. Guarda ese dato para cuando compares tasas de graduación más adelante.

El costo: dos precios, y ninguno es la factura final

En West Texas A & M University, entre 210 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $17,085. Entre 184 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $20,915; entre 313 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $23,378. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (210 estudiantes) y el de la banda de más (313 estudiantes) es de $6,293. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $17,182.

Entre las 519 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Ayuda y préstamos: quién recibe qué, y qué no cuentan estos números

De cada 100 estudiantes que buscan título en West Texas A&M, 76 recibieron alguna beca o ayuda que no se devuelve, con un promedio de $6,984 al año entre quienes la recibieron. Y 40 de cada 100 recibieron beca Pell, la ayuda federal para estudiantes con necesidad económica demostrada. Esa es una base amplia de respaldo: la mayoría de los estudiantes aquí sí reciben algo que no tienen que pagar de vuelta.

Ojo con no mezclar dos cuentas distintas: el porcentaje (76 de cada 100) se calcula sobre todos los estudiantes que buscan título; el promedio en dólares ($6,984) sólo sobre los que sí recibieron esa ayuda. No se multiplican entre sí, y son datos del año escolar 2022-23, no de este año.

Sobre préstamos: 38 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo estudiantil federal ese año, con un promedio de $6,891 entre quienes pidieron. Es una proporción media comparada con escuelas similares —ni de las que más préstamos reparten ni de las que menos.

Este número, sin embargo, habla de otras familias, no de la tuya. Ese promedio es de un solo año y sólo cuenta préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye los préstamos Parent PLUS que a veces terminan firmando los papás, ni deuda con banco, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse, porque eso requeriría sumar varios años, y ese número no está en este reporte. Cuando llegue la carta de ayuda de tu hijo, sepárala a mano en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los revuelven en una sola columna, a propósito o por descuido.

La universidad también reporta mecanismos para pagar la colegiatura: plan de colegiatura garantizada, plan de colegiatura prepagada, plan de pago en plazos, y participación en un programa tipo Promise. Vale la pena preguntar por cada uno con nombre y letra chica.

Vida en el campus, deportes, modalidad y apoyos

West Texas A&M sí tiene vivienda propia, y no exige a todos los estudiantes de primer ingreso vivir ahí —lo cual no significa que ningún programa lo requiera; eso se pregunta caso por caso. La capacidad máxima reportada de vivienda institucional es de 2,154 estudiantes. También ofrece planes de comida, con un plan grande de número fijo de comidas por semana. Que exista la opción no garantiza cama disponible: pide por escrito la tarifa del año, la fecha límite para solicitar, y si hay lugar asegurado o lista de espera.

Sobre ROTC: la universidad no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte más reciente, ni la casilla general ni ninguna rama específica. De las 1,786 instituciones de cuatro años de esta guía, 926 sí la marcaron; ésta no quedó entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana: si a tu familia le importa esa beca, pregúntalo directamente en admisiones antes de descartarla.

En deportes, sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y atletismo de pista o campo traviesa. Eso es afiliación institucional, no una promesa para tu hijo: si le interesa un deporte específico, escribe directamente al entrenador y pregunta si hay lugar en el equipo, en qué división compite esa disciplina, y si ofrece beca atlética. Pide que te lo confirmen por escrito.

Sobre modalidad: sí ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado. De cada 100 estudiantes de pregrado, 22 llevaban toda su carga en línea, y 78 tomaban al menos una clase presencial. También reporta tener al menos un programa completo que puede cursarse totalmente a distancia, aunque el dato no confirma si ese programa específico existe en pregrado. Confirma nivel y carrera exactos si esto es relevante para tu plan.

La biblioteca opera con personal contratado y gasto anual que supera el umbral de $100,000 que registra el gobierno; tiene material físico y digital, y participa en préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios de apoyo que reporta están: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al terminar el programa, cuidado infantil en el campus, un programa de transición postsecundaria para estudiantes con discapacidad intelectual, punto de contacto para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página dedicada a servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan bien funcionan ni si tu hijo los va a necesitar: eso se descubre preguntando y, mejor aún, hablando con quien ya los use.

Persistencia y graduación: la pregunta que de verdad debería pesar más que la de entrada

De la generación que entró de tiempo completo en el otoño de 2022 (1,254 estudiantes), el 67% seguía inscrita ahí o ya se había graduado un año después. Es una cifra por debajo de la mayoría de escuelas similares: siete de cada diez de ese grupo comparativo retuvo una proporción mayor. Eso no te dice si el resto se fue por decisión propia, por dinero, o por cualquier otra razón. El dato publica el resultado, no la causa.

Ahora la cifra que de verdad organiza la conversación de tu familia con el dinero: de los 1,228 estudiantes que entraron a licenciatura en 2017, de tiempo completo y primer ingreso, 581 tenían título de esta escuela seis años después. Eso es 47 de cada 100 —casi mitad y mitad.

Y aquí hay un dato que cambia por completo cómo debes presupuestar: a los cuatro años, el plazo que casi toda familia trae en mente cuando calcula el costo total, la cifra cae a apenas 14 de cada 100. Entre el cuarto año y el sexto hay 33 puntos de diferencia.El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo. Comparada con escuelas similares, esta tasa de graduación a seis años queda por debajo de la mitad del grupo.

Antes de firmar cualquier compromiso, vale la pena preguntar en la propia universidad cuánto tarda en promedio la carrera específica que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus materias obligatorias, y qué apoyos concretos existen para no alargar el camino.

Hay todavía una medida más amplia, a ocho años, que incluye tanto a estudiantes de primer ingreso como a quienes ya traían experiencia postsecundaria previa. De esa cohorte, 54 de cada 100 tenían título o certificado de esta institución al corte final. Entre los que recibieron beca Pell, la cifra baja a 48 de cada 100, diez puntos por debajo de quienes no la recibieron. Esta comparación describe una cohorte histórica de 2015-16, no un destino garantizado para nadie hoy. Si tu familia calificaría para Pell, vale la pena preguntar en la escuela qué existe en concreto para ese grupo de estudiantes: consejero asignado, ayuda de emergencia, y si la beca interna se renueva año con año. Pide que te lo contesten por escrito.

Lo que esta pieza no puede decirte

Este reporte no habla de lo que pasa después de graduarse: no hay datos aquí sobre empleo, sueldos ni deuda al momento de terminar la carrera. Eso requiere otra fuente, y no se debe inventar ni suponer.

Para juntar esto con tu plan

Ya conoces bastante de lo que esta universidad realmente es: una escuela pública texana, mediana, con una puerta de entrada muy abierta, un precio de lista relativamente bajo comparado con escuelas similares, una comunidad latina amplia, y una tasa de graduación que a los cuatro años es baja y a los seis apenas roza la mitad.

Esto es una pieza del mapa, no el mapa completo. A tu hijo le toca decidir qué quiere estudiar, investigar el programa exacto, y hacer las preguntas que sólo él puede contestar sobre lo que quiere de estos años. A ti te toca el dinero, los plazos, los documentos, y sentarte con él a comparar esta información con la de las demás escuelas en su lista. Ninguno de los dos hace el trabajo del otro.

Junta esto con lo que tu hijo quiere, con lo que ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación, no de una sola cifra, nace un plan real.

Nota sobre las fuentes: La información de este artículo proviene de datos reportados por la propia institución al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, en los ciclos y periodos indicados a lo largo del texto. Best College Aid no representa a West Texas A&M University ni a ninguna agencia gubernamental, y esta pieza no sustituye la verificación directa con la universidad antes de tomar decisiones familiares.

¿Quieres entender qué significa esto para tu hijo?

En nuestra presentación gratuita te enseñamos, paso a paso, a armar la lista de universidades de tu hijo y a entender la ayuda financiera.

Regístrate gratis

Nota de fuentes

Los números de esta pieza salen de los reportes que cada institución entrega al gobierno de Estados Unidos (IPEDS, National Center for Education Statistics), principalmente de los ciclos 2022-23 y 2023-24. Es una interpretación de esos datos, con fecha; para mayor precisión conviene consultar la fuente original o contactar directamente a la institución. Veritat es una iniciativa de Best College Aid.