Guía universitaria

Westfield State University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Westfield State University: lo que dicen sus números y lo que significan para tu familia

Westfield State University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
80.7 %

5,065 admitidos de 6,273 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$11,882 / $17,962

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$11,168/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
55 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
Sin fecha de cierre

acción temprana: 15 de noviembre · prioritaria: 1 de mayo · Common Data Set 2024–25 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.18

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2024–25 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Tasa de retención
71 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
13 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento en que una universidad deja de ser un nombre en una lista y se convierte en una decisión real: fechas, dólares, cartas que hay que leer con calma. Westfield State University está a punto de convertirse en eso para algunas familias que están leyendo esto. Antes de que llegue ese momento, vale la pena entenderla con calma, con los números que ya existen y sin inventarle nada.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
2,971 palabras14 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Esto no es un folleto de la escuela ni un dictamen sobre si es "buena" o "mala". Es el mapa de una pieza del plan. Las otras dos —lo que tu hijo quiere y lo que tu familia puede pagar— son tuyas.

Quién es esta escuela y dónde vive

Westfield State University es una universidad pública, de cuatro años, ubicada en Westfield, Massachusetts, dentro del condado de Hampden y del área metropolitana de Springfield. Que esté en esa área metropolitana no significa que el campus esté en el centro de la ciudad: el código censal la ubica en un suburbio, dentro de la zona urbanizada pero fuera del núcleo urbano principal. Cómo se siente eso —si es caminable, si hay vida alrededor, si tu hijo necesitaría carro— es algo que sólo se sabe yendo a verlo. Si tu hijo piensa vivir en casa mientras estudia, te recomiendo algo simple: maneja la ruta un día entre semana, a la hora exacta de sus clases. El tiempo real casi nunca es el que promete el mapa.

Carnegie, el sistema que clasifica a las universidades del país por lo que hacen, la describe como una institución de maestría con programas grandes, de tamaño mediano y muy residencial: en el momento de esa medición, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda de la institución y al menos 80 de cada 100 estudiaban tiempo completo. También aparece entre las escuelas que reciben muchos estudiantes transferidos. Si tu hijo llega aquí después de estudiar en otro lado, pide por escrito qué materias le van a contar y cuáles no. Esa etiqueta de "recibe muchos transferidos" no dice con cuántos créditos entra cada quien ni cuántos se pierden en el camino.

IPEDS —el sistema federal de datos que sostiene todo este artículo— la registra como institución pública que otorga títulos de licenciatura o niveles superiores, con oferta reportada hasta posgrado. Eso no confirma que la carrera específica de tu hijo exista aquí ni que conecte con un posgrado. Verifica el programa exacto.

Y una nota que a veces pesa más de lo que parece: Westfield State University no tiene ninguna de estas tres designaciones federales: no es universidad históricamente afroamericana (HBCU), no es universidad tribal, y no es institución land grant. Eso no dice nada sobre a qué estudiantes atiende ni cómo se sentiría tu hijo en ese campus. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen hoy, qué organizaciones estudiantiles hay, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

El tamaño de la comunidad y quién la forma

Westfield State University tenía 4,555 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño: 3,788 en pregrado y 767 en posgrado. Es, sobre todo, una escuela de licenciatura. Comparada con escuelas públicas parecidas, está del lado chico: siete de cada diez de ellas, o más, tienen más estudiantes.

Ser chica no garantiza más atención para tu hijo, igual que ser grande no garantiza más opciones. Eso se pregunta por carrera, no por la escuela entera.

De los estudiantes de pregrado reportados en otoño de 2023, 13 de cada 100 son hispanos o latinos. Es una minoría chica, aunque comparada con escuelas públicas similares queda por arriba de la mitad de ese grupo. Que los latinos sean pocos no saca a la escuela de la lista, pero sí es una señal para investigar más: qué grupo estudiantil existe, si hay un centro cultural, si alguien en la oficina de admisiones habla español. Esa comparación entre escuelas no descuenta en qué parte del país está cada una, y aquí eso pesa: son cosas distintas, no intercambiables.

Entre hombres y mujeres, el pregrado está casi parejo: 54 de cada 100 son mujeres. Los adultos de 25 a 64 años son pocos, 12 de cada 100. Y 87 de cada 100 estudiantes de nuevo ingreso reportaron una dirección permanente en Massachusetts: es, sobre todo, una escuela para gente del propio estado.

Cómo está armado el año académico

El año se organiza en semestres: dos periodos largos de unas 15 semanas cada uno. La escuela declaró que acepta crédito por exámenes AP y también por lo que IPEDS llama "crédito por experiencia de vida" —estudio independiente, experiencia laboral, licencias, portafolios, entrenamiento militar. Que lo declaren no significa que se lo vayan a reconocer automáticamente a tu hijo: pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

También matricula estudiantes de high school en cursos universitarios con crédito, dentro de un programa formal de dual enrollment.

En cuanto a qué se estudia: en el último año reportado, Westfield State University entregó 893 títulos de licenciatura, repartidos en 21 familias de carreras. Ninguna se lleva una tajada grande —ni siquiera negocios y administración, la más solicitada, que representó apenas 15 de cada 100 títulos del año. Es una oferta ancha, no concentrada en dos o tres caminos. Pero 21 familias con registro no son 21 carreras exactas: cada familia agrupa varios programas, y algunas filas pueden reportar cero títulos. Verifica el programa preciso que le interesa a tu hijo.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 15 a 1, una cifra de en medio comparada con escuelas similares: ni de las más bajas ni de las más altas. Esto no equivale al tamaño real de una clase; es un cálculo institucional que no baja al salón de primer año.

La institución también reporta oportunidades estructuradas: estudio en el extranjero, un programa completo cursable sólo de noche o fines de semana, y rutas de preparación para certificación docente, incluyendo aprobación estatal para certificación inicial.

Entrar aquí: lo que piden y lo que no

Westfield State University no tiene admisión abierta. De nueve consideraciones que revisa IPEDS, marcó cinco como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio, haber cursado el plan de materias requerido, una muestra formal de trabajo (portafolio o examen de competencias), y el examen de dominio del inglés para quien aplique. Marcó como no considerados el lugar en su generación, el ensayo personal, las cartas de recomendación, la experiencia laboral y si algún familiar estudió ahí.

Si tu hijo estudió fuera de Estados Unidos, o hizo la prepa en español, pregunta desde ahora si le corresponde el examen de inglés y qué lo exentaría. Es de esas cosas que se descubren tarde, cuando ya no hay tiempo cómodo para resolverlas.

La tarifa de solicitud de pregrado es $0.

Ahora, la cifra que más pregunta suele responder: de 6,273 solicitantes en el ciclo 2023, 5,065 recibieron oferta de lugar. Son 81 de cada 100. Es una tasa de admisión accesible, aunque a media tabla comparada con escuelas públicas selectivas parecidas. Dicho simple: esta escuela recibe miles de solicitudes y aun así el "sí" llega a la mayoría. Tu hijo tiene motivo para aplicar, y también motivo para armar la solicitud completa y a tiempo. Recuerda que esta cifra es de un solo ciclo, no una regla fija: vuelve a revisarla cuando le toque a él aplicar.

Aquí viene un dato que suele sorprender: de cada 100 admitidos, sólo 14 terminaron matriculándose. Es de cada 7 admitidos, aproximadamente 1 decidió venir. Los otros 86 tenían lugar aquí y no lo tomaron. No lo leas como una mancha en la escuela —el registro no dice por qué cada quien eligió lo que eligió—, y tampoco dejes que te diga nada sobre lo que a tu familia le van a ofrecer. Lo que de verdad importa es tu propia carta de ayuda financiera, con el precio neto real. Con eso en la mano decides si la escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados: el SAT y el ACT no son requisito. Si se mandan, se consideran; si no, la solicitud sigue su curso igual. Menos de 1 de cada 100 estudiantes inscritos entregó puntaje SAT. Esa cifra tan baja no dice si el examen se usó para admitir, para becas o para colocación en clases —son preguntas distintas que este dato no responde.

Y sobre transferencias: siguiendo a la generación que entró en 2017 buscando licenciatura, 29 de cada 100 se transfirieron a otra escuela sin completar aquí. Es una proporción alta comparada con escuelas similares. Guárdate este dato para cuando lleguemos a las tasas de graduación: el que se transfiere no cuenta como graduado de Westfield State University, aunque termine su carrera en otro lado. Y que muchos se vayan no significa que les haya ido mal —el reporte cuenta el movimiento, no el motivo ni el resultado.

El precio: lo que dice la lista y lo que paga cada familia

En Westfield State University, entre 135 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $11,168. Entre 96 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $16,154; entre 215 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $24,459. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (135 estudiantes) y el de la banda de más (215 estudiantes) hay $13,291 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $17,723.

$11,168 fue el precio neto promedio de las familias de menos ingreso en el año académico 2022-23. Eso no quiere decir que sea lo que va a pagar tu familia. Sirve para saber si vale la pena pedir la carta de ayuda.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

En Westfield State University, 67 de cada 100 estudiantes que buscan título recibieron ayuda que no se devuelve —becas, en el sentido amplio—, con un promedio de $7,428 al año entre quienes la recibieron. Y 36 de cada 100 recibieron Pell, la ayuda federal para familias de bajos ingresos. Recuerda: el porcentaje y el promedio no comparten el mismo denominador, no los multipliques entre sí.

Del lado de la deuda: 55 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23, con un promedio de $5,933 por estudiante que pidió. Es una proporción alta comparada con escuelas similares —siete de cada diez de ese grupo, o más, tuvieron menos estudiantes endeudados. Si tu hijo pidiera algo parecido cada uno de los cuatro años, la suma rondaría los $23,732, sin contar intereses. Esa cuenta se hace antes de la primera firma, no después.

Este promedio es de un solo año y sólo de préstamos federales a nombre del estudiante: no incluye préstamos Parent PLUS, deuda con bancos, ni la deuda total con la que alguien sale al graduarse. Ese número —el que de verdad importa al final— no está en este reporte.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo de apoyo para administrar el costo.

La vida fuera del salón

Sí hay vivienda controlada por la institución, con capacidad reportada para 2,396 estudiantes. No es obligatorio vivir ahí para todos los estudiantes de tiempo completo y primer ingreso —lo que no dice si algún programa específico sí lo exige. Hay planes de comida, con número fijo de comidas por semana en el plan más grande. Antes de sacar cuarto y comida del presupuesto familiar, pide la regla exacta que aplica al programa y año de tu hijo, y si te garantizan lugar o entra a lista de espera.

Hay oportunidad de ROTC en dos ramas: Army y Air Force (no Navy). Que aparezca en el reporte no significa que esté aceptado ni que el programa se curse en este campus específico —eso se pregunta por nombre, antes de armar un plan alrededor de esa idea.

Compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, con membresía reportada en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Si tu hijo quiere seguir esa vía, el siguiente paso es escribirle directamente al entrenador y preguntar por escrito: si hay lugar, en qué división compite esa disciplina, y si hay beca atlética disponible.

Ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado. En el conteo de otoño, 11 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaban toda su carga a distancia; el resto tomaba al menos una clase presencial. También reporta al menos un programa completo cursable a distancia, sin especificar si es de pregrado o posgrado —confirma el nivel exacto si esto le interesa a tu hijo.

La biblioteca tiene personal contratado, materiales físicos y digitales, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los apoyos reportados están orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, apoyo específico para veteranos y militares (incluyendo participación en Yellow Ribbon), y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad. Que estén reportados no dice cuánta gente los atiende ni qué tan bien funcionan: eso se pregunta en la visita.

Se quedan, se van, se gradúan: el ciclo completo

Aquí llegamos a los números que más pesan cuando se trata de decidir.

De la generación que entró en otoño de 2022 buscando licenciatura de tiempo completo, 71 de cada 100 seguían inscritos aquí o ya se habían titulado un año después. Es una tasa de retención por debajo de escuelas similares: siete de cada diez de ese grupo de comparación, o más, conservó una proporción mayor. Este número no separa a quienes siguen estudiando de quienes ya se titularon, ni dice qué pasó con el resto. Y algo importante: no volver no es lo mismo que abandonar. El que se transfirió y sigue estudiando en otro lado cuenta igual, en esta cifra, que el que dejó los estudios del todo.

De la generación que empezó en 2017, a los seis años, 55 de cada 100 se habían titulado en esta misma escuela. A los cuatro años, la cifra baja a 44 de cada 100. Comparada con escuelas similares, queda por arriba de la mitad del grupo. En números exactos, de 1,008 estudiantes de esa cohorte: 553 se titularon aquí, 289 se transfirieron a otra escuela sin completar en Westfield State, 19 seguían inscritos sin haber terminado, y 147 ya no estaban inscritos en ningún lado según el registro federal. Transferirse no demuestra que hayan completado su carrera en el destino; "ya no inscritos" no explica el motivo.

Y hay una tercera mirada, más larga: siguiendo a la generación que entró entre julio de 2015 y junio de 2016, ocho años después, 63 de cada 100 tenían un título o certificado de esta escuela. Entre quienes recibieron beca Pell, la cifra fue 61 de cada 100 —cuatro puntos por debajo de quienes no la recibieron. IPEDS reporta que 27 de cada 100 no habían recibido título de esta institución al corte, aunque esa cifra tiene una contradicción interna que no permite afirmar con precisión cuántos seguían inscritos en otro lado. Y 10 de cada 100 quedaron con estatus "desconocido": el reporte simplemente no pudo determinar dónde estaban.

Ninguna de estas tres cifras —retención, graduación a cuatro o seis años, resultado a ocho años— mide lo mismo ni sigue a la misma gente exactamente. Cuando compares Westfield State University con otra escuela, compara la misma cifra con la misma cifra, no una mezcla de ellas.

Lo que ya sabes y lo que sigue siendo tuyo

Ahora conoces Westfield State University con la profundidad que los datos oficiales permiten: su tamaño, su comunidad, cómo admite, cuánto cuesta en la lista y cuánto termina pagando cada familia según su ingreso, cómo se queda o se va la gente, y qué apoyos reporta tener. Eso es real y es tuyo para usar.

Lo que no puede darte este artículo es lo que sólo tu hijo sabe —qué quiere estudiar, qué tan lejos está dispuesto a vivir, qué tanto le importa esta carrera sobre otra— ni lo que sólo tu familia sabe: cuánto pueden y están dispuestos a pagar, y qué tanta deuda están dispuestos a aceptar entre todos.

Junta esta pieza con esas otras dos. De esa combinación, no de esta escuela sola, nace el plan.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) y de reportes que Westfield State University envía al Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022-23 y 2023-24. Best College Aid no representa a Westfield State University ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos existentes.

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