Guía universitaria

Yeshiva University: tasa de admisión, requisitos y graduación

Yeshiva University: lo que dicen los números cuando los sabes leer

Yeshiva University en datos

Datos federales · IPEDS + Common Data Set
Tasa de admisión
63.7 %

1,092 admitidos de 1,713 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$49,900

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$27,089/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
85 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
Fechas límite de solicitud
1 de febrero

regular: 1 de febrero · decisión temprana: 1 de noviembre · Common Data Set 2023–24 (C14, C21, C22), publicado por la universidad · confirma las fechas de este año con la universidad

GPA promedio de preparatoria
3.50

estudiantes de primer año y primer ingreso que buscan título y enviaron su GPA · Common Data Set 2023–24 (C12), publicado por la universidad

GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
660–740

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (22 % envió el SAT)

SAT matemáticas
660–760

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
31

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
93 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$65

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
2 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS; GPA promedio y fechas de solicitud del Common Data Set que publica la propia universidad. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay universidades que parecen intimidantes antes siquiera de abrir la solicitud. Yeshiva University puede ser una de ellas para tu familia: nombre serio, historia larga, admisión que pide requisitos. Pero intimidación no es información. Y tu trabajo, antes de que tu hijo escriba una sola palabra de su ensayo, es entender qué es realmente esta universidad con los datos que el propio gobierno de Estados Unidos recoge de ella.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,312 palabras15 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No vengo a decirte si Yeshiva es la escuela correcta para tu hijo. Eso no lo sabe ningún artículo. Vengo a mostrarte, con precisión y sin adornos, qué clase de institución es, cómo admite, cuánto cuesta y qué le pasó a quienes ya cruzaron por ahí. Con eso puedes empezar a construir tu propio criterio.

Qué tipo de universidad es, en términos simples

Yeshiva University es una institución privada, sin fines de lucro, de cuatro años o más. El Departamento de Educación la clasifica entre las universidades de doctorado y de carreras profesionales, y dentro de su perfil de pregrado la coloca en el grupo de admisión más selectiva. Reporta el doctorado como el nivel más alto que ofrece, aunque ese dato es institucional: no te dice si la carrera exacta que le interesa a tu hijo llega hasta ahí. Eso se confirma programa por programa.

Está en la ciudad de Nueva York, condado de New York, dentro del área metropolitana de Nueva York-Newark-Jersey City. El código censal la ubica en una ciudad principal de 250,000 habitantes o más. Si tu hijo pensara vivir en casa y viajar al campus, la única forma real de saber cuánto tiempo le tomaría es manejar esa ruta tú mismo, un día entre semana, a la hora en que tendría clase. El mapa casi nunca dice la verdad completa.

La clasificación Carnegie, basada en datos de 2019-20, la describe como una escuela de cuatro años, tamaño mediano y muy residencial: en ese momento, al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vivía en vivienda propiedad de la institución o afiliada a ella, y al menos 8 de cada 10 estudiaban tiempo completo. Que sea "muy residencial" no dice si conviene que tu hijo viva ahí ni cuánto cuesta el cuarto y la comida —eso se cobra aparte, y lo vas a ver más adelante.

Una cosa que vale la pena aclarar de entrada: Yeshiva University no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana (HBCU), universidad tribal ni institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio, 138 tienen alguna de esas tres designaciones; ésta no. Eso no dice nada sobre a qué comunidades atiende hoy ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué grupos estudiantiles y qué centros culturales existen hoy, y mejor aún, se le pregunta a alguien que ya esté estudiando ahí.

El tamaño real de la comunidad, y quién la compone

En el conteo oficial más reciente, Yeshiva University tenía 6,826 estudiantes inscritos. No es una escuela chica ni una gigante: cae en la banda de 5,000 a 9,999, y comparada con otras 941 escuelas privadas selectivas de cuatro años, queda del lado grande —entre 1 y 3 de cada 10 de ese grupo tienen más estudiantes que ella.

Pero ese número grande esconde algo importante: de esos 6,826, sólo 3,091 están en pregrado. Los otros 3,735 están en posgrado. Aquí el posgrado pesa más que la licenciatura. Si tu hijo está por entrar a la carrera, el número que le importa a él no es 6,826. Es 3,091.

Sobre quién compone esa comunidad de pregrado: 2 de cada 100 estudiantes se reportaron hispanos o latinos, según el reporte de otoño de 2023. Comparada con 941 escuelas privadas selectivas parecidas, es de las que reportan la proporción más baja: nueve de cada diez de ese grupo reportan un porcentaje mayor. Eso sí, hay que decirlo con cuidado: 20 de cada 100 estudiantes o más quedaron registrados en "raza o etnicidad desconocida", así que el número real de estudiantes latinos podría ser algo distinto —el 2% es un piso, no un cierre de cuenta.

Que los latinos sean pocos no vuelve mala a esta escuela, y si fueran muchos tampoco la volvería buena. El dato sólo cuenta quién está matriculado. Si tu hijo llegara a ser de los pocos, la pregunta natural es qué grupos estudiantiles, qué apoyos y qué comunidad existen para él ahí —y eso se pregunta en la visita, no se adivina en una tabla.

Entre hombres y mujeres, el pregrado está casi parejo: 45 de cada 100 son mujeres. Y algo revelador sobre quién llega ahí: menos de la mitad de los estudiantes de primer ingreso —34 de cada 100— tenía su residencia permanente reportada en el mismo estado de la escuela. La mayoría viene de fuera de Nueva York o de otro país. Si tu familia vive lejos, no serían la excepción en ese campus.

Cómo estudian, y en qué se concentran los títulos

El año académico se organiza en semestres: dos periodos de unas 15 semanas cada uno. La universidad acepta créditos de exámenes AP, pero no marcó que dé crédito por experiencia de vida. Y aquí va una advertencia útil: que acepten AP no dice cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos cuentan para la carrera específica de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro hasta tenerla en la mano.

En un año reciente, la universidad entregó 564 títulos de licenciatura repartidos en 16 familias de carreras. La más grande, por mucho, fue negocios y administración: 196 de los 564 títulos, es decir 35 de cada 100. Esto cuenta títulos entregados, no calidad ni resultado laboral. Si la carrera de tu hijo no es negocios, pregunta directamente cuántos se titularon en ese programa específico, en cuánto tiempo, y cómo está armado el plan de estudios.

La razón entre estudiantes y personal de instrucción es de 7 a 1 —de las más bajas que se reportan, y baja frente a escuelas parecidas. Pero cuidado: una razón baja no garantiza clases pequeñas. Es un promedio institucional, no una cuenta de sillas en un salón. Si eso te importa, pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

La institución también reporta caminos académicos estructurados: estudio en el extranjero, un programa completo que puede cursarse sólo por las noches o los fines de semana, y rutas para certificación docente, incluida la aprobación estatal del programa correspondiente. Vale la pena preguntar por el detalle si eso conecta con lo que tu hijo quiere estudiar.

Cómo admite, y qué pide de tu hijo

Yeshiva University no tiene admisión abierta. Hay piezas que revisa antes de decir que sí. De las nueve consideraciones que este reporte evalúa —sin contar pruebas estandarizadas ni estatus de legado—, marca cinco como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, el ensayo personal, las cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien lo necesite.

En cambio, declaró que no considera el lugar que tu hijo ocupó en su generación, si llevó el plan de materias que la universidad recomienda, un portafolio o examen de competencias, la experiencia laboral, ni que algún familiar haya estudiado ahí.

Dicho simple: aquí no basta con juntar papeles. El ensayo es requisito, así que tu hijo tiene que escribir, y escribir bien. Que lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda. La tarifa de solicitud de pregrado es de $65.

Qué tan selectiva es en la práctica

En el ciclo más reciente, 1,713 estudiantes solicitaron ingreso de primer año. De ellos, 1,092 recibieron oferta de lugar: 64 de cada 100. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas parecidas, ese porcentaje queda a media tabla, un poco por debajo de la mitad del grupo.

Tabla de datos del artículo
De cada 100 solicitantesResultado
64Recibieron oferta de admisión
36No recibieron oferta

No es trámite seguro, y tampoco es lotería. La solicitud sí se revisa con cuidado. Y ser admitido no es lo mismo que inscribirse: eso es otra cuenta, la que sigue.

De los admitidos de primer año, 59 de cada 100 terminaron inscribiéndose en Yeshiva. Es una proporción alta: comparada con escuelas parecidas, está entre las más altas del grupo. Eso no mide calidad ni prestigio; sólo cuenta cuántos de los que dijeron que sí a la universidad terminaron llegando a clases ahí. Cuando le lleguen las cartas a tu hijo, este número no es lo que decide nada. Compara el precio neto, la carrera y la distancia antes del día del depósito.

Sobre pruebas estandarizadas: el SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los que se inscribieron, 22 de cada 100 entregaron puntaje de SAT, y entre ellos, la mitad de en medio sacó entre 660 y 740 en lectura y escritura, y entre 660 y 760 en matemáticas. Ese rango describe a quienes ya se inscribieron y decidieron entregar su puntaje —no a todos los solicitantes, y no dice si el puntaje realmente pesó en la decisión de admisión.

Y sobre transferencias: sólo 12 de cada 100 estudiantes de una generación reciente de primer ingreso se fueron transferidos a otra escuela antes de completar su carrera aquí —una proporción baja comparada con escuelas similares. Al mismo tiempo, llegaron 52 estudiantes de pregrado transferidos de otras instituciones en un otoño reciente. Si tu hijo llegara a considerar moverse hacia o desde esta universidad, ese número no dice nada sobre si sus créditos se reconocerían. Eso se pide por escrito, con la lista exacta de materias en la mano.

El costo: lo que dice la etiqueta y lo que puede terminar pagando tu familia

En Yeshiva University, entre 40 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $27,089. Entre 29 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $29,934; entre 85 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $69,117. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (40 estudiantes) y el de la banda de más (85 estudiantes) hay $42,028 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $38,118.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más cara para las familias de menos ingreso. Eso no quiere decir que haya que descartarla. Quiere decir que hay que pedir la carta de ayuda antes de decidir.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

La ayuda que sí llega, y la que llega poco

Aquí hay una señal fuerte: 9 de cada 10 estudiantes que buscan un título en Yeshiva reciben alguna beca o ayuda que no se devuelve. Entre quienes la reciben, el promedio anual es de $29,623 —aunque adentro de ese promedio caben quienes recibieron mucho más y quienes recibieron mucho menos.

Pero ojo con una distinción importante: la beca Pell, que es ayuda federal específicamente para familias de bajos ingresos, sólo llegó a 14 de cada 100 estudiantes. Eso significa que al menos 76 de cada 100 que recibieron ayuda, la recibieron de otra fuente —de la propia universidad, del estado, o de otro lado. Recibir "alguna ayuda" es común aquí. Recibir Pell específicamente, no tanto.

Nada de esto es tu oferta personal. Cuando llegue la carta de admisión, lo que importa no es el tamaño del descuento que anuncian, sino cuánto le va a tocar poner a tu bolsa. Eso es lo que se compara entre escuelas.

Sobre préstamos: aquí la minoría pide

Y aquí viene un dato que vale la pena subrayar porque contradice la intuición de "universidad cara implica deuda alta": sólo 18 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron un préstamo estudiantil federal en el año escolar más reciente reportado. La mayoría no lo usó. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas parecidas, aquí se recurre al préstamo federal menos que en casi todas ellas.

De los que sí pidieron préstamo, el promedio fue de $6,151 en ese año. Esto no significa que a esos estudiantes les haya alcanzado el año con eso —el dato sólo dice que les prestaron, no con qué cubrieron el resto. Tampoco incluye los préstamos que a veces piden los padres (los llamados PLUS), ni deuda de tarjeta o banco, ni la deuda acumulada de varios años. Ese número, el que realmente importa al graduarse, no está en este reporte.

Sobre formas de pago: la institución ofrece un plan de colegiatura en plazos. Vale la pena preguntar en la oficina financiera cómo funciona ese plan específicamente.

Vida en el campus: vivienda, deportes y apoyos

Yeshiva University tiene vivienda controlada por la institución, pero no exige que todos los estudiantes de primer año vivan ahí —eso descarta una obligación universal, no dice que ningún programa la tenga. También ofrece planes de comida, aunque el número de comidas por semana varía según el plan que elija tu hijo. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 1,645 estudiantes. Que exista un cuarto no garantiza una cama disponible: pide por escrito la tarifa, la fecha límite de solicitud, y si aseguran lugar o si tu hijo entraría a lista de espera.

Sobre ROTC: la universidad no marcó ninguna oportunidad de este tipo en su reporte más reciente. De las escuelas de cuatro años en esta guía, 926 de 1,786 sí la marcaron; ésta no quedó entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana —sólo que no se reportó en este campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directo en admisiones antes de darla por perdida.

En deportes, Yeshiva sí compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, reportando membresía en baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no dice en qué división compite cada equipo ni si ofrece beca deportiva. Si tu hijo juega alguno de esos deportes, la vía es escribirle directamente al entrenador y pedir esa información por escrito.

La universidad ofrece educación a distancia en pregrado y posgrado, aunque sólo 4 de cada 100 estudiantes de pregrado llevan todas sus clases así —el resto toma al menos un curso presencial. Y reporta que sí ofrece al menos un programa completo cursable a distancia, aunque el dato no confirma si ese programa específico es de pregrado. Eso se confirma directamente.

La biblioteca cuenta con personal contratado, colección física y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y entre los servicios reportados están orientación académica y profesional combinada, apoyo de empleo para estudiantes actuales y para egresados, participación en el programa Yellow Ribbon para veteranos, y una página publicada de servicios para estudiantes con discapacidad. Ninguno de estos datos mide qué tan bueno o accesible es el servicio en la práctica —eso se pregunta y se verifica en persona.

Lo que pasó con quienes ya entraron: retención y graduación

Aquí llegamos a una de las señales más fuertes de todo este artículo. De los estudiantes que entraron por primera vez a licenciatura, de tiempo completo, en un otoño reciente, 93 de cada 100 seguían inscritos o ya se habían graduado un año después. Comparada con 930 escuelas privadas selectivas parecidas, Yeshiva está entre las que más conservan a su generación de nuevo ingreso.

Y sobre la graduación misma: de una generación que entró en 2017, 85 de cada 100 se graduaron en seis años o menos —451 de 533 estudiantes. A los cuatro años, la cifra ya estaba en 79 de cada 100, apenas 6 puntos abajo del resultado final. Comparada con 920 escuelas parecidas, Yeshiva está entre las que más titulan a su gente.

Tabla de datos del artículo
PlazoGraduados de cada 100
4 años79
6 años85

Esto es una señal fuerte, y vale la pena decirla sin acolchonarla: la mayoría de quienes entran a Yeshiva y se quedan de tiempo completo, terminan su carrera ahí, y muchos lo hacen a tiempo. Pero un número alto de una generación pasada no es una promesa para tu hijo. Lo que sí está en sus manos, y en las tuyas, es que entre con los créditos en orden desde el primer semestre, que sepa quién es su consejero, y que conozca a tiempo cuándo se inscriben las materias de su carrera.

Un dato adicional, mirando más lejos en el tiempo: siguiendo a una cohorte que entró entre 2015 y 2016 —que incluye tanto primer ingreso como transferidos, de tiempo completo y parcial—, 82 de cada 100 tenían ya un título o certificado de Yeshiva ocho años después. Entre quienes recibieron beca Pell específicamente, esa cifra baja a 74 de cada 100, nueve puntos por debajo de quienes no la recibieron. Si tu familia calificaría hoy para Pell, eso no determina lo que le pasará a tu hijo, pero sí es una pregunta válida para hacer directamente en la escuela: qué apoyo concreto existe para esos estudiantes —consejero asignado, ayuda de emergencia, renovación anual de la beca interna— y que te lo den por escrito.

Juntando las piezas

Ya conoces, con la profundidad que permiten los datos oficiales, una de las tres piezas que necesitas para decidir sobre Yeshiva University: quién es esta institución, cómo admite, cuánto cuesta y qué les ha pasado a quienes ya pasaron por ahí. Es una universidad selectiva de tamaño mediano-grande, con una comunidad de pregrado pequeña en proporción de latinos, con un costo de lista entre los más altos del país pero con una tasa de graduación entre las más fuertes que vas a encontrar, y con un uso de préstamos federales notablemente bajo comparado con escuelas similares.

Esa pieza no decide nada por sí sola. De esa combinación —la universidad, el estudiante, la familia— nace un plan de verdad.

Si apenas están armando la lista de universidades, este es un buen momento para preguntarle a tu hijo qué tan lejos se imagina viviendo mientras estudia y qué tanto le pesa el ensayo que tendría que escribir. Si ya tienen la carta de admisión en la mano, el número que importa no es la tasa de aceptación ni el prestigio: es cuánto les toca poner de su bolsa, comparado con las otras cartas que tengan sobre la mesa.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Yeshiva University al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes a distintos años y reportes según se indica en cada sección. Best College Aid no representa a Yeshiva University ni al gobierno de Estados Unidos, y este artículo no sustituye la verificación directa con la oficina de admisiones o ayuda financiera de la institución.

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