Guía universitaria

Missouri University of Science and Technology: tasa de admisión, requisitos y graduación

Missouri University of Science and Technology: lo que dicen los números oficiales antes de que tu hijo firme nada

Missouri University of Science and Technology en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
73.1 %

5,978 admitidos de 8,181 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$14,278 / $31,678

estatal / fuera del estado, precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$9,530/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV), con colegiatura estatal o del distrito · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
64 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Obligatorio

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
560–670

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (10 % envió el SAT)

SAT matemáticas
590–708

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
27

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
86 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
Sin cuota

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
6 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Hay un momento, en cada familia, en que un nombre de universidad deja de ser una idea abstracta y se convierte en algo que hay que decidir. Missouri University of Science and Technology puede estar entrando a esa lista ahora mismo en tu casa. Antes de que se convierta en una emoción —ilusión, miedo, presión— vale la pena convertirla en algo que puedas entender con claridad: quién es esta escuela, qué cuesta de verdad, a quién admite, y qué le pasa a la gente que entra.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,372 palabras16 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

No te voy a decir si es la escuela correcta para tu hijo. Eso no lo puede decidir un artículo. Pero si vas a poner esta universidad en la balanza junto con otras, necesitas los datos oficiales puestos en un idioma que puedas usar. Eso es lo que sigue.

Quién es esta universidad, en pocas palabras

Missouri University of Science and Technology es una universidad pública, de cuatro años, ubicada en Rolla, Misuri, dentro del condado de Phelps. El sistema federal de clasificación Carnegie la coloca entre las universidades de doctorado con actividad de investigación alta, y en su perfil de pregrado la ubica en el grupo de admisión más selectiva. Ser más selectiva no significa que enseñe mejor: describe a quién deja pasar, no qué tan bien enseña una vez adentro. Ese matiz importa, porque la palabra "selectiva" suena a veredicto y en realidad es sólo una descripción de la puerta de entrada.

El entorno alrededor del campus es de pueblo remoto, no de zona urbana. Si tu familia no vive cerca, esto tiene una consecuencia práctica que ningún dato institucional resuelve por ti: vas a tener que calcular por separado dónde viviría tu hijo y cómo llegaría al campus, y probablemente vas a tener que aceptar que mudarse es parte del plan.

IPEDS —el sistema de datos del Departamento de Educación que reúne esta información— registra el doctorado como el nivel más alto que la institución reporta ofrecer, y la clasifica como una institución que otorga grados principalmente de licenciatura o niveles superiores. Eso no te dice si la carrera específica que le interesa a tu hijo existe ahí, ni si conecta con un posgrado. Eso se verifica programa por programa.

Y una nota que conviene aclarar de una vez: Missouri University of Science and Technology no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. De las 3,012 universidades en este directorio federal, 138 tienen alguna de esas tres designaciones; ésta no está entre ellas. Eso no dice a qué comunidades atiende ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles hay hoy, y —si puedes— habla con alguien que ya estudie ahí.

El tamaño real de la comunidad estudiantil

En el conteo oficial de otoño, Missouri University of Science and Technology tenía 7,156 estudiantes inscritos: ni de las escuelas chiquitas ni de las enormes, en la banda oficial de 5,000 a 9,999. Pero ese número grande trae el posgrado adentro. Si tu hijo apenas entra a la licenciatura, el número que le importa de verdad es 5,510 —el pregrado solo—, no el total. Los otros 1,646 ya vienen de regreso de una carrera.

Ahora, quién compone ese pregrado. De cada 100 estudiantes, 6 son hispanos o latinos: una minoría chica, y comparada con escuelas públicas selectivas parecidas, queda abajo de la mitad de ese grupo. Esto no vuelve mala a la escuela ni buena a otra que tenga más. Es simplemente el retrato de quién está matriculado hoy. Si tu hijo va a ser de los pocos, la pregunta no es si debe ir, es qué existe ahí para él: grupo estudiantil, centro cultural, alguien en la oficina que hable español. Ese número es de la escuela completa; su carrera específica puede verse distinta.

El pregrado también es, de cada 100 estudiantes, 23 mujeres. Es decir, casi todo hombres. Y casi no hay estudiantes adultos: sólo 4 de cada 100 tienen entre 25 y 64 años. La mayoría de los estudiantes nuevos, 75 de cada 100, venía con dirección permanente en Misuri al momento de solicitar. Es, en conjunto, una comunidad joven, mayoritariamente masculina, y mayoritariamente del propio estado.

Cómo funciona el año académico

El calendario es de semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. La institución acepta crédito por exámenes AP y por entrenamiento militar, pero no marcó aceptar crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que te den crédito por cualquier examen: no dice cuántos puntos piden ni si esos créditos van a contar para la carrera exacta de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirte. No presupuestes ese ahorro hasta tenerla en la mano.

Aquí hay una cifra que merece subrayarse porque define el carácter de la escuela: en un año, Missouri University of Science and Technology entregó 1,205 títulos de licenciatura, y 794 de ellos —66 de cada 100, es decir dos de cada tres— fueron en ingeniería. Esta universidad concentra su identidad ahí. Comparada con otras escuelas selectivas, queda entre las que tienen menos variedad de áreas académicas presentes en su oferta de licenciatura. Eso no dice si es la mejor opción para tu hijo, ni nada sobre la carrera específica que le interesa. Pero si esa carrera no es ingeniería, vale la pena preguntar con lupa: cuántos se titularon en ese programa el año pasado, y qué tan fácil es conseguir las clases que necesita.

En cuanto a la relación entre estudiantes y profesores, la razón reportada es de 19 estudiantes por cada profesor equivalente de tiempo completo. En la escala general eso cae en un rango medio, pero comparada específicamente con escuelas de su mismo tipo, queda en el cuarto más alto: tres de cada cuatro escuelas parecidas reportan una razón igual o menor. Las dos lecturas son ciertas al mismo tiempo, y ninguna te dice el tamaño real de un salón de clases de primer año. Eso no está en este dato.

Los caminos académicos que reporta la institución

La universidad declara ofrecer estudio en el extranjero, investigación de pregrado cocurricular, un programa que puede cursarse completo sólo de noche o en fin de semana, y rutas de preparación para certificación docente, incluyendo aprobación estatal del programa correspondiente. Que estas oportunidades estén reportadas confirma que existen como estructura declarada; no dice cómo se accede a cada una ni cuánta gente las usa. Pregunta por nombre, en admisiones, por la que le interese a tu hijo.

Entrar: lo que pide, lo que suma, y lo que en realidad pasa

Aquí es donde muchas familias se paralizan sin necesidad. Vamos por partes.

La política declarada. Missouri University of Science and Technology no tiene admisión abierta: hay requisitos que revisa antes de decir que sí. De nueve consideraciones posibles, marcó cuatro como obligatorias: el expediente de la prepa, el promedio de la prepa, haber llevado el plan de materias que la universidad exige, y el examen de dominio del inglés para quien aplique desde fuera del sistema educativo en inglés. Si tu hijo estudió en otro país o hizo la prepa en español, pregunta desde hoy si le corresponde ese examen y qué lo exenta. Es de esas cosas que se descubren tarde si no se preguntan a tiempo.

Otras piezas no son obligatorias, pero sí se toman en cuenta si las envías: el lugar que ocupó en su generación, el ensayo personal, las cartas de recomendación, la experiencia de trabajo. La tarifa de solicitud de pregrado publicada es $0.

Lo que de verdad pasa cuando aplican. En el ciclo 2023, la universidad recibió 8,181 solicitudes de primer ingreso. Ofreció lugar a 5,978. Eso es 73 de cada 100 solicitantes admitidos —un número accesible, cercano a la media entre escuelas selectivas parecidas—. Dicho de otra forma: 2,203 solicitantes no recibieron oferta. Con miles de solicitantes y una tasa de aceptación así, tu hijo tiene motivo real para aplicar, y también motivo para armar su solicitud completa y a tiempo. Recuerda que esta cifra es de un solo ciclo, no una regla fija; cuando le toque a tu hijo, vale la pena volver a checar el número del año en curso.

Lo que pasa después de admitir. Aquí viene un dato que sorprende a muchas familias: de cada 100 estudiantes admitidos, sólo 20 se inscribieron. Los otros 80 tenían la carta de aceptación en la mano y decidieron ir a otro lado. Esto no es una mancha para la escuela —el registro federal no dice por qué cada quien eligió lo que eligió—, y tampoco te dice nada sobre lo que a tu hijo específicamente le van a ofrecer. Lo que otros decidieron no predice tu decisión. Lo que sí importa es esperar la carta de tu hijo con el precio neto real, porque eso es lo que de verdad va a costar el año, y con ese número en la mano se decide si la escuela se queda en la lista.

Sobre exámenes estandarizados. El SAT y el ACT no son requisito. Si tu hijo los manda, se toman en cuenta; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes que se inscribieron, sólo 10 de cada 100 entregaron puntaje de SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 560 y 670 en lectura y escritura, y entre 590 y 708 en matemáticas. Estos números son de quienes ya estaban dentro y decidieron mandar puntaje —no de todos los solicitantes, y no una garantía ni un mínimo para nadie más.

Sobre transferencias. En el otoño de 2023, 279 estudiantes de pregrado llegaron a esta universidad después de haber estudiado antes en otra institución. Ese es el dato de llegada. La tasa de salida —cuántos estudiantes que entraron aquí como primer ingreso terminan transfiriéndose a otro lado— no fue reportada por la escuela en este archivo. Eso no significa que nadie se transfiera; significa que ese dato no está disponible aquí.

El precio: lo publicado y la brecha real

En Missouri University of Science and Technology, entre 77 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial, recibieron ayuda federal Title IV y pagaron la tarifa estatal o distrital cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $9,530. Entre 95 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $12,585; entre 154 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $16,558. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

La diferencia entre el promedio de la banda de menos ingreso (77 estudiantes) y el de la banda de más (154 estudiantes) es de $7,028. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio quedó en $14,414.

El precio que anuncian no es lo mismo que el que se paga. Aquí, con ingreso bajo, el precio neto promedio fue de $9,530 en el año académico 2022-23.

Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en esta institución pública usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales; también usa esa tarifa. Si tu familia vive fuera del estado o del distrito, la cuenta es otra. Pregúntala antes de aplicar.

Ayuda financiera y préstamos: separar lo que no se devuelve de lo que sí

De cada 100 estudiantes que buscan título en esta universidad, 87 recibieron alguna beca o ayuda que no hay que devolver. Comparado con escuelas parecidas, esta proporción está en el cuarto más alto. Entre quienes la recibieron, el promedio del año fue de $11,942.

La beca Pell —ayuda federal específica para familias de bajos ingresos— llegó a menos gente: 21 de cada 100. La diferencia entre ese 87 y ese 21 no significa que la escuela esté escondiendo algo: incluye otras fuentes de ayuda —estatal, institucional, federal no-Pell— que este desglose no permite atribuir con precisión. Cuando llegue la carta de tu hijo, sepárala tú mismo en tres montones: lo que no se devuelve, lo que se devuelve con interés, y lo que hay que trabajar. Muchas cartas los mezclan todos en una sola columna, a propósito o por descuido, y esa mezcla puede hacer que una oferta se vea mejor de lo que realmente es.

Sobre préstamos: 40 de cada 100 estudiantes de pregrado recibieron préstamo estudiantil federal en el año escolar 2022-23, con un promedio de $6,026 entre quienes pidieron. Este porcentaje describe a otras familias, no a la tuya. No incluye préstamos Parent PLUS que a veces firman los papás, ni deuda de tarjeta ni de banco, y tampoco es la deuda acumulada con la que un estudiante sale al graduarse —eso requeriría sumar varios años, y ese número no está en este reporte. Lo que tu hijo específicamente tendría que pedir prestado sólo lo sabrás con su carta de ayuda financiera en la mano. Espérala antes de descartar la escuela.

La institución también reporta un plan de pago de colegiatura en plazos y participación en un programa Promise, mecanismos que vale la pena preguntar por nombre si el flujo de efectivo mensual es una preocupación real para tu familia.

Vida en el campus, modalidad y apoyos

Missouri University of Science and Technology sí tiene vivienda controlada por la institución, y no obliga a todos los estudiantes de primer ingreso a vivir ahí —aunque eso no descarta que algún programa específico sí lo requiera. También ofrece planes de comida, con número de comidas variable según el plan elegido. La capacidad máxima reportada de vivienda institucional es de 2,209 estudiantes. Que exista vivienda no garantiza un cuarto disponible: pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar, y si te aseguran lugar o entras a lista de espera.

Sobre ROTC: la universidad reporta oportunidad en dos ramas, Ejército y Fuerza Aérea; no aparece marcada la Marina. Que esté marcado en el reporte no significa que el programa se curse necesariamente en este campus específico —pregúntalo por nombre antes de construir un plan alrededor de esto.

En deportes, la universidad compite a nivel intercolegial y está afiliada a la NCAA, reportando membresía en fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista. Esto no te dice en qué división juega cada disciplina ni si hay beca disponible. Si el deporte es parte del plan de tu hijo, escribe directamente al entrenador.

Sobre educación a distancia: la universidad ofrece cursos en línea tanto en pregrado como en posgrado, pero en el conteo de otoño, menos de 1 de cada 100 estudiantes de pregrado llevaba toda su carga a distancia. Es, en la práctica, una universidad presencial. Reporta también que ofrece al menos un programa completo cursable a distancia, pero esa declaración no especifica el nivel; confirma tú directamente si aplica a pregrado y a la carrera de tu hijo.

La biblioteca opera con personal contratado, gasto anual por arriba del umbral de $100,000 que registra el gobierno, material físico y digital, y préstamo entre bibliotecas. Y la universidad reporta un paquete amplio de apoyos: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo, colocación al terminar el programa, cuidado infantil en campus, y apoyos específicos para veteranos y militares, incluyendo participación en Yellow Ribbon y un punto de contacto dedicado. Que estos servicios estén reportados confirma que existen como oferta declarada; no mide su calidad ni su efectividad. Eso se comprueba preguntando y visitando.

Lo que pasa con los estudiantes que entran: retención y graduación

Esta es, quizás, la sección donde más vale la pena leer despacio.

Retención. De 1,134 estudiantes que entraron por primera vez, de tiempo completo, buscando licenciatura, en el otoño de 2022, 976 seguían inscritos o ya se habían titulado un año después: 86 de cada 100. Comparado con escuelas selectivas parecidas, esta proporción está en la parte alta del grupo. Es una cifra sólida. Pero no separa a quienes siguen estudiando de quienes ya se graduaron, y no dice qué pasó con el 14 restante.

Graduación. Aquí hay una cifra que toda familia debería anotar en su presupuesto mental. De 1,412 estudiantes que empezaron licenciatura en 2017, de tiempo completo y por primera vez, 898 se habían titulado a los seis años: 64 de cada 100. Pero al plazo de cuatro años —el que la mayoría de las familias tiene en mente cuando calculan el costo total— la cifra cae a 27 de cada 100. Entre un plazo y el otro hay 37 puntos de diferencia.El dato no dice cuántos semestres cursó cada persona y no informa colegiatura, renta ni sueldo.

Esto no es un juicio sobre la escuela ni sobre el estudiante que tarda más. Pero sí tiene una consecuencia de dinero muy concreta: si el programa de tu hijo tiende a tomar cinco o seis años, el costo total del título no es cuatro veces el precio neto anual, es cinco o seis veces. Antes de firmar nada, pide por escrito cuánto suele tardar el programa específico que le interesa a tu hijo, cómo se programan sus cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si se extiende.

Comparada con otras escuelas selectivas, la tasa de seis años de esta universidad está por arriba de la mediana del grupo.

A ocho años, con otra cohorte. Siguiendo a una cohorte distinta —2,057 estudiantes que entraron entre julio de 2015 y junio de 2016, sumando primer ingreso y quienes ya traían experiencia previa—, al corte de agosto de 2023, 68 de cada 100 tenían ya un título o certificado de esta escuela. Comparado con escuelas parecidas, eso la coloca en el cuarto de arriba.

Aquí aparece una diferencia que vale la pena mirar con cuidado: entre los estudiantes que recibieron beca Pell —familias de menores ingresos— la proporción titulada bajó a 57 de cada 100, catorce puntos menos que quienes no recibieron Pell. Esto no dice por qué; el dato no captura los motivos. Pero si tu familia calificaría hoy para Pell, es una pregunta legítima que llevar directamente a la universidad: qué existe en concreto para esos estudiantes —consejero asignado, ayuda de emergencia, si la beca interna se renueva cada año— y pide que te lo contesten por escrito.

Lo que le toca a cada quien

A tu hijo le toca decidir qué quiere estudiar, esforzarse en el salón, buscar las clases que necesita y construir su propia relación con esta universidad si decide entrar. A la universidad le toca admitir, ofrecer ayuda financiera y sostener —o no— los programas y apoyos que reporta. A ti te toca algo distinto: entender el dinero real de la familia, leer la carta de ayuda financiera con calma antes de firmar nada, hacer las preguntas que estos datos no contestan, y acompañar la decisión sin cargarla tú solo ni dejar que tu hijo la cargue solo.

Ahora ya conoces con profundidad una pieza del rompecabezas: lo que Missouri University of Science and Technology realmente es y ofrece, según sus propios reportes oficiales. Falta juntar esa pieza con lo que tu hijo quiere estudiar y ha construido hasta ahora, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esas tres piezas juntas —no de una sola— nace un plan real.

Nota de fuente: La información de este artículo proviene de datos reportados por la institución al sistema IPEDS (Integrated Postsecondary Education Data System) del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los años escolares 2022-23 y 2023-24, según se indica en cada cifra. Best College Aid no representa a Missouri University of Science and Technology ni a ninguna agencia gubernamental; este artículo organiza y explica datos públicos oficiales.

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