Guía universitaria

Pomona College: tasa de admisión, requisitos y graduación

Pomona College: lo que dicen los números y lo que significan para tu familia

Pomona College en datos

Datos federales · IPEDS
Tasa de admisión
6.8 %

819 admitidos de 12,121 solicitantes · estudiantes de pregrado de primer ingreso que buscan título o certificado · otoño 2023

Colegiatura y cuotas
$62,326

precio publicado por año · estudiantes de pregrado de primer ingreso y tiempo completo · 2023–24

Precio neto promedio · ingreso familiar $0–$30K
$5,638/año

después de becas y ayudas · estudiantes de pregrado de primer ingreso, tiempo completo, que buscan título o certificado y recibieron ayuda federal (Title IV) · 2022–23 · cada nivel de ingreso

Tasa de graduación
93 %

obtuvo una licenciatura o equivalente en 6 años (150 % del tiempo normal) · subcohorte ajustada 2017 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · cohorte 2017 · IPEDS 2023

SAT / ACT
Opcional

no es obligatorio; se considera si lo envías · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

Más datos
GPA de preparatoria
Se considera si lo envías

cómo usa el GPA de preparatoria en la admisión · solicitantes de primer ingreso a pregrado · otoño 2023

SAT lectura y escritura
730–770

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023 (29 % envió el SAT)

SAT matemáticas
750–790

percentil 25–75 · estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el SAT · otoño 2023

ACT compuesto (mediana)
34

estudiantes de primer ingreso inscritos que buscan título o certificado y enviaron el ACT · otoño 2023

Tasa de retención
96 %

se volvió a inscribir el otoño siguiente, de tiempo completo o parcial · cohorte ajustada de otoño 2022 de estudiantes de primer ingreso y tiempo completo que buscan licenciatura · otoño 2022 → otoño 2023

Cuota de solicitud
$70

cuota de solicitud de pregrado · 2023–24

Estudiantes hispanos o latinos de pregrado
16 %

estudiantes de pregrado · otoño 2023 · describe quién estudia aquí, no el apoyo que recibirá un estudiante

Fuente: Departamento de Educación de EE. UU., IPEDS. Cada cifra indica a quién cuenta y de qué año. Cómo usamos estos datos

Si tu hijo tiene a Pomona College en la lista, probablemente ya escuchaste que es difícil entrar. Eso es cierto, y lo vamos a ver con números exactos. Pero antes de llegar ahí, quiero que entiendas algo más importante: hay piezas de esta universidad que puedes conocer hoy, con certeza, sin haber pisado el campus. Y hay otras que sólo tu hijo y tu familia pueden completar. Vamos pieza por pieza.

Por Francisco CantúConsejero de admisiones y ayuda financiera
3,041 palabras14 min de lecturaIPEDS 2022–23
En este artículo

Qué tipo de escuela es Pomona College

Pomona College es un colegio pequeño de artes y ciencias, privado, sin fines de lucro, que otorga licenciaturas. No tiene programas de posgrado que aparezcan en su matrícula, y el nivel más alto que reporta ofrecer es la licenciatura. Eso no confirma que la carrera exacta que le interesa a tu hijo se ofrezca ahí: eso se verifica programa por programa, no por el nombre de la escuela.

Está clasificada como una institución "muy residencial": al menos la mitad de sus estudiantes de pregrado vive en vivienda propia, controlada o afiliada a la universidad, y al menos 80 de cada 100 estudian tiempo completo. También está en el grupo de admisión más selectiva según la clasificación Carnegie. Ninguna de estas dos etiquetas te dice cuántos de cada cien solicitantes entran realmente. Ese número existe y lo vamos a ver más adelante — y conviene verlo antes de que tu hijo termine su lista, no después.

Pomona está en Claremont, California, dentro del condado de Los Ángeles, en el área metropolitana de Los Ángeles-Long Beach-Anaheim. El código censal la ubica en un suburbio: dentro de la zona urbanizada, pero fuera del corazón de la ciudad. Si tu hijo pensara vivir en casa, la única forma de saber si es viable es manejar la ruta un día entre semana, a la hora real de sus clases. El mapa nunca dice la verdad completa sobre el tráfico.

Una nota que vale la pena aclarar de una vez: Pomona College no aparece registrada como universidad históricamente afroamericana, ni como universidad tribal, ni como institución land grant. Son tres designaciones distintas, con historias distintas, y de las 3,012 universidades de este directorio sólo 138 traen alguna de ellas. Que Pomona no traiga ninguna no dice a qué comunidades atiende hoy, ni cómo se sentiría tu hijo ahí. Eso se pregunta directamente: qué centros culturales existen, qué organizaciones estudiantiles operan, y mejor aún, hablando con alguien que ya estudie ahí.

El tamaño de la comunidad en la que entraría tu hijo

Pomona tenía 1,664 estudiantes inscritos en el conteo oficial de otoño, todos en pregrado. Es un tamaño mediano frente a escuelas parecidas: ni de las más grandes ni de las más chicas de su grupo. Recuerda algo simple: ser grande no significa más opciones, y ser chica no significa más atención para tu hijo en particular. Lo que hay que preguntar es sobre la carrera específica, no sobre el tamaño general de la escuela.

Dentro de ese pregrado, 16 de cada 100 estudiantes se identificaron como hispanos o latinos en otoño de 2023. No es la mayoría, pero tampoco es un caso raro: comparado con 941 escuelas privadas selectivas parecidas, Pomona queda en el cuarto más alto de presencia latina. Entre hombres y mujeres el campus está casi parejo — 55 de cada 100 son mujeres — y casi no hay estudiantes mayores de 25 años: apenas 1 de cada 100.

Un dato que cambia el paisaje: sólo 30 de cada 100 estudiantes de primer ingreso tenían residencia permanente reportada en California. El resto viene de otros estados, de otros países, o su residencia no fue reportada con ese detalle. Esto no mide distancia real ni costo de traslado — el costo de asistencia sí incluye una estimación general de transporte dentro de "otros gastos", pero no desglosa vuelos ni mudanzas. Si tu hijo consideraría venir de lejos, ese es un presupuesto aparte que tienes que armar con números reales, no con el promedio de la escuela.

Cómo funciona el año académico

El calendario es de semestres: dos periodos largos, de unas 15 semanas cada uno. Pomona acepta créditos por exámenes AP, pero no marcó que acepte crédito por experiencia de vida. Que digan que aceptan AP no significa que le den crédito automático por cualquier examen: no sabemos cuántos puntos piden ni cuántos créditos otorgan, ni si esos créditos aplican a la carrera de tu hijo. Pide la evaluación de equivalencias por escrito antes de inscribirse. No presupuestes el ahorro de tiempo hasta tenerla en la mano.

En un año, Pomona entregó 453 títulos de licenciatura, repartidos en 17 familias de carreras. La más grande fue ciencias sociales, con 25 de cada 100 títulos — ninguna otra carrera le pasó por arriba, pero tampoco domina el total. Esto cuenta títulos entregados, no personas ni el catálogo actual de carreras. Antes de decidir, pregunta por la carrera exacta que le interesa a tu hijo: cuántos se titularon en ella, en cuánto tiempo, y cómo es el plan de estudios real.

La razón de estudiantes por profesor reportada es de 7 a 1 — una de las más bajas entre escuelas comparables, en el cuarto más bajo de 941 instituciones parecidas. Pero ojo: esta razón no mide el tamaño real de las clases ni la atención individual que recibirá tu hijo. Pregunta directamente cuántos alumnos hay en las clases de primer año.

Pomona también reporta oportunidades académicas estructuradas: estudio en el extranjero e investigación de pregrado cocurricular.

Entrar no es fácil, y hay que escribir

Aquí está el número que más pesa en la conversación familiar. En el ciclo 2023, Pomona recibió 12,121 solicitudes de primer ingreso y ofreció lugar a 819. Son 7 de cada 100. Del otro lado, 11,302 solicitantes no recibieron oferta. Comparada con 942 escuelas privadas selectivas parecidas, Pomona está entre las que menos aceptan: nueve de cada diez de ese grupo aceptó a un porcentaje mayor de sus solicitantes.

Quiero decirte esto con toda claridad porque es fácil que un número así se sienta como un juicio: este porcentaje dice cuántos lugares se ofrecieron, no lo que vale tu hijo. Uno bajo no hace mejor a la escuela; uno alto no la hace peor. Mide oferta y demanda, nada más. Lo que sí te pido es que la lista de tu hijo traiga escuelas de los dos lados — algunas tan selectivas como ésta, y otras que acepten a la mayoría de quienes solicitan.

Pomona no tiene admisión abierta. Revisa piezas concretas antes de decir sí: el expediente de la prepa, haber llevado el plan de materias que piden, el ensayo personal, cartas de recomendación, y el examen de dominio del inglés para quien aplique. También toma en cuenta, sin exigirlas, cosas como el promedio, el lugar en la generación, un portafolio o la experiencia de trabajo. En esta universidad no basta con juntar papeles: el ensayo es obligatorio, así que tu hijo tiene que escribir, y escribir bien. Que lo empiece en el verano, no la semana de la fecha límite. El primer borrador nunca es el que se manda. La tarifa de solicitud de pregrado es de $70.

El SAT y el ACT son opcionales — si se mandan, se consideran; si no, la solicitud sigue en pie igual. De los estudiantes que sí se inscribieron, 29 de cada 100 entregaron SAT, y entre ellos la mitad de en medio sacó entre 730 y 770 en lectura y escritura, y entre 750 y 790 en matemáticas. Estos números son sólo de quienes se inscribieron y decidieron entregar su puntaje — no son de todos los solicitantes, y no prueban que el puntaje haya sido decisivo. Ese 730 no es un mínimo, y ese 770 tampoco es garantía de nada.

Un dato menos conocido pero útil: de cada 100 admitidos, sólo 50 terminan matriculándose ahí. Es una cifra alta comparada con escuelas parecidas, donde normalmente se queda una parte menor de los admitidos. No mide calidad ni satisfacción — sólo cuenta cuántos decidieron inscribirse ese otoño. Cuando lleguen las cartas de admisión, este número no es lo que decide nada por ustedes: pongan las ofertas una junto a otra y comparen precio neto, carrera y distancia antes del día del depósito.

Sobre transferencias: en otoño de 2023 entraron 19 estudiantes por transferencia desde otra institución. Es un conteo bajo comparado con escuelas parecidas, aunque va de la mano del tamaño chico de la escuela. La tasa de estudiantes que se van por transferencia no fue reportada por Pomona en este archivo — eso no demuestra que nadie se transfiera, simplemente no está en el dato.

El precio de lista y lo que de verdad se paga

En Pomona College, entre 20 estudiantes de primera entrada y tiempo completo, que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV cuyos expedientes EFC registraban ingreso familiar de menos de $30,000, el precio neto promedio fue de $5,638. Entre 21 estudiantes de la misma población con ingreso EFC familiar de $48,001 a $75,000 fue de $5,099; entre 34 estudiantes con ingreso EFC familiar de más de $110,000, de $51,240. Para estudiantes dependientes, la banda suma el ingreso de sus padres y el suyo.

Entre el promedio de la banda de menos ingreso (20 estudiantes) y el de la banda de más (34 estudiantes) hay $45,602 de diferencia. Estos son promedios de grupos, no una predicción del precio de tu familia. Entre los de primer año que recibieron alguna beca, el promedio fue de $17,423.

Entre las 937 escuelas de su mismo tipo y control incluidas en este censo que reportaron este dato con la misma cobertura temporal, ésta cae en la cuarta parte más barata para las familias de menos ingreso, ya con las becas restadas. Eso no quiere decir que sea barata para tu familia. Es un dato que pesa cuando armen la lista de a cuáles aplicar.

Como el precio cambia tanto de una banda de ingreso a otra, ubicar bien la tuya es lo primero. Las bandas por ingreso de esta ficha describen a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron ayuda federal Title IV; en las instituciones públicas usan la tarifa estatal o distrital. El promedio general con beca, cuando aparece, describe a estudiantes de primera entrada y tiempo completo que buscaban una credencial y recibieron becas o subvenciones federales, estatales, locales o institucionales. La que manda es la carta de ayuda que te llegue a ti.

Cómo se paga: becas, préstamos y opciones

La ayuda que no se devuelve — becas y subvenciones — le llegó a 57 de cada 100 estudiantes en Pomona. Es más de la mitad, pero no todos. Comparada con escuelas parecidas, cae en el cuarto donde la beca alcanza a menos estudiantes proporcionalmente. Entre quienes sí la recibieron, el promedio anual fue de $59,042. Es dinero real, pero no es un precio: lo que importa es lo que queda después de la ayuda, y eso hay que pedirlo por escrito, escuela por escuela. Un promedio alto entre quienes recibieron ayuda no predice el tamaño de la tuya.

A 19 de cada 100 estudiantes les llegó beca Pell, la ayuda federal para familias con necesidad económica demostrada.

Y aquí hay una cifra que vale la pena subrayar porque contradice lo que muchos padres asumen. En el año escolar 2022–23, sólo 8 de cada 100 estudiantes de pregrado de Pomona tenían préstamo estudiantil federal. Son muy pocos. Comparada con escuelas privadas selectivas parecidas, Pomona recurre al préstamo federal menos que casi todas: nueve de cada diez escuelas del grupo tuvieron una proporción mayor de estudiantes endeudados. De los que sí pidieron préstamo, el promedio fue de $5,748 en ese año.

Esto no significa que a los demás "les alcanzó" sin esfuerzo — el dato no captura beca, trabajo, ahorro familiar o deuda de otro tipo que no sea préstamo federal. Y ese promedio de $5,748 es de un solo año, sólo de préstamos federales a nombre del estudiante. No incluye los préstamos Parent PLUS que firman los papás, ni deuda bancaria, ni tarjeta de crédito. Tampoco es la deuda total con la que alguien sale al graduarse — para eso habría que sumar los cuatro años, y ese número no está en este reporte.

Pomona reporta un plan de pago de colegiatura en plazos como mecanismo disponible para administrar el costo.

Vivienda, deporte y vida en el campus

Pomona tiene vivienda propia y no obliga a todos los estudiantes de primer ingreso y tiempo completo a vivir ahí — aunque eso no descarta que algún programa o situación específica sí lo requiera. La capacidad máxima de vivienda reportada es de 1,609 estudiantes. También ofrece planes de comida con número fijo de comidas por semana en su opción más grande. Que exista vivienda no garantiza una cama disponible para tu hijo, ni que el plan de comida esté incluido en el precio. Pide por escrito la tarifa de este año, la fecha límite para solicitar espacio, y si te aseguran lugar o si entras a lista de espera.

Pomona no marcó ninguna oportunidad de ROTC en su reporte — ni la casilla general ni ninguna rama específica. De las instituciones de cuatro años de esta guía, 926 de 1,786 sí la marcaron; Pomona no quedó entre ellas. Eso no prueba que no exista ninguna vía cercana — sólo dice qué se reportó en ese campo. Si a tu familia le importa esa beca, pregúntala directamente en admisiones antes de descartarla.

Sí compite en deporte intercolegial y está afiliada a la NCAA, para fútbol, baloncesto, béisbol y campo traviesa o atletismo de pista, entre otros. Esta membresía es de la institución, no una promesa para tu hijo: si le interesa jugar, hay que escribirle directamente al entrenador y preguntar por lugar en el equipo, división y si esa disciplina otorga beca atlética.

No ofrece educación a distancia — ni un solo curso, ni en pregrado ni en posgrado. Si tu hijo trabaja o cuida a alguien en casa, el horario tendrá que caber completamente en persona.

Entre los servicios que reporta: orientación académica y profesional combinada, servicios de empleo para estudiantes actuales, servicios de colocación al completar el programa, participación en el programa Yellow Ribbon, punto de contacto para veteranos y militares, organización estudiantil de veteranos, y una página de servicios para personas con discapacidad. Que estos servicios estén reportados no dice qué tan accesibles o efectivos son en la práctica — eso se pregunta directamente.

Qué pasa con los estudiantes una vez que entran

Aquí están las cifras que, para mí, dicen más sobre esta universidad que cualquier otra.

De la generación que entró en otoño de 2022, el 96 de cada 100 siguió inscrita o ya se había graduado un año después. Es un resultado muy alto comparado con escuelas parecidas — de las que más conservan a su cohorte. Este número junta a dos grupos distintos (los que siguen inscritos y los que ya terminaron) sin separarlos, así que no es una tasa de graduación por sí sola.

De los estudiantes que entraron en 2017, 93 de cada 100 se graduaron en seis años o menos. Es una cifra muy alta comparada con escuelas parecidas — de las que más titulan. Pero mira esto con cuidado: a cuatro años, esa cifra era de apenas 71 de cada 100 — 22 puntos menos. Esa diferencia importa porque cuatro años es el plazo que la mayoría de las familias tiene presupuestado. Antes de firmar, pide por escrito cuánto suele tardar realmente el programa que le interesa a tu hijo, cómo se programan los cursos obligatorios, y cómo cambia el costo total si el quinto año se vuelve necesario.

A ocho años, viendo a los estudiantes que entraron en 2015–16, el 94 de cada 100 había obtenido un título o certificado de Pomona — la misma cifra exacta para los estudiantes que recibieron beca Pell. Que las dos cifras coincidan no significa que el camino haya sido idéntico para ambos grupos.

Ninguno de estos números predice lo que le pasará a tu hijo en particular. Describen a generaciones que ya pasaron por ahí. Lo que sí valen es como termómetro: en esta escuela, a la gran mayoría de quienes entraron, el tiempo y el sistema les alcanzó para terminar.

Lo que corresponde a cada quien

A tu hijo le toca escribir su ensayo, construir su expediente, decidir si esta escuela encaja con lo que quiere estudiar y con la vida que imagina llevar mientras estudia. A la universidad le toca admitir, ofrecer ayuda y contestar con claridad cuando le preguntes por escrito. A ti te toca una cosa muy concreta: llenar el FAFSA a tiempo, pedir la carta de ayuda, comparar el precio neto real entre escuelas, y no dejar que tu hijo cargue solo con decisiones de dinero que son tuyas.

Si viven lejos de California, el 70 de cada 100 estudiantes que no reportan residencia en el estado te dice que Pomona recibe gente de todas partes — pero el costo real de vivir lejos no está en ningún promedio publicado; ese presupuesto lo arman ustedes. Si tu hijo todavía no decide qué estudiar, la variedad de 17 familias de carreras, sin que ninguna domine, es una señal de flexibilidad — pero pregunten por el programa exacto, no por la escuela en general.

Ahora ya conoces con detalle una de las piezas que necesitas para decidir: qué es Pomona College, qué pide, qué cuesta en teoría y qué termina costando en la práctica, y qué les pasa a los estudiantes una vez que entran. Júntala con lo que tu hijo quiere estudiar, con lo que ya ha construido en la prepa, y con lo que tu familia puede y está dispuesta a pagar. De esa combinación, no de un solo número, nace un plan real.

Nota de fuente: la información de este artículo proviene de datos reportados por Pomona College al sistema IPEDS del Departamento de Educación de Estados Unidos, correspondientes principalmente a los ciclos 2022–23 y 2023–24. Best College Aid no representa a Pomona College ni al gobierno de Estados Unidos; este artículo organiza y explica datos públicos oficiales.

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